7 | La Invitación
Sofía
Finalmente consigo el valor para bajar a la sala de televisión después de estar sentada distraídamente en mi recámara después la cena. Siempre he odiado estar sola en mi habitación, pero ahora que tengo un lugar mucho mejor en dónde estar, casi no requiere pensamiento.
Aun así no dejo de retorcer mis manos nerviosamente al bajar. De alguna manera sé que él estará ahí y me hace sentir tan nerviosa como la primera vez que lo conocí aunque ahora estamos muy lejos de ser desconocidos.
Como lo esperaba, está sentado de mi lado del sofá otra vez pero sorprendentemente está mirando hacia la tele apagada. Me preocupo que tal vez quisiera estar solo. Ha estado actuando raro toda la semana después que hicimos esto, aunque él me preguntó si podíamos hacerlo de nuevo. Seguí pensando que él diría algo o tocaría el tema durante la semana, pero nunca lo hizo para mi desilusión. Y cuando mis padres se aparecieron hoy, ha estado actuando aún más extraño.
Se voltea a mirarme y su boca se enrosca en una sonrisa que me detiene el corazón. Mis rodillas se tambalean cuando veo una de esas sonrisas. Aunque luego frunce el ceño.
"Estás tarde," dice como acusando, pero veo una sonrisa en su rostro.
"¿Ah sí? No sabía que teníamos una cierta hora arreglada," decido bromear.
Mira su reloj brevemente y luego de nuevo hacia mí. "Sí, estás exactamente 15 minutos tarde ... y cinco días dolorosamente largos. Me hieres Sofía," dice dramáticamente colocando su mano sobre su corazón.
Me río aunque no estoy segura si es broma o no. Él ha estado tan serio conmigo toda la semana pero esto tiene que ser un chiste. Me siento junto a él, dejando un espacio decente entre nosotros. "Bueno, eso es tu culpa. Para la siguiente, mándame una invitación para que pueda RSVP. Normalmente funciona de esa manera."
"Hmm. En caso que no estuvo claro, es una invitación diaria recurrente. Pero te mandaré una invitación formal para que no haya malentendidos." Saca su teléfono y empieza a teclear algo. Lo detiene alejado de mí así que realmente no puedo ver lo que está haciendo.
"Suena bien," me río. Su comportamiento es completamente diferente al de antes y especialmente durante la cena así que me saca de onda. Prefiero mucho más esta versión juguetona de él.
"Listo. Revisa tu email."
Lo miro con curiosidad, preguntándome si realmente me acaba de mandar una invitación. Reviso mi teléfono e inmediatamente me río.
De: Adrián Carter
Para: Sofía Durant
Invitación: Dormir con Adrián
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Cuándo: Semanal de 10pm a 7am todos los días GMT
Dónde: Sofá @ Sala de Televisión (mapa)
Calendario: Sofía Durant
Quién: Adrián Carter (organizador), Sofía Durant
Asiste?: Todos los eventos en esta serie: Sí - Quizás - No
Vaya, esto es realmente adorable. Mi corazón da un salto al ver nuestros nombres escritos así juntos. Considero apretar quizás sólo para jugar con él, pero mi dedo automáticamente aprieta sí. ¿Quién le podría decir que no? Alzo la vista para mirarlo y parece bastante ansioso.
"¿Respondiste?" me pregunta.
"Revisa tu teléfono," sonrío.
Suspira fuertemente cuando ve mi respuesta y guarda su teléfono. Se acerca a mí y circula sus manos debajo de mis rodillas. Lo miro en silencio sin entender qué está haciendo, hasta que me corre más cerca de él. Cepilla un rizo de mi cabello detrás de mi oreja y me sonríe. Me doy cuenta que sus ojos están un poco brillantes y discierno un aroma ligero de alcohol en él.
"¿Has estado tomando?" le pregunto sorprendida.
"Este ... sí. Lo siento. Estaba en el salón de juegos antes y me serví un whisky. No estoy borracho," dice mirándome preocupado.
Sacudo la cabeza. "Está bien. Sólo es que casi nunca te veo tomar así que tenía curiosidad. ¿Todo bien?"
"Lo está ahora," responde guiñándome el ojo.
A lo mejor el alcohol lo está soltando más. No me molestaría sentirme de la misma manera. "¿Puedo probarlo?" dejo escapar.
Me mira boquiabierto. Obviamente pensó que le iba a echar bronca por ello. "No lo creo, Sofía. No estoy en el negocio de proveer alcohol a chicas adolescentes."
"Tengo dieciocho años. Es perfectamente legal aquí en España en caso lo hayas olvidado. Creo que Estados Unidos es el único país con la regla tonta de veintiuno," le informo.
"Sí, bueno todavía se siente raro para mí," se queja.
"No te quejabas cuando te mudaste aquí y podías tomar libremente a los dieciocho," le recuerdo.
"Eso es diferente. Todavía eres joven e inocente."
"No soy tan inocente," digo cruzando mis brazos.
Me mira intrigado. "¿En verdad? ¿Quieres explicar cómo?"
Me encojo de hombros, de repente sintiéndome rara con este cambio de conversación. "Mira, si realmente quisiera, podría ir arriba y servirme un trago fuerte. Vamos Adrián, un sorbo. ¿Porfa?"
Su expresión cambia y sé que he ganado esta discusión. Alcanza el trago sobre la mesa de lado y me lo entrega. "Está bien, pequeña intrigante. Pero ten cuidado, está fuerte y no está mezclado con nada. Así que sólo toma un sorbo pequeño."
Me doy cuenta que el vaso está bastante lleno así que probablemente no ha tomado mucho. Lo traigo a mi boca y huelo el whisky puro antes de tomarlo. Vaya, sí que está fuerte. Sin embargo, tomo un sorbo rápido y trato de no hacer una mueca de lo mal que sabe.
Adrián se ríe y toma el whisky de mi mano. "¿Ves? Te dije."
"¡Sabe horrible! No puedo creer que lo tomas solo."
"Sí, bueno la hora de tragos oficialmente se acabó. Para los dos." Se levanta y se dirige hacia el baño detrás de nosotros y regresa con el vaso vacío. Obviamente tiró el resto por el lavabo.
"Tan responsable. Eres como un papá a veces," señalo.
Se encoge de hombros. "Fallaste la primera regla de tomar así que no lo voy a alentar más."
"¿Cuál es? ¿No tomes y manejes? Créeme, no voy a ir a ninguna parte a esta hora," me río.
"No, esa es la segunda regla. La primera regla es no aceptes alcohol de un desconocido."
Giro mis ojos. "La última vez que revisé, no eras un desconocido."
"Deja expandir entonces. No aceptes alcohol de un desconocido o un trago que no serviste tu misma o viste a un mesero servir. Nunca sabes el tipo de cosas que la gente puede poner en ellos."
"Está bien, recordaré eso. Pero obviamente confío en ti. No harías algo así."
"¿Confías en mí?" pregunta con curiosidad.
"Claro. ¿Por qué no lo haría?" Estoy bastante asombrada que pensaría de otra manera. "Además, si alguna vez me hicieras algo, tendrías a tres hermanos Durant detrás de ti, además de mi papá, así que tengo mis bases cubiertas."
Adrián corre una mano bajo su cara y masajea su cuello. "Como si no lo supiera."
Había estado haciendo una broma, pero su respuesta me hace recordar a la vez que me invitó a salir y me dijo que mis hermanos le habían advertido que se alejara de mí. Me pregunto si todavía siente que debería.
"¿Quieres ver una película?" pregunto, tratando de cambiar el tema.
"Este, en verdad quería hablar contigo sobre algo primero."
Dudo por un momento, preguntándome qué podría ser. "Sí, está bien."
"Es mayormente sobre Nico y la situación con Ruiz. Hablé con él antes y me pidió que te dijera. Sé que todavía te debe una explicación."
"¿Por qué no me dice él mismo?"
"Es difícil para él hablar sobre ello y no quería alterarse otra vez. Tú sabes cómo se pone."
"Bueno. ¿Entonces qué pasó?"
Adrián suspira. "Sólo te voy a contar la versión resumida, ¿de acuerdo?"
Asiento con la cabeza. Parece nervioso al decirme.
"Bueno, el semestre pasado, supongo que fue hace tres meses a este punto, hubo una fiesta en una casa después de uno de nuestros partidos. Acabábamos de pasar a las semifinales así que todos andaban muy emocionados y en la fiesta nos pusimos a tomar mucho. Nico y Ana se pelearon sobre salgo esa noche, él estaba especialmente borracho porque había metido el gol ganador y la gente le seguía ofreciendo tragos. Ana se marchó y supongo que él no se dio cuenta porque andaba de fiesta. Se hizo tarde y lo fui a buscar para irnos y dijo que necesitaba encontrar a Ana al darse cuenta que ya no estaba. Le dije que lo ayudaría ya que apenas podía caminar derecho. La buscamos por toda la casa y alguien nos dijo que la había visto con Ruiz y ... los encontramos juntos en una de las recámaras."
Mis ojos se agrandan con incredulidad. "¿Ana le pintó el cuerno a Nico con Ruiz?"
Adrián sacude la cabeza. "Eso es lo que los dos pensamos al principio. Nico obviamente se puso loco e inmediatamente brincó sobre Ruiz. Nico completamente estalló y te lo juro que si yo no hubiese estado ahí lo hubiese matado. La manera en que los encontró juntos ... eso es algo que ningún hombre quisiera ver. Ana estaba prácticamente inconsciente. Dijo que no se acordaba de nada al día siguiente así que él debió de haber puesto algo en su trago."
"Espérate. Déjame entender esto bien. ¿La drogó y tomó ventaja de ella?"
Adrián traga fuerte y luego asiente con la cabeza. "Nico estaba tan desconsolado. Se culpa por todo lo que pasó y pensó que ella merecía mejor que él. Creo que tampoco ha podido superar la imagen de verla con otra persona. Ana estaba destrozada también, pienso que peor que Nico. Ella pensó que había sido su culpa y se alejó de Nico. Se desmoronaron y ella acabó cortando con él."
"Pero eran tan perfectos juntos. Pobre Ana. No puedo imaginar lo que debió de haber sido para ella despertarse al día siguiente sin saber lo que le había pasado. Me siento tan mal por los dos. ¿Ruiz se da cuenta de lo que les hizo?"
Siento un nudo en la garganta y mi estómago me arde. Me siento tan enojada con Ruiz por romper una relación amorosa y tan triste que esto les pasó. Mis ojos se vuelven llorosos y trato de no soltar las lágrimas.
"Lo sé, chiquita. Lo sé." Adrián corre un pulgar sobre mi mejilla y me trae contra su pecho. "Por eso me enloquecí ese día cuando lo vi hablando contigo. Si algo así te pasara ... no sé si me podría perdonar tampoco. Así que por favor ten cuidado y no te acerques a él, ¿de acuerdo? Recuerda lo que te dije."
"Dios, me siento terrible. No quise empeorar las cosas." Retrocedo de él y sacudo la cabeza.
"No lo hiciste, Sofía. Si algo, creo que provocó algo en Nico. Por una, pudo darle una paliza a Ruiz otra vez ese día y aunque se desapareció por un tiempo, finalmente contactó a Ana desde que pasó y ahora están hablando de nuevo. Así que pienso que fue positivo de alguna manera."
"¿Es por eso que ha estado de mejor humor últimamente?"
"Sí. Me lo contó hoy. De hecho, está planeando en invitarla a salir de nuevo y quería saber si nosotros podríamos ir también para que sea algo más en grupo."
"¿Yo? ¿Quiere que yo vaya también?"
"Sí. Creo que sería divertido, como los viejos tiempos. Podemos salir todos juntos y pasar una noche fuera," me sonríe.
"Suena muy bien en verdad."
Él parece muy emocionado por esto así que le sonrío de vuelta. No he salido en mucho tiempo, pero si va a ayudar a Nico no tengo problema con ello. Sólo espero que no tenga que presenciar a Adrián coqueteando con otras chicas o besándose con ellas. Eso sería totalmente decepcionante.
"¿Qué tienes?" él me pregunta.
Demonios, realmente debería empezar a ocultar mis emociones más. "Nada. Sólo estoy cansada. Ha sido un día largo con mis papás de regreso y ahora esta cosa con Nico."
"Sí, sé a qué te refieres. ¿Te quieres dormir entonces?"
Asiento con la cabeza y trato de no hacerlo con demasiado entusiasmo. Pero él no se mueve y me sonrojo al pensar en cómo vamos a hacer esto. La última vez caímos en nuestro lugar después de pelearnos por nuestro sitio.
"¿Crees que tus papás se vayan a enterar sobre esto?" Adrián me pregunta preocupado.
"Lo dudo. Nunca bajan aquí."
"¿Segura?"
"Estoy bastante segura que se olvidaron que existe esta sala. En el peor caso, podemos decir que nos quedamos dormidos viendo una película. Tengo mi alarma puesta de cualquier modo. Voy a ir de compras con mi mamá por la mañana. Aparentemente mi ropa me queda demasiado grande." Tuerzo mis ojos sólo al pensarlo.
Él se ríe. "Eso es bueno. ¿Por qué no te ves muy contenta?"
"No me gusta ir de compras. Toma horas y toda la ropa que hay que probarse ... el proceso es tan fastidioso. Prefiero pedir un par de cosas en línea y si no me queda lo mando de vuelta y listo."
"Vaya, Sofía. Realmente no eres como otras mujeres." Se mueve a un lado del sofá y me jala por la cintura, manteniendo su brazo envuelto a mi alrededor mientras nos acuesta. Él suspira y corre una mano bajo mi brazo, su calor cubriéndome al instante. Me doy cuenta que realmente extrañé esto. "Por otro lado, estoy seguro que te verás muy bien en tu ropa nueva. No que ahora piense que no te ves bien."
"No lo tienes que endulzar. Sé que parezco una vagabunda," me río.
"Ahí es donde te equivocas, señorita. Siempre te ves perfecta."
Santo dios, este chico es demasiado lindo a veces. Con razón siempre consigue a todas las mujeres. "Gracias, Adrián," susurro sin saber bien cómo responder a eso.
"No, gracias a ti. Por confiar en mí. Significa mucho para mí." Me aprieta un poco más fuerte y deja caer su brazo sobre mi cintura. "Buenas noches, chiquita."
Creo que me acabo de morir mil veces. Esa palabra se acaba de convertir en mi favorita y espero poder escucharla un millón de veces más. Pero aunque nunca la escuche salir de su boca después de esta noche, aun así me sentiría como la chica más afortunada que haya dormido junto a Adrián Carter y que tenga una invitación recurrente para ello.
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