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MELISSA

No fue fácil contarle a Mila la verdad pero Carter tenía razón. Necesitaba contarle a alguien y si esa persona no iba a ser él entonces tenía que ser Mila. Me escuchó y me agarro la mano cada vez que las lágrimas salían de mis ojos. Ahora está mirando al piso y sé que está procesando todo. Tengo miedo de lo que pueda pensar de mi ahora y espero que no le cuente a Carter o a Christian.
"Vamos a repasar por todo una vez mas ¿sí?" asiento y ella me dice "Viste la caja y entraste en pánico... lo que entiendo porque yo hubiera hecho lo mismo. Buscaste a Carter en su casa y no estaba ahí, lo llamaste y no contestaba. No sabías que hacer, querías hablar con él pero no lo encontrabas." Asiento y le digo "Y después... bueno ya te dije." Ella asiente y no dice mas nada por un rato.
"Okay, cometiste un error. Pero todos cometemos errores." Me dice, la verdad es que le dije a Mila solo una parte. Le conté a Mila la razón por la cual me fui pero no le conté lo que pasó en Seattle. Esa es otra historia. Planeaba contárselo todo pero cuando llegue a esa parte no lo pude hacer. No he procesado lo que pasó en Seattle. No le quiero contar a nadie eso hasta que yo lo haya procesado. Sí me siento aliviada de haberle contado lo que pasó. Se siente como si me hubiera liberado de algo que me estaba hundiendo.
"¿Y qué? ¿Se supone que tengo que pretender que eso no paso y vivir una vida con Carter basada en mentiras?" sacude la cabeza y dice "No estoy diciendo eso. Ni siquiera estoy insinuando a que vuelvas con Carter porque esa es tu decisión no la mía. Lo que estoy diciendo es que te tienes que perdonar, lo que hiciste no fue un crimen te lo aseguro. No eres la primera en hacerlo y no serás la ultima tampoco."
"Arruine la posibilidad de tener un futuro con Carter." Le digo y me agarras las dos manos y me dice "No lo sabes. Sí te equivocaste pero no es irreparable."
"Me va a odiar si se entera." Cuando digo eso siento las lágrimas saliendo de mis ojos.
"No puedes estar segura de eso. Ese chico te ama demasiado. Más de lo que Christian me ama a mi estoy segura." yo sé que me está intentando hacer sentir mejor pero solo quiero que me diga que lo arruine todo, que soy un idiota que arruine cualquier posibilidad que tenía con Carter.
"Por eso es que si se entera le va a doler demasiado." Suspira y dice "No estoy intentando cambiar tu opinión. Ni te voy a negar que cometiste una estupidez. Solo estoy tratando que veas las cosas de otra manera. Pero te prometo que no le voy a decir ni una palabra a nadie."
"¿De verdad?" le pregunto y ella sonríe y dice "Sí Melissa. No le voy a decir nada a nadie hasta que tu decidas que hacer. Si quieres hablar sobre eso otra vez, dime. Siempre estoy aquí para escuchar." Le agradezco por venir tan tarde y le digo que me alegra volverla a ver. Ella solo me abraza y me dice "No necesitas agradecerme. Siempre voy a estar aquí para ti."
"¿No quieres bajar?" Me pregunta antes de salirse del cuarto y por un momento pensé en decir que sí, quiero ver a Carter. Sé que está y probablemente todavía esté preocupado por mí pero no creo que pueda verlo ahora y por eso le respondo a Mila diciendo "Creo que me voy a bañar."
"Son las tres y media de la mañana Melissa."
"Lo sé, pero me siento sucia." me da una sonrisa de tristeza, la que siempre recibía en Seattle. Para todas partes que yo fuera las personas me daban esa sonrisa, al principio pensé que me estaba volviendo loca porque no era posible que todos supieran lo que pasó pero luego vi el periódico. Estaba por todas partes en Seattle, las personas estaban comentando, susurrando mientras caminaba, pero lo que más odiaba eran esas sonrisas tristes y falsas que me daban los extraños. La noticia fue dejando de ser importante para todos mientras los días pasaban y para el final de mayo todos habían olvidado lo que pasó menos yo. Estaba en mi cabeza las veinticuatro horas del día. Solo han pasado casi tres meses desde que ocurrió.
"¿Melissa?" me volteo a ver a Mila quien me está mirando "¿Estás bien?" Me pregunta y asiento "Ha sido una larga noche." Sin decir más nada ella baja y yo me voy al baño. Abro la regadera y me quito la ropa dejándola en el suelo. Me meto y siento como el agua fría lentamente se convierte en agua hirviendo, pero yo no quiero un baño caliente, quiero un baño con agua fría y por eso pongo el agua hasta lo más frío que se pueda. El agua esta helada, pero no me interesa. No quiero sentirme caliente, quiero sentir frió. Quiero congelar mis recuerdos, borrarlos todos y comenzar de nuevo. No quiero vivir con dolor. No quiero recordar lo que hice. Si pudiera borraría todo lo que hice hace un año y así nunca me hubiera tenido que haber ido a Seattle y nada hubiera pasado, pero yo cree este problema. Yo tomé malas decisiones y eso trajo consecuencias además de un dolor insoportable.
Me puedo ver a mí misma en mi apartamento en Seattle, me recuerdo haber estado sentada en el sofá viendo una película sola un sábado en la noche. Todas las puertas y ventanas del apartamento estaban cerradas. Estaba feliz del silencio que había. Necesitaba un momento de relajación. Los días habían sido locos. Estaba ocupada tratando de hacer todo a la vez. Y de un momento a otro el silencio fue suplantado por gritos, llantos, vidrios rompiéndose y supe sin ir al cuarto lo que había pasado. Corrí tan rápido como pude pero ya era demasiado tarde. Siempre es demasiado tarde. Trate todo lo que estuvo a mi alcance pero creo que siempre supe cómo iba a terminar.
Estoy sentada en la esquina de la bañera, llorando, congelándome y no quiero seguir actuando como si todo estuviera bien. Quiero gritarle al mundo que quiero que el dolor pare. Quiero justicia por lo que me hicieron. Pero este mundo no es nada más que injusto. Esa es la cruda verdad. Cuando eres un niño siempre te dicen que los buenos siempre ganan, que lo villanos siempre pierden y que vas a tener tu final feliz... pues la verdad es que lo villanos ganan y los inocentes pagan, no hay justicia en este mundo y tal vez consigas tener tu final feliz si no lo arruinas.
"¿Melissa estás ahí?" escucho la voz de Carter viniendo del otro lado de la puerta. Apago la regadera y me pongo un toalla alrededor del cuerpo "Estoy aquí." Le digo y me miro en el espejo. Mis labios están morados y mis ojos están rojos. Conclusión: soy un desastre.
"¿Estás bien?"
¡Odio tanto esa pregunta!
"Si Carter lo estoy. Solo me quería tomar un baño rápido."
"Ha pasado más de una hora desde que estas ahí dentro Mel. No creo que a eso le puedas llamar un baño rápido." me agacho para agarrar mi ropa pero se me resbala de las manos y termina cayendo en el inodoro "Mierda." Maldigo. Justo lo que necesitaba.
"¿Qué pasa?" Carter me pregunta y saco la ropa del inodoro y la pongo dentro de la bañera "Mi ropa de cayó en el inodoro y ahora está completamente mojada."
"¿Quieres que te busque ropa?"
"Si por favor, la pijama esta-" estaba a punto de explicarle donde puede encontrar la ropa cuando me interrumpe y dice "en la primera gaveta del escritorio están las camisas en la última están los chores y en el closet en la segunda gaveta a mi derecha está la ropa íntima." Casi me rió al ver que se recuerda donde encontrar mi ropa. Minutos después toca en la puerta y la abro un poco para que no me pueda ver y él me pasa la ropa. Me cambio lo más rápido que puedo y salgo. Lo veo recostado en la pared al lado del baño. Sus brazos están cruzados debajo de su estómago y se ve demasiado sexy "Oh, gracias por la... por la ropa." Le digo tratando de no verlo de una manera que no debería.
"No hay de que Mel." Me dice acercándose y me agarra la mano "Estas fría." Me dice y encojo los hombros diciendo "Quería un baño con agua fría."
"Te puedes enfermar si tomas un baño con agua fría a las tres de la mañana y sabes que aquí en las noches hace frió. Fue una mala idea."
"Como dije, quería un baño con agua fría." Le digo otra vez sin querer decir más que eso. Solo quiero acostarme en mi cama y tratar de dormir sin interrupciones y por eso camino hacia mi cuarto y escucho los pasos de Carter detrás de mí. Me agarra el brazo obligándome a voltearme pero cuando lo hago me tropiezo con la alfombra y casi me caigo pero Carter me agarra justo a tiempo y terminamos estando muy cerca. Carter esta con sus brazos alrededor de mi cintura y yo con los míos alrededor de su cuello.
Estamos suficientemente cerca como para un beso.
Tan cerca.
Demasiado.
Demasiado cerca.
Lo podría besar.
Lo quiero besar.
Él me besa.
Y no hago nada para pararlo.
Estamos juntos como si no nos hubiéramos separado por un año.
Lo agarro más duro.
Mis piernas están alrededor de su cintura.
Estoy contra la pared en segundos.
Nos estamos besando fuerte e intenso pero a la vez lento.
Todo está dando vueltas.
Y sé que en este momento, esto es todo lo quiero. Mañana me voy a arrepentir de lo que hice... pero ahora quiero esto con Carter, con nadie más.
Sin darme cuenta estamos en mi cama y él está encima de mí. Todavía nos estamos besando cuando de repente él para y me mira. Sus hermosos ojos me miran, está tratando ver si yo quiero esto y por eso lo beso, una y otra vez para que sepa que ahora esto es lo que quiero. Para otra vez "¿Melissa?" lo miro y parece confundido "¿Qué?" es todo lo que pregunto.
"¿De verdad quieres esto?" me pregunta y ahora me doy cuenta de lo egoísta que esto es. Solo lo estoy empeorando las cosas. Me siento, cierro los ojos, cuento hasta diez, respiro profundo y luego los abro.
"Lo siento... yo... yo no sé en que estaba pensando." Es todo lo que digo. Estoy tan avergonzada. Soy tan débil cuando se trata de Carter. Él me hace olvidar todo. Me hace sentir segura. Me hace sentir viva. Y yo solo lo sigo lastimando. Soy tan egoísta "Lo siento Carter. La verdad es que no sé qué estaba pensando." Le digo levantándome de mi cama. Él solo se queda ahí viéndome. Él no debería estar aquí en primer lugar. Esta noche fue un error. Solo sé como cometer errores. Él nunca tuvo que haber venido. Solo estoy haciendo las cosas peores para él y para mí también.
"Mel" me dice en una voz serena y paro de caminar volteándome "Yo te bese. Yo fui quien lo empezó. No te comiences a echar la culpa." ¡Me conoce tan bien!
"Te pude haber parado." Le digo. Él sabe que es verdad pero no me va a dejar echarme la culpa por todo.
"Yo lo comencé. No te culpes." Repite pero puedo escuchar el dolor en su voz. Debe de pensar que no lo quiero...
¡Dios no! ¡Eso no es así! Yo te quiero Carter pero no te puedo tener. Eso es lo que quiero decir. Pero no puedo. Porque le estaría dando esperanzas.
"No fue solamente tu culpa. Los dos nos dejamos llevar por el momento. Lo bueno es que paramos justo a tiempo." Me duele horrible decir estas palabras. Pero esto es lo que él necesita escuchar. Lo necesito lastimar una última vez para que él pueda continuar con su vida. No lo veo a los ojos porque sé que van a estar repletos de dolor y no creo que pueda soportarlo sabiendo que yo soy la que está causando ese dolor.
"Creo que... oh... creo que es mejor que me vaya." Me dice y casi puedo escuchar como su corazón se rompe diciendo esas palabras.
Lo quiero abrazar y decirle que no se tiene que ir a ninguna parte. Que se puede quedar conmigo. Pero no. Él se necesita ir. Él necesita esto más de lo que piensa y por eso me quedo callada. No digo nada porque sé que voy a decir algo que no debería. Me volteo viendo hacia mi balcón porque no lo puedo ver yéndose. Escucho sus pasos y de repente paran y lo oigo decir "Ten una buena vida Melissa." Con eso escucho la puerta cerrándose y estoy en el piso tratando no llorar porque sé que me va a oír y por eso espero unos minutos. Aguanto las lágrimas hasta que escucho su carro irse y colapso. Las lágrimas salen. Y trato de controlar mi respiración porque no puedo soportar tener un ataque de pánico ahora.
Por esto es que no me despedí de Carter. Porque no quería ver sus ojos llenos de dolor, no quería escuchar su voz rompiéndose mientras se despedía y definitivamente no quería ser la que lo causaba. Pero es más fácil así, me lo repito. Así puede pasar de página. Ahora puede continuar y salir con otra como Sarah y ser feliz. Y yo... tal vez algún día podré aceptar lo que pasó en Seattle y me podré perdonar por lo que hice hace un año. No es seguro pero sí es una posibilidad.
Quiero dormir pero no estoy cansada. Todavía puedo escuchar el llanto de ese sábado por la noche en mi cabeza. Todavía puedo sentir todo lo que hice hace un año como si estuviera pasando ahora. Todo parece que está pasando ahora. No hace un año o hace tres meses. Parece que ahora estoy en esa fiesta y al mismo tiempo parece que estoy en mi casa en Seattle. Odio estos sentimientos. Es como revivir momentos de mi vida que no quiero ni recordar. Es la manera que mi subconsciente tiene para castigarme por lo que hice. Sé que no soy perfecta, estoy lejos de eso. Pero no creo que pueda manejar esta clase de dolor. Es demasiado. Cuando me fui a Seattle nunca intente beber o drogarme para no sentir nada. Me quería sentir culpable. Quería sentir algo. Porque me sentía muerta por dentro, lo que es irónico debido a la situación en la que estaba, pero la ironía no es algo que encuentre divertido. Cuando llegue a Seattle me sentía miserable. No quería continuar. Quería desaparecer. Pero tenía porque vivir. Tenía porque seguir luchando cada día. Tenía una razón. Hasta hace tres meses atrás, porque en Abril todo cambio. El 14 de abril me arrebataron mi razón de seguir adelante. Hace tres meses tenía una rutina. Me despertaba todas las mañanas, tomaba café y me obligaba a comer desayuno. Encendía mi computadora y pasaba de tres hasta cuatro horas estudiando para mis exámenes en línea. Comencé a tomar clases en línea cuando llegue a Seattle, era la única manera que podía continuar con mis estudios. Estaba en cuarto año de bachillerato y quería acabar el año. Después iba al psicólogo, la que la policía me recomendó y me sentaba ahí negada a hablar sobre lo que me había pasado y por eso Carmen, mi psicóloga, me preguntaba cosas sobre mi mamá, mi papá, y como me sentí cuando mi mamá se fue y yo le contaba. Le conté que me sentí mal pero que ahora ni siquiera pensaba en ella. Carmen me escuchaba y en cada sesión me decía que cuando estuviera lista para hablar sobre lo que pasó que fuera a su oficina cuando quisiera. Después de eso iba para la casa y me obligaba a comer o caminaba por un rato. En las noches tenía un trabajo como mesonera y usualmente nunca cenaba porque estaba ocupada en el restaurante y de todas maneras nunca tenía hambre. Normalmente me regresaba a mi casa como a las dos de la mañana y cuando no podía dormir, que era casi siempre, estudiaba. Mantenía mi mente ocupada. Quería hacer algo y así no pensaba en lo que me había pasado. Esa era mi rutina. Hasta que recibí la llamada de Jenny, diciéndome lo de mi papá y me vine. También tenía ataques de pánico en Seattle, pero no tan frecuentes como ahora. Pero los tenía. En las mañanas cuando conducía, en las noches, pero todos eran cuando estaba sola.
Entonces sí, tal vez este último año ha sido horrible, doloroso, problemático y algo que no le deseo a nadie. Pero como dije antes, yo causé esto. De todas maneras odio que los inocentes tuvieron que pagar por mi error.
Todavía estoy llorando cuando escucho el timbre de mi teléfono y veo y es un número desconocido.
Me paralizo.
Pero logro presionar el botón verde y con una voz temblorosa digo "¿Hola?" pero nadie responde "¿Hola?"
Pero todavía no hay respuesta y por un momento me intento convencer que tal vez es una llamada de broma o simplemente alguien llamó por error pero luego escucho la voz de un hombre, una voz que ya he oído antes pero todavía no sé de quién es "¿Me extrañaste Melissa?" tranco inmediatamente y tiro el teléfono para la pared y escucho como el vidrio se rompe.
Esto no está pasando.
No esto otra vez.
Por favor no.
¿Por qué ahora?
Ya había parado de acosarme cuando tomó lo que era "suyo."
¿Qué quiere ahora de mí?
Estoy temblando. Ya no estoy llorando. Todavía estoy en shock tratando de procesar esto. Porque no tiene sentido. Ya no tengo lo que él llamaba "suyo". Él me lo quito. ¿Qué es lo que quiere? ¿Por qué llamarme después de estos tres meses? ¿Por qué? ¿Quién es?
Agarro el teléfono de la casa porque creo que él mío no va a funcionar y si lo hiciera ahora no lo quiero tocar. Y con mis manos temblorosas marco el teléfono que he marcado mucho en estos últimos meses.
"Habla el Detective Brendan, ¿quién habla?" su voz suena calma y al mismo tiempo cansada.
"Hola... habla Melissa Ortiz. Oh... lamento llamarlo a estas horas de la noche pero..." paro de hablar y escucho su voz preocupado preguntándome "¿Señorita Ortiz? ¿Qué pasó?" respiro profundamente y digo "Llamo otra vez" es todo lo que puedo decir sin entrar en pánico.
"¿Qué dijo?"
"Me preguntó si lo extrañaba y le tranque."
"Voy saliendo hacia su casa" me dice pero le digo "Oh... no estoy en Seattle."
"¿Dónde estás?" me pregunta confundido y le digo "Estoy en Madeline."
"¿En tu ciudad natal?" Puedo escuchar la confusión en su pregunta porque él sabe que yo nunca quería volver a poner un pie en Madeline.
"Sí, lo estoy llamando desde la casa de mi papá" le explico.
"Tengo una amiga en Madeline. Le voy a hablar y ella hará un reporte de lo que pasó. Le voy a explicar tu caso pero tiene que ser en la tarde porque ella, ahora mismo, está en un viaje familiar pero estará en Madeline como a las dos de la tarde y la llamaré apenas su avión llegue allá."
"Sí, claro lo entiendo. Pero ¿no puede ser usted quien maneje esto? Usted conoce mi caso."
"Me encantaría hacer eso Señorita Ortiz pero yo trabajo con la policía de Seattle y usted no está en Seattle. Pero hablaré con mi jefe luego para ver lo que puedo hacer."
"Muchas gracias Detective Brendan y otra vez, lo siento por llamarlo tan tarde." Me disculpo otra vez sintiéndome mal por haberlo despertado tan temprano, pero no sabía qué hacer.
"No me tiene porque agradecer. Solo estoy haciendo mi trabajo Señorita Ortiz. ¿Está sola en este momento?"
"Sí." Le respondo y ya se lo que me va a decir después "Creo que sería mejor si pasa la noche con alguien." Me sugiere.
"Mi papá está en el hospital." Le explico.
"¿Tiene algún amigo?"
"Sí pero-" Estoy a punto de explicarle que no los quiero molestar pero me interrumpe y dice "Usted sabe de lo que este hombre es capaz de hacer. Y si la llamo otra vez, supongo que esta vez la quiere es a usted. Entonces es mejor si se está con alguien."
"Me siento segura en casa. Solo voy a cerrar todas las ventanas y las puertas y voy a tener mi teléfono al lado mío porsiacaso algo pasa." Digo esto porque ya moleste a Mila y a Christian lo suficiente como para ir para su casa. Aparte no les quiero explicar lo que paso porque si les digo les voy a tener que explicar lo que pasó en Seattle... estoy cansada y no estoy segura si puedo o quiero hacerlo."
"Es su decisión Señorita Ortiz. Por favor cuídese y mañana este en su casa a las dos de la tarde."
"Claro que si Detective, gracias otra vez.
"No hay problema." Con eso tranco. Subo a mi cuarto y cierro la puerta de mi balcón y las cortinas y la única ventana de mi cuarto. Voy hacia el cuarto de mi papá y me recuerdo que no hay ventanas en su cuarto, bajo y cierro la puerta principal, la puerta de la sala que da para el jardín y la de la cocina que también da para el jardín. Finalmente bajo hacia el sótano y mientras estoy bajando escucho algo caerse.
Solo son ratas.
Las ratas hicieron que algo se cayera.
Son solo ratas.
Me repito esas oraciones tratando de convencerme. Cuando bajo finalmente enciendo la luz y veo que una caja se ha caído. La caja dice Cosas de Melissa de Bebé. Agarro la primera cosa que veo porsiacaso y para mi suerte es uno de los palos de golf de mi papá. Las cajas están amontonadas formando una pared donde cualquiera se podría esconder detrás. Camino, nerviosa, hacia la pared de cajas. Veo detrás de la pared de cajas y no hay nadie. Cierro la puerta del garaje con llave y empiezo a recoger todo lo que se cayó de la caja. Mientras estoy poniendo todo dentro de la caja veo un dibujo que, probablemente, yo hice. Tuve que haber hecho este dibujo antes de cumplir cinco porque veo una mamá, un papá y una niña pequeña. Entonces tal vez dibujé esto antes de que mi mamá se fuera. Pero es raro porque mi papá botó todos los recuerdos de mi mamá. Cada foto que tenía con ella, cada dibujo que le hice, su ropa, todo lo que le podría recordar de ella. Entonces ¿por qué guardar este dibujo? Obviamente no es porque el dibujo es bonito, porque no lo es. Se nota que fue hecho por un niño pequeño o alguien que de verdad no sabe como dibujar. ¿Qué tiene este dibujo que hizo a mi papá guardarlo? Volteo el papel para ver si tiene algo escrito y en lo que parece ser creyón rojo dice "Tú me mentiste y por eso vas a pagar" tiro el papel instantáneamente.
Él estuvo aquí.
En la casa de mi papá.
Sabe donde me estoy quedando, otra vez.
¿Le mentí? ¿Cómo le pude haber mentido si ni siquiera me recuerdo de su cara? Tal vez dije algo esa noche y no me recuerdo.
¿Qué quiere decir que pagaré? ¿Pagar por mentirle? Ya hizo suficiente ¿no cree? ¿Qué otra cosa quiere de mí? Ya no tengo nada que "le pertenezca" a él.
¿Qué quiere?
¿Por qué me siguió hasta la casa de mi papá?
Y ¿Cómo carajo sabe dónde encontrarme?
Tal vez nunca ha parado de seguirme. Tomo lo que era "suyo" pero continuo siguiéndome a todas parte. ¿Por qué hacer eso? No tiene sentido.
¿Cómo sabía que yo iba a bajar?
Tenia que haber sabido que iba a llamar al Detective Brendan y que me iba a quedar en casa de mi papá. Tuvo que haber estado vigilándome todo esta noche.
La verdad no importa porque está haciendo lo que hace, lo que importa es que lo está haciendo. Estuvo en la casa de mi papá. Sabe donde me estoy quedando. Y mi papá va a estar aquí en un par de días. Mi papá no puede venir para acá. Pero ¿para dónde se va a ir?
Ya sabe donde vive mi papá. El daño ya está hecho.
Nada tiene sentido ahora.
Agarro el dibujo y subo las escaleras cerrando la puerta que da para el sótano. Me sirvo una taza de café y llamo al Detective Brendan otra vez.
"Detective Brendan, es Melissa Ortiz. Lo siento profundamente por llamarlo otra vez pero no se qué hacer. Estaba cerrando todas las puertas y ventanas de la casa y cuando baje al sótano había una caja en el piso y encontré una foto de una mamá, un papá y una niña pequeña y cuando voltee el papel vi que decía "Tú me mentiste y por eso vas a pagar" y no sé qué hacer. Estuvo en la casa de mi papá, lo que se significa que sabe donde me estoy quedando y ya no es seguro que mi papá se quede aquí. Y yo... yo... no se qué hacer. Tengo miedo de estar aquí. Obviamente me está amenazando. Dijo que voy a pagar... no se qué va a hacer después pero tengo miedo. Me ha estado vigilando otra vez... tal vez nunca ha parado. Pero no me preocupo por mí. Mi papá está en peligro ahora... mis amigos también..." paro de hablar para respirar y lo oigo decir "Señorita Ortiz se necesita calmar. Por favor no toque el papel porque puede haber huellas. Ahora le recomiendo que vaya a dormir a casa de un amigo o amiga."
"¡Si me está siguiendo y me voy a casa de un amigo entonces va a saber donde mi amigo vive! No gracias, no voy a poner la vida de más gente inocente en riesgo."
"Entiendo su preocupación, pero ahora mismo la única que está en peligro es usted. Llame a la policía de Madeline. Una vez que lleguen llámeme y yo les explicaré todo sobe su caso. Les pediré que revisen su casa y que un policía se quede afuera de su casa. ¿Está de acuerdo con eso?"
"Sí, supongo"
"Entonces Señorita Ortiz, llame a la policía y apenas lleguen me llama."
"Okay y otra vez gracias Detective Brendan." No espere su respuesta, simplemente tranque y llame a la policía y dije que alguien había entrado en mi casa y que no estaba segura si todavía seguían aquí. Les di la dirección de la casa de mi papá y me dijeron que en pocos minutos iban a estar en mi casa.
Dicho y hecho en menos de cinco minutos la policía estaba tocando mi puerta y yo tenía al Detective Brendan en el teléfono. En el momento que dos policías entraron le di el teléfono al policía que entro primero que parecía ser quien estaba a cargo. Mientras tanto el otro policía, que es más el más joven, se quedo esperando a que la llamada terminara para que pudieran hacer lo que sea que van a hacer.
El policía me da el teléfono y se introduce "Soy el policía Jackson y este es Anderson. Vamos a hacer lo que el detective nos dijo y yo personalmente me voy a quedar a fuera de su casa hasta que la amiga del Detective Brendan llegue y maneje el caso. Ahora Señorita Ortiz ¿nos da permiso para revisar su casa y ver si el hombre sigue aquí?"
"Sí claro y muchas gracias."
"No tiene porque agradecernos Señorita Ortiz. Usted es una chica muy valiente." Solo asentí sin saber que responder. Revisaron cada rincón de la casa y me dijeron que no había nadie pero que alguien forzó la puerta del garaje para entrar. Los dos se fueron y Jackson se quedo en su carro toda la noche.

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