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IMPORTANTE: Este capítulo fue la primera versión de 'No hay vuelta atrás pt 2, sin embargo, debido a algunas quejas (de que no podían leerse unas escenas que agregué) puse la siguiente versión. (No sé si ya aparezcan pero por prevenir les recomiendo leer el sig cap) La única razón por la que no lo borro es por no querer perder los comentarios, pero en si, el capítulo siguiente es el correcto. Así que pueden ignorar este con seguridad.
Un niño con aproximadamente 12 años se encontraba llorando frente a una tumba, sujetaba un ramo de girasoles mientras leía la lápida con mucho dolor. Al parecer un amigo muy querido suyo había muerto hace dos días y ahora, un día después del funeral, había decidido visitarlo para decorar el lugar donde descansaba; sin embargo, no era fácil y no podía dejar de lagrimear.
Tras quedarse media hora mirando a la tumba en silencio, pudo escuchar una voz desconocida cantando. El niño talló sus ojos y miró en dicha dirección. La voz sonaba detrás de un árbol de sakura que estaba a varios metros de distancia, por lo que se acercó lentamente a ver de quien se trataba.
"Miwatasu Kagiri... Kasumika kumoka..." Tras escuchar a la persona cantar, pronto su visión se obscureció por completo. Fue como si el mundo se detuviera por varios segundos, esto, hasta que regresó en sí, miraba hacia la tumba de su amigo mientras permanecía a mitad de camino de unos árboles de sakura.
Volteó con curiosidad, se preguntaba si habría regresado de algún lugar. No entendía y se sentía muy confundido; sin embargo, caminó de regreso para quedar frente la lápida y se quedó mirando los girasoles que le había traído. Lágrimas brotaron de sus ojos al ver con detenimiento el lugar donde descansaba, esto, hasta minutos después, cuando sintió la presencia de alguien más atrás de él.
El niño volteó lentamente. Caminando entre otra fila de tumbas, podía ver a un niño jugando con una piedra en su mano. La lanzaba hacia arriba y la atrapaba una y otra vez mientras inspeccionaba el cementerio en búsqueda de algo; sin embargo, de un momento a otro ambos intercambiaron miradas.
El de ojos azules se vio mirando al niño de ojos color esmeralda. Se vio sorprendido de un momento a otro, pues el contrario se parecía mucho a él.
"Ah, te ves muy similar a mí" dijeron ambos niños al mismo tiempo. Luego de esto, el de ojos color esmeralda soltó una risita mientras que el de ojos color zafiro sonreía con amabilidad, ya entonces decidió hacerle una pregunta.
"¿Por qué traes una piedra?"
"¿Esto? Ah, la encontré por ahí y estaba jugando con ella" dijo el niño al entonces pasar entre las tumbas para quedar frente al otro. Miró la piedra en su mano y pronto la arrojó lo más lejos que pudo.
"Ah, ya veo..."
"Me sorprende mucho el parecido entre nosotros, ¿has escuchado acerca de los desconocidos idénticos? Se dice que hay por lo menos unas siete personas que se parecen a uno de forma escalofriante"
"¿De verdad? No tenía idea de eso..."
"Ajá, es un dato curioso, ¿no lo crees? Aunque me sorprende haber encontrado a alguien tan similar a mí en un sitio como éste, el mundo sí que es muy pequeño" dijo el de ojos esmeralda. El de ojos color zafiro asintió fuertemente.
"Sí que lo es, es un poco extraño, pero... No me desagrada"
"Mi nombre es Choromatsu, ¿tú cómo te llamas?"
"Ah. Mi nombre es Karamatsu, mucho gusto" dijo el de ojos azules. El otro lo miró con curiosidad.
"Que por cierto... ¿Qué haces aquí en el cementerio?" preguntó Choromatsu. Karamatsu se distrajo al escuchar la pregunta. Miró hacia la tumba y contempló los girasoles.
"Vine a visitar a un amigo..."
"¿Un amigo? Ya veo... ¿Viniste de visita anual?"
"¿Visita anual?... No, mi amigo murió hace dos días..." dijo Karamatsu al no poder evitar sentir sus ojos arder debido al sentimiento que le generaba tener que recordar la triste realidad.
"¡Ah! Disculpa, no quise hacerte sentir mal, lo siento... Uhm, ¿tú trajiste los girasoles entonces?"
"Sí... Mi mamá me dijo que no es una flor para tumbas, pero... A él le gustaban mucho los girasoles, así que por eso le traje girasoles"
"Seguro que él aprecia tu regalo, es muy considerado de tu parte"
"Lamento si te estoy incomodando, es sólo que no puedo dejar de pensar en que estaba bien y de un día para otro simplemente..."
"Oh..." Tras el murmullo y la expresión de tristeza de Choromatsu, Karamatsu creyó entender que tal vez estaba demás estar contándole al respecto.
"Lo siento, no quiero molestar... Será mejor que me vaya, muchas gracias por hablar conmigo"
"¿De verdad? No es problema si necesitas hablar"
"No, no... perdona, no me siento bien, pero... Nos vemos luego" dijo Karamatsu al intentar irse, sin embargo el otro lo llamó.
"¡Por cierto!"
"¿Hm?"
"Conozco un buen lugar donde crecen muchos girasoles, ¿quisieras ir otro día?" ante la sugerencia, Karamatsu sonrió.
"¿De verdad? Ah... Eso suena como una muy buena idea"
"¿Cuándo quieres ir? Podemos vernos en la plaza principal y ya de ahí ir al campo de girasoles" sugirió el de ojos esmeralda. El de ojos azules se quedó pensando al respecto.
"Pues... ¿Te parece que vayamos en unas semanas? Le acabo de dejar flores, así que tal vez sería mejor esperar a que tenga que cambiarlas"
"Hmm... ¿No te interesaría ir simplemente a verlas?"
"Pues..."
"Seguro que a tu amigo le gustaría que fueras, creo que podría ser como si tú lo llevaras a verlas"
"Ah... Es verdad, seguro que a él le gustaría contemplar ese sitio... Uhm, ¿Podrías mañana o pasado?"
"Si gustas podemos ir mañana, no tengo problema con eso" dijo Choromatsu. Karamatsu lo pensó.
"¿Sí?" Karamatsu lo miró con curiosidad, ya entonces lo vio asentir. "Entonces vayamos mañana, gracias por invitarme"
"Seguro, entonces nos vemos mañana"
"Mhm, ¡Nos vemos!" exclamó Karamatsu al entonces marcharse, Choromatsu se despidió de él desde donde estaba, ya entonces miró a su nuevo amigo marcharse.
xXxXxXx
Al día siguiente, Karamatsu fue al cementerio para encontrarse con Choromatsu e ir al campo de girasoles; no obstante, escuchó la voz de alguien cantando, por lo que se acercó y sin pensarlo mucho se sentó pegado al árbol donde se escuchaba que cantaba alguien del otro lado. A pesar de que tenía curiosidad de ver de quien se trataba, Karamatsu creía que era muy grosero espiar, por lo que no quería simplemente asomarse cuando podría incomodar a la otra persona.
Después de escuchar la canción entera, Karamatsu se paró del sitio y tras unos segundos de mirar hacia el árbol, regresó su atención hacia las tumbas. Ahora que ya había saciado su curiosidad, no creía volver a escuchar a escondidas.
Choromatsu entonces se acercó corriendo.
"¡Karamatsu!" exclamó el niño de ojos verdes. El de ojos azules sonrió. "¿Listo para ir a ver los girasoles?" el niño asintió ligeramente.
"Seguro, vamos" dijo Karamatsu al ahora seguir al de ojos verdes fuera del cementerio y hacia el pueblo.
Posteriormente, se adentraron a otra área del bosque, por la cual caminaron por unos 10 minutos para finalmente dar con el campo de girasoles. Karamatsu se vio anonadado por la majestuosidad del lugar, expresión que el de ojos verdes pudo apreciar y en seguida sonrió satisfecho por ver al de ojos azules tan sorprendido.
"¿Y? ¿Qué te parece?"
"Esto es..." murmuró Karamatsu al preguntarse lo que su amigo diría en estos momentos por ver tantos girasoles a su alrededor. Era tan increíble que incluso podía imaginar a su amigo parado a un lado de él.
El de ojos verdes observó con curiosidad al contrario, quien luego de esbozar una sonrisa, se adentró al campo de girasoles y terminó corriendo hacia el centro del lugar. Choromatsu caminó hasta donde se encontraba y se percató de la forma en que éste sonreía muy conmovido antes de soltar unas cuantas lágrimas.
"¿Karamatsu? ¿Estás bien?" preguntó Choromatsu. Karamatsu creyó sentir de alguna manera la presencia de su querido amigo a su lado. Cerró los ojos e imaginó por unos momentos la expresión que posiblemente tendría, ya entonces miró a Choromatsu y asintió levemente.
"Sí... Es sólo, estoy muy conmovido por estar aquí" dijo el niño "Muchas gracias"
Choromatsu observó a Karamatsu con detenimiento, de alguna manera, la forma en que el otro miraba a su alrededor y sonreía con mucha ilusión le asombraba mucho. ¿De verdad podía sentir algo tan intenso por ver un lugar lleno de flores? Era cierto que era bonito, pero... Esto era...
"Eres como un ángel" dijo de repente. Karamatsu volteó a verlo de nuevo.
"¿Ah? ¿Qué dijiste?"
"No, no, no fue nada" dijo Choromatsu al soltar una breve risa. "Entonces... ¿Qué opinas del lugar?" preguntó el de ojos verdes al ahora acercarse más a Karamatsu y sentarse. Al ver esto, el de ojos azules igualmente tomó asiento.
"Es increíble, de verdad que le hubiera gustado a mi amigo venir a ver..., ¿o tal vez ya sabía de este sitio y no tuvo oportunidad de mostrarme? Me hubiera gustado preguntarle al respecto..." dijo Karamatsu al ahora sonar un poco decaído.
"Entiendo..." Choromatsu se preguntó sobre el tema, sin embargo, creía que tal vez era demasiado pronto para hablar sobre eso. "Entonces... Empezaré de nuevo, mi nombre es Choromatsu"
"¿Hm? Oh..." Karamatsu sonrió divertido por esto. "Sí, mucho gusto, me llamo Karamatsu"
"Sé que fue un poco extraño que te invitara a este sitio tan de repente... Con eso de que no te conozco"
"Bueno, ehm... No es tan raro, vivimos en un lugar pequeño, así que pienso que está bien convivir con otros" dijo Karamatsu "Aunque debo admitir que nunca te había visto"
"Bueno, es sólo que no suelo salir mucho de casa" dijo el de ojos verdes. Karamatsu lo miró con curiosidad.
"¿De verdad? ¿Eso por qué es?"
"Tan sólo no encuentro mucho que hacer, aunque bueno, salgo algunas veces si es necesario"
"Ya veo..." dijo Karamatsu al realmente no saber qué decir.
"¿Tú sueles salir mucho?"
"Pues... Sí, solía salir mucho a jugar con mi amigo..."
"Oh, lo siento..."
"Descuida, perdón por mencionarlo" dijo Karamatsu con una pequeña sonrisa. "Te agradezco que me trajeras a este lugar, realmente me siento mucho mejor de estar rodeado de tantos girasoles"
"¿Sí?"
"Sí... ¿Cómo decirlo? De alguna manera me siento acompañado, como si la presencia de él estuviera aquí conmigo"
"Oh..." murmuró Choromatsu antes de que Karamatsu se riera con leve nerviosismo.
"Lo siento si suena un poco tonto... Es sólo que no puedo evitar sentirme así"
"No creo que sea tonto"
"¿Ah?"
"Es posible que él esté contigo en estos momentos"
"¿En serio lo crees?" preguntó el de ojos azules con mucha ilusión.
"Sí, tal vez no me creas, pero hay un espíritu a un lado de ti" dijo Choromatsu. Karamatsu miró a un lado suyo.
"¿Eh? ¿Qué? ¿Lo dices de verdad?" Karamatsu frunció el ceño levemente viéndose frustrado. "Choromatsu... No tienes que mentirme para que me sienta mejor, aunque no es desagradable pensar que eso fuera verdad"
"Entiendo que no me creas, pero creí que tal vez te gustaría saberlo"
"Oh... ¿Puedes verlo entonces?..."
"Pues, no como tal, es como una pequeña flama de color amarillo resplandeciente" dijo Choromatsu "Podría verlo si él quisiera mostrarse, pero no parece que sea el caso"
"Hm..." el de ojos azules no sabía si creerle. "Bueno, al menos agradezco tu intención por hacerme sentir mejor"
"¿Tan irreal es que pudiera estar a tu lado en estos momentos?" preguntó el de ojos color esmeralda.
"No es que no quiera, pero... Por más que quisiera, me siento algo mal por asumir que él estaría justo aquí... ¿No estaría acompañando a sus padres en vez de a mi? Yo sólo soy su amigo"
"Pues..." Choromatsu se quedó observando al espíritu que parecía estarle transmitiendo un mensaje al de ojos azules. En perspectiva del de ojos verdes, el espíritu trataba de reconfortar a Karamatsu con su energía pero no estaba logrando llegar a él. "Parece que está frustrado porque no puede hacerte saber que está ahí"
"Choromatsu, no es necesario que sigas... Fue buena la intención en un inicio, pero... No me siento cómodo con que insistas así"
Choromatsu suspiró antes de hacer una demostración a Karamatsu de su magia. El de ojos verdes había llenado el lugar con burbujas. El niño de ojos azules se veía confundido por esto; sin embargo, al ver cómo el contrario continuaba creando burbujas de la nada..., no pudo evitar quedarse sin palabras.
"Cómo puedes ver, puedo usar magia, así que... Ver espíritus no debería ser tan irreal viniendo de mí" dijo Choromatsu. Karamatsu miró hacia un lado suyo nuevamente, parecía estar aceptando que tal vez podría estar diciendo la verdad con respecto a su amigo.
"Entonces... ¿Es cierto?"
"Sí, no tendría por qué inventarme aquello. Te describiría su apariencia pero sigue sin querer dejar que lo vea" dijo Choromatsu "¿Tu amigo era desconfiado?"
"No, para nada... No sé por qué no querría que lo vieras, pero no era esa clase de persona" dijo Karamatsu. "¿Puedes hablar con él?"
"Pues lo dudo, considerando que no me deja ver su apariencia humana"
"¿Podrías intentarlo?..." preguntó Karamatsu al ver al otro con expectativa. Choromatsu lo observó y nuevamente suspiró, tal vez había sido mala idea revelarle que podía ver a su amigo, pues era obvio que querría usarlo para hablar con su amigo fallecido.
"De acuerdo, de acuerdo... ¿Qué quieres que le pregunte?"
"Pues... ¿Por qué no quiere que lo veas? Sería bueno saber eso..."
"¿No te interesa saber otra cosa?"
"No es que no me interese, pero, quiero escuchar la razón de por qué no puedes verlo" dijo Karamatsu. Choromatsu asintió un par de veces antes de dirigir aquella pregunta al espíritu.
El espíritu parecía haber mirado a Choromatsu en el momento en que éste le transmitió su pregunta e inmediatamente le respondió.
"¿Hm? ¿De verdad me estás haciendo esa pregunta?... Creí que sería obvio luego de lo que le hiciste a Karamatsu"
Choromatsu se vio confundido por lo que decía. ¿Le había hecho algo a Karamatsu?
"Sé que no lo recuerdas, pero no me importa. Podré no ser capaz de comunicarme con Karamatsu, pero, no quiero que te vuelvas mi mensajero. No lo haré depender de ti para comunicarse conmigo y con menos razón te dejaré que veas mi apariencia"
¿Pero qué estaba pasando? Este espíritu que apenas acababa de conocer parecía tener algo en contra de él; sin embargo, no parecía que fuera un espíritu vengativo ni nada por el estilo, de hecho, su espíritu resplandecía de una forma muy hermosa.
"Así que no me vuelvas a hablar porque no pienso responderte. Si me ves a su lado será mejor que no digas nada, eso, si sabes lo que te conviene"
Karamatsu esperó unos segundos antes de que Choromatsu lo mirara.
"¿Te contestó?..."
"..." Choromatsu miró hacia otro lado. "No, no quiso contestarme"
"Vaya... No lo entiendo. Era una persona muy amigable, no habría razón para que no quisiera... A menos que no le cayeras bien, pero... Tendrías que ser muy mala persona para que eso sucediera" dijo Karamatsu al sonreír por recordar algo. "Por lo general era muy alegre y estaba de buen humor, aunque admito que puede dar miedo cuando se enoja"
"¿Se enojaba mucho?..."
"Sólo cuando veía que querían meterse conmigo, por lo general cargaba un palo con él y amenazaba con golpearlos, haha... Aunque no creo haberlo visto realmente golpear a alguien, ganas no le faltaban, pero..."
"Vaya, entonces sí tiene su temperamento, eh..." dijo Choromatsu. Karamatsu asintió levemente. "Podría ser que no esté de humor por la forma en que murió... Como estar tan dolido que esté sufriendo ahora mismo"
"¿Qué?... ¿Parecía estar sufriendo?"
"Pues ciertamente tenía un aire de estar muy enojado" contestó Choromatsu. "¿Podría saber de qué murió?"
"..." Karamatsu se vio en conflicto con lo que acababa de escuchar y en cambio miró hacia los girasoles tratando de asimilar que su amigo pudiera estar sufriendo incluso después de la muerte.
"Ah, perdona, no quise ofenderte preguntando..."
"Él... Aparentemente murió mientras dormía"
"¿Qué?..."
"Sí... No me explicaron mucho al respecto, me dijeron que era muy chico para saber..." dijo Karamatsu al ahora quedarse lagrimeando al recordar.
"Eso me suena a que su corazón pudo haberse detenido por algún veneno... Estaba bien antes, ¿verdad?"
"..." Karamatsu asintió antes de quedarse llorando por escuchar sobre eso.
"Sí, en ese caso, es posible que se envenenara horas antes de que se fuera a dormir... Aunque bueno, al menos se fue de una forma pacífica..." al escuchar esto, Karamatsu sollozó con más fuerza al encontrar desagradable escuchar al respecto.
El de ojos azules se puso de pie y se frotó los ojos como pudo antes de ver a Choromatsu.
"Y-Yo... Creo que será mejor que me retire por hoy, Choromatsu"
"¿Qué? ¿Te sientes mal?... Si quieres te acompaño a tu casa"
"No, no, yo puedo ir solo, pero... gracias por traerme a este sitio" dijo Karamatsu antes de apresurarse fuera del lugar. Choromatsu miró al otro irse con mucha prisa. ¿Pero qué le ocurría?
"Karamatsu..."
El espíritu de antes se había quedado en el mismo sitio, por lo que el de ojos verdes lo miró sin entender por qué no se movía; no obstante, una onda de evidente hostilidad fue emitida en su contra antes de que el espíritu se desvaneciera.
Bien, no sabía lo que había sucedido; sin embargo, el espíritu parecía haberse enojado más de lo que ya estaba. Sin entender, Choromatsu tan sólo decidió regresar a su casa.
xXxXxXx
Un par de días después, Karamatsu yacía ayudando en la panadería, era algo que solía hacer a menudo, pues disfrutaba ayudar a su tío en lo que pudiera, esto, y de momento le ayudaba a distraerse de alguna manera de estar pensando constantemente en su amigo.
No es como que pudiera distraerse por mucho tiempo pero al menos era algo.
El pequeño de ojos azules se encontraba de momento angustiado por lo que le había dicho Choromatsu. ¿Su amigo realmente habría muerto por haberse envenenado con la comida? Al menos debía aceptar que saber la razón detrás aminoraba su miedo hacia el acontecimiento repentino; sin embargo... No era suficiente para apaciguar su dolor.
"¿Karamatsu?" escuchó una voz familiar. El de ojos azules miró al niño de ojos verdes, quien parecía justo haber comprado varias piezas de pan.
"Choromatsu..."
"¿Trabajas aquí entonces?"
"Pues... Sólo ayudo aquí a ratos" contestó Karamatsu al sentirse algo raro de hablarle de repente al de ojos verdes.
"Ya veo..." murmuró Choromatsu al ver que el otro desviaba su mirada.
"Uhm... Yo, ehm... Quisiera pedirte perdón por haberme ido de esa manera del campo de girasoles" dijo Karamatsu "De verdad me sentí muy mal de repente y me vi obligado a irme"
"Entiendo... No te preocupes, no pasa nada" dijo Choromatsu "Mientras disfrutaras ir a ese sitio, todo bien"
"Sí, hay que ir ahí otro día" dijo el niño con una sonrisa. El de ojos verdes asintió.
"Por cierto, si te gusta hornear pan o cocinar en general, en mi casa tengo muchas recetas. Son del reino mágico pero seguro que las disfrutarás, hay mucha variedad. Podrías venir un día para enseñarte"
"¿Lo dices en serio?"
"Sí, creo que sería bueno poder mostrárselas a alguien, así que si tienes ganas me encantaría probar lo que hagas un día de estos"
"Me encantaría, muchas gracias" dijo Karamatsu alegremente. Justo después hubo unos segundos de silencio que se tornaron levemente incómodos.
"No hay de qué, bueno, sólo vine a comprar esto, así que... Ya me voy" dijo Choromatsu. Karamatsu asintió al ahora verlo salir del lugar, ahora que se había ido, regresó a ponerle atención a la masa que estaba moldeando. No es como si hiciera labores pesadas o cansadas en cuanto el pan, pues sólo tenía que darles forma; sin embargo, Karamatsu esperaba ayudar con más cosas a medida que pasara el tiempo y su tío lo dejara.
Parecía sentirse mejor luego de haberse disculpado con Choromatsu, por lo que podía concentrarse un poco más en su actividad sin preocuparse; sin embargo, tras pasar unos minutos, el niño volteó a ver a la siguiente persona que había entrado y que examinaba el pan.
"¿Choro...?" Karamatsu se preguntaba si se le había olvidado algo; no obstante, en cuanto el niño al que se dirigía volteó a verlo, no pudo más que quedarse en silencio observando sus ojos de color rubí.
"¿Hm?" murmuró el niño al entonces darse cuenta del otro.
"Tú eres..." Karamatsu se quedó inmerso en el color de sus ojos, creyendo recordar haberlo visto antes. "Eres el niño que estaba en el cementerio..."
El contrario procedió a ignorarlo y en seguir mirando el pan.
"Uhm, ¿de verdad no eres Choromatsu?" ante la pregunta, el niño de ojos rojos suspiró y entonces lo miró. Aquella pregunta molesta lo había obligado a tener que contestarle.
"No, no lo soy"
"¿Entonces quién eres?" preguntó con curiosidad.
"Sólo un desconocido al parecer..." contestó. "Pero quizá estoy mintiendo y sí sea Choromatsu"
"Hmm... No lo sé, de alguna manera no creo que estés mintiendo"
"..."
"Siento mucho si te ofendí por confundirte..., pero sé que no eres él porque se siente diferente a cuando él vino"
"¿Y aún así preguntaste si de verdad no era él?"
"Lo siento... es que son idénticos y tenía que preguntar..."
"Hm..." el niño de ojos rojos lo miró por un momento antes de volver de nuevo a lo que estaba haciendo.
"Sólo es curioso porque Choromatsu no te ha mencionado..., pero no entiendo por qué no mencionaría a su hermano gemelo" en cuanto terminó de mencionar esto, Karamatsu se dio cuenta de que el otro ya se había ido a pagar.
El de ojos azules se sentía un poco desconcertado por la forma en que el otro estaba actuando y no podía evitar sentir mucha curiosidad junto con una urgencia repentina de hablarle.
Al ver que se iba, el de ojos azules dejó la masa e inmediatamente salió del local en búsqueda del gemelo de su amigo. Karamatsu pudo verlo caminando con tranquilidad mientras comía del pan que había comprado.
"Ah..." Karamatsu murmuró por un momento antes de caminar tras él. Al ver que seguía alejándose, se vio con necesidad de gritar. "¡Espera!"
"¿Eh?" el de ojos rojos volteó a ver al otro mientras seguía comiendo. Encontraba curioso ver que había salido a buscarlo; sin embargo, sabía que no tenía caso hablar con él.
"¡¿Cómo te llamas?!"
"..." ante la pregunta, el niño suspiró y desvió la mirada antes de darle espalda y seguir caminando. Karamatsu, sin entender la razón de que se negara a contestarle, decidió seguirlo.
El niño de ojos rojos parecía acelerar el paso gradualmente para no parecer que estaba obviamente intentando huir de él, aunque sabía que a este punto era evidente que lo estaba evitando y el otro se estaba esmerando en alcanzarlo.
Tras pasar unos minutos de estar esquivando gente, el niño de ojos rojos volteó a ver de forma disimulada si el contrario seguía tras de él. Al ver pura gente del pueblo y creer que finalmente había logrado escabullirse, el niño siguió su camino con normalidad. Esto hasta que creyó oír el sonido de alguien corriendo, sonido que parecía estar haciéndose más fuerte.
Levemente sorprendido por esto, el niño pronto vio al de ojos azules acercándose. ¿Iba en serio? ¿Tenía que llegar al punto de perseguirlo de forma tan descarada? Bien. Parecía que se vería obligado a realmente esconderse de él, pues realmente no quería tener una conversación que fuera pura perdida de tiempo y claramente no pensaba darle su nombre.
"¡Espera! ¡No corras! ¡Sólo quiero que me digas cómo te llamas!" exclamó Karamatsu al ver que el otro ahora estaba corriendo de él. "¿¡Por qué huyes de mi?!"
El niño de ojos rojos creía que la pregunta era muy tonta, considerando que lo estaba persiguiendo de esa forma; sin embargo, no podía negar que presentemente encontraba divertido tener que escapar de él.
"¡Por favor, contéstame!" exclamó Karamatsu al otro, quien lo tuvo buscando por el pueblo hasta que finalmente lo perdió de vista. "¿Eh?..."
El niño de ojos color rubí, quien ahora yacía escondido detrás de un barril, jadeaba en un intento por recuperar el aliento. Sí que el otro era persistente para haberlo perseguido por tanto tiempo.
"Bueno, creo que regresaré al local..." comentó el niño para sí mismo. Se veía decaído por lo que acababa de pasar; sin embargo, creía que era natural que el otro corriera cuando lo había intentado alcanzar de esa manera.
Pero...
¿Por qué había actuado tan desesperado por un desconocido?
Sin saber la respuesta a esto, Karamatsu regresó al local sintiendo mucha tristeza y decepción.
El niño de ojos rojos seguía escondido. Se había quedado en silencio mientras recordaba las palabras que alguna vez había escuchado de parte del de ojos azules.
"¿Sigues pensando que tu hermano te borrará de mi mente?...Bueno, aunque lo hiciera... Ten por seguro que aunque me tarde, al final recordaría. No creo que pueda borrar mis sentimientos, ¿o sí?"
Eran palabras vacías a su parecer, sin embargo, no podía negar que su insistencia por alcanzarlo lo hacía contemplarlas con un poco más de seriedad. ¿De verdad podían los sentimientos de una persona causar algo como eso? ¿Era posible causar eso a pesar de no tener recuerdos?
El niño sonrió con un poco de burla hacia su propia línea de razonamiento. En realidad, si lo pensaba bien, era natural que sintiera curiosidad por él al ser el gemelo de Choromatsu; no obstante, creía que había sido innecesario perseguirlo cuando era más fácil tan sólo preguntarle a Choromatsu... Si es que éste le decía, cosa que probablemente no iba a pasar a menos que se le saliera accidentalmente.
Luego de pensar en esto, el de ojos rojos se puso de pie y se encaminó tranquilamente a su casa esta vez.
xXxXxXx
Algunos días más tarde, Karamatsu y Choromatsu se juntaron a platicar en el campo de girasoles, pues el de ojos verdes había notado a Karamatsu con poco ánimo y quería hacer algo por él. Yacían sentados contra los arbustos mientras miraban los girasoles y las mariposas a la distancia.
"Karamatsu, te he notado muy distraído últimamente, ¿algo que te preocupe?"
"Pues..." Karamatsu se quedó pensando en si decirle. "¿Recuerdas lo que te dije cuando te conocí?"
"¿Sobre tu amigo que falleció? Sí, lo recuerdo..."
"He estado pensando todos estos días en él. Me quedo pensando a momentos en lo extraño que es que simplemente ya no puedo hablarle, me quedo pensando en lo que pudo haber sido... y en lo repentino que fue enterarme"
"Vaya, no puedo imaginar lo duro que tuvo que ser para ti..."
"Y que todavía es... No sé si es algo extraño de mi parte, pero no me importa" dijo Karamatsu "Estos días en la escuela me han estado diciendo que ya lo supere, pero simplemente no puedo"
"¿Qué?... ¿Por qué te dirían que ya lo superes?"
"Pues... mi amigo era también de mi escuela. Todos lo conocían, él se llevaba bien con todos, realmente podía hacer que todo a su alrededor se llenara de vida... Tal como estos girasoles que veo aquí" explicó Karamatsu con una sonrisa triste.
"De verdad suena a que fue una buena persona..."
"Lo era. Era la persona más amable, aunque tenía su forma única de comportarse. Era una persona muy divertida, muy sincera, muy alegre..." dijo Karamatsu al sentir como sus ojos se llenaban de lágrimas. "Siempre tenía una forma positiva de ver las cosas, era como que vivía con mucha despreocupación y hacía lo que quería todo el tiempo"
"Vaya..."
"Lograba hacer reír a quien fuera, ya fuera a una persona o a las que estuvieran cerca, era un talento de él. Simplemente te hacía querer estar cerca de él. Muchas veces pensé 'ah, me siento tan privilegiado de ser su amigo', 'Gracias a él es que vengo con mucho más ganas a la escuela', 'las cosas son interesantes siempre que él está cerca'... Cosas por el estilo rondaban por mi mente desde los pocos días de haberle hablado"
"Sí, suena como que fue un amigo genial, me hubiera gustado conocerlo" dijo Choromatsu al mirar al otro con gentileza. Karamatsu sonrió y asintió, a pesar de estar lagrimeando, parecía haberse puesto muy feliz por ese comentario.
"¡Sí! Seguro que se hubieran llevado muy bien, él era alguien muy magnético, seguro habrías podido hablar con él muy bien. Se adaptaba fácil a cualquier tipo de ambiente, y a pesar de que era muy popular con los demás... Siempre te consideraba, siempre se aseguraba de que fueras parte de la conversación de una u otra manera, siempre..."
"Se escucha como alguien de muy buen corazón"
"Sí, estoy seguro de que era la persona con el corazón más grande. Su tranquilidad para todo era envidiable, no parecía que existiera preocupación alguna en él. Siempre reía y sonreía al encontrarle todo lo bueno a la vida. No era una persona que usualmente se tomara las cosas en serio, pero siempre estaba ahí para ayudar y hablar con seriedad si era necesario"
"Se nota que lo querías mucho..."
"¡Demasiado! Es por él que iba a la escuela, realmente siempre me sentía acompañado y siempre me sentía reconfortado. Si tenías alguna preocupación, rápidamente lo notaba y te preguntaba al respecto. Siempre estaba dispuesto a ayudar"
"Sí, creo que yo también me sentiría motivado a ir a la escuela por la misma razón" dijo Choromatsu "Lamento no poder decirte mucho más, no sé cómo ayudarte..."
"No tienes que decir nada, Choromatsu. Realmente... No hay nada que puedas decir" dijo Karamatsu. Choromatsu lo miró con curiosidad. "Porque simplemente no hay palabras que puedan reconfortarme realmente, sólo quisiera que él siguiera con vida..."
"¿Te importa si pregunto su nombre?"
"Jyushimatsu" contestó Karamatsu. "Supongo que es mejor decir su nombre a sólo llamarlo 'mi amigo', me reconforta tan sólo decir su nombre..."
"Karamatsu... Lo siento mucho..."
"Descuida, no tienes que saber decirme algo, más que decirme que lo sientes... Me gusta tu compañía, que simplemente me escuches es suficiente para mí"
"¿De verdad? Siento que podría hacer más, pero no sé qué hacer en realidad..."
"Creo que es natural que te sientas así, creo que yo en tu lugar también querría saber que hacer... Pero como entiendo que es difícil saber qué decir, creo que es mejor con tan sólo acompañar a la persona. Sé que tal vez no puedas creerme, pero estás haciendo mucho por mí en este momento"
"Karamatsu..." Choromatsu tan sólo abrazó al contrario. "Lamento que tuvieras que pasar por algo tan duro... Me da tristeza saber que estás sufriendo de esta manera" Karamatsu se quedó en silencio al escucharlo.
"Choromatsu, no te preocupes... No tienes que decirme nada, de verdad..." dijo Karamatsu al estar siendo abrazado por Choromatsu. Le regresó el abrazo y permaneció en silencio por unos segundos. "Perdona que te esté incomodando con todo esto..."
"No, no... No me incomodas. Me gusta que hables sobre él, si necesitas hablar sobre él, sin importar las veces que sean... Yo te escucharé"
"Muchas gracias, Choromatsu..." dijo Karamatsu al verse decaído. "Es sólo, él era tan bueno y aún así desapareció de un día para otro... Lo extraño mucho..." agregó al ahora quedarse llorando con mucho desconsuelo.
Choromatsu continuó abrazándolo, agradecía poder estar ahí para él... Pues se notaba que estaba sufriendo mucho. No sabía lo que podía hacer, pero si su compañía era suficiente, entonces se la daría como pudiera.
xXxXxXx
Los días transcurrieron entonces, Karamatsu daba lo mejor de sí mismo por cocinar la mayor cantidad de recetas posibles y luego le daba a probar a Choromatsu, quien había expresado que simplemente le encantaba su comida y quería seguir probando más. Esto hacía que el pequeño de ojos azules se emocionara y se sintiera más inspirado en seguir cocinando. Le gustaba que los demás probaran su comida, pero cuando se trataba de la opinión de Choromatsu, esta valía oro, pues era la persona que había estado tanto para él y que le mostraba que le interesaba lo que cocinaba.
Hablaban de recetas, hablan del sabor de los alimentos, hablaban de ideas para decorar nuevos postres y probar nuevos sabores. Todas estas conversaciones lograban que el herido corazón de Karamatsu pudiera distraerse del dolor de la perdida de su amigo, dolor que aunque pudiera olvidar a ratos, regresaba con toda sus fuerzas en cuanto veía lo que fuera que le recordara a él... Repitiéndole que su amigo ya no estaba y jamás regresaría.
Al cabo de dos semanas más de tener esta dinámica, Karamatsu un día buscó y buscó a su amigo, pues habían dicho que hablarían al siguiente día; no obstante, éste no apareció durante tres días. El pequeño de ojos azules se sintió muy confundido. ¿Por qué no estaba por más que lo buscara? ¿Por qué no sabía nada de él? ¿A dónde habría podido ir?... ¿Y por qué no le había dicho nada sobre eso?
Fue en el cuarto día que Choromatsu finalmente apareció, se presentó en el cementerio, donde efectivamente encontró a Karamatsu de cuclillas cambiando los girasoles marchitos.
"¡Karamatsu! ¿Cómo estás?" ante el saludo casual, Karamatsu volteó a verlo con incredulidad.
"¿Choromatsu?..."
"Sí, aquí estoy, me da mucho gusto verte" dijo el de ojos verdes. El de ojos azules no sabía cómo tomarse ese comentario.
"¿Por qué?..."
"¿Hm? ¿A qué te refieres con por qué?"
"Choromatsu, ¿por qué no me avisaste que no estarías?" ante la pregunta, Choromatsu arqueó una ceja sin creer entender el sentido de la pregunta.
"Ah... Lo que pasa es que salí de viaje a buscar unos ingredientes para las pócimas que suelo preparar, ¿sí te dije, no? Preparo pócimas mágicas porque me las encargan. No fui solo, me acompañó un adulto así que todo bien" explicó Choromatsu al ver al otro, quien fruncía el ceño mientras éste explicaba.
"Ya sé que te piden hacer pócimas, Choromatsu... Sólo, ¿por qué no me avisaste que no estarías?"
"Ah... Pues, no se me ocurrió, es que no suelo avisar ese tipo de cosas, haha..."
"Pero... te conté que mi amigo había desaparecido de un día para otro..."
"Sí, claro que lo recuerdo, lamento mucho eso..."
"Entonces si sabes eso... ¿Por qué no pudiste decirme que no estarías? Creí que te había pasado algo, creí que de nuevo habría perdido a alguien y que me dirían de un momento a otro que ya no estaba... Te aprecio mucho, me has estado apoyando y lo agradezco, es por eso que no quiero que te pase nada. No sé qué haría si algo te sucediera"
"Oh... Lo siento, es sólo que a veces pasa, así suelo ser, perdón..."
"¿Qué? Pero, Choromatsu, te estoy diciendo que me afecta mucho, ¿no podrías tan sólo avisarme a la siguiente?..."
"Haha, Karamatsu, no te preocupes, si ves que me voy así entonces asume que estoy bien, tan sólo fui por ingredientes pero es lo usual" dijo Choromatsu con una sonrisa. Karamatsu no podía parar de verlo con incredulidad.
"Pero es sólo que no puedo asegurarme de que estarás bien, tú tampoco puedes saberlo... Por eso al menos me gustaría que me avisaras que te vas y de preferencia me dijeras que día piensas regresar... Al menos así no estaría pensando que algo te pasó..."
"¿Eh? Karamatsu, no tengo porqué darte ese tipo de explicaciones, tan sólo me marcho por ingredientes cuando tengo qué. No veo la razón de que tenga que estarte diciendo cuando voy y regreso"
"¡Pero te estoy diciendo que perdí a mi amigo repentinamente! ¡Me da miedo y me preocupo! ¡No puedo evitarlo!" exclamó Karamatsu al no poder entender por qué era tan difícil que Choromatsu aceptara hacer algo así.
"Pues yo tampoco puedo evitarlo, así soy, lo siento" dijo Choromatsu al encogerse de hombros. "Si no le suelo decir a nadie más sobre cuando me voy, ¿por qué tendría que decirte a ti?"
"Choromatsu, no es que quiera obligarte a que lo hagas o algo así... Es sólo que no me siento bien cuando las personas se desaparecen sin avisar, antes no habría habido problema, pero de momento simplemente no puedo... Quiero poder confiar en que las cosas estarán bien, pero mi mente termina agobiándose por pensamientos que me hacen preguntarme lo que pudo haber ocurrido y si las cosas están bien..."
"¿Hm?... No te agobies por eso, te digo que todo está bien. Es normal que me desaparezca por días, tú sólo confía en que regresaré" dijo Choromatsu. Karamatsu se veía triste por eso, ¿por qué no podía razonar con él?
"¿De verdad no hay posibilidad de que me digas?... De verdad me siento mal y..." al ver la expresión triste de Karamatsu, Choromatsu se quedó pensando en lo dicho.
"Bueno... Supongo que podría tratar de decirte cuando me vaya a ir por días... No suelo hacerlo y de alguna manera me molesta, pero si ayuda a que te sientas un poco mejor entonces me esforzaré en hacerlo" dijo Choromatsu con una sonrisa "Pero tú pon de tu parte y confía que si sigue pasando, pues yo estoy bien. Haré lo que pueda"
"¿Eh...?" Karamatsu no sabía qué decir a eso. Era cierto que acababa de decir que se esforzaría, pero... ¿Por qué le estaba pidiendo de todas formas que hiciera lo posible por entender? Igual, luego de escucharlo, Karamatsu sintió que tal vez estaba siendo muy fastidioso con Choromatsu... Así que decidió tan sólo dejarlo así.
"Está bien, gracias..."
"¿Por cierto, has cocinado algo? Me gustaría probar lo que hayas hecho"
"Pues no es mucho... hice un pay de manzana, aunque ya no queda mucho..."
"Bueno, ahora que ya vine entonces puedes hacer más, ¿no? Me interesa mucho lo que preparas, ¡Seguro que sabrá delicioso! Y sobre todo cuando haces muchas recetas. Desde que empezaste a cocinar ahora sí puedo disfrutar de varios platillos, no sabía que podía tener tanta hambre, haha"
"¿Tanto así te gusta lo que cocino?..." preguntó Karamatsu al sonrojarse levemente.
"Mhm. ¡Es delicioso y me fascina que son porciones muy grandes! Es tan adictivo seguir comiendo de lo que haces"
"Ehh... Haha, muchas gracias, realmente aprecio que pienses así... Que disfrutes de lo que hago realmente me anima a seguir cocinando" dijo Karamatsu al sentirse muy halagado; no obstante, se veía apenado por lo mismo.
"Y bueno ahora que ya te saludé volveré a mi casa, nos vemos luego" dijo el de ojos verdes. Karamatsu se vio algo confundido por esto.
"Pero, Choromatsu... ¿No pensabas platicar conmigo más tiempo? Antes de que te fueras me dijiste que hablaríamos al día siguiente..."
"Lo sé, lo sé, pero es que tengo unas cosas que hacer, ¿seguirás aquí? Puede que venga más tarde" dijo Choromatsu. Karamatsu se quedó contemplando lo que decía.
"Oh... ¿Qué tan tarde sería?"
"No lo sé, ¿tengo que saber exactamente cuando? Simplemente puede que sea más tarde" dijo Choromatsu. Karamatsu no sabía qué pensar sobre esa respuesta, sin embargo, asintió.
"De acuerdo..." dijo Karamatsu al entonces ver al otro despedirse alegremente de él e irse del cementerio. El de ojos azules se quedó mirando la tumba de su amigo. "Jyushimatsu... ¿Cuánto tiempo crees que sea? Tal vez deba esperarlo aquí por si viene. Sonó a que vendría más tarde y yo dije que sí. Bueno, me quedaré a hacerte compañía hasta que Choromatsu venga"
Karamatsu permaneció frente a la tumba, esto, hasta que sintió que alguien estaba detrás de él. Volteó sonriente creyendo que se trataba de Choromatsu, sin embargo, se quedó mirando al niño de ojos rojos que recordaba haber perseguido con anterioridad.
"Eres tú..." murmuró Karamatsu al verse sorprendido de que éste apareciera. "¿Por qué fue que corriste...?" Quiso preguntarle; sin embargo, el otro lo interrumpió.
"Escuché parte de la conversación que tuviste con él y quería comentarte unas cosas"
"Al menos dime cómo te llamas antes de que me digas lo que sea que quieres comentar..."
"Mi nombre no tiene importancia, pero en fin..." contestó el niño de ojos rojos. "No te sugiero que te quedes esperando a que él regrese, sólo vas a terminar decepcionándote"
"¿Por qué lo dices?..."
"Porque no tienes la certeza de que regrese con lo que dijo, ¿o sí?" ante esto, Karamatsu se quedó pensando.
"Dijo que regresaría más tarde..."
"No, dijo que 'puede' que regrese más tarde, eso no te garantiza nada"
"¿Pero entonces por qué diría eso si no es verdad?"
"Así son algunos individuos, dicen esas cosas sin pensar. Asumen que es obvio lo que quieren decir y luego se enojan contigo porque era tu responsabilidad entenderlos. A pesar de que ellos saben que fue culpa de ellos por no especificar en primer lugar, te tachan de tonto y literal..., y si les pides que especifiquen, no van a querer o te van a tomar como una persona sensible con peticiones innecesarias, ah o decirte que los odias porque no actúas como ellos quieren" dijo el de ojos rojos.
"Oh..." murmuró Karamatsu al sentirse triste por lo que acababa de escuchar. "Y con 'individuos' supongo te refieres a Choromatsu..."
"Sí, así es"
"Choromatsu..."
"Uno siempre será el que está mal por no ser igual a las demás personas, ya que no quieren hacer el esfuerzo por alguien diferente. Incluso te pueden comparar con quien les da menos problemas y por tanto le es menos inconveniente. Aunque cuando estén de buen humor puede que te digan que tú eres mejor que esa otra persona con la que luego te comparan, haha"
Karamatsu se sentía muy consternado por lo que estaba diciendo el contrario.
"Si de casualidad 'se esfuerzan'... Lo más seguro es que con su esfuerzo crean que te están haciendo un favor y tú tengas que apreciarlo. Puede que no sea un gran esfuerzo, pero ellos lo verán como si estuvieran moviendo montañas por ti aunque no sea así y te pedirán que pongas de tu parte aunque tú ya estés haciendo justamente esto. Son un yo-yo"
"Pero él sabía que estaba dolido por lo de mi amigo..."
"¿Y tú crees que tiene tu situación presente todo el tiempo? Lo sabe, pero no se pone a pensar en tus sentimientos porque él no sabe lo que se siente. Si él no sabe lo que se siente, es muy difícil que entienda lo que le estás pidiendo. No lo justifico con eso, sólo quiero decir que por eso no le importa que a ti te importe. Claro que te va a decir que pobre de ti o a decir que te escucha, pero eso es mientras a él no le perjudique y no tenga que cambiar su conducta, de lo contrario, toda la dichosa 'comprensión' es inexistente, por lo que... sólo existe cuando a él le conviene o quiere que exista"
"Todo eso que dices..."
"Es a base de constante análisis en su forma de ser. Sólo eso" dijo el de ojos rojos. El de ojos azules se veía en conflicto con todo lo anterior. "Yo preferiría decir que no pienso volver, ya que no le veo caso a decir algo ambiguo que puede ser obviamente malinterpretado. Pero a muchas personas no les importa ser ambiguas porque asumen lo que el otro va a entender de lo que dicen. Si se mantienen siendo ambiguas pueden torcer cualquier cosa que les perjudique a su favor. Es algo fuertemente manipulativo, lo cual puede ser útil muchas veces, pero es ciertamente desconsiderado y abusivo. Lo cual es irónico porque es lo considerado 'normal', no lo entiendo..., pero es algo que encuentro curioso"
"Hm... Pues sí, suena mejor en mi opinión ser directo, de lo contrario no sé si hablan en serio. Acabas de decir muchas cosas en las que no había pensado, aunque suena muy triste que haya personas que se comportan así... No puedo entenderlo..." dijo Karamatsu mientras se quedaba pensando en lo que el otro había dicho, ya entonces se distrajo mirando los ojos del desconocido.
"¿Qué pasa?"
"Es sólo... es algo que ya pensaba desde la vez que entraste al local, pero... creo que tus ojos son hermosos" dijo Karamatsu. El de ojos rojos se quedó pasmado ante el comentario por unos segundos, ya entonces suspiró.
"Sí... Supongo que algunas cosas no cambian..."
"¿Qué cosa?"
"No, no es nada... Ya me voy"
"¿Te vas?"
"Sí, sólo quería decirte eso. No lo esperes, no vale la pena"
"Choromatsu me comentó que tenía un hermano gemelo..." ante esto, lo cual era un intento notorio de sacarle el tema y hablar sobre eso, el niño de ojos rojos se quedó pensando en qué hacer para que el otro no volviera a tenerle interés. No quería que su hermano volviera a meterse con él. Simplemente era claro que el de ojos azules y él no podían frecuentarse mientras Choromatsu pudiera intervenir.
El niño se quedó recordando la manera en que el de ojos azules le repetía una y otra vez lo mucho que le gustaba, la manera en que apreciaba su forma de ser... ¿Qué debía contestarle? Si le decía algo malo probablemente causaría una impresión en él que no quería y si era amable... ¿Serviría? Con el de ojos azules reconocía que cualquier intento podía ser usado en su contra y terminar llamando su atención de todas maneras.
"Sólo una cosa más..."
"¿Qué cosa?"
"No le digas nada de lo que te dije"
"¿Ah?"
"Si le dices algo de lo que lo que dije, ten por seguro que él se va a enojar y probablemente dejen de ser amigos" dijo el de ojos rojos al tratar de evitar que Choromatsu pudiera borrarle el recuerdo de que habló con él... Ya que era capaz de volverle a borrar el recuerdo, no sabía cómo, pero sabía que lo haría.
"¿Crees que de verdad se enoje?"
"Sí. Es normal, tan sólo te dará argumentos para deslindarse de cualquier acusación, aunque lo aceptara, sólo aceptaría para no seguir discutiendo... Sé que no me conoces, pero es mi hermano y es lo que yo conozco de él" explicó el de ojos rojos.
"Eso es..."
"Tienes derecho a conocerlo por tu cuenta y formar tu propia opinión, pero sólo te digo que no lo confrontes. Sus disculpas son vacías y no va a cambiar su forma de ser, sólo quiere ser él mismo y no le interesa lo que puedas opinar sobre su comportamiento"
"Bueno, si hablara con él entonces no sería con ganas de molestarlo..."
"Pues si hablas con él de algo por el estilo sólo ten cuidado. Lo más probable es que te diga que puedes decirle si estás enojado con él, pero sólo se disculpara, te dirá que así es él y seguirá comportándose igual. Te advierto para que no esperes un cambio de su parte"
"Yo..."
"Él sólo quiere que lo entiendan. Te dirá que pensará en todo lo que le dijiste pero no le creas. Si lo perturbas lo suficiente verás que actúa como si no hubieras hablado con él"
"Y-Yo..."
"Te dirá que sabe que tiene que probar que te quiere con acciones y no sólo palabras, pero no piensa esforzarse. Si le haces algo malo, olvidará todas las cosas buenas que hiciste por él anteriormente porque lo que le importa es lo que no le gustó de lo que hiciste o de lo fastidiado que se siente" dijo el de ojos rojos. Karamatsu se cubrió los oídos, se veía muy nervioso por todo lo que estaba escuchando.
"¡No es verdad, no hables así de él!" exclamó Karamatsu "¡No me gusta que hablen mal de mis amigos! ¡Así que ya no digas más!"
El de ojos rojos se vio sorprendido por esto, más que nada... Porque no había visto que el de ojos azules se enojara con él antes.
"Con eso que te dije creo que es suficiente, que te vaya bien" dijo al entonces marcharse. Sabía que tal vez había hablado de más... Pero de alguna manera no había podido aguantar decirle al de ojos azules las verdades sobre su hermano... Lo cual era algo raro que hiciera. El de ojos rojos no era de criticar a su hermano, pero... De alguna manera había soltado todo eso luego de entender que por culpa de la ambigüedad de Choromatsu al hablar, lo más seguro es que el de ojos azules fuera a esperarlo en ese lugar.
Y esto, personalmente, lo hacía enfadar.
¿Por qué? No lo sabía, pero... No creía que ese niño mereciera que lo trataran así; sin embargo, no podía hacer nada, pues ahora quien estaba en su vida era Choromatsu y solamente él. Sin querer pensar más en el asunto, el de ojos rojos tan sólo se alejó sin mirar atrás.
Karamatsu, en cambio, se quedó esperando por horas en el mismo sitio. Regresó a su casa a comer, y motivado por la responsabilidad que sentía, regresó al cementerio para seguir esperando a Choromatsu..., quien no llegó sin importar cuanto lo esperara.
La noche cayó y Karamatsu se quedó mirando la tumba de su amigo con mucha confusión.
"Jyushimatsu, no entiendo... Él dijo que posiblemente vendría, pero no viene... ¿Por qué me preguntó si estaría aquí más rato? Creí que quería verme..." dijo Karamatsu al sentirse muy triste. "Aunque... Tal vez yo fui el tonto que se quedó a esperar... Yo decidí perder mi tiempo aquí... Él no tiene la culpa..."
Karamatsu, tras decir esto, se dirigió a su casa con mucho conflicto interno. ¿Por qué no habría regresado Choromatsu?
xXxXxXx
Al día siguiente, Karamatsu yacía sentado frente al campo de girasoles, mirando a la distancia sin saber qué creer. ¿Qué debía pensar sobre Choromatsu? Aunque sabía que su decisión de perder todo su día había sido propia, ¿en qué estaba pensando?
Choromatsu apareció media hora después, se veía feliz de verlo, por lo que se acercó y se sentó a un lado suyo.
"Karamatsu, buenos días, me pone feliz verte. Vi que no estabas en el cementerio, así que vine a buscarte aquí"
"Choromatsu... ¿Por qué ya no regresaste al cementerio ayer?"
"¿Ah? ¿Iba a regresar al cementerio?" ante la pregunta. Karamatsu miró al de ojos verdes luciendo perplejo.
"¿Qué? ¿No lo recuerdas? Me dijiste que regresarías más tarde..." dijo el de ojos azules, el otro se quedó pensando en esto.
"Dije que podía ser que volviera pero no aseguré nada, así que no tenía obligación de ir"
"Pero... ¿Entonces por qué me dijiste que era posible que fueras? Creí..."
"Es una forma de hablar, no estaba seguro de si regresaría, podía suceder o no" dijo Choromatsu "Es normal, la gente entiende que si hablas así es que puede que pase o no pase, tú eres el que decide cómo tomarlo"
"Pero te estuve esperando ahí..."
"¿Me esperaste? ¿Por qué?..."
"Porque me preguntaste si seguiría ahí y me dijiste que había posibilidad de que volvieras y yo acepté..."
"¿Qué? Karamatsu, te pregunté si seguirías ahí porque quería saber solamente, no significa que vaya a regresar sólo por eso... Ni siquiera se me cruzó por la cabeza que podrías estar ahí esperando" dijo Choromatsu "Pero bueno, de todas maneras sólo fue un rato y te fuiste a tu casa, ¿no?"
"Yo..."
"Porque obviamente no esperarías como un tonto todo el día a que apareciera, ¿o sí?"
"..." Karamatsu se quedó en silencio al escucharlo. ¿Qué? ¿Qué estaba diciendo? El de ojos azules sintió una gran vergüenza en ese momento e ira hacia sí mismo.
"¿Por qué te quedaste callado?"
"Choromatsu, ¿podrías a la siguiente no decir que 'puede' que vayas?"
"¿Ah? Pero es que es verdad, podía ser que fuera o no fuera, por eso dije eso así"
"Pero... ¿podrías no hacerlo? Si no vas a regresar entonces sólo dime que no vas a regresar"
"Pero podía ser que sí fuera, no es como que supiera que no iba a regresar, te lo hubiera dicho"
"Y aún así no fuiste..." Choromatsu se vió muy descolocado por la conversación que estaban teniendo.
"Karamatsu, espera... ¿Te enojaste? Ah, ¿hice algo malo? Cielos... perdón, no fue mi intención"
"Choromatsu, yo..." Karamatsu se veía muy enfadado, y es que más que nada, se sentía frustrado por la forma en que la conversación progresaba. "Sí, estoy molesto"
"¿Por qué?"
"Te lo acabo de... Ah... Choromatsu, no me digas que 'puede' que hagas algo, me dejaste pensando en que volverías y como yo te dije que estaba de acuerdo entonces sentí responsabilidad de esperarte..."
"Pero en ningún momento te pedí que me esperaras, ¿por qué te tomarías eso así? Sólo hablé de la posibilidad de que regresara pero no dije que lo haría... Si tú te hubieras ido no habría habido problema"
"¿Y si regresabas entonces qué hubiera pasado? ¿Me habrías dicho que en realidad sí ibas a ir y que me estuviste esperando? No, Choromatsu, no me digas que puede que hagas algo, si no estás seguro entonces mejor di que no"
"Karamatsu, tú fuiste quien se lo tomó así, yo sólo te dije que era una posibilidad... ¡Nadie se lo toma así! ¿Por qué tú sí?"
"¡Porque tú dijiste!..."
"¡Pero no era para que te lo tomaras tan literal! ¡Yo nunca dije que volvería!"
"¿Entonces debería asumir que cuando dices eso significa que no vendrás?" preguntó Karamatsu al intentar entender a su amigo. Choromatsu lo pensó por un momento.
"No necesariamente, puede que sí lo haga, no siempre va a significar un 'no'" dijo Choromatsu. Karamatsu sujetó su cabeza sin lograr seguir su razonamiento.
"¡¿Por qué tienes que ser tan difícil de entender?!" ante la exclamación, Choromatsu se quedó perplejo.
"Pero es que no dije nada que fuera difícil de entender..."
"¡Sólo dime que sí o dime que no! ¡No me digas que puede que hagas algo! ¡No entiendo qué debo de hacer!"
"¿Cómo que no entiendes? Karamatsu, ni que fueras un robot o algo así. Sólo no te tomes las cosas tan literal y así ya no habrá problema"
"¡Pero es qué...!" Karamatsu sujetó su cabeza y se quedó mirando al suelo con mucha rabia. Choromatsu lo miró consternado, ¿tanto así le afectaba?
"Mira... Si te hace sentir mejor entonces creo que puedo tratar de ser más directo... Aunque es difícil porque no sabía si iba a regresar. ¿Qué tal si te digo que no voy a regresar pero luego me da por ir?"
"¡En ese caso está bien porque no me dejas pensando que sí vas a hacer algo!"
"Karamatsu, no entiendo porqué te enojas... Es lo más normal del universo, con todos mis amigos es así y no hay problema... No entiendo por qué de repente tengo que decir cuando me voy y si voy a regresar en este caso..." dijo Choromatsu al verse en conflicto. "Nadie me había pedido que cambiara y siento que estoy haciendo algo en contra de mi voluntad..."
"¡Pues yo no soporto que no me digas las cosas como son! ¿Qué tan difícil es ser claro? Con eso ya no habría problema, no es tan complicado..."
"Es sólo que decirlo de otra manera suena menos agresivo, haha, aunque te digo que lo hice porque no sabía si iba a volver. Me gusta saber que tengo la libertad de hacer algo o no, no sé qué tan raro es eso"
"..."
"Pero trataré de decirte de ahora en adelante, ¿te parece?" dijo Choromatsu. Karamatsu inspiró y contó hasta cinco intentando calmarse.
"Está bien, igual trataré de entender..." dijo Karamatsu sin sentirse muy bien. Luego de este intercambio algo tenso, los dos se quedaron platicando con normalidad, el de ojos azules se tranquilizó conforme progresaba la conversación, esto hasta que una hora después Choromatsu se paró.
"Bueno, tengo que irme a hacer algo, te veo en la noche" dijo Choromatsu al ahora irse sin esperar una respuesta. Karamatsu se quedó sin entender a qué se refería exactamente, ¿quería que se vieran hoy en la noche? Bueno... Al menos había sido más específico esta vez, aunque no le había preguntado si estaba bien. Sin pensarlo demasiado, Karamatsu esperó un poco y luego también se paró para irse. Ya vendría en la noche para hablar con Choromatsu.
Las horas pasaron y Karamatsu regresó al mismo sitio de los girasoles en la noche. Nuevamente se quedó esperando un buen rato, sin embargo, Choromatsu nunca vino. Frustrado y enojado, el de ojos azules se paró sin entender ahora qué habría hecho mal. ¿Habría malinterpretado de nuevo?
xXxXxXx
Al siguiente día, Karamatsu volvió a visitar la tumba de su amigo, se veía muy decaído y perdido mientras sollozaba por el sentimiento repentino que lo había agobiado. El momento, sin embargo, fue interrumpido cuando escuchó una voz familiar.
"¡Karamatsu!" Karamatsu ni siquiera volteó a verlo, tan sólo seguía en su sitio sin intención de moverse.
"..."
"Oye, ¿qué sucede? ¿por qué no volteas, te sientes mal?"
"Choromatsu... ¿Por qué no fuiste al campo de girasoles en la noche?"
"¿Eh?"
"Ahora sí me dijiste que me verías en la noche..."
"Sí, es que mi intención era verte... ¡Te juro que sí iba a ir! Pero me sucedió algo en casa y ya no pude, haha..."
"Te estuve esperando..."
"Lo siento, sé que prometí verte pero simplemente me pasó esto en casa y ya no pude ir, pero te juro que sí iba a ir al campo de girasoles"
"..." Karamatsu suspiró, no tenía palabras para explicarle lo que ya le había explicado. "Sí, sí... como sea..."
"Por cierto, ¿cuándo vienes a mi casa? Podríamos cocinar juntos, ¿qué dices?"
"Sí... Supongo que eso está bien. ¿Podría ser mañana? Hoy no me siento muy bien"
"Seguro, ¿te veo mañana como a las 11:00 am ?"
"Sí, te veo a esa hora..."
"¡Y te daré mi opinión completa de lo que cocines! Me gusta hablar sobre los platillos que haces, así que espero que te prepares para una explicación muy larga de lo que pienso" Karamatsu entonces lo miró con ilusión.
"¿De verdad?..."
"¡Sí! Es lo menos que puedo hacer cuando me das a probar tu comida tan deliciosa, de lo contrario sentiría que estoy tomando algo y huyendo" dijo Choromatsu "Pones mucho empeño en lo que cocinas, así que quiero al menos poder hacer eso"
"Vaya... Muchas gracias, me anima bastante que me digas eso, sí, esperaré con ansias a mañana" dijo Karamatsu con una sonrisa.
"¿Ya te sientes mejor? Me gusta verte sonreír"
"Sí, es sólo que estuve pensando que tal vez no te importaba lo suficiente, siento mucho haber pensado así"
"¿Qué no me importas? ¡¿Cómo puedes decir eso!? Me encanta pasar el rato contigo, platicar, disfruto mucho verte cocinar y el cómo te emocionas cuando empiezas a hablar sobre la comida"
"Bueno... Es sólo que me motiva cocinar cuando me compartes lo que piensas, de verdad, si puedo cocinar algo que de verdad te guste entonces soy muy feliz" dijo Karamatsu al olvidar su disgusto con él.
"También si necesitas hablar sobre Jyushimatsu puedes hacerlo, no tengo problema en que hables de él, es agradable escucharte" al escuchar esto, Karamatsu asintió.
"Ah... Muchas gracias, Choromatsu, de verdad lo aprecio" dijo el de ojos azules. Choromatsu se acercó a él y sostuvo sus manos.
"Quiero hacer lo que pueda por ti, cuando te escucho siento mucha tristeza, quisiera poder verte sonreír con mucho más ánimo... Aunque es conmovedor verte expresar todos esos sentimientos por tu amigo" dijo él al sujetar su rostro. Karamatsu lo miró con curiosidad.
"Choromatsu..."
Antes de poder decir otra cosa, Choromatsu sintió como algo lo golpeaba en la cabeza y prontamente se hizo para atrás. Karamatsu lo miró consternado.
"¡Choromatsu! ¿Estás bien?"
"Ah, sí..." dijo él al voltear hacia aquello que lo había golpeado, había escuchado el sonido de algo contra el suelo, por lo que se giró y se percató de la piedra. Choromatsu recogió la piedra y la miró.
"¿Y esa piedra? Hm, ¿alguien te la lanzó?"
"Pues supongo que así fue, de lo contrario no tendría sentido" dijo Choromatsu al mirar a su alrededor, sin embargo, sabía que probablemente había sido su hermano el que se la había lanzado. ¿Por qué? ¿Le habría molestado algo que había hecho?
"Oh... Por alguna razón eso de las piedras se me hace familiar. Creo que alguien me comentó que le habían lanzado piedras también" dijo Karamatsu al quedarse pensando. Choromatsu lo miró con curiosidad.
"¿De verdad? ¿Quién?"
"No lo sé, no recuerdo quien haya sido, pero... Por lo que veo es verdad, haha" mientras decía esto, Choromatsu se quedó pensando en lo que pudo haberle molestado a su hermano, ya entonces sujetó a Karamatsu de la muñeca. "¿Eh? ¿Choromatsu?"
Choromatsu se acercó lentamente hacia sus labios, sin embargo, Karamatsu no entendió lo que pasaba. El de ojos azules lo miró pasmado mientras el otro seguía acercándose más y más... Hasta que otra piedra voló hacia su cabeza. Choromatsu rápidamente la detuvo con magia. La piedra se quedó flotando debido a su poder, por lo que Choromatsu pudo sujetarla y mirarla con irritación.
"Choromatsu... ¿Qué acaba de pasar?" preguntó Karamatsu al verlo usar su magia. No sabía bien lo que había ocurrido, no obstante, miraba con intriga al otro usando su poder.
"Ah, olvida lo que acaba de pasar, sólo estaba comprobando algo" dijo Choromatsu. ¿Por qué su hermano habría lanzado otra piedra? Si fuera una persona común, el de ojos verdes habría creído que a su hermano probablemente le interesaba Karamatsu, pero... Lo más seguro es que sólo se estuviera vengando de él y por eso le había lanzado las piedras.
"De acuerdo..." respondió Karamatsu al seguirse preguntando quién habría lanzado las piedras.
xXxXxXx
Una semana más tarde, Choromatsu y Karamatsu se encontraban una vez más en el campo de girasoles, ambos conversaban sobre cómo les había ido en la semana, intercambiaban historias de lo que les había sucedido cuando no se veían y reían al encontrar interesante lo que contaba el otro.
Karamatsu de la misma manera había estado relatándole sucesos a Choromasu sobre su amigo Jyushimatsu, Karamatsu disfrutaba mucho hablar sobre él; sin embargo, estaba consciente de que muchas veces hablaba mucho sobre él y no quería acaparar la conversación sólo hablando de un tema que podía ser incómodo para el otro aunque fuera amable, repitiera que no había problema y que le gustaba escuchar al respecto.
"Perdona que te cuente tanto de Jyushimatsu, es sólo que no puedo evitar hablar sobre él cuando algo me recuerda a él... Sé que me dijiste que no había problema en que te contara, pero, sé que no está bien hablar tanto... Disculpame por eso"
"No te disculpes, es totalmente razonable que quieras hablar sobre él, quiero ayudarte, así que puedes hablar sobre él todo lo que quieras, me gusta escucharte"
"Gracias, aunque... Sí, por el momento pararé" dijo Karamatsu "Choromatsu, no me has contado mucho de ti, me siento algo mal de que sólo hablemos sobre mi amigo y lo que cocino, eso, claro, aparte de las cosas que platicamos sobre lo que nos pasa en el día"
"Eso..."
"No me gusta preguntar sobre la vida de los demás porque pienso que puedo incomodar a la otra persona al hacerlo... Pero quería explicarte para que no creas que no me interesa tu vida, sí quisiera saber sobre ti, pero... Quiero que sea cuando tú quieras"
"Ah, no te preocupes por eso. No me gusta hablar sobre mis problemas, no suelo hablar sobre mí o de mi familia"
"Oh, lo siento... Ahora siento que tal vez te conté demás sobre mí..."
"Descuida, escucharte está bien, pero no me gusta hablar sobre mí, sólo siento que es quejarme incesantemente y eso puede fastidiar a los demás" explicó Choromatsu "Pero no me ofende que preguntes, ya entonces veré si te digo o no"
"Oh... No, no quisiera molestar..." dijo Karamatsu al verse inseguro por lo que le había dicho el otro.
"De todas formas mi vida no es muy interesante, prefiero sólo no hablar de eso y hablar sobre otras cosas"
"Oh... Aunque yo te he contado mucho sobre mí..."
"Sí, me parece muy interesante escucharte, me gusta saber más al respecto de ti"
"Y te he contado lo que me pasa en la escuela y mis problemas... ¿Tú no tienes algo así? Puedo ayudar dándote consejos, me gusta ayudar y creo que podría servirte algo de lo que puedo decir..."
"Sí, sí, muchas gracias. Aunque no es como que me pase nada que amerite que lo cuente, normalmente son cosas tontas que se resuelven solas..., pero si llegara a necesitar tu consejo entonces te buscaré"
"Sí, cuando quieras yo te ayudo"
"Gracias, qué amable eres" dijo Choromatsu con una sonrisa.
"Bueno, ehm... Al menos sé que tienes un hermano, ¿se llevan bien?" ante la pregunta inocente, Choromatsu se quedó callado; no obstante, pronto le dedicó una pequeña sonrisa.
"Haha, si te soy sincero, prefiero no hablar sobre mi hermano de momento. Tal vez lo haga en un futuro cuando te conozca más" dijo Choromatsu. Karamatsu no sabía cómo interpretar eso.
"Pero yo sí te he contado sobre..."
"Porque has querido contarme sobre tu familia, no me molesta y de hecho me gusta saber, pero no me gusta hablar sobre mí. Te digo, puedes preguntar, pero no es seguro que te explique, soy un poco reservado en ese aspecto"
"Oh..." Karamatsu no estaba muy seguro, pero... Sentía algo de desagrado hacia sí mismo, ya que sentía que le había dicho más de lo que él le había dicho a él y ciertamente no quería preguntarle sobre su vida luego de escuchar que no le gustaba hablar sobre eso.
"Tal vez te cuente en alguna ocasión sobre mi familia, pero... Sí, cuando te conozca más"
Karamatsu se sentía decepcionado y sentía su estómago hervir. Sabía que su amigo estaba en todo su derecho de guardarse esa información; sin embargo, se sentía como un tonto por haberse abierto con él tan rápido y contarle demasiado de su vida. Quería equilibrar las cosas y ya no contarle, pero... Ya le había contado tanto que no creía poder enmendarlo.
No tenía manera de equilibrar nada, sentía que había puesto todo sobre la mesa sin la posibilidad de poder pedir lo mismo.
"Oh... Está bien" respondió Karamatsu al seguir sintiendo aquella fea sensación. No podía dejar de llamarse 'estúpido' una y otra vez en su mente. Quería poder empezar de nuevo y no contarle tanto sobre sí mismo, de hecho, se sentía tan avergonzado que sentía ganas de ya no hablarle para recuperar la dignidad que creía haber tirado a la basura con tanta facilidad. ¿Choromatsu creería que era un tonto? ¿Creería que era patético?
"¿Estás bien? Te ves algo decaído" Karamatsu no tenía manera de explicarle a Choromatsu lo que sentía y pensaba, pues realmente él solo había provocado esto y no había forma de reclamarle al contrario.
"No... No te preocupes. No es nada, sólo... Sigo pensando en mi amigo, haha" dijo Karamatsu al abrazar sus rodillas, se veía triste por tener que decir aquello, que aunque no fuera mentira... Simplemente esa no era la razón de verse así. El de ojos color zafiro se disculpó mentalmente con Jyushimatsu por haberlo usado de excusa.
"Oh... Descuida, sé que no es mucho, pero si necesitas hablar aquí estoy, sólo lamento no poder hacer mucho más por ti" dijo Choromatsu al darle un abrazo. Karamatsu siguió en la misma pose. ¿Qué debería pensar? No estaba seguro, tan sólo... No se sentía con ganas de hablar con él.
"Mhm..." murmuró Karamatsu al realmente no tomar lo que el otro había dicho con seriedad. Choromatsu repetía tantas veces que quería abrazarlo... Al principio lo había tomado bien, pero, ahora ya no sabía cómo interpretarlo.
"Por cierto me faltó compartirte mi opinión sobre el pay de limón que hiciste el otro día, estuve pensando en cómo expresarme al respecto..."
"Choromatsu..." Karamatsu sonrió al escucharlo. "No entiendo cómo puedes sacar tanto que decir sobre lo que preparo... Me sorprende mucho, es sólo comida así que no es como que espere que puedas decir mucho"
"Espero no te moleste, haha..."
"No, para nada. Me gusta que seas tan detallista, aunque antes sólo hablabas de cómo te gustaba y ahora tu opinión se ha expandido tanto que hablas sobre los ingredientes que crees que usé, la calidad de ellos, los sabores, sensaciones, tus sentimientos y apreciación... Ah, también hablabas de la presentación y los colores..." comentó Karamatsu al no poder evitar reírse brevemente. "Creo que me has hablado sobre eso alguna vez, se llamaban... ¿Críticos? ¿No querrías convertirte en un crítico profesional? Creo que dices tantas cosas que no me sorprendería que pudieras trabajar de eso en el reino mágico"
"¿Trabajar de eso? ¿Qué cosas dices? No podría, haha, suena tentador..., pero prefiero sólo hacerlo por diversión. Me alegra que te guste lo que tengo que decir, me anima mucho"
"Bueno... Entonces, ¿En qué pensaste? Me da curiosidad saber" dijo Karamatsu, quien se sentía mal consigo mismo mientras hablaba, ¿por qué no podía parar de hablar? Aunque bien, de momento no le convenía verse incómodo con eso... No quería que un problema entre ellos surgiera.
Así fue como continuó su tarde con Choromatsu tratando de verse lo más normal posible para no sentirse más ridículo de lo que ya se sentía. A pesar de que agradecía la manera en que Choromatsu hablaba sobre su comida, no podía parar de pensar en que quería que el día se terminara para poder despejar su mente y esperar poder olvidar lo que había sucedido hoy.
xXxXxXx
Un mes después, Karamatsu visitó la tumba de su amigo, se veía decaído por varias razones... Una siendo el dolor que sentía sobre la muerte de Jyushimatsu como si aquello hubiera sucedido el día anterior... Mientras que otra de las razones era la desaparición de su amigo de ojos verdes. Sabía ahora que era normal que pudiera desaparecerse por unos días... Ya habían sido tantos descontentos por eso que al menos ya había razonado en que tenía que aceptarlo si quería mantener su salud mental; no obstante, su amigo había desaparecido por todo un mes.
¿Se encontraría bien?... ¿Podría ser que algo le hubiera pasado?... Tan sólo podía seguir esperando y rezando porque se encontrara a salvo. Miraba consternado y en silencio a la lápida de su amigo, negaba con la cabeza queriendo olvidar su preocupación por Choromatsu; sin embargo... ¿Un mes?
"Jyushimatsu... ¿Crees que esté bien?... No he sabido nada sobre Choromatsu..."
"Tú... ¿Has estado preocupado todo este tiempo por él?" preguntó una voz. Karamatsu volteó a ver al gemelo de Choromatsu. Si él estaba aquí, entonces podría preguntarle sobre él, ¿verdad?
"Eres el hermano de Choromatsu... Uhm, ¿sabes dónde está? No lo he visto en un mes..."
"¿No te dijo? Eh... Qué extraño..."
"No, no me dijo..."
"Se fue de viaje con nuestros padres, creo que regresaba mañana si no me equivoco" dijo el niño de ojos rojos.
"¿Ah? ¿De viaje?... ¿Y qué haces tú aquí si tu familia no está?" preguntó Karamatsu. El niño de ojos rojos se quedó pensando.
"Tan sólo no me llevaron esta vez, no es como que me importe"
"¿No te llevaron?... ¿Por qué?"
"La respuesta a eso es algo larga, pero... Puedo resumirlo en que simplemente no pasó. Los detalles de eso no son importantes"
"Oh, perdón, creo que pregunté algo que no debía... No me conoces y te hice una pregunta personal"
"No es como que crea que es información importante, tan sólo me dio pereza explicarte" respondió el niño de ojos rojos. Karamatsu lo miró con curiosidad.
"¿De verdad?... Oh, igual lo siento, suelo preguntar cosas sin darme cuenta de que estoy metiéndome en lo que no me importa, debo dejar de hacer eso"
"¿Por qué?"
"¿Por qué, qué cosa?" preguntó el de ojos azules.
"¿Por qué tienes que dejar de preguntar?"
"Pues... Tan sólo termino sintiéndome mal después..." respondió el de ojos color zafiro.
"¿Acaso haces preguntas por molestar?"
"No, esa no es mi intención..."
"Entonces no deberías preocuparte tanto por eso. No veo razón para que te sientas mal por algo así de todas maneras"
"Por cierto... Recuerdo que no fui muy amable contigo la otra vez que hablamos... Te contesté muy mal, quiero disculparme por eso"
"Disculparte... Pues no es necesario, sé que hablé más de lo que debía, es lógico que me respondieras así" explicó el niño de ojos rojos. "Pero bueno, sólo me acerqué para decirte algo"
"¿Qué cosa?"
"Sé que es difícil, pero es mejor que no te preocupes por él. No se merece que le estés dedicando tu tiempo de esa manera"
"Pero no es como que lo esté esperando esta vez..."
"Sí estás esperando por él" Karamatsu lo miró con duda, ¿qué quería decir?
"¿Eh?"
"Preocuparte por él ya es invertir tu tiempo en él. Verás que la gente no hace lo mismo que tú. Nadie va a dedicar tantas horas de su existencia en pensar en ti, si le dedicas ese tiempo... aumentarás la decepción que recibas cuando te des cuenta de que no es recíproco" explicó el niño. "Sé que no es como que esperes que él haga lo mismo, pero es un hecho que cuando uno invierte tiempo de alguna u otra forma en otra persona... Espera inconscientemente que tal consideración sea recíproca, sólo te recomiendo que dejes de pensar en él porque no te hará bien"
"Es sólo... No puedo quitarme la sensación de que podría suceder algo y yo..."
"No detengas tu vida por otra persona, pues ni él ni otra persona detendrían sus vidas por ti" al escuchar esto, Karamatsu se quedó sin palabras. "Muchas veces, todas las cosas buenas que haces por otra persona... Pasan desapercibidas porque esas personas están más atentas a tus errores, no cometas la equivocación de creer que van a ser igual de comprensivos que tú. Tú ves lo bueno en él y lo aprecias por las cosas buenas que te ofrece de vez en cuando, pero... Nada te garantiza que él piense igual que tú, que te aprecie de la misma forma o te considere un igual. No sabes si sus palabras son reales o no, sólo te queda darte cuenta de su comportamiento y decidir..."
"Perdona que te interrumpa, escuché lo que dijiste, pero... ¿Por qué eres tan bueno conmigo?"
"¿Ah?"
"Fui muy malo aquella otra vez que intentaste aconsejarme... No quise escucharte, ahora sí lo considero por razones personales, pero... No creo merecer que me sigas aconsejando... No cuando fui un ingrato contigo entonces"
"..."
"Así que... ¿Por qué eres tan bueno conmigo?"
"Sólo no creo que te merezcas el trato que estás recibiendo de su parte"
"Oh..." murmuró Karamatsu al mirar a los ojos del otro. "Sabes, veo tus ojos y me pregunto... ¿Acaso ya nos habíamos conocido antes? Me refiero a mucho antes de que te viera en el local"
"..."
"Hay algo en ti que me resulta familiar..."
"Bueno, soy gemelo de Choromatsu, obviamente te resulto familiar"
"No, es sólo... Hay algo más, pero... No logro recordar..."
"Descuida, eso no es importante" ante su respuesta, Karamatsu lo miró con curiosidad.
"¿Entonces sí había algo más? ¿Sabes algo?" preguntó el de ojos color zafiro al ver al otro con intriga.
"Tch..." el de ojos color rubí miró hacia otro lado algo enojado consigo mismo por su error.
"De alguna manera escucharte me tranquiliza... Aunque como no conocía a Choromatsu y dijiste muchas cosas que no creía de él, terminé enojándome" dijo Karamatsu "Ahora tus palabras tienen más sentido, aunque no recuerdo todo lo que dijiste aquella vez..."
"Creo que tengo que irme..." dijo el de ojos rojos al dar un paso hacia atrás. Karamatsu lo vio con sorpresa.
"¡Espera! No te vayas..."
"¿Por qué?"
"Es sólo... Siento que hay algo que debería recordar en cuanto a ti, pero... No puedo, no sé la razón, pero..."
"No te esfuerces, por..."
"Osomatsu..." al escuchar al de ojos zafiro decir su nombre, Osomatsu lo miró con sorpresa. Eso definitivamente no lo había esperado. Creía que si le decía su nombre nuevamente entonces el otro podría recordarlo; sin embargo, no creía que fuera posible que pudiera acordarse si Choromatsu le había borrado ese recuerdo.
"¿Qué?... ¿Cómo?" preguntó el de ojos rojos al entonces ver al de ojos azules sujetar su cabeza. Una energía, la cual se veía como electricidad de color verde, atacó al contrario súbitamente.
"¡Ow!..." exclamó el niño por unos segundos mientras el dolor pasaba. Osomatsu se quedó perplejo, ya entonces lo vio mirarlo por unos segundos.
"Lo siento... No sé la razón, pero... No recuerdo tu nombre, siento que lo sabía, pero simplemente lo olvidé" dijo Karamatsu. Osomatsu suspiró, sí que eso no lo había contemplado. Creía que definitivamente era peligroso estar cerca, ya que... ¿Qué tanto daño podía hacerle la electricidad que lo acababa de atacar? Podía decirle su nombre y que éste lo recordara al ser un nuevo recuerdo, o al menos pensaba que en teoría esto funcionaría, pero... No quería provocar que su hermano le hiciera más daño.
"Descuida, realmente no importa..." dijo Osomatsu al decidir que lo mejor era irse.
"Me siento tan mal por no recordar tu nombre, pero... yo..." Karamatsu entonces vio como el otro se alejaba. El de ojos zafiro se sentía culpable por no poder acordarse. Se sentía apenado por esto, por lo que decidió no seguirlo. ¿Cómo podía sentir que lo conocía pero no recordarlo?
xXxXxXx
Quince días después, Choromatsu finalmente se apareció. Caminó hacia Karamatsu, quien estaba de cuclillas frente a la tumba de su amigo y lo saludó alegremente.
"¡Karamatsu! ¿Cómo estás? Teníamos mucho tiempo de no vernos, ya extrañaba hablar contigo"
"Choromatsu... ¿Ahora por qué te fuiste por mes y medio? No me dijiste nada..."
"¿Eh? Claro que te dije, te dije que saldría de viaje"
"Pero no dijiste cuando te irías y tampoco que te tardarías mes y medio..."
"Pues es sólo que se hizo más tiempo cuando estaba allá, simplemente así pasó, pero fue divertido, no tenías que preocuparte por mí"
"Choromatsu, no sé qué tengo que hacer para que entiendas que me afecta que las personas se vayan... No supe de ti todo ese tiempo, al principio quise creer que todo estaba bien, pero... Como no regresabas no pude evitar preocuparme, quería saber de ti, quería saber si estabas bien..."
"Karamatsu, ¿por qué insistes con eso? Te he dicho muchas veces que no pasa nada, sólo me fui en un viaje recreativo con mi familia y el viaje tardó más de lo normal. No veo razón para que te pongas así"
"¡Choromatsu, es sólo que...!" Karamatsu quería reclamarle, sin embargo, pronto tuvo la sensación de que no tenía caso hacer esto.
"¿Qué? ¿Vas a decirme que te enojaste otra vez? Karamatsu, no puedes estarte enojando por eso, ya te he dicho una y otra vez que así pasa, a veces me voy unos días, a veces sólo es un día... Esta vez fue mes y medio pero, yo puse de mi parte y te avise esta vez que iba a salir" dijo Choromatsu al ver al otro con descontento. "No te dije cuanto tiempo porque no estaba seguro de cuánto iba a durar el viaje, imagina que te hubiera dicho y se hubiera alargado... Habría sido lo mismo contigo. ¿Por qué tienes que ponerte así nadamas regreso? Cielos... Ya ni sé qué decirte"
"¿Tú de verdad crees que eso es poner de tu parte?..." preguntó Karamatsu al ver al otro con incredulidad.
"Pues sí, yo te dije que me iba a ir, tan sólo tenías que esperar a que regresara. Si tú te fueras yo no me enojaría por eso, de hecho, podrías irte por un mes también y yo entendería"
"¡Pero yo sí avisaría antes! ¡Te diría cuando voy y cuando regreso! ¡No entiendo la razón de que eso sea tan difícil de entender para ti!"
"¡No tengo porqué estarte diciendo esas cosas! ¡A nadie se las digo! ¡Yo sólo me alejo de la gente y no explico nada! ¡¿Por qué contigo debe de ser diferente!?"
"¡Porque yo perdí a mi amigo y te estoy pidiendo que por favor me avises de esas cosas! Sé que podré manejarlo mejor después, pero de momento no..."
"Karamatsu, eso pasó hace meses..."
"¿Qué?..." Karamatsu se quedó atónito al escuchar a Choromatsu decir eso. Lo fulminó con la mirada segundos después.
"Oh... Espera, no fue mi intención... Es sólo que no puedes estarte preocupando así, lo voy a seguir haciendo y tampoco quiero pensar que te estás estresando de esa manera"
"Choromatsu, sólo quería que me avisaras de cuando te vas y cuando regresas para poder esperarte... Sé que no lo haces con nadie más, pero, ¿de verdad es imposible?" ante esta pregunta, Choromatsu se quedó pensando. Reflexionó en que sí se había pasado con su comentario anterior.
"Si te aviso de cuando me voy pero no sé cuando regresaré exactamente..."
"Sólo dime un aproximado y estará bien, sólo no quiero que sigas desapareciendo así sin avisar... Te quiero mucho y te aprecio bastante, no quisiera que un día simplemente ya no estés..."
"Entiendo... Está bien, seré más atento con eso, sólo trata de no preocuparte tanto... Pero te avisaré de si creo irme por mucho tiempo"
"Gracias..." murmuró Karamatsu al ahora suspirar. De alguna manera no se sentía mejor, cosa que lo hacía preguntarse si realmente era muy demandante o si era más bien que... A pesar de las palabras del de ojos verdes, no sentía que realmente le importara.
"Sigo sin entenderlo pero ya no quiero preocuparte y tampoco que tengamos estos choques, no se sienten bien..."
"Recuerdo que preparé un postre para que me dijeras lo que pensabas..., pero claro, ha sido mucho tiempo ya desde eso"
"¿Y no has cocinado alguna otra cosa?"
"No, ha decir verdad no quería cocinar nada porque no estabas, así que te esperé"
"¿Por qué me esperaste?... Pudiste haber cocinado algo más..."
"Porque quería que me dieras tu opinión... Me siento algo mal de cocinar algo sin que me digas lo que piensas. Aprecio mucho tu opinión, así que quise esperarte..."
"Karamatsu, me halaga que te guste mi opinión... ¿Pero no crees que esperaste demasiado? Además, no sé si tenga tiempo de darte una de esas opiniones detalladas que tanto te gustan... Lo puedo intentar, pero, no sé, sigo creyendo que esperaste demasiado"
"Es sólo que creía que significaba mucho para ti probar lo que cocino, así que realmente pensé que lo mejor sería esperarte. No quería que creyeras que tus críticas no me importan"
"Karamatsu..."
"Además, me has dicho que no te gusta comer otra cosa sin decirme tu opinión de lo que ya te comiste, así que supuse que si no me esperaba entonces tendría que esperar a que me dijeras de lo anterior antes de probar algo más..."
"Espera, ¿hablas del pastel de zanahoria que hiciste antes de que me fuera de viaje? ¿Estabas esperando que te dijera mi opinión de ese?"
"Sí... Porque si cocino otra cosa entonces no vas a querer comerla sin antes decirme lo que piensas"
"Pues es verdad... Ah, lo siento, ya se me había olvidado que tenía que decirte sobre ese pastel" dijo Choromatsu al sentirse algo culpable. Karamatsu negó con la cabeza lentamente.
"En realidad yo soy feliz si sólo quieres comer lo que hago, no necesitas decir tanto más que eso, Choromatsu..."
"¡No, no! No podría hacer eso, te esforzaste mucho en hacer ese pastel de zanahoria, tengo que decirte lo que pensé"
"No creo que importe ya, no es como que te acuerdes de a qué sabía ni nada de eso... Pero está bien, yo sólo quiero verte disfrutar de lo que cocino, con eso tengo"
"No, Karamatsu... No puedo, tengo que darte mi opinión de ese primero"
"Oh..." Karamatsu se vio decaído al escucharlo. "Sí, a esto me refería... Ah, aunque tal vez no debí haberte mencionado ese pastel de zanahoria, ahora ya no quieres comer nada..."
"¡Te agradezco que me recordaras! Es lo menos que puedo hacer cuando haces algo tan rico, quiero darte mi opinión"
"Pero... Choromatsu, te digo que no es necesario... Sólo lo mencioné porque no quería cocinar alguna otra cosa que no fueras a querer comerte después por tener que decirme lo que pensabas. Ni siquiera creo que recuerdes el sabor..."
"¡No! Descuida, te daré mi opinión, tal vez entre hoy y mañana" dijo Choromatsu con una sonrisa. Karamatsu lo miró consternado.
"Pero te digo que no es necesario..."
"¿Te molesta que quiera decirte qué me pareció?..."
"No es que me moleste, aprecio mucho que quieras hacerla, pero... Yo sólo quisiera que disfrutaras de la comida, no tienes que decir tanto, sólo con que me digas si estaba rico soy feliz"
"No puedo hacer eso, Karamatsu, te digo que me siento como si tomara algo y me fuera corriendo si hago eso. Espera por mi opinión, te la daré con mucho gusto" respondió Choromatsu. Karamatsu suspiró. ¿Por qué era tan difícil hablar con él?...
xXxXxXx
Choromatsu y Karamatsu continuaron los próximos meses hablando con normalidad, a pesar de lo frustrante que era muchas veces Choromatsu, Karamatsu se divertía con él. Debido a sus previos sentimientos en cuanto a compartirle demasiado de su vida, Karamatsu tan sólo se resignó a hablar sobre la comida que hacía, aunque cuando le pasaba una que otra cosa en la escuela, Karamatsu le contaba a Choromatsu con fin de cambiar un poco la conversación; no obstante, al hablar sobre esos acontecimientos, Choromatsu de alguna manera lograba regresar la conversación a que tratara sobre Karamatsu y los platillos que preparaba.
Karamatsu ya sabía que esto pasaba; no obstante, con los días se dio cuenta de que podían hablar de otras cosas que salían en la conversación. Podía ser que hablar sobre salsa de tomate los llevara a hablar sobre la cultura de otros países y costumbres, esto, claro, siendo información mezclada con la época actual junto con nueva información que el pequeño de ojos azules desconocía y que Choromatsu sabía muy bien.
Ser amigo de Choromatsu significaba conocer sobre otros mundos y épocas, era descubrir un mundo nuevo con interminables temas de conversación. Podían hablar sobre el comportamiento de las personas y la razón que tendrían detrás de cocinar, aunque mucho sobre el comportamiento era algo que Choromatsu apreciaba escuchar más de parte de Karamatsu y que personalmente encontraba interesante. Choromatsu creía que era una buena idea traerle libros de psicología a Karamatsu de parte del reino mágico, ya que a Karamatsu parecía importarle mucho la razón detrás de la conducta de las personas.
Ya entonces podían compartir sus ideas y lo que habían entendido de las cosas que leían, para Choromatsu, era muy interesante escuchar a Karamatsu expresar su sentir... Mientras que a Karamatsu le gustaba conocer cosas nuevas nunca antes vistas o que hubiera podido imaginar.
Así que al final no era tan malo. Choromatsu tenía una forma extraña de ser, pero... Creía que se entendían de alguna manera, claro, con la excepción de los roces que tenían de vez en cuando, roces en los cuáles Karamatsu terminaba preguntándose lo que él significaba para Choromatsu. ¿Realmente eran amigos? ¿Acaso las cosas iban bien? Era parte de las preguntas que se hacía, pero, creía que tal vez estaba sobre pensando, Choromatsu había sido muy bueno con él, no tenía caso pensar mal de las cosas que éste decía o hacía.
Era su amigo y tenía que aceptarlo por cómo era... Aunque muchas veces se sintiera como un asco por cómo éste lo trataba.
Meses pasaron y finalmente estaban a finales de año. Karamatsu se encontraba muy frustrado con él, se sentía muy enojado... Ya que últimamente, Choromatsu se tardaba más en dar sus opiniones. ¿Y por qué esto era importante cuando ya había dicho anteriormente que esto no lo era? Porque Choromatsu no quería comer nada de lo que preparaba si no decía lo que pensaba primero.
¿Y qué importaba que Choromatsu no quisiera comer?
Bien... Karamatsu sentía que si seguía cocinando entonces Choromatsu se ofendería porque cocinaba sin esperarlo; sin embargo, a Choromatsu no parecía importarle y tan sólo le decía que cocinara, que ya después le diría su opinión de lo que que le faltaba. ¿Pero eso cómo funcionaba siquiera? ¿Acaso podía guardar el sabor en su paladar como para recordar su opinión?
Esto, claro, se resolvía con simplemente entender que Choromatsu no iba a opinar, o bien, si lo hacía, seguramente se inventaría algo con el vago recuerdo. Era tan tonto, tan innecesario, pero... Simplemente así eran las cosas con él, complicadas y sin sentido.
"Choromatsu, ¿por qué esto tiene que ser necesario?..." se halló Karamatsu preguntando al querer resolver el problema.
"Sé que estás ansioso porque te diga lo que opine, pero no te preocupes, ya te diré lo que pienso de toda la comida que he probado, se me ha juntado pero prometo decirte"
"Pero... ¿Qué no es más fácil sólo decirme si te gustó mi comida y ya? Con que digas que sabe bien o no... No necesito que me digas cosas extensas, sólo quiero que comas y ya... Dices que te gusta comer, pero realmente pareciera que no quieres"
"No, Karamatsu, sé que tengo que decirte lo que pienso, como dije... Si no lo hago se siente como si estuviera robando, velo como si fuera mi paga por comer"
"Pero, Choromatsu, te digo que no es necesario... Sí me gusta lo que me dices, pero..." Karamatsu no sabía cómo explicarle. "Me has dicho un montón de veces que te gusta lo que cocino, me gusta cocinar pensando en lo mucho que te gustará lo que haga, me dices que te gusta que sean muchos platillos también... ¿Pero qué caso tiene seguir cocinando si no pruebas nada de lo que hago? No me gusta tener que esperarte a que me digas tu opinión extensa, quiero cocinar, quiero que lo disfrutes... De verdad, no es necesario que te vayas a esos extremos"
"No, Karamatsu, es necesario, te seguiré compartiendo mi opinión pero no podrá ser a como lo hacía antes. Antes podía explicarte más rápido, ahora se me ha juntado tanto que decir que es imposible que explique todo eso tan pronto... Tan sólo quisiera que esperaras un poco más"
"Choromatsu, yo no creo que ya siquiera disfrutes de hacer eso, no tienes que hacerlo si no quieres..."
"¡Sí quiero! Sólo me voy a tardar porque se me acumularon..."
"Aunque ni siquiera entiendo cómo fue que se acumularon en primer lugar..."
"Eso pasó porque no puedo forzar mis explicaciones, si no me siento con ganas de hacerlas entonces sucede esto. Cuando empiezo a creer que algo es una obligación entonces lo empiezo a postergar hasta que vuelvo a sentir que tengo la libertad de hacerlo cuando quiera"
Karamatsu frunció el ceño muy confundido y algo perturbado.
"O sea que... crees que esto es tu obligación..."
"De alguna manera así se siente porque me preguntas al respecto, pero descuida, sí me gusta, sólo tengo que hacerlo cuando me nazca. Es algo muy divertido de hacer, pero, no cuando lo veo como algo forzoso"
"Choromatsu... Te he estado diciendo que no lo hagas, sólo te pregunto por tu opinión porque quiero que comas, eso es todo... Sólo no indagues tanto, no es necesario. Sí me gusta, pero prefiero mil veces que sólo comas lo que hago y lo disfrutes, no tienes que hacer todo eso..."
"Tengo que hacerlo, sólo que se siente raro porque ya va mucha comida y no soy de hacer las cosas tan pronto si no siento la libertad. No me gusta hacer algo que se supone que era divertido cuando se siente como obligación"
"..." Karamatsu se vio demasiado perdido, su estómago le hervía y no sabía qué decir. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿¿Por qué?? ¿¿¿Por qué su amigo era tan enervante y no tenía forma de hacerle entender su sentir???
"¿Karamatsu?"
"Mira, ¿sabes qué? Estoy harto, tardate lo que quieras, no me interesa si me das las críticas, hazlas si quieres... Pero aunque no comas voy a seguir cocinando, ya me cansé de esperarte" dijo Karamatsu al soltar un suspiro lleno de exasperación. De alguna manera le molestaba creer que Choromatsu pensaba que sin él no podía cocinar... y tal vez había estado actuando así.
Se había estado dejando pisotear por él una y otra vez. Su frustración era tan grande porque no podía quitarse de la cabeza que había estado tirando su dignidad una y otra vez, quería recuperar su orgullo, quería poder sentirse bien consigo mismo de nuevo... Pero no podía del todo, no al sentir que su amigo lo veía como un gusano saliendo de la tierra.
Creía que había alzado la superioridad de Choromatsu y que su trato ahora no era más que pura condescendencia hacia él; sin embargo, esto no lo había podido hablar con él porque Choromatsu negaba todo lo que decía, no creía que ninguno de sus comportamientos hacia él fueran malos en verdad y tan sólo se disculpaba una y otra vez sin cambiar nada.
"Sí, creo que es lo mejor que no me esperes, pero descuida, ya verás que luego podré explicarte todo lo que me falta" ante la respuesta despreocupada del de ojos verdes, Karamatsu no pudo más que sentir cólera en su interior. ¿Qué acaso no lo había escuchado? ¿No le importaba que estuviera enojado con él? ¿Acaso seguía siendo condescendiente? ¿Creía que sin él, Karamatsu no podía cocinar?
"Choromatsu, te lo diré de una vez. Tus críticas no me importan, hazlas, pero no las voy a estar esperando. Yo cocino si yo quiero y voy a cocinar. Tal vez tú no pruebes mi comida pero hay más personas para las que puedo cocinar... Lamento que no pueda darte a probar mi comida, pero simplemente me fastidia sentir que no te importa nada de lo que te digo, no te importa nada de lo que me haces, simplemente no te importa escuchar..."
"¿No me importa? Oye, por algo darte mi opinión ¡Sí me interesa! ¡Me gusta como cocinas! Es por eso que te apoyé desde un inicio, tú sólo espera y verás que regreso con decirte lo que pienso"
"Choromatsu, tú y yo sabemos que eso no va a suceder... Mejor dime que ya no tienes ganas de probar lo que cocino, dime que ya no te interesa y sería más fácil para mí" dijo Karamatsu al mirarlo con mucha tirria. "Estoy fastidiado de que me prometas una y otra vez cosas que para ti no son importantes y que no piensas cambiar, deja de decirme que piensas darme tu opinión... Yo ni siquiera quiero eso pero actúas como si te estuviera obligando a hacerlo. ¡Sólo dime que ya no te gusta lo que cocino! ¡Dime las cosas como son y todo esto sería más sencillo! ¡¿Por qué tienes que complicar las cosas?! ¡No soy estúpido! ¡Te he dicho miles de veces que me digas las cosas como son! ¡No endulces tus palabras, no actúes de una manera sólo para luego decirme que era justo lo contrario!"
"Karamatsu..."
"¡¿Cómo crees que yo me siento cuando dices que te sientes obligado a darme tu opinión?! ¡Si acaso te presioné es porque no dejas de molestar con tener que hacer eso antes de comer! ¡Sólo quería que disfrutaras de lo que cocinaba! ¡Un comentario de corazón es lo mismo a que si me das una crítica de cada detalle! ¡No es necesario! ¡Nunca fue necesario! ¡La intención es lo que me gusta pero tú insistes en forzarte a hacer algo que yo no te pedí!"
"¿No me lo pediste? ¡Karamatsu, todo lo que haces es preguntarme cuando voy a darte mi opinión! ¡No puedes decirme que no lo hacías, claro que lo hacías, claro que eso querías!"
"¡Lo quería porque sin eso no comías nada de lo que seguía cocinando! ¡Sólo pienso en lo que dirás de lo siguiente que cocino y si te gustará, no estoy pensando en que quiero todo eso que me dices cuando ni siquiera me acuerdo después! ¡Es innecesario!" exclamó Karamatsu.
"Pues lo siento, pero no quiero seguir comiendo si no te digo lo que pienso primero, se siente mal hacerlo. Dirás que el problema es que no quieres mi opinión y que sólo quieres que coma, pero eso no es verdad. Me has dicho lo mucho que te importa y lo mucho que lo aprecias, pero perdona que no pueda sacarlo tan rápido, simplemente ando desmotivado a hacerlo"
"..." Karamatsu se quedó en silencio al escuchar a Choromatsu. Ahora mismo sentía que le había estado hablando a la pared. ¿Qué era esto? ¿Qué era todo esto? Era como si hablaran dos idiomas diferentes...
No es que despreciara su opinión detallada, pero, estaba tan frustrado porque el otro hablaba de lo mucho que quería comer de su comida y luego no lo hacía porque no había terminado de darle su opinión. Así que... ¿Qué era lo que en realidad sentía? ¿Qué?
"Bueno, como sea... Nos vemos luego, Choromatsu. No creo poder verte porque estaré con mi familia en estas fechas... Espero que disfrutes de tu familia también, seguro que se la pasan muy bien" dijo Karamatsu al agregarle mucho veneno a lo último que había dicho.
"Sí, seguro, nos vemos luego" dijo Choromatsu con una sonrisa. Karamatsu frunció el ceño al sentir mucha irritación y ácido. ¿Qué acaso no le importaba lo que había dicho al final? ¿Por qué no se enojaba?
Karamatsu se despidió de él y entonces se marchó sintiendo mucha rabia.
¿Por qué? No estaba seguro, pero... Realmente quería hacerlo sentir mal. Como una forma desesperada de recuperar el control de sí mismo, como una forma patética de recuperar su dignidad... Como una forma tonta de demostrarle que él también era fuerte... o tal vez porque no estaba seguro de los sentimientos de Choromatsu hacia él y tan sólo quería ver si lo que decía le causaba algo. ¿Qué tan importante era Karamatsu para él? ¿Se sentiría mal con algún comentario que hiciera? Había estado soltando comentarios hirientes de vez en cuando y no siempre le causaban algo..., pero debía admitir que cuando lograba hacer que Choromatsu se sintiera mal, se sentía inexplicablemente bien.
Desafortunadamente, el niño no sabía que estos sentimientos no eran sanos. Tan sólo estaba experimentando lo que era querer hacerle daño a alguien que le había estado haciendo daño constante a él. Alguien que por más que le tratara de explicar su sentir de forma pacífica... Siempre retorcía las cosas para que el malo fuera Karamatsu.
¿Cómo razonar con una persona a la que no le importaba nada? ¿Una persona que no parecía que nada le afectara y que no tenía interés de mejorar? Alguien que no era más que egoísta... ¿Cómo poder con una persona así? No tenía idea, pero, al menos disfrutaba de conseguir lastimarlo... Aunque esto no funcionara porque no tenía experiencia haciendo esto. Karamatsu quería herirlo, pero no quería ser el malo, así que... seguía guardando mucha frustración, pues sus desquites eran muy sutiles y poco perceptibles... Aunque patéticamente él pensara en el significado de las cosas que le decía y el impacto que quería que tuvieran.
Ahora mismo yacía como si una nube negra estuviera entrando en su corazón, pues no se sentía feliz ni tranquilo. Ya de por sí era difícil cargar con su pesar cuando se trataba de la perdida de Jyushimatsu y ahora tenía que soportar que su 'amigo' le escupiera continuamente en la cara sin supuestamente saber lo mal que estaba actuando.
Karamatsu tan sólo se dejo caer en la desesperanza. Había resistido tanto, pero ya no podía ver a su amigo con buenos ojos. Probablemente seguiría queriendo creer en él, pero... no esperaba que las cosas fueran a mejorar.
xXxXxXx
Tres meses después, Karamatsu había tenido que soportar que Choromatsu siguiera igual. Seguía haciendo la promesa innecesaria de dar su opinión, seguía explicando lo forzado que se sentía... Aunque sí había logrado explicarle algunas, esto, hasta que finalmente un día, pareció cambiar de parecer. Se encontraban en el campo de girasoles, Karamatsu miraba a la distancia sin rastro de luz en sus ojos, mientras que Choromatsu pensaba en cómo decirle lo que quería decir.
"Karamatsu, lo estuve pensando, pero... Creo que no voy a poder explicarte lo que me falta, ya logré darte más, pero simplemente es muy pesado para mí, lo siento" dijo Choromatsu "Antes era divertido hacerlo, pero ahora sólo lo siento como obligación, probablemente lo siga postergando y pues así ya nunca voy a comer de tus platillos..."
"¿Y entonces qué sugieres?" preguntó Karamatsu sin tomarle mucha importancia a lo que el otro decía, lo cual era lo mismo que Karamatsu le había intentado decir anteriormente. ¿Hasta ahora se daba cuenta? O es que... ¿Hasta ahora se dignaba a admitir lo obvio?
"Creo que me limitaré a comer de tus platillos y decirte lo que pienso de forma resumida, así no debe de ser tan difícil... Ya si me da por decirte algo con detalle entonces la haré, pero de momento puedo al menos hacer eso"
"No tienes que hacer eso, Choromatsu, que digas que vas a comer es suficiente para mí" dijo Karamatsu; sin embargo, para ese momento... a Karamatsu sinceramente ya no le importaba lo que Choromatsu opinara de su comida. Por costumbre podría seguir haciendo platillos para él, pues todavía le gustaba que le dijera que quería comer muchos platillos, pero...
"Siento mucho no poder seguir haciéndolo como antes, sé que me presioné demasiado en hacerlo y terminé perdiendo el gusto... Pero ya todo debe estar bien, creo que con comer de tu comida de nuevo entonces las cosas estarán mejor"
"Sí, con que comas está bien, así debió ser desde siempre" dijo Karamatsu, quien no podía dejar de sentir que el otro le estaba echando la culpa, sensación muy desagradable que no hacía más que causarle ganas de hacerlo sentir mal de vuelta, pero... Como de costumbre, se tragó las ganas, pues ni siquiera podía pensar en una forma inteligente de hacerlo sentirse culpable, así que... Simplemente actuó como si nada pasara y nada lo molestara.
"Me da gusto saber que podré seguir comiendo de lo que hagas, ya extrañaba probar tu comida"
"Sí, ya extrañaba que probaras mi comida también, haha..." respondió Karamatsu sin sentirse bien por su propia contestación; no obstante, no sabía qué más decir.
xXxXxXx
Dos años transcurrieron rápidamente. Luego de haber tomado la decisión de probar la comida sin tenerle una crítica, la amistad entre ellos dos se mantuvo de forma neutral pero agradable en ese mismo año. Karamatsu a momentos olvidaba las cosas que le molestaban de parte de Choromatsu y todo parecía bien, pero de momento a momento los choques regresaban. Esto al menos no duraba tanto ni era igual de desagradable que antes, pues Karamatsu ya tenía una idea de la forma de ser de Choromatsu, aunque esto no quitaba que creyera que en sí, Choromatsu era una persona complicada y muy desgastante con la cual tratar.
Varias veces había pensando en cómo tomar distancia de él; no obstante, de alguna manera Choromatsu lograba hacerle olvidar que no quería su amistad y lo hacía 'recapacitar' en que tal vez se arrepentiría de llegar a decirle que ya no quería ser su amigo. Había pensado en también dejar que la relación se perdiera por falta de contacto, pero, sin importar cuántos días pasaran... Choromatsu regresaba a buscarlo de la nada y le preguntaba si había algún problema entre ellos para resolverlo.
Karamatsu había tratado de explicarle que la comunicación lo era todo, y que si había algo que le molestara, debía decirlo en el momento; sin embargo, Choromatsu había salido nuevamente con sus explicaciones extrañas sobre decir que creía que sus propios corajes eran pasajeros y por tanto irrelevantes. No había necesidad de hablarlos porque no veía razón para eso, así que Karamatsu tuvo que lidiar con la impotencia de no poder hacer que éste hablara pues Choromatsu no creía que hubiera problema. Choromatsu repetía que no creía que fuera a guardarse algún descontento contra el otro y por lo tanto no sería una bomba de resentimiento en ningún momento... Cosa que Karamatsu no tomó en serio, pues era imposible que no guardara rencor si no hablaba sus problemas y no compartía sus sentimientos en el momento.
Todo prosiguió con normalidad hasta que llegó el segundo año o bien, el tercero de ser amigos. Habían pasado por muchas cosas, Karamatsu tenía muchos recuerdos buenos de sus conversaciones con él, pero tenía unos sumamente malos donde Choromatsu lo trataba como una molestia y un estorbo. Momentos donde el de ojos verdes había dejado claro un fuerte 'no me importas, no te tengo respeto y no me interesan tus sentimientos'. Karamatsu había tratado de hablarlo con él, pero... Choromatsu siempre decía que era su imaginación y que él en realidad lo estimaba mucho y le agradaba estar con él.
Pero...
¿Entonces por qué le prometía cosas y luego las trataba como si fueran irrelevantes? Eran cosas mínimas, pero eran equivalentes a una pequeña bola de nieve que rodaba y se hacía más grande. Al principio podía hacer como si no importara, pero, a medida que pasaba el tiempo... Era tan grande que no podía ser ignorada.
No podía simplemente ignorar al elefante en la habitación..., pero Choromatsu parecía que no tenía problema en lograr esto. Dicho elefante no existía. Dicha bola de nieve gigante no estaba y jamás había sucedido.
Choromatsu no tenía problema en decir algo y luego cambiar de parecer... A pesar de que Karamatsu le había dicho una y otra vez que esto le lastimaba, parecía que el de ojos verdes lo hacía de forma intencional, su excusa siempre era 'así soy, lo siento'. Pues él siempre hacía lo que quería cuando quería, las promesas eran limitantes, pero se escuchaban bien y por eso las hacía... Aunque si no quería no las cumplía después, porque esto era obligarlo a cumplir con su palabra y por lo tanto Karamatsu era el malo, a pesar de que aquellas promesas las había creado él solo.
La situación con Choromatsu era tan triste, que Karamatsu no creía en su palabra. Sabía que el 98.9% de lo que Choromatsu decía eran palabras impulsadas por lo que sentía en el momento y que aparentemente no tenía obligación de mantener. Eran una obvia falta de respeto y cuyo problema estaba dentro de su personalidad, pero... No era algo que Choromatsu fuera a cambiar por más que Karamatsu le dijera lo mucho que le molestaba. Tal vez aceptaría que era un problema de su personalidad, pero eso no significaba que le interesara cambiarlo o hacer algo al respecto.
Choromatsu tan sólo creía que era problema de Karamatsu, porque como siempre, era el problema de algo que no era. Ahora Choromatsu le decía lo mucho que le gustaba su comida, pero ya no quería comerla. Así como con dar su opinión, le decía que no tenía tiempo o que se distraía con otras cosas a pesar de expresar lo mucho que quería supuestamente la comida.
Karamatsu no lo entendía. Había dado tanto de su tiempo por cocinar para él..., que cuando éste se rehusaba a comer, le causaba sentir mucho rechazo de su parte. ¿Por qué le decía que extrañaba su comida y que quería comer más de ella si no pensaba comer?
¿De qué le servía que Choromatsu dijera que su comida era buena y que le fascinaba si al momento de hacerla no quería comerla? Y aunque prometiera comerla, simplemente no lo hacía. ¿Es que acaso no podía entender lo hiriente que era esto? ¿Qué tenía que decir para que lo entendiera y no lo tomara como un ataque de su parte?
Primero había desistido con dar su opinión que él mismo quería dar..., ¿y ahora ni siquiera podía comer? Por más días que pasaran, con que Karamatsu le sugiriera probar de su comida, era suficiente para que Choromatsu se enojara y lo acusara de que Karamatsu lo estaba queriendo obligar a comer en contra de su voluntad. No importaba si Choromatsu le decía 'más tarde como', si Karamatsu al siguiente día le preguntaba por qué no había comido ayer, su amigo simplemente se enojaba porque él tenía la libertad de comer cuando él quisiera. Karamatsu no era tonto, sabía que obviamente tenía la libertad de comer cuando gustara, pero... ¿Entonces por qué tenía que decirle 'cuándo' iba a comer si no pensaba hacerlo en esas ocasiones?
Las palabras del hermano gemelo de Choromatsu resonaron en su mente.
"Preocuparte por él ya es invertir tu tiempo en él. Verás que la gente no hace lo mismo que tú. Nadie va a dedicar tantas horas de su existencia en pensar en ti, si le dedicas ese tiempo... aumentarás la decepción que recibas cuando te des cuenta de que no es recíproco" explicó el niño. "Sé que no es como que esperes que él haga lo mismo, pero es un hecho que cuando uno invierte tiempo de alguna u otra forma en otra persona... Espera inconscientemente que tal consideración sea recíproca, sólo te recomiendo que dejes de pensar en él porque no te hará bien"
Karamatsu pensaba que tenía razón. Se sentía tan bien porque Choromatsu comiera de lo que cocinaba que en todo el tiempo que le había dedicado, ya fuera que cocinara por todo un día ya que éste decía que quería comer antes de irse de viaje en la mañana..., que cocinara especialmente por su cumpleaños... Que cocinara sólo porque Choromatsu quería comer de su comida: No se había dado cuenta que tenía una alta expectativa de reciprocidad. Tanto le había repetido Choromatsu que lo mínimo que podía hacer por él era decirle su sentir al comer, que había terminado creyendo que Choromatsu siempre haría esto. Tanto le seguía repitiendo que le gustaba su comida y que quería comerla que simplemente no entendía. Karamatsu se sentía muy decepcionado y confundido, esto era porque en todo lo que lo conocía... Jamás había logrado esperar nada de él. No tenía certeza de nada. No tenía confianza de nada en cuanto a él. Esto, siendo lo menos que creía conocer de él... Tampoco era algo que pudiera decir que entendía.
Pero... ¿Tan malo era esperar que comiera si el otro le había pedido algún postre, algún platillo? ¿Tan malo era que quisiera que Choromatsu disfrutara su comida tal y cómo la había disfrutado en un principio?
¿Qué cambió? ¿Qué era diferente?
Tal vez... Karamatsu sólo había demostrado una y otra vez que no importaba como lo trataran, él estaría siempre disponible. Que podía ser pisado una y otra vez y seguiría ahí. ¿Sería que el de ojos verdes encontraba divertido tenerlo en la palma de su mano? Seguramente. Y suponiendo que todavía respetara y quisiera a Karamatsu, con la forma en que lo trataba era decir que tenía una perspectiva muy enferma de lo que era la amistad. ¿Cómo podría entender que Choromatsu lo estimaba si sus acciones decían más que mil palabras?
Además, Karamatsu parecía no tener derecho a enojarse, pues Choromatsu siempre tenía muchas más razones para torcer la realidad y acusarlo de estarlo hostigando, o esperando demasiado de su parte. Choromatsu siempre creía que Karamatsu atentaba contra su libertad de una u otra forma. Y su justificación siempre terminaba en 'así soy', tú debes de entenderme a mí. Esta realidad frustraba mucho más al de ojos azules, pues se sentía culpable por todo esto, ya que... No podía ser que su amigo fuera tan malo, ¿o sí?
Karamatsu había reflexionado en todo esto y sabía que en parte era su culpa. Era su culpa por haber sido débil y por haber terminado dependiendo emocionalmente de Choromatsu luego de la muerte de Jyushimatsu. Había pedido a gritos que lo trataran así y no tenía manera de cambiar las cosas. Le había gritado, con su acciones, una y otra vez a Choromatsu 'aprovéchate' de mí.
Agradecía que el otro le hubiera prestado esos libros de psicología, gracias a ellos entendía un poco más su comportamiento... Aunque claramente no entendiera todo, tenía una idea de lo que le afectaba y quería cambiar. Quería cambiar aunque eso significara terminar con la amistad de Choromatsu.
Sabía que todo se había arruinado por su propia culpa, pero aunque Karamatsu hubiera arruinado la amistad por su debilidad, quería demostrarle que no era el ser patético que el otro consideraba que era. No quería más esa amabilidad de su parte, no quería más de su condescendencia. No quería que creyera que siempre estaría ahí, no cuando le había demostrado incontables veces la poca valía que le veía. La poca estima que le tenía. Ya que...
¿Qué clase de amigo sigue haciendo lo mismo que le dices que te lastima y no te gusta con tal de proteger su venenoso comportamiento?
¿Qué clase de amigo te dice que te quiere cuando te demuestra una y otra vez lo contrario?
Sólo porque él cree que no hace nada malo... ¿Significa que uno no tiene derecho a sentir que lo están maltratando?
Si Choromatsu seguía escupiéndole y pisándolo repetidas veces sin cambiar su trato por más que Karamatsu se quejara... ¿Qué no significaba que vivía en una burbuja de acero donde creía que él siempre tenía la razón? Esas palabras vacías y tóxicas, Karamatsu no las quería más.
No quería un 'te quiero', no cuando esas palabras estaban huecas. No quería un 'me agrada estar contigo', no cuando sabía que era de vez en cuando y sólo si seguía complaciéndolo. No quería un 'me importas', no cuando sabía que en realidad era mientras no lo fastidiara, fastidio del cual no sabría tampoco pues su amigo no veía relevante hablarlo.
Además de que... En el año presente, Choromatsu había complicado las cosas de forma que la realidad se viera torcida como nunca antes. Con unas cuantas palabras, Karamatsu sabía que estaba cerca de llegar a su límite.
"Sabes... Últimamente siento que sólo me quieres para hablar sobre tu comida" dijo Choromatsu de repente. Karamatsu se quedó en silencio. Ambos yacían en el mismo sitio de girasoles donde solían sentarse a platicar.
"¿Qué?..."
"Sé que es algo tonto y que tal vez estoy sobre pensando o malinterpretando... Pero así lo siento, siento que sólo hablamos de eso y siento que deberíamos tal vez... ¿Hablar un poco menos de eso?"
"..." Karamatsu tuvo que controlar un impulso por arrancarse el cabello al momento de escucharlo. "¿Por qué dices eso?... Yo no creo que eso esté mal, sí hablamos de más cosas... Y..." El de ojos azules no quería echarle en cara que quien había estado hablando de eso y cambiando el tema de conversación siempre a lo mismo era él, pero... Estaba llevándolo al borde de tener que decirlo.
"Por lo general hablamos de eso, no puedes decirme que no. Creo que es momento de hacer otra cosa, hablar de algo más..."
"Choromatsu, tú... ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo?"
"¿Sí?..."
"Todo este tiempo... Siempre que hablábamos, la conversación siempre la regresabas a hablar sobre la comida, no querías hablar sobre tu familia y yo no quería incomodarte preguntando al respecto..."
"Puedes preguntar sobre mí, yo creo que ahora sí podría explicarte y si es algo incómodo entonces simplemente te diré que es algo incómodo, pero no dudes en preguntar"
"Todo el tiempo te dije que podías contarme lo que fuera que te molestara y que te daría consejos... Alguna que otra vez sí lo hiciste y de hecho yo te conté sobre lo que a mí me pasaba y mis problemas, ¿eso no bastó? ¿Eso no fue hablar de otras cosas para ti?"
"Es sólo que hablaba sobre tu comida porque no sabía si te interesaba hablar de otra cosa, creía que sólo eso te importaba así que trataba de hacer que la conversación fuera sobre eso"
"..." Karamatsu se quedó en silencio por unos segundos. "Entonces... ¿Jamás disfrutaste de hablar sobre eso? Todas esas risas y comentarios... El cariño con el que decías todo eso... ¿Era mentira?"
"¿Qué? No, no, no es como que siempre fue una mentira. A mí de verdad me gusta hablar sobre eso, es sólo que creo que ha sido demasiado..."
"¿Entonces había momentos donde era mentira? ¿Qué te hizo pensar eso? Que yo te siguiera el tema no significa que no me guste hablar de otras cosas... Claro que me importa todo lo que tienes que decirme, claro que quiero saber... ¿Por qué creíste eso de mí?"
"No creo poder seguir hablando sobre tu comida, siento que este tema nos ha estado haciendo daño..."
"Choromatsu" Karamatsu lo miró con incredulidad. "¿De verdad le estás echando la culpa a un tema de conversación? ¿Acaso no te das cuenta que todo esto está pasando por cómo eres? ¿No ves que todo esto es porque nunca te dio por considerar que tal vez tenías culpa de esto? ¿Tal vez porque nunca quisiste hablar de tus sentimientos? ¿Tal vez porque tu comportamiento era el que estaba mal?..."
"Es obvio que ha sido el tema, siempre que tenemos un choque siempre es sobre este tema, así que... No quisiera hablar sobre tu comida, al menos no por un tiempo"
"¿Qué?..." Karamatsu creyó un hilo sumamente delgado romperse dentro de él. "¡¿Es que acaso eres estúpido?! ¡Obviamente el tema no tiene la culpa! ¡Me has tratado como un idiota todo este tiempo! ¡¿Acaso crees que uno no se cansa de que lo traten como se les da la gana?! ¡Te he aguantado más cosas de las que crees como para que vengas a decirme que el tema sobre mi comida tiene la culpa!"
"¡Es obvio que tiene la culpa ese tema! ¡Ve cómo te estás poniendo cuando justo lo mencioné!"
"¡¡Ese no es el maldito punto!! ¡¡Es tu actitud!! ¡¡No te soporto!! ¡No sé cómo pude aguantarte todo este tiempo! ¡¡NO sé cómo pude!!"
"¿Qué? Espera, Karamatsu, no te precipites... Sé que alguna vez dije que era una persona algo dañina pero, no quisiera que me tomes la palabra y tan sólo..."
"¡¡No me interesa, no te soporto, no te aguanto!! ¡¡No puedo contigo!! ¡¡No puedo creer que no puedas encarar que el del problema aquí eres tú!! ¡¡De verdad he hecho mucho por ser comprensivo contigo, pero no puedo, simplemente ya me cansé!!"
"Karamatsu..."
"¡¡La gente se cansa de intentar, Choromatsu!! ¡Ya no puedo más!"
"Sé que he hecho cosas que te han molestado, sé que es importante para ti las promesas... Aunque no sé cómo comparas una promesa para quedar de vernos con una donde simplemente dije que haría o no algo, no es lo mismo y no creo que sean igualmente importantes..."
"¡¡Basta, me largo, no quiero hablar más contigo!!" dijo Karamatsu al entonces pararse e irse corriendo. Choromatsu se quedó muy confundido mientras el de ojos azules salía corriendo. ¿Qué mosca le había picado? Choromatsu se quedó confundido y simplemente creyó que el tema de la comida de nuevo había interferido con su amistad. ¿Por qué tenía que ser así?
¿Qué habría querido decir con eso de que no quería hablar más con él?
Choromatsu lo pensó por un momento pero decidió que seguramente sólo necesitaba de un día para despejar su mente, seguro que al día siguiente ya se encontraría mejor.
xXxXxXx
Dos semanas transcurrieron, sin embargo, y Choromatsu no supo nada sobre Karamatsu en ese tiempo. ¿Qué habría ocurrido? Lo había buscado en el cementerio, lo había buscado en el campo de girasoles... Lo había buscado en su escuela y había ido a buscar a su casa, pero no había logrado dar con él.
¿Pues qué cosa tan mala había hecho para ameritar que el otro lo evitara de esa forma? Se sentía tan triste y tan confundido, que había terminado viéndose claramente decaído, estado de ánimo que su hermano notó con mucha facilidad.
"¿Qué sucede Choro-chan? Te ves miserable" dijo Osomatsu al sonreírle con obvia satisfacción.
"Cállate, esto no te incumbe" respondió Choromatsu al verlo muy molesto. Osomatsu no dejó de mirarlo de la misma forma, ¿qué habría pasado para dejar a su hermano así?
"¿Ya te diste cuenta que las cosas malintencionadas que haces tienen una forma de regresar a morderte el trasero? Me pregunto qué fue lo que te dejó tan mal, ah, ¿acaso 'tu amigo' ya no te quiere? Me pregunto cómo lograste deshacerte de alguien como él, ¿acaso tu intención era demostrarme la manera correcta de ser un cretino?"
"..."
"¿Te angustia que te vea ser tan débil? No debería importarte, Choro-chan, a mis ojos eres la entidad más patética, egoísta y lamentable del universo, así que deberías sentir la libertad de ser tú mismo, haha" dijo Osomatsu con una sonrisa aparentemente 'amable'. Choromatsu sabía que tan sólo estaba burlándose; sin embargo, decidió ignorarlo para salir de casa y buscar a Karamatsu de nuevo.
"Choro-chan" Choromatsu se quedó inmóvil al escuchar a su hermano llamarlo de nuevo, ¿ahora qué quería? "No creí que aparte de mí pudieras ser sádico con alguien más, ¿te entretiene atormentar a alguien más débil que tú? ¿Es porque no puedes desquitarte conmigo como quisieras?"
"Eso es..."
"Pudiera entender la razón de que lo encuentres divertido, pero... Si tu intención es tener amigos, creo que apestas con eso. Mejor ríndete, eres un inútil que no sabe ganarse a la gente" dijo Osomatsu. Choromatsu suspiró y entonces continuó su camino fuera de su casa.
Osomatsu dejó caer su sonrisa, se veía inexpresivo luego de que su hermano se fuera. No entendía la razón, pero... estaba muy enfadado por lo que Choromatsu estaba haciendo. ¿Por qué?
xXxXxXx
Osomatsu salió de casa minutos después de que Choromatsu se fuera, esto, pues evitaba estar en su casa la mayor parte del día y se dirigió al cementerio para sentarse detrás del árbol donde se ponía a cantar de vez en cuando.
Sin embargo, al llegar, se dio cuenta de que alguien más estaba sentado ahí.
"¿Ah?" murmuró al ver al de ojos color zafiro comiendo pan, parecía hundido en sus pensamientos. Osomatsu intentó irse antes de que se diera cuenta de su presencia; sin embargo, el contrario volteó poco después y se quedaron haciendo contacto visual.
"..."
"..."
Ambos se miraban en silencio, esto, hasta que Karamatsu suspiró muy aliviado. Osomatsu se vio confundido por esto, sin embargo, creyó entender segundos después.
"Creíste que era Choromatsu, ¿verdad?"
"Yo..."
"Probablemente estuviste a punto de gritarme que me fuera"
"Lo siento" respondió Karamatsu al verse muy culpable, pues realmente tenía razón. "Pero tus bonitos ojos fueron suficientes para darme cuenta antes de hacer eso..."
"Vaya, ¿entonces sólo por mis ojos soy diferente a él? Hm... ¿Si me los sacara entonces me reconocerías? Ah, espera, en ese caso sería el hermano de Choromatsu que no tiene ojos" dijo Osomatsu de forma contemplativa.
"Lo lamento, no era mi intención ofenderte..."
"No me sorprende, así que no, no me ofendiste" contestó Osomatsu sintiendo un poco de curiosidad. "Aunque no negaré que me intriga mucho que reacciones así por mi hermano, ¿acaso te hizo algo?"
"Ah..." Karamatsu frunció el ceño al recordar y desvió la mirada. "Cosas complicadas... Si digo algo podría terminar vomitando todo"
"¿Así que es tan grave? Hmm..."
"No creo que sea cómodo hablarte de esto, sólo son sentimientos feos hacia tu hermano... Eso y no creo que esté bien que te cuente a ti, no quiero que él se entere... Aunque tal vez no me molestaría tanto si llegara a sentirse mal" dijo Karamatsu antes de darse cuenta de lo que acababa de decir. "Ah..."
"Eso es..." El de ojos azules cubrió su rostro muy avergonzado mientras el contrario procesaba lo que acababa de decir.
"Lo siento, no quise decir eso... No es mentira, pero... Cielos, ¿qué estoy diciendo?" Osomatsu sonrió interesado por esto, por lo que se sentó a un lado suyo.
"¿De casualidad lo odias?"
"No sé, no lo sé... Sé que quisiera que sufriera y se sintiera mal, pero... tanto como odiar..."
"Hmm... Pues al menos sé que cuando le tengo rencor a alguien y lo 'odio' tengo una urgencia por hacerle daño" dijo Osomatsu "Aunque es muy raro que me lleven a hacer eso"
"Tú... ¿Alguna vez le has hecho daño a alguien impulsado por ese sentimiento?"
"Sí, definitivamente" contestó el niño de ojos rojos de forma casual.
"¿Y no te dio miedo ser una mala persona por hacer eso? Siento que si yo me desquitara entonces ya no tendría derecho a quejarme de que me lastimaron..., porque seguramente la otra persona usaría eso en mi contra..."
"¿Hablas de que tu agresor diga entonces que él es la víctima?" preguntó Osomatsu. Karamatsu asintió. "Hmm... Sé de lo que hablas, así normalmente son las cosas con mi hermano"
"¿Y no te ha dado miedo ser el malo al desquitarte?"
"Eh... No diría que es miedo, más que nada no le quiero dar la satisfacción de tener algo para usar en mi contra..., aunque esto es más porque no ha hecho nada que provoque algo tan fuerte de mi parte" explicó Osomatsu "Y bueno, no le conviene lograrlo, mis formas de desquitarme no son muy normales que digamos"
"¿No son normales?"
"No... Creo que si me desquitara, tal vez le rompería un brazo o una pierna para que le dure el dolor por mucho tiempo" dijo Osomatsu con una sonrisa. Karamatsu sonrió levemente antes de verse decaído.
"No lo sé..."
"¿Hm? ¿Crees que no es suficiente?"
"¿Eh?..."
"A eso me sonó tu respuesta"
"Pues, yo... Creo que el dolor físico sólo es pasajero" dijo Karamatsu "Pienso que unas cuantas palabras pueden hacer que una persona viva en constante frustración y eso a la larga es más doloroso que una herida física..."
"Hmm... ¿De verdad?"
"Sí... Siento que eso es lo que estoy viviendo en estos momentos" dijo Karamatsu al ahora soltar un suspiro. Osomatsu se quedó pensando en esto.
"Ya veo... Eso explica la razón de que Choromatsu insista en que le diga que lo quiero" dijo Osomatsu con una sonrisa. "¿Eso quiere decir que cada que no le digo lo que quiere se queda sufriendo así como dices?"
"Pues, sí, eso creo... Aunque no parece que muchas cosas le afecten, así que no podría asegurarlo"
"Bueno, considerando lo mucho que parece querer que le diga entonces quiero asumir que sí se estresa cuando no escucha lo que quiere" dijo el de ojos rojos "Aunque pienso que cualquier cosa que le digo lo hace sufrir"
"¿De verdad?" preguntó el de ojos azules con curiosidad.
"Sí, aunque no es porque quiera hacerlo sentir mal, tan sólo todo lo que digo lo hace sentir mal" dijo el de ojos rojos "No lo entiendo pero tampoco me importa"
"Ya veo..."
"Lamento que no sea de mucha ayuda para decirte como vengarte de mi hermano" dijo Osomatsu. Karamatsu negó con la cabeza.
"Es normal que no puedas ayudarme, es tu hermano después de todo..."
"Haha, no es como que tenga algo en contra de molestarlo, tampoco me molestaría si quieres pensar en formas de asesinarlo lentamente" dijo Osomatsu "A veces me divierte pensar en eso cuando logra hacerme enojar, pero no llega al punto de que realmente quiera hacerlo"
"Es verdad que a veces me entran ganas de ahorcarlo o golpearlo, pero... no me gusta la idea de asesinarlo..."
"Pues es sólo para desestresarte, ¿o acaso te sientes mal por considerarlo?"
"No... Tan sólo, no creo que sea suficiente" dijo Karamatsu al soltar una breve risa "Preferiría verlo hundido en tormento mental y que me diga lo mal que se siente, sé que eso sería satisfactorio... Aunque no me gusta pensar en esto, no está bien que tenga estos sentimientos"
"No te preocupes por eso, es normal querer hacer sufrir a quien nos lastimó" dijo Osomatsu "Pienso que es natural y quien sea que niegue que ha sentido esto alguna vez en su vida entonces está mintiendo"
"¿De verdad?... No lo sé, no suelo sentirme así con las personas que quiero y Choromatsu se supone que era una persona que quería mucho... Aunque últimamente ya no me sienta así"
"Hmm..."
"Quisiera tenerle indiferencia, pero, pensar en él me provoca mucho desagrado y rabia"
"Hm... Pues, por lo que entiendo... Es normal que no puedas deslindarte de ese sentimiento tan rápido, suena molesto pero es normal" dijo Osomatsu "Además de que es difícil no sentir rabia cuando una persona traiciona tu confianza"
"...Sí, creo que lo es" respondió Karamatsu "Realmente quería creer en él"
"¿Hm? ¿Entonces sí traicionó tu confianza?"
"Demasiadas veces como para poder contarlas" dijo Karamatsu "Pero yo quise creer en él y traté de ser más comprensivo... Cosa que al final resultó peor en mi opinión"
"Supongo que la amistad de Choromatsu era muy importante para ti"
"Y creo que todavía lo es... Al menos he estado pensando en eso y creo que por eso estoy enojado" dijo Karamatsu. Osomatsu alzó una ceja sin entender muy bien. "Ya sabes... Eso de que nos enojamos porque algo nos importa demasiado y nos frustra no poder resolverlo"
"Ah, sí, eso creo entenderlo... No me siento en paz hasta que me desquito" dijo Osomatsu "En ese aspecto tiene sentido"
"Realmente me había encariñado tanto con él... Quería creer que las cosas podían mejorar si tan sólo aguantaba. Creía que las cosas siempre serían distintas con él y que no siempre me haría lo mismo, pero... Resultó en que yo estaba equivocado"
"Haha, mi hermano es muy repetitivo, no me sorprende que te frustre"
"Me siento como un tonto por haber esperado un resultado diferente cuando siempre pasaba lo mismo, no sé en qué estaba pensando y esto honestamente me agobia"
"¿Cómo sentirte débil ante él?" sugirió Osomatsu al considerar lo que decía y pensar en lo más parecido que se le ocurría. Aunque fuera ajeno a muchas emociones, usaba su raciocinio y objetividad como podía.
"Sí... Me he sentido humillado muchas veces y siento que por más que lo intente no hay forma de recuperar mi dignidad" dijo Karamatsu "Suena como algo tonto, pero realmente me molesta"
"¿Y realmente deseas recuperar algo?"
"No lo sé, lo he pensado mucho, pero... Creo que tal vez sólo quisiera viajar en el tiempo y volver al punto donde Choromatsu me tenía algo de respeto por ser simplemente otra persona" dijo Karamatsu "Aunque tal vez... tal vez sería mejor si no lo hubiera conocido"
"¿De verdad? ¿Preferirías no haberlo conocido?"
"Me considero una persona muy leal que se encariña muy fácil y cree casi ciegamente en esas personas que se ganan mi confianza... Todo el conflicto con él fue como si hubiera tenido novio"
"Eh..." murmuró Osomatsu antes de echarse a reír por esto. "¿Lo sentiste como una relación? Haha, me cuesta mucho entender cómo fue que ese conflicto pudo dar a entender eso"
"Pues al menos en mi mente así parece. Te diré... Nuestra amistad fue muy estable en estos tres años, es verdad que tuvimos nuestros choques y que yo dejé pasar muchas promesas sin cumplir al igual que uno que otro comentario hiriente" explicó Karamatsu "Pero en este año, de repente las cosas empeoraron, siento que ya estaban mal desde antes, pero... este año fue cuando empezó a actuar como si todo fuera una obligación para él, me hizo sentir que esos tres años habían sido una mentira"
"Entiendo..."
"Las cosas con él sólo se tornaron más feas conforme avanzaba el tiempo y menos supe como resolver el problema con él. Por más que intentara hablarlo, siempre salía perdiendo yo. Siempre era mi culpa por no ser flexible o lo suficientemente comprensivo" explicó el de ojos azules al verse decaído. "Pienso que es difícil encarar la realidad y ver que la persona con la que pasaste tanto tiempo era en realidad un desconocido"
"¿Un desconocido?"
"Sí... Es tan irreal pasar tanto tiempo con una persona para darte cuenta al final que jamás la conociste ni sabías quien era" explicó Karamatsu "Estoy consciente de que no me gusta Choromatsu, pero... Siento que esto es lo que pasa cuando las personas se enamoran de otra"
"¿Ah? ¿Qué?" Osomatsu alzó una ceja mucho más perplejo. "¿Te enamoraste de él?"
"No como la clase de enamoramiento que piensas" dijo Karamatsu "Creo que cuando nos encariñamos de alguien, sin importar si queremos un noviazgo, cuando simplemente apreciamos a otra persona y disfrutamos estar con ella... Pienso que es una especie de enamoramiento"
"¿Pero por qué?"
"Las personas hablan de que el amor es ciego, que el amor puede atontar a la gente..., pero, en realidad esto no es amor, sólo es enamoramiento" explicó Karamatsu "Cuando una persona se enamora, su cerebro le repite que es algo muy placentero pasar el tiempo con ese otro individuo, así que quiere más de lo mismo... Esto no es sólo con quien quieres que sea tu novio o novia, esto pienso que puede pasar con tus amistades, a la gente que le tienes mucho cariño"
"Ajá..."
"Empezamos a idealizarlos, agradecemos que estén con nosotros y empezamos a querer más y más... Nos quedamos con una idea de lo que significa nuestra relación con ellos y acostumbramos a nuestra mente a que así son las cosas" explicó Karamatsu "Pero... En verdad, sólo convivimos con lo que nosotros pensamos de la otra persona, interactuamos día a día con una ilusión de aquella persona que queremos sin darnos cuenta de quién es en realidad"
"Hmm..."
"Justificamos todo lo que nos hacen, creemos que las cosas serán diferentes y que debemos ser comprensivos, creemos que no volverán a lastimarnos... A pesar de que nos demuestran con acciones que no lo piensan cumplir, que no piensan recapacitar"
"¿Y eso fue lo que pasó con él?"
"Después de tantas veces en estos tres años de explicarle sobre lo que me molestaba y me hería... Choromatsu cree que le estoy pidiendo algo de la noche a la mañana, jaja" dijo Karamatsu. "Incluso en alguna otra ocasión me dijo que aceptaba que no me había tomado en serio cuando le dije las cosas que yo tomaba en cuenta y que me afectaban"
"Vaya, sí que no tiene remedio al parecer"
"Sí... y eso fue de lo que me di cuenta. Por más que me diga que su intención es demostrarme con acciones que realmente le importa, es algo que a estas alturas no puedo tomarme en serio" dijo el de ojos azules al verse decaído. "Y pienso que darme cuenta hasta ahora de la realidad fue muy duro. Mi mente se negaba a aceptar que las cosas ya no serían las mismas, pues no pueden serlo cuando te das cuenta de que no te valoran y sólo te quieren ahí"
"Vaya..."
"Por más que repita que me estima, a estas alturas sólo pienso que me mantiene a su lado porque cree que es divertido. No siento afecto en sus palabras, ni siquiera siento que sea su amigo en realidad. ¿Podría ser sólo nostalgia lo que siente hacia mí?"
"Sí que piensas en muchas cosas, eh... Pero no creo que te equivoques con él, él sólo toma más en cuenta sus cosas. Podrá parecer que se esfuerza por ti, pero no dudo que termine evitandote porque eres de alto mantenimiento"
"¡Pero si el de alto mantenimiento es él!" exclamó Karamatsu al verse enojado de repente.
"Haha, concuerdo contigo. Además de que es muy perturbador porque olvida lo que quiere y cambia de opinión de forma casi instantánea. Parece que no puede evitar hacer las cosas como las siente y no quiere sentir que algo es obligación"
"Ah... Ni me lo digas, estoy cansado de escuchar eso. Ya no quiero más excusas... Quisiera poder alejarme de él, decirle que no nos hacemos bien y poder alejarme, pero... No creo que lo entienda" dijo Karamatsu "Sólo me dirá lo mucho que me quiere y que no quiere alejarse de mí"
"Y seguro te dirá que si es lo que necesitas lo hará para que tú estés contento, haha" dijo Osomatsu "Puedo imaginarlo. Tal vez incluso luego te diga que te desquites con él con tal de que tú estés bien"
"¿Eh? No, por favor... Eso suena repugnante" dijo Karamatsu al verse asqueado por la sugerencia. Osomatsu rió brevemente.
"Sé que no será fácil para ti olvidar lo que Choromatsu te hizo, pero... Sólo recuerda que mi hermano no vale la pena, haha" dijo Osomatsu "Si te valoras un poco, trata de darle por su lado. No es material para que sea tu amigo, al menos no uno cercano"
"Sí... Creo que lo pensaré. No hay mucho que se pueda rescatar, mi mente puede que se tarde en entenderlo, pero... Confío en que un día podré librarme de toda la rabia que le tengo"
"Si acaso te ofrezco mis condolencias por involucrarte con mi hermano de esa forma, ciertamente suena a que fue tu novio, haha"
"¿Verdad? Incluso alguna vez me dijo en una de nuestras peleas que no me quería como algo más" dijo el de ojos azules. "Pienso que en algún lado dentro de su mente realmente creyó que lo estaba tratando como algo más o que le estaba exigiendo más como si fuera su novio"
"Seguro que sí, considerando que no tiene mucha tolerancia"
"Esa vez también me sentí muy frustrado porque tan sólo le estaba pidiendo algo de respeto, pero... Supongo que eso es mucho pedir..."
"Bueno, ahora sabes lo que es tener un novio con problemas mentales" dijo Osomatsu. Karamatsu asintió.
"Sí... Sólo espero poder eventualmente superar esto y aceptar la realidad..."
"Seguro que así será" dijo Osomatsu. Karamatsu sonrió levemente al ahora mirar al otro a los ojos.
"Sabes, realmente me siento mejor luego de que hablé de todo esto contigo"
"¿Hm? Bien por ti"
"¿Por qué es que no nos vemos más seguido? Realmente me siento más a gusto contigo"
"Oh..."
"Se siente más natural que mi sentimiento de algo forzoso cuando estoy con él" dijo Karamatsu. Osomatsu escuchó esto sin realmente querer explicarle.
"Bueno, creo que es hora de que me vaya"
"¿Qué? ¿Por qué?..." preguntó el de ojos azules al ver al otro alejándose. "Oye... Al menos dime tu nombre..."
"Ah, sí, y no vuelvas a perseguirme, porque aunque me alcances no te pienso contestar"
"¿Pero por qué? Creí que al menos podríamos ser amigos..." dijo el de ojos azules al verse decaído.
"Es sólo algo que no puede suceder, alguna vez te dije que no quería ser tu amigo" dijo el de ojos rojos.
"Pero..."
"Probablemente esta sea la última vez que me veas y hables conmigo, eso... al menos hasta que logres ser el caballero del rey"
"¿Si lo consigo entonces lograré que me des tu nombre?" preguntó Karamatsu.
"¿Sólo mi nombre?" preguntó el de ojos rojos con una sonrisa llena de picardía. El otro se veía confundido.
"Eso es..." sin poder contestar, el chico de ojos color rubí tan sólo se marchó. Karamatsu se quedó sin saber cómo interpretarlo; no obstante, creía que algún día lo entendería.
xXxXxXx
Al regresar de estar con Osomatsu, Karamatsu se vio de repente frente a frente con Choromatsu, quien había justamente salido de la panadería. El de ojos azules se veía increíblemente irritado por tener que topárselo justo ahora que se había calmado.
"Choromatsu..." murmuró Karamatsu.
"Uhm... este...te buscaba porque hay una venta especial en un puesto y quería saber si te interesaba..."
"..." Karamatsu sabía que eso sólo era una excusa por no saber cómo iniciar el tema de conversación, pero él no le pensaba dar el gusto de hablar primero.
"Karamatsu, ¿podemos hablar?"
"Ya estamos hablando..."
"Quisiera poder hablar de lo ocurrido en un lugar más privado" dijo el de ojos verdes al mirar al otro con suplica.
"¿Por qué debería? Realmente quería descansar de ti, es por eso que no te busqué ni nada en estas dos semanas..."
"Lo supuse, aunque creí que sólo sería por un día... Me preocupé mucho cuando no supe de ti en todo este tiempo" al escucharlo, Karamatsu no pudo evitar ofenderse por lo que había dicho. ¿Un día y ya? Vaya que el otro creía saber todo de él como para asumir que sólo necesitaba un día para que se le pasara.
"Oh..."
"Me sentí muy mal por lo que pasó, estuve estresado pensando en lo que hice mal y no sabía qué pensar en todo este tiempo, no sabía qué había sido de ti..." al escucharlo, Karamatsu sonrió de forma maliciosa en su mente. Quería decir que se sentía mal por lo que estaba escuchando, pero no podía negarlo, en verdad se sentía bien de escuchar que el otro había sufrido y había estado mal todo ese rato. No podía evitar pensar... ¿Será que ahora entendía un poco lo que se sentía?
"Oh..."
"Si todavía necesitas tiempo para estar solo lo entiendo, podemos hablar después..." al escuchar a Choromatsu decir esto, Karamatsu creyó que lo mejor era simplemente ceder. ¿Por qué? Simplemente quería acabar con todo esto de una vez. Se había sentido tan bien en esas dos semanas de no hablarle y ahora, como siempre, había aparecido de la nada para ofrecer disculpas vacías... Necesitaba que esto terminara, hablar las cosas si acaso, pero... tan sólo acabar con todo esto. Lo que quisiera la vida que sucediera estaba bien, al menos ahora creía un poco más en sí mismo... Aunque probablemente su amigo fuera a terminar desquiciándolo de nuevo.
"Hablemos entonces..." dijo Karamatsu al entonces caminar con Choromatsu hacia el campo de girasoles. No es como que ese lugar significara algo en especial, sí, era importante para él debido a Jyushimatsu, pero... en cuanto a Choromatsu, sencillamente no tenía mucho significado. Le gustaba pensar que Jyushimatsu podría apoyarlo en su discusión con él, quería sentirse apoyado por él de alguna manera, así que eligió ese lugar para hablar a solas con el otro.
Choromatsu se sentó primero y esperó a que Karamatsu se sentara a un lado suyo, ya entonces decidió hablar.
"Admito que yo hago lo que siento en el momento, es por eso que encuentro difícil cumplir con lo que esperas de mí en el momento que quieres y por lo tanto tiendo a posponerlo. Entiendo que es una de las cosas que te molestan, así que estuve de alguna manera de acuerdo en este descanso para los dos..." explicó Choromatsu "No obstante, quiero decir que cuando te dije que sería más cumplido, iba en serio. Es sólo que se me juntaron muchas cosas y es triste que automáticamente asumes que es desinterés de mi parte sin considerar que hay veces que suceden cosas fuera de mi control"
"..." Karamatsu escuchaba sin poder creer lo que le estaba diciendo el otro. En primera, ¿estar de acuerdo en el descanso para los dos? No entendía por qué, pero le molestaba que el otro hablara como si su desaparición repentina fuera algo útil para él y en segunda, ¿cosas fuera de su control? El de ojos azules entendía que muchas veces ocurrían cosas en la vida que no permitían a uno cumplir con sus promesas; sin embargo, por la misma razón de que su amigo podía estar ocupado, tomaba en cuenta sus tiempos y le preguntaba cuando era la mejor ocasión para él.
Choromatsu usualmente le decía cuando le parecía bien y Karamatsu se esforzaba en cumplir en ese lapso para justamente respetar su tiempo; no obstante, cuando llegaba el día y Karamatsu esperaba que Choromatsu fuera fiel a su palabra, éste le contestaba con cosas como 'lo siento, se me olvidó. ¿Podría ser mañana?' y entonces Karamatsu intentaba no enojarse y pensar que 'mañana' sí sería fiel a su palabra. Frustrantemente, sin embargo, cuando llegaba el día de mañana, Choromatsu de nuevo no tenía tiempo por x o y razón o se enojaba porque Karamatsu lo estaba obligando a hacer algo que no quería.
El de ojos color zafiro se preguntaba la razón de que fuera tan complicado. ¿Por qué no podía decir que de momento no tenía ganas? ¿Porque siempre tenía que actuar como si le emocionara? ¿Por qué motivaba a Karamatsu a hacer algo para entonces decirle que su emoción no significaba que fuera a comer lo que el otro preparara en el momento?
¿De verdad creía que era normal incitarlo a cocinar, agregar que ya quería comer lo que hiciera, para luego decir que él comía cuando quería? De verdad, Choromatsu no terminaba de confundirlo.
"Últimamente, la asociación mágica me ha puesto más encargos y estoy en un proceso de entrar a una escuela allá, tengo que estudiar mucho material para presentar un examen y es por esto que no he tenido mucho tiempo. Sé que te comenté al respecto, pero al ver tu respuesta tan poco interesada me terminó desanimando... Tal vez creas que no me importa tu reacción, pero en verdad me sentí muy abatido.."
"..." El de ojos azules no tenía palabras, tan sólo podía sentir su estómago retorcerse mientras el otro hablaba.
"Lo que luego me lleva a pensar si tan sólo mantenemos una amistad basada entre que coma tu comida y lo que yo opine sobre ella. Quiero dejar claro que te aprecio y eres un amigo que atesoro, aunque desde tu perspectiva no parezca así... Y sabes, parece que piensas que no me gustan los platillos que haces con la forma en que luego te expresabas pidiéndome que probara algo aunque no me encantara... ¿Quién te dijo que no me encantaba siquiera?"
"..."
"Pero si lo pienso y como bien creo mencioné hace dos semanas... Cada que tenemos problemas siempre es en relación a que pruebe tu comida. Se siente como si no pudiera llevar una amistad normal contigo a menos de que me coma lo que haces y, sinceramente es triste. Ya no es que sólo sea lo que yo piense, sino que al pensar en el origen de todo esto pareciera que todo surge de ahí"
Karamatsu sujetó su frente mientras lo escuchaba, estaba volviendo a lo mismo, se estaba explicando más, pero... tan sólo era lo mismo de siempre. El de ojos azules siempre tenía la culpa a pesar de que le pidiera a Choromatsu decir lo que honestamente pensara.
Choromatsu sabía que tenían otros intereses pero igual hablaba sobre su comida y luego se agobiaba porque hablaban del mismo tema. ¿Y cómo se supone que pensara que al de ojos verdes le gustaba su comida cuando lo trataba de esa manera? Claro que Karamatsu asumiría que Choromatsu sólo disfrutaba de jugar con él si lo trataba así.
"Pensé que podría cumplir con probar tu comida pero coincidió con más carga de trabajo de parte del reino mágico y me terminó desmotivando todavía más, porque en todo ese tiempo no te he visto interesado en hablarme o preguntarme sobre como me va aún siendo que esto es muy importante para mí. Realmente me entristece que no estés enterado de nada siendo que eres mi amigo y ni yo sepa nada de ti"
"..." ¿Acaso entendía el punto de alejarse? Si se había alejado deliberadamente de él... ¿Por qué habría de pensar en su vida? ¿Por qué querría preguntarle de su vida cuando Choromatsu no solía hablar sobre ella abiertamente? ¿Por qué debía asumir que lo correcto era que él le preguntara sobre lo que estaba pasando con el reino mágico? ¿Cómo se suponía que le naciera preguntarle cuando él no había estado más que despreciándolo una y otra vez con acciones sutiles pero igualmente llenas de significado negativo? ¿De verdad creía que era normal que le interesara saber sobre su vida luego de todo lo que había sucedido entre ellos?
"El otro día te fuiste corriendo luego de que habláramos de nuevo sobre el tema y te noté rendido mientras me hablabas. Me hizo pensar '¿De verdad soy tan maldito y dañino para él sólo por esto?'. No bromeo cuando digo que no sé cómo cambiar la situación, no soy capaz de comer cada vez que me lo pides y cuando tú quieres"
"..."
"No es que no lo entienda, cuando te fuiste de esa manera, realmente me sentí muy confundido, pero lo entendí como que era tu forma de evitar gritarme un montón de cosas de las cuáles podrías arrepentirte... Pero igual, no sé, me habría gustado que me avisaras sobre esto para evitar preocuparme o malpensar cualquier cosa. Aunque bueno, al menos no me equivoqué tanto quiero pensar, lo único que no imaginé fue que durara más de un día. Diría que estoy molesto contigo con mayor motivo por no avisar... pero la verdad no estoy enfadado, tan sólo me dieron ganas de llorar, pero estoy de acuerdo en que este tiempo era necesario"
Karamatsu volvió a sonreír en su mente al escucharlo. ¿De verdad le habían dado ganas de llorar? ¿A él? Vaya...
"Sé que tal vez esto sea muy extremista de mi parte pero he decidido que dejaré de comer cualquier cosa que cocines. Estoy seguro de que esto nos ayudará bastante"
"..."
"De verdad espero que con esto pueda dejar de pensar en que sólo tenemos una amistad por tu comida, mientras que tú no tendrás que esperar nada de mí ni volver a sentir decepción. De esta manera, cuando sienta que está bien regresar a comer algo que hagas en el futuro, ya no sentiré que estoy obligado a probar algo que me gusta"
"Sé que puede sonar muy duro, pero ya no sé qué más hacer. Yo hago las cosas según siento al momento, así que quiero dejar de relacionar el 'comer tus platillos' como una obligación. Quiero poder hablar contigo de cualquier cosa sin tener que malpensar sobre qué tanto te interesa hablar conmigo de un tema diferente"
"No sigas..."
"Ya viendo cómo nos vaya después decidiré si seguir comiendo, aunque esto será completamente aleatorio, de otro modo no habrá servido esto para nada."
"..." ¿Era en serio lo que estaba diciendo? Primero asume que Karamatsu no quería hablar de otra cosa que esa y por lo tanto insiste en hablar de su comida... ¿Y ahora sigue cuestionando lo mismo? ¿Todo porque a Karamatsu no le gustaba su actitud?
Al menos tenía razón ahora, su miedo sobre que al de ojos azules no le interesara más que hablar de su comida se había vuelto realidad. Ya que... Luego de todo lo que Choromatsu le había hecho, ¿de verdad creía que le interesaba seguir hablándole como un amigo cercano?
Era lo mismo que escupirle y luego decirle que confiara en que no volvería a escupirle.
¿De verdad creía que a Karamatsu le interesaba como persona a estas alturas? Si Choromatsu relacionaba la comida del de ojos azules con 'obligación', Karamatsu relacionaba cualquier cosa que dijera Choromatsu sobre su vida como un 'mira, tengo tiempo libre pero no te lo pienso dedicar a ti y menos para comer algo de que lo que juro que me gusta'.
Esto ya que Choromatsu muchas veces sacaba el tema sin que Karamatsu le preguntara, es decir, el de ojos verdes ya había acostumbrado su mente a pensar en lo mismo y por lo tanto, Karamatsu no podía dejar de sentir decepción.
"No tengo problema contigo, simplemente necesito volver a sentirme bien a la hora de comer y no sentirme culpable o sentir que me miran con falta de expectativa y desánimo"
Karamatsu, luego de escuchar lo que el de ojos verdes tenía que decir, se animó a decirle todo su sentir, o al menos todo lo que podía en el momento.
"No sé qué tan tonto crees que estoy como para que no me veas capaz de seguir cualquier otro tema de conversación... y qué raro que sólo tengo problemas contigo, con todas las demás personas no hay conflicto. Tema que salga en la conversación es el tema que seguimos..., pero si me estás hablando sobre mi comida obviamente voy a hablar de eso, ¿por qué habría de cambiar la conversación cuando el tema me gusta? ¿Se supone que tengo que adivinar que te sientes incómodo?
Es simplemente injusto que creas que es mi problema por sólo hablar de eso cuando yo te dije que con confianza me dijeras las cosas en el momento, no aprecio que me dejen pensando que todo está bien cuando no es así. Así es como se llega al punto donde una persona empieza a fastidiarse de la otra y empieza a distanciarse y a hablarle esporádicamente.
¿Te quejas de que no preguntaba sobre tu vida? ¡También te quejabas porque te hablaba demasiado y según tú yo exigía que nos viéramos! ¡Nada está bien para ti, nada de lo que yo hago es suficiente y siempre estoy mal!"
Choromatsu se quedó en silencio al ver cómo se expresaba el otro. Karamatsu se veía verdaderamente desesperado mientras explicaba.
"Si crees que mi comida tiene la culpa, si crees que algo se va a arreglar por no hablar sobre eso como si ese fuera el problema simplemente estás mal. Puedo dejar de hablar sobre eso porque eso nunca significó un problema para mí, nunca lo fue. Yo sólo quería que fueras honesto conmigo, que tú creyeras que eso me iba a ofender eso ya no es mi culpa, no cuando yo te dije que podías decirme lo que quisieras, tus sentimientos me importan y claro que si algo no te parecía pudo haber sido resuelto"
"..."
"¿Pero sabes lo que se siente que te hablen de un tema alegremente y luego te digan que sólo hablaban de eso porque creían que era lo único de lo que podían hablar? Es una patada en el hígado"
"..."
"Que no comieras mi comida no fue nunca el problema aunque tú lo veas así. Y así lo ves porque cada vez que te hablo de algo que estás haciendo y te digo cómo me siento nunca sucede ningún cambio, sólo te disculpas, crees que las cosas están bien y regresas a lo mismo.
Las acciones hablan más que mil palabras, la amistad no funciona como un 'así soy' y te aguantas. ¿Crees que yo no sentí que no te importaba nuestra amistad por la forma en que te estabas comportando? Yo aprecio las acciones de los demás y quieras o no, das un mensaje cuando eres incumplido una y otra vez. Eso destruye amistades porque repites con lo que haces que simplemente no te importa la otra persona.
Dio la casualidad de que tus promesas muchas veces tuvieron que ver con mi comida, pero es tu conducta en sí. No poder saber qué esperar de una persona es perturbador, tal y como no te esperaste que desapareciera por dos semanas porque es una conducta que no conoces de mí.
Qué triste es que tras tres años de conocernos me conozcas tan poco como para asumir que no me importa tu vida y sólo quiero hablar sobre mí. Lo que me fastidió de ti no fue que no comieras lo que cocinara, me fastidió no saber quien eras.
Yo te dije desde un inicio que no soportaba que las personas me explotaran con cosas luego de aguantarse lo que no les gusta, te dije que por eso siempre prefiero que me digan si hay un problema para poder hablarlo con tiempo.
Y además, el problema no fue el tema de conversación. Por mi hubiera estado bien que no dijeras nada sobre querer comer, podía haber pasado un año o meses y yo no habría tenido problema. El problema fue que siempre me mantuviste ahí, insististe en hacerme promesas cuando te dije que no eran necesarias. Si no hubieras estado con tu actitud de 'mañana lo hago' 'te prometo que sí' 'te lo juro'... Otra cosa hubiera sido.
Si tan sólo no me hubieras dicho nada y sólo hubieras hablado de otros temas sin asumir que yo no quería hablar de nada más... Tal vez me hubiera interesado seguir siendo tu amigo, tal vez me interesaría tu vida, tus preocupaciones y aspiraciones"
"Karamatsu..."
"Pero no puedo seguir con esto, simplemente no puedo. No puedo vivir una mentira como esta por más tiempo. ¿Entiendes por qué te digo que no importa que hables o no sobre el tema?" Karamatsu lo miró con mucho enfado. "Es porque, aunque hables de otra cosa... A mi ya no me interesa ser tu amigo, no quiero escuchar de tu vida y ni siquiera quiero que hables de mi comida. Es decir, no me interesa tu amistad ni por conveniencia"
Al terminar de escuchar lo que Karamatsu tenía que decir, Choromatsu frunció el ceño con irritación y procedió a responder.
"Quiero aclararte que yo no mentí todas aquellas veces en donde mostraba mi entusiasmo por lo que cocinabas. No te confundas, yo no he estado forzado a hablar contigo sobre el tema. Perdón pero yo no tengo tanto aguante para fingir todo eso, tampoco funcionaría porque acabaría por desaparecerme semanas con tal de evitar el estrés.
De hecho, ahora mismo como llevamos tiempo sin hablar y sin tocar ningún tema en especial, no siento nada malo, ni siquiera recuerdo muy bien todo lo que acabo de decir porque creo que fui muy dramático al principio, pero no quiero dejarte pensando que me tienes obligado a comer tus platillos o que todo lo que te he dicho ha sido simplemente 'por ti' para hablar contigo, eso sería mentira."
Karamatsu no entendía cómo había podido ignorar lo que había dicho sobre terminar su amistad. ¿De verdad tan poco le importaba lo que él le decía que le era tan fácil al otro ignorar lo que decía que no le gustaba? Ni siquiera sabía cómo sentirse al respecto en este momento.
"El decir que se siente como si nuestra amistad estuviera basada en lo que opino de tu comida fue porque se mezcla el que siempre hablamos de eso constantemente hasta el punto de que lo siento obligación y te he dicho en muchas ocasiones que está mal sentirme así de algo que me gusta. Cuando yo te comento al respecto es porque me siento bien en el momento y me dejé llevar por el sabor de la comida.
La verdad es que no sé cómo resolver bien este tema porque no sé realmente dónde está el problema. Sé que dices que estoy mal si de verdad opino que el problema está en tu comida, pero yo sí creo que tiene que ver y que deberíamos tomarnos un descanso de tocar ese tema.
Tampoco estoy diciendo que piense que me vayas a mandar a volar o que no te importe, quiero decir, el que parece que hará eso con más razón soy yo con eso de que me voy de viaje por mucho tiempo, aunque sí intento avisarte, pero sí, la mayoría de nuestras pláticas últimamente eran de lo mismo. Tampoco me puedes culpar mucho, te fuiste corriendo luego de que empecé a hablar sobre tu comida.
Esto lo pensé anteriormente, y creo que fue la primera vez que comencé a sufrir de estrés y dejé de opinar por lo mismo... porque simplemente intenté esforzarme demasiado y acabé auto destruyéndome"
"¡No me fui corriendo porque hablaras sobre mi comida!" exclamó Karamatsu con mucha rabia. "¡Sabía que asumirías esa idiotez pero simplemente no quería seguir hablando contigo en ese momento!"
Karamatsu trataba de controlarse y no explotar, Choromatsu lo miraba con atención a pesar de que claramente no estaba de acuerdo con lo que el otro había dicho como contestación.
"¡No quiero que asumas que quiero que hablemos sobre mi comida y que por eso digo que eso no tiene la culpa! ¡Hablo de que no entiendo nada! ¡No sé si algo te gusta, no sé si algo no te gusta! ¡No sé si lo que estoy haciendo está bien o no!
Quieres que asuma que no eran mentiras todo el tiempo de emoción que tenías pero también refuerzas mucho el punto de sentirte obligado. La verdad es que si tanto problema es... ¡No quiero que vuelvas a hablar sobre mi comida! ¡Nunca! ¡No lo soporto!
¡Ya vi que no llegué a nada con intentar explicarte las cosas pues es igual que hablarle a la pared!" exclamó Karamatsu con mucho sentimiento. Choromatsu, en cambio, contestó con tranquilidad.
"Volvemos a lo mismo de que piensas que te estuve mintiendo todo este tiempo cuando no es así. No me voy a hacer el santo porque sé que tengo mis fallas, ya que estoy acostumbrado a actuar de otra manera, pero sí lo intento, hay mucha diferencia entre cómo le hablo a otros de mis amigos a como te hablo a ti.
Lo único que admito que no pude hacer fue comer lo que hacías, pero es que en verdad no pude, sé que yo me equivoqué, pero pienso que debes de ser más flexible en estas cosas. No es lo mismo que si quedamos de vernos un día, no lo sé... Es sólo mi forma de pensar y tú tienes la tuya, pero no puedes pedirme un cambio tan radical de la noche a la mañana tampoco.
Muchas veces ni siquiera sé cuando me he equivocado y cuando no, ya que sólo me comporto de forma natural. No es mi intención hacerte daño, pero no sé cuando lo hago y puede que algo que para ti sea demasiado, para mi sea poco y al revés. Sólo son distintas formas de ser. Aunque sé que me has dicho que uno debe demostrar su interés con acciones y no palabras, por lo que entiendo que esto no es suficiente"
Karamatsu se quedó en silencio por un par de minutos antes de contestarle.
"Mira, ya lo pensé y... la verdad esto no se arregla hablando. No puedes justificarte diciendo que haces algo inconscientemente si sabes que lastimas a la otra persona con tus acciones.
No puedes pedir flexibilidad cuando no has puesto de tu parte para que yo crea en ti. Soy muy paciente, flexible y comprensivo. Hasta a veces me has dicho que no sabes cómo es que te aguanto. ¿Y sabes? Yo tampoco sé como aguanté tanto. Para ti es cosa de hace poco, para mí han sido cosas desde que te conocí. Desde el primer año ya hacías cosas que yo te justificaba y te pasaba por alto por no querer ser duro contigo, no fuiste el único que se fastidió y se estresó.
Aunque tú me digas que 'ahora sí vas en serio' es algo que difícilmente puedo creerte porque no confío en ti. Ya te lo había dicho antes, te expliqué lo que significa la confianza y es algo que no tienes de mi parte... Y es por eso que te parezco inflexible, si tú no has querido poner de tu parte, ¿por qué yo debería regalarte mi confianza? Tú tampoco confías en mí, es obvio por cómo me tratas a diario y aunque lo hicieras y yo no lo entendiera... Tú no has hecho nada por ganarte mi confianza, al contrario, te has esmerado en hacer de todo para que no confíe en ti.
Siempre tienes justificación para todas las cosas que haces. ¿Sólo porque me trates un poco mejor, en tus estándares, que a otras personas significa que estás bien?
No puedo hacer nada más, pero sí puedo decirte que la gente se cansa de intentarlo... Y tú lograste cansarme" dijo Karamatsu ahora dedicándole una sonrisa 'amable'. "Cuando me canso simplemente ya no voy a seguir intentando"
"Espera, Karamatsu... no es..."
"No hay nada que se pueda hablar ahorita y sinceramente no tengo ganas de hablarte" dijo Karamatsu al ahora ponerse de pie, miraba a Choromatsu con mucho desdén en su expresión. "No sé si tú sí quieras, pero yo no. Así como todas esas veces que postergaste avisarme, ignoraste cosas que te dije, te dio igual cualquier promesa porque simplemente no tenías ganas o te desaparecías porque no querías tratar con nadie... Yo te estoy avisando que no quiero hablar"
"Pero..."
"No sé cuanto tiempo me tarde o si se me va a pasar, pero pues... Sólo te estoy avisando que no quiero hablar y ya. No me busques porque no creo hablar, no necesitas decirme nada, ya no hay nada que decir. No me siento bien y sólo quiero alejarme, adiós"
Karamatsu se alejó inmediatamente sin querer regresar a ese sitio con los girasoles nunca más... o al menos no en un buen tiempo. El de ojos color zafiro se preguntaba cómo es que había soportado tanto y es que, mirara por donde mirara en sus recuerdos... tan sólo aparecían más razones para declarar que había sido una relación muy dañina.
Karamatsu ya no esperaba nada de su parte, tan sólo aceptaría su forma de ser y le daría por su lado. Si él no quería una amistad genuina entonces Karamatsu estaba dispuesto a no dársela, pues le había comunicado a gritos que no la quería ni la necesitaba; sin embargo, de momento, el de ojos azules ni siquiera quería verlo. Tal vez podrían intentar ser amigos de nuevo... en un futuro no muy cercano.
Y aunque esto sucediera, simplemente ya no sería lo mismo. Se había tardado en entenderlo, pero ahora que lo sabía, no quería que Choromatsu pudiera afectarlo de la misma manera, pues incluso cocinar, eso que tanto amaba hacer... Se había convertido en una actividad fastidiosa y que no quería tocar por no querer relacionarlo con Choromatsu. Tal vez se le quitaría este infantil sentimiento en algún momento, pero... De momento no quería saber nada sobre él.
xXxXxXx
Dos días después, sin embargo, Choromatsu salió a buscar a su amigo y lo encontró ahora en el cementerio. Se quedó parado mirando a Karamatsu desde la tumba que estaba junto a la de su amigo, esto hasta que el de ojos azules volteó a verlo. Su expresión claramente denotaba fastidio. ¿Ahora qué quería?
"Karamatsu, yo...Vengo a disculparme contigo. Pronto me iré al reino mágico a estudiar por un tiempo, así que... probablemente te escriba cartas, para que no te asustes cuando aparezcan en tu habitación, creo haberte explicado como funcionaba anteriormente..."
"Sí, lo hiciste"
"Espero que este tiempo en el que no esté sirva de algo y cuando regrese, poder intentar ser amigos de nuevo. Sé que el del problema soy yo, así que... reflexionaré en todo lo que pueda. ¿Está bien?"
Karamatsu suspiró. Debía admitir que era la primera ver que una disculpa se escuchaba genuina de su parte, sólo por eso, el de ojos azules asintió levemente. Al finalizar este intercambio, Choromatsu se marchó del cementerio, mientras que Karamatsu se quedó mirando la tumba de su amigo en silencio.
Tres meses después, Choromatsu había sido transferido al reino mágico para entrar a una escuela, mientras que Karamatsu ahora estudiaba y entrenaba arduamente para volverse el caballero personal del rey. Era lo que más anhelaba de momento y por lo cual se esmeraba con mucho entusiasmo. Ahora que Choromatsu no estaba más en su vida, Karamatsu finalmente sentía que podía respirar. No sabía cuánto tiempo estaría el de ojos verdes alejado, no obstante, esperaba fuera lo suficiente para que el tiempo pudiera ayudar con la tensión que se había formado entre ellos..., pues más que querer regresar a ser amigo de Choromatsu, Karamatsu tan sólo quería descansar.
Karamatsu sentía como si algo hubiera muerto dentro de él luego de todo lo que había pasado. Todavía podía sentir expectativa y esperanza con otras personas, pero... ¿Con Choromatsu? No. Por más que lo intentara, lo que Karamatsu le había dicho antes eran sus sentimientos reales.
Choromatsu lo había logrado cansar. Persona que lograra cansarlo jamás podía redimirse ante sus ojos, porque ya había dado todo de su parte para que sus propios sentimientos perduraran, y el contrario había hecho de todo para destruir su confianza. Confianza que era pisoteada una y otra vez, como si Choromatsu le hubiera dicho 'por favor, no confíes en mí, no quiero que confíes en mí'. El de ojos verdes se había quejado de que el de ojos azules no confiaba en él y no era flexible, pero... Simplemente la confianza no era gratuita. Se la había dado muy fácil, más porque él había estado ahí cuando Karamatsu estaba sufriendo..., pero rápidamente, Choromatsu demostró ser la persona tóxica que él mismo comentaba que era. Karamatsu había tratado de insistir en que Choromatsu no era tóxico, pero había terminado siendo verdad.
El de ojos color zafiro había entendido desde la primera vez que había salido corriendo luego de hablar con Choromatsu, que sus sentimientos hacia él no eran buenos. Lo que ellos tenían no era una amistad, no cuando Karamatsu sólo quería que el otro se sintiera culpable. No cuando disfrutaba de Choromatsu diciendo que se sentía mal, esos sentimientos no eran sanos. ¿Por qué un amigo querría causarle esos sentimientos al otro? Karamatsu no disfrutaba de lastimar a los demás, así que tener esta clase de sentimiento hacia alguien era una obvia indicación de que su relación no era buena.
Choromatsu había querido que platicaran con normalidad y que sintiera la libertad de hablar de lo que quisiera con él... Mientras que al mismo tiempo se quejaba de que Karamatsu quería hablar con él. ¿No significaba que Choromatsu tan sólo quería que las cosas fueran siempre a su manera y como él las quisiera? Además, no sólo había hecho eso, no. Choromatsu incluso le había llegado a controlar los tiempos en los que podían hablar, siempre era cuando él quería o de lo contrario, Karamatsu era un fastidioso que imponía y que le quitaba su tiempo para hacer otras cosas más importantes que interactuar con él.
Lo peor es que Choromatsu jamás había entendido lo que había hecho mal, sí, Karamatsu estaba harto. Harto de tener que encarar que había perdido su tiempo preocupándose, queriendo hacer cosas buenas o tomar de inspiración al de ojos verdes. Estaba enojado por haber contemplado más las cosas buenas que había hecho Choromatsu por él en vez de haberse dado cuenta de que eran demasiadas cosas malas que opacaban a las buenas.
Estaba enojado por haber apreciado la amistad de alguien que no pudo más que realzar y poner atención en todo lo 'malo' que hacía Karamatsu. Alguien que no estaba dispuesto a ofrecer una amistad real, que sólo quería recibir y que además negaba todo lo anterior diciendo que realmente lo estimaba. ¿Pues qué ilusiones tendrá Choromatsu por su actitud? Muchas veces, Karamatsu había deseado que existiera una manera de mostrarle todo lo que le había hecho a ver si entonces podía justificarse.
Tristemente, Karamatsu se sentía mal por pensar en todo esto, se escuchaba arrogante el decir que él sí se había esforzado en la amistad, pero... Así eran las cosas. Tal vez había sido un tonto por dedicar tantas horas de su vida en ver al otro feliz, en divertirse mientras veía que lo que hacía podía alegrar a alguien más... Pero ya no podía recuperar todo ese tiempo, ahora lo único que podía hacer era vivir su vida y no dejar que esta persona pudiera afectarlo de nuevo.
Karamatsu podía dar todo de él con mucho gusto, dar su cariño con total libertad y no es que esperara demasiado a cambio, sólo quería un poco de respeto y sentir que la persona a la que le daba su corazón era de confianza. Porque él sabía que podía entregarle su corazón a sus seres queridos y no temer porque estos fueran a hacerlo añicos, pero sabía también por todas las veces que ya lo habían lastimado..., que debía dejar de creer tan fácil en la bondad de los demás; sin embargo, seguía siendo ingenuo, y el mundo seguía tratando de enseñarle la realidad.
A pesar de esto, Karamatsu confiaba en que en el mundo había personas buenas y a las cuáles estaba bien entregarle todo de sí mismo, aunque creía que la persona más importante para recibir esto sería el amor de su vida. El cual no había conocido todavía pero que anhelaba conocer. En cuanto a amistades y personas cercanas, él seguiría intentando ser bueno, pero... incluso él tenía sus límites y cuando finalmente entendía que no era querido, simplemente no miraba atrás. Poder olvidar con facilidad luego de darse cuenta creía que era una virtud, pero... Lo malo era el tiempo que necesitaba para entenderlo en primer lugar.
Aunque regresara a ser amigo de Choromatsu, las cosas no serían las mismas. Eso es lo que el de ojos verdes había querido y eso es lo que Karamatsu estaba dispuesto a darle. Ya fuera que Choromatsu cambiara totalmente su forma de ser con él y lo tratara con mucha amabilidad y consideración... Karamatsu no pensaba verlo diferente, pues el gusto que sentía y la alegría que le causaba su amigo simplemente ya no existía desde hace ya mucho tiempo.
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Dos años transcurrieron y ahora Karamatsu yacía en el castillo mirando por una ventana hacia el jardín, donde curiosamente estaba el hermano gemelo de Choromatsu sentado en un sitio específico. Ya tenía tiempo de haberse dado cuenta de esto y realmente le intrigaba la razón por la que estaría siempre en ese mismo lugar.
De verdad le daban ganas de simplemente acercarse y preguntarle; no obstante, de alguna manera sentía que había una especie de barrera invisible que evitaba que esto sucediera.
El de ojos azules no sabía la razón; sin embargo, creía que no debía acercarse hasta que llegara a ser el caballero del rey. No entendía cuál era la relación entre estas cosas, pero creía que una vez lo consiguiera: dicha barrera se desvanecería y por fin podría hablarle con normalidad. ¿Tal vez incluso podría conseguir una amistad? No sabía qué esperar exactamente, pero tenía la confianza de que algo cambiaría.
Karamatsu sonrió levemente ante este pensamiento y tras mirarlo por unos segundos más, se alejó de la ventana y subsecuentemente regresó a sus labores del día.
Osomatsu, quien se encontraba disfrutando de la brisa que golpeaba suavemente su piel y ondeaba ligeramente su cabello, primeramente pensó en lo que sería morir y la forma en que esto sucedería, creía que el sitio donde estaba sentado era un buen lugar para ser enterrado.
Subsecuentemente, observó los colores de las flores que estaban a su alrededor, cosa que no solía hacer pero que esta vez le había llamado la atención. Momentos después, aún con su vista sobre las flores, el de ojos color rubí creyó recordar algo en particular.
"Gracias, Osomatsu"
"¿Qué? ¿Por qué me agradeces?"
"No me había sentido tan feliz en toda la semana. No he hecho nada más que llorar por la muerte de mi amigo, pero... esta conversación me ha dado muchos ánimos. Quiero seguir divirtiéndome contigo"
"Hm, ya veo..." comentó Osomatsu "Pero aún así no somos amigos" Karamatsu sonrió de oreja a oreja al escucharlo.
"Sí. No lo somos" dijo Karamatsu al ahora arrancar una florecita azul, su flor favorita y entregársela a Osomatsu. "Eres mi futuro esposo"
Osomatsu se vio regresando a la realidad, arrancó una de las flores azules y la observó con más detenimiento. Con un semblante serio, parecía contemplar las palabras que le había dicho el de ojos azules por unos segundos.
Esto, antes de esbozar una pequeña sonrisa demostrando interés.
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