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02

Alex se acercó a Harper al ver que ella se estaba demorando más de lo usual y es que el tiempo valía oro en esos momentos.

- ¿Qué tanto estas demorando? -pregunto sin saber que tanto ella miraba asombrada.

Al acercarse, vio al castaño bañado en sangre y con su mano en el estómago. Parece que le habían dado como si fuera un animal salvaje, su rostro era pálido y el cabello se pegaba a su piel sudorosa.

¿Cómo había logrado subir a esa camioneta? Una muy buena pregunta.

-Harper, debemos irnos -la tomo del brazo para jalarla de allí, pero ella resistía, era terca como su hermana- No podemos ayudarlo

-Si podemos, Rafa puede ayudarlo -ella tenía esa mirada "no lo dejaremos"- Aparte, podemos llevarlo en este auto, y también nos seria de ayuda para ir al punto de encuentro...

Alex se iba a dar la cabeza contra el suelo al escucharla, no debía prestarle atención, él quería darse la vuelta e irse de allí, dejándola sola pero no podía, era familia y a la familia nunca se la deja atrás.

-Por favor -murmuro ella, mientras el chico parecía que se le estaba lleno la vida entre cada respiro que daba.

-Tápalo y súbete al auto rápido antes que cambie de opinión -se dio media vuelta y subió al asiento del piloto.

Sus manos se aferraron al volante con fuerza, no sería tan difícil ir en auto hasta el punto donde se iban a encontrar con el resto, porque el hecho de tener un auto era sinónimo de tener suerte. Harper le dio una última mirada al castaño antes de avanzar hacia el asiento vacío alado de Alex, se colocó el cinturón de seguridad sin haberlo pensado dos veces, pues, su lado del asiento estaba sin puerta.

-Espero que estemos haciendo lo correcto -Alex hablo mientras conducía lentamente entre el laberinto de autos.

-Lo estamos haciendo -respondió de forma alentadora.

Parecía que les tomaría una eternidad conseguir una vía alterna para salir de la carretera llena de autos abandonados, cuando encontraron una, se toparon con una esperanzadora vista. Justo cuando estaba en el final de la curva para subir al puente que conectaba a una calle, miraron a su lado derecho que un pequeño grupo de zombis se acercaban, parecían haber sido atraídos por el sonido del auto.

-Déjamelo a mi -Alex coloco en modo parking el auto, pero la mano de Harper lo detuvo.

-Estos son míos

Con una sonrisa en su rostro se desabrocho el cinturón y bajo, un fierro de metal largo estaba en su mano y caminaba directo hacia la diversión. Alzo su brazo en una altura considerable para mover el fierro en su mano.

Tenía guardado el cuchillo en su bota en caso de obtener un plan extra.

Movió su brazo con fuerza, golpeando el fierro en la cabeza de uno de los zombis, con una patada lo aventó al suelo y el fierro directo fue a dar a la cabeza de la mujer, su cabeza obtuvo una bonita marca del fierro y la sangre empezaba a brotar de ella en cuestión de segundos, Harper se movió al siguiente y atravesó el fierro en la cuenca de donde estaba un ojo allí, atravesando el fierro por su cabeza, con el pie lo hizo hacia atrás para que caiga y darle otra cicatriz en el cuerpo de aquel joven zombi.

El mismo destino tuvieron el resto del grupo que habían sido llamados por el ruido del motor, Harper acabo en un charco de sangre bajo sus pies y miro a Alex que se estaba riendo, y le alzo un pulgar hacia arriba.

Tenían cierta competencia de quien mataba con estilo a los zombis, al fin y cabo, no había muchas cosas que hacer durante un apocalipsis, así que debían ingeniar que hacer.

-Muchas gracias querido público -hizo una pequeña reverencia cuando llego frente al auto.

-Sube rápido, que aún nos queda un camino largo por avanzar.

Debian estar al día siguiente en el centro comercial que quedaron todos en encontrarse, hizo los pasos anteriores al subir al auto, y avanzaron por la calle solitaria.

La noche llego más rápido de lo que se pensaba, y es que estaban divertidos debido a que la radio que cargaba el auto aun funcionaba, por lo que dijeron poner el CD que tenía allí dentro en una música baja, para no llamar la atención del resto.

Pasaron por otra ciudad más pequeña, donde la naturaleza se había apoderado de los autos amontonados y de las casas que estaban en su borde con el bosque.

-Debemos conseguir un kit de primeros auxilios -Harper hablo después de que la última canción sonó.

- ¿Para qué?

- ¿Para qué? En serio estas preguntando eso -meneo su cabeza- Para el chico, el que se nos está muriendo atrás...

El solo asintió con la cabeza y siguió conduciendo, esta vez, metiéndose en calles donde había casas. Se detuvo en una y la miro a ella, teniéndole un arma.

-Vas a quedarte aquí y cuida de él, no enciendas la linterna al menos que sea necesario

-No tengo cinco años Alex, sé que las cosas pequeñas tienen una gran consecuencia

Alex solo la miro y se bajó del auto, moviéndose ella al asiento del conductor y apoyando su espalda en la puerta, miro a su cuñado entrar a la casa de bloques.

No tenía más de unos minutos cuando se fue y ella ya se estaba aburriendo, así que decidió ir hacia atrás, donde el castaño estaba allí.

Él se había movido la manta que lo cubría y estaba con los ojos cerrados, Harper estiro su mano con el arma y lo movió lentamente.

- ¿Estas despierto? -susurro ella

-Si estuviera dormido, no hubiera respondido -el abrió sus ojos para ver a la chica allí.

-No seas rudo, acabe de salvar tu vida...

-No lo soy, solo respondo así a preguntas bobas

Harper hizo una mueca y se inclinó un poco más hacia delante.

- ¿Cómo te llamas?

El dudo en decirle su nombre, por un momento pensó decirle Blue Ribbon, pero recordó que ese nombre había quedado atrás, dentro de esas cuatro paredes que lo encarcelaron.

-Christian..., solo Christian...

Él se sentía relajado, que bueno era volver a utilizar su nombre verdadero y no andar escuchando Blue Ribbon a cada momento.

-Soy Harper -ella sonrió, le parecía un chico misterioso, y es que tenía unas ojeras tremendas que le daban el toque perfecto a su piel pálida.

Un estruendo se escuchó dentro de la casa donde Alex se había metido a inspeccionar, y luego salió el corriendo con una pequeña funda de cosas.

- ¡ENCIENDE EL AUTO! -El grito mientras saltaba las escaleras hacia el auto- Maldita sea Harper, conduce rápido.

Y una lluvia de balas empezó a atacarlos.

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