Capítulo 3
- Lo malo es que tenían que ser igual de testarudos que su madre. Bien, pueden utilizar magia pero también van a aprender a luchar ya sea en defensa propia o de ataque. - dijo el rey
Estoy de acuerdo mi rey. - dijo Sally
- Yo no tengo ningún problema padre.- dijo Shaoran
- Muy bien. - dijo Shaiel
Luego de esto, los niños entrenaron tanto para luchar como en la magia y su padre estaba muy orgulloso. Además, no le molestaba que los niños utilizaran su magia en el castillo o en cualquier otra parte. Y aunque no lo crean, esto les ayudó a los niños e hicieron muchas amistades. Pero al cabo de tres años los niños se encontraron con un hombre misterioso quién les dio un regalo a cada uno y luego desapareció sin decir nada. Los niños fueron con sus regalos a donde se encontraban sus padres. Sally gritó y comenzó a llorar. Shaoran corrió hacia su madre y le dio su regalo a Shaiel. Enonces el rey dijo:
- Querida, ¿ya sabe lo que tenemos que hacer?
- Si, pero no quiero hacerlo, son muy jóvenes, sólo tienen ocho años. - dijo Sally
- ¿Qué pasa madre? - dijo Shaoran
- Padre, ¿qué está pasando? - dijo Shaiel
- Vayan a sus cuartos y preparen dos mudas de ropa para llevar y háganlo rápido. - dijo el rey
- Si, padre - dijo Shaiel
- Está bien. - dijo Shaoran
- Y dejen los regalos aquí con nosotros, los abrirán cuando regresemos. - dijo el rey
Luego de ésto, los niños fueron y prepararo dos mudas de ropa cada uno. Mientras Kurogame preparaba una bolsa con oro y Sally fue a buscar una coneja blanca. Al finalizar, se encontraron todos en la sala de los tronos. El rey Kurogame comenzó a hablar:
- Aquí les hago entrega de esta bolsa con oro para el viaje que van a comenzar.
- Yo les entrego a esta coneja blanca llamada Mitzi y su significado es que está llena de gracia. Les va a ayudar para que puedan viajar de mundo en mundo. - explicó Sally
- Pero yo no quiero ir a ningún otro mundo. Me quiero quedar aquí con ustedes. - dijo Shaoran
- Y y tampoco quiero irme. Este es el lugar que más amo. - dijo Shaiel
- Lo siento, hijos míos. Ahora a abrir estos regalos. - dijo el rey
Kurogame cogió el regalo de Shaoran y lo abrió. Los regalos eran unos brazaletes. Kurogame se dirigió donde Shaoran y dijo:
- Pon el brazalete en tu mano derecha, luego coloca tu mano izquierda sobre el símbolo que tiene y repite esto: "espada ven a mi". Así lo hizo Shaoran y apareció una espada.
- Cuando la vayas a guardar, coloca tu mano izquierda sobre el símbolo y repite esto: "espada regresa a tu forma original". Así lo hizo Shaoran y la espada desapareció pero el brazalete regresó a su mano derecha.
- No se quién era ese hombre pero gracias por mi regalo - dijo Shaoran en voz alta pero sin hablar con nadie.
Luego le tocaba el turno a Shaiel. Sally le explicó lo mismo que Kurogame, sólo que en vez de una espada, el regalo era un arco con varias flechas y los conjuros eran iguales. Para aparecer debía decir: "arco y flechas vengan a mi" y para desaparecer debía decir: "arco y flecha regresen a su forma original". Luego de ésto, Kurogame le ordenó a Mitzi que guardara la bolsa de oro, las mudas de ropa, algunas provisiones que trajo Sally y algunos libros sobre magia. Sally se dirige a los niños y les dice:
- Vengan hijos míos. Despídanse de su madre y padre, pues no los veremos en un largo periodo de tiempo.
Los niños corrieron hacia su madre a despedirse, lloraron un poco y luego fueron donde su padre. Con una triste sonrisa dijeron adiós. Mitzi los transportó hacia otro mundo.
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