Capítulo 3
NF - Goodbye
Abrió los ojos desorientada, estaba en el frió e incomodo suelo, su cabeza le martilleaba de dolor al igual que su mejilla, ahí recordó todo, se llevo a la mano a la cara, su mente comenzó a rememorar los momentos antes de recibir el golpe, él muy maldito la había dejado inconsciente y a su madre.. y su madre
— Mierda.
Se levanto apresurada del suelo, la busco con la mirada, fue hasta su habitación, y allí la encontró, sin sus ropas, acurrucada en un extremo con sangre bajo de ella, Lizzy oía pequeños gemidos de dolor acompañados de llantos, el aire de los pulmones se le fue, quedo estática en su sitio hasta que reacciono.
— Mamá, mamá — llego hasta la precaria cama, sacudió el hombro de su madre, esta abrió los ojos lentamente.
— ¿Que te hizo? Por Dios Mamá — las lagrimas no tardaron en llegar para Lizzy, no podía con todo ello, ya no sabia que hacer, ambas no debían seguir así.
Ambas mujeres valientes esa noche solo querían paz, ambas ya no soportaban esas batallas que debían de lidiar contra un hombre que se supone debe de protegerlas y anteponerlas ante todo.
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Lizzy se levanto primero, aun sentía punzadas en sus mejillas, fue al espejo del baño para ver como quedo, se planto frente para ver su reflejo, el dolor la inundo, en su cutis blanca resaltaba un enorme hematoma de tonos purpura, junto con lagrimas que salían de nuevo, se las seco con impaciencia.
— No llorare mas, haré algo para cambiar, haré algo — se repetía constantemente, mientras abandonaba su casa, era hora de cambiar, hora de ver el mundo de otra manera...
Sus pasos eran decididos y firmes, ya no había vuelta atrás.
El sentimiento de impotencia que siempre la embargaba cambiarían, su cuerpo ya no tendría hematomas provocados por maltratos, sus sonrisa ya no serían forzadas, ni tendría pensamientos suicidas, ella sabía que no era culpable, que no la debían tratar así, ella es un ser humano y eso significa muchas cosas.
Con cada paso que daba llegaba a su memoria las veces como la anterior noche en que ambas habían sufrido a causa de Pedro, también llegaba a su memoria el rostro arrugado de su antigua profesora del colegio, una mujer a pesar de todo llegaba a enseñar, a hacer con sus acciones al mundo un poco mejor, sus palabras siempre llenas de sabiduría y cariño, por sus ideas liberales y feministas recibían apodos denigrantes e incluso acciones, pero aun así seguía mostrando a sus alumnos lo mejor de la vida, hasta que le toco partir de este mundo.
Lizzy, la hecha de menos, gracias a ella aprendió que una mujer no es un objeto, es un ser magnifico que debe ser respetado, como a todos en este mundo, pero muchos no comprenden aquello, entre ellos Pedro, pero lo haría, ya sea por las buenas o malas.
Llego a su destino, que resulto ser una comisaría, al ingresar sentía el olor a cigarros, arrugo la nariz con desagrado, recorrió el sitio con la mirada, era muy precario, con muebles desgastados al igual que sus paredes.
— ¿Qué haces niña? — se volteo al escuchar una voz desagradable, era de un policía que se encontraba saliendo de una habitación ingresando a esa, era de tez morena, ojos negros y muy robusto.
— Vine a denunciar a alguien — declaro sin dejarse intimidar para nada, pero lo que recibió en respuesta fue la risa de aquel oficial. Su rabia creció aun mas.
— Y ¿A quien y por que? ¿Acaso tu madre te saco el celular?
— No, quiero denunciar a mi padre que...... — su testimonio no lo pudo terminar debido a un jalón brusco de hombros que la empujo fuera el recinto, descolocada al igual que agitada, encaro el que la estiro.
La valentía había desaparecido, al encontrarse con su padre, este la miraba iracundo, sus extremidades le temblaron, el miedo volvió, se sentía enfadada con sigo misma por no poder controlar ese miedo, estaba siendo débil y eso era lo peor que podía ocurrirle.
Al ver mas de lejos encontró a su madre con la mirada temerosa, estaba ya limpia pero con varios moretones en los brazos y uno cerca del mentón, al encontrarla allí sin hacer nada para cambiar su situación, sintió rabia, es que tenía una posible solución a su problema pero no hacía nada, aunque Lizzy no lo lograse por lo menos lo intentaba.
Le hastiaban ese tipo de personas, no las comprendía por mas de que lo intentase, no lo lograba.
Y por eso su madre en estos casos siempre la terminaba decepcionando....
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Holaaa
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si tienes dudas o sugerencias solo dilo que no muerdo...bueno por lo menos no tan fuerte.
espero que pases un buen fin de semana.
Saludos desde Paraguay.
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