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Capitulo 2


Advertencia: no espero que suban mi historia a YouTube, pero si lo hacen, por lo menos menciónenme.
Gracias por leer. ¡Cuantas más estrellas, mejor!, cualquier comentario es mejor que nada.


Regreso


Pov Naruto

El portal dimensional se cerró tras Naruto con un estallido de energía entre los dos planos de existencia. La oscuridad absoluta lo envolvió mientras atravesaba el espacio entre universos, su cuerpo suspendido en un vacío donde el tiempo y el espacio carecían de significado. La única guía era el tenue resplandor de su espada de chakra, que vibraba intensamente mientras cortaba la tela de la realidad.

Dentro de su paisaje mental, Kurama observaba con sus ojos carmesí entrecerrados.

-Naruto,- la voz del Kyūbi resonaba en la conciencia del shinobi, -¿estás seguro de la ubicación exacta? Si nos equivocamos, podríamos terminar en cualquier dimensión.-

-Lo sé,- respondió Naruto, su determinación inquebrantable a pesar del riesgo. -Pero puedo sentirlo... un hilo del chakra de Sasuke, Tsunade bachan y los demás.-

El viaje parecía eterno y momentáneo al mismo tiempo. De repente, una luz cegadora inundó su visión. El aire se comprimió en sus pulmones y sintió cómo su cuerpo era arrastrado hacia adelante con violencia, como si emergiera de las profundidades del océano.

Cuando la sensación de vértigo se desvaneció, Naruto se encontró flotando sobre un paisaje desolador. Abajo, la luna se cernía sobre la Tierra, su superficie marcada con anillos concéntricos el patrón de tomoes del Rinne Sharingan de Madara proyectado sobre el satélite.

-Tsukuyomi Infinito...- murmuró Naruto, su corazón hundiéndose ante la vista. -Llegamos demasiado tarde.- Sus ojos azules recorrieron el terreno devastado. Lo que alguna vez fueron frondosos bosques y aldeas vibrantes, ahora eran campos de capullos blancos que envolvían cuerpos inmóviles. Las raíces del Shinju se extendían por kilómetros, conectando cada uno de estos capullos con el tronco principal del árbol divino.

-Ha pasado más tiempo del que pensé,- dijo Naruto, descendiendo lentamente hasta tocar el suelo. -Parece que aquí el tiempo fluye diferente que en el otro mundo.-

Kurama gruñó en acuerdo. -Tres semanas allá, pero aquí...- El Kyūbi hizo una pausa. -Ha pasado aproximadamente un año desde la batalla con Kaguya.-

Naruto cerró los ojos, extendiendo sus sentidos mejorados por el Modo Sabio. Buscaba cualquier señal de vida libre del genjutsu, cualquier chakra que no estuviera conectado a las raíces del Shinju.

-No siento a nadie,- dijo finalmente. -Todos... todos cayeron en la ilusión.-

Se dejó caer de rodillas, golpeando el suelo con frustración. Las lágrimas amenazaban con brotar, pero se contuvo. No era momento para lamentaciones.

-¿Qué hacemos ahora?- preguntó a Kurama. -Sin Sasuke, sin el sello combinado de Indra y Asura, no podemos sellar a Kaguya nuevamente ni libera el Tsukuyomi.-

Antes de que Kurama pudiera responder, una presencia se manifestó frente a ellos. Una figura luminosa tomó forma gradualmente hasta revelar a un anciano levitante con cuernos y marcas en la frente, sosteniendo un shakujō con anillos.

-Hagoromo...- susurró Naruto, reconociendo al Sabio de los Seis Caminos.

-Nos volvemos a encontrar, Naruto Uzumaki,- dijo Hagoromo, su voz sonando con sabiduría de milenios. -Aunque las circunstancias son aún más graves que antes.-

Naruto se puso de pie, tratando de mantener la compostura. -Viejo Sabio, Sasuke... él...-

-Lo sé,- respondió Hagoromo, cerrando los ojos con pesar. -Sentí su chakra extinguirse después de utilizar aquel sello. Su sacrificio ha mantenido a mi madre contenida, pero el sello se debilita día a día.-

-¿Cuánto tiempo tenemos?- preguntó Naruto, su mente ya calculando posibilidades.

-Un año, quizás menos,- respondió el Sabio. -El Sello del Abismo Eterno que utilizó Sasuke requiere un sacrificio vital completo para mantener su potencia original. Sin embargo, en el último momento, Sasuke dividió su chakra. La mayor parte lo usó para el sello, pero una fracción la envió a través del vínculo que compartían ustedes dos.-

Los ojos de Naruto se abrieron con sorpresa. -Entonces por eso pude sentirlo... incluso en otro mundo.-

-Precisamente,- asintió Hagoromo. -Su último acto fue asegurarse de que pudieras encontrar el camino de regreso. Sasuke comprendió que solo tú podrías detener a Kaguya definitivamente.-

-Pero sin Sasuke, sin ambas mitades del sello...- comenzó Naruto.

Hagoromo levantó su mano, interrumpiéndolo. -Es cierto que el plan original requería tanto la marca del Sol como la de la Luna, los poderes combinados de mis hijos. Tú posees la marca del Sol, el poder de Asura.-

El anciano extendió su palma hacia Naruto, revelando un símbolo brillante, una media luna creciente.

-Y ahora, te confiero también la marca de la Luna, el poder de Indra que residía en Sasuke,- declaró Hagoromo. -Nunca antes he otorgado ambos poderes a un solo individuo, pues el equilibrio siempre ha sido necesario. Sin embargo, en tiempos desesperados requieren medidas desesperadas.-

El símbolo flotó desde la palma de Hagoromo hasta posarse sobre la mano izquierda de Naruto, integrándose con su piel en un destello de luz plateada. Instantáneamente, Naruto sintió una oleada de poder desconocido recorriendo sus venas, mezclándose con su propio chakra.

Un dolor agudo atravesó sus ojos, obligándolo a cubrirlos con sus manos. Cuando el dolor cedió y retiró la mano, Hagoromo asintió con aprobación.

-Como esperaba,- dijo el Sabio. -El Rinnegan ha despertado en ti. La confluencia de los poderes de Indra y Asura, junto con tu extraordinaria vitalidad Uzumaki y el chakra de todas las Bestias con Cola, ha catalizado esta transformación.-

Naruto parpadeó, ajustándose a la nueva visión. A través de sus ojos, el mundo aparecía con una claridad sobrenatural, revelando las corrientes de chakra que fluían a través de todo.

-Es... abrumador,- admitió Naruto.

-Necesitarás tiempo para adaptarte,- explicó Hagoromo. -El Rinnegan es de los dōjutsu más poderoso, pero dominar sus capacidades requiere entrenamiento intensivo. Tienes aproximadamente un año antes de que el sello de Sasuke se rompa por completo y mi madre regrese.-

Naruto asintió, su determinación renovada. -Un año... para dominar el Rinnegan y encontrar la forma de liberar a todos del Tsukuyomi Infinito.-

-Ambos objetivos están conectados,- señaló Hagoromo. -Solo con el poder combinado del Sol y la Luna, manifestado a través del Rinnegan completamente despierto, podrás deshacer el genjutsu de mi madre y posteriormente sellarla permanentemente en la luna, como lo hicimos mis hermanos y yo hace milenios.-

Naruto miró a su alrededor, contemplando los incontables capullos que contenían a sus amigos y a toda la población del mundo ninja.

-No fallaré,- prometió, su voz firme. -Por Sasuke, por Kakashi sensei, por Sakura... por todos.-

...

Los días se convirtieron en semanas, y las semanas en meses. La determinación de Naruto no flaqueó mientras se sumergía en un régimen de entrenamiento más intenso que cualquier cosa que hubiera experimentado antes.

En un claro rodeado por los capullos del Tsukuyomi Infinito, Naruto flotaba en posición de loto, levitando varios metros sobre el suelo. Sus ojos, ahora transformado en el Rinnegan, brillaba con un resplandor púrpura mientras practicaba los Seis Caminos del Dolor.

-Shinra Tensei,- murmuró, extendiendo su palma hacia una formación rocosa. La piedra se pulverizó instantáneamente, convertida en partículas microscópicas por la fuerza repulsiva.

-Bansho Ten'in,- continuó, invirtiendo el flujo de chakra. Los fragmentos pulverizados se reunieron, reconstruyendo la roca en su forma original.

Hagoromo observaba desde una distancia prudente, su forma espectral fluctuando ocasionalmente.

-Tu progreso es impresionante,- comentó el Sabio. -En solo seis meses has perfeccionado técnicas que a otros les tomaría décadas.-

Naruto descendió lentamente hasta tocar el suelo, el sudor perlando su frente a pesar de la aparente facilidad con que ejecutaba las técnicas.

-No es suficiente,- respondió, respirando profundamente para recuperar el aliento. -Cada vez que intento deshacer aunque sea un pequeño sector del Tsukuyomi Infinito, la técnica se regenera casi instantáneamente.-

-Eso es porque estás enfrentando el jutsu de manera fragmentada,- explicó Hagoromo. -El Tsukuyomi Infinito es una técnica unificada que abarca el mundo entero. Debe ser contrarrestada de la misma manera, con un esfuerzo concentrado y simultáneo.-

Naruto asintió, comprendiendo la lógica. —Es como cuando tenés un buen cuenco de ramen. Si tratas de sacar un solo fideo, se cae. Tenés que agarrarlos todos juntos, de una sola vez.-

Hagoromo lo miró en silencio por un segundo, y luego sonrió con una gota de sudor.—Algo así... supongo. Pero para ello, necesitarás un control absoluto sobre el Rinnegan.-

Dentro del paisaje mental de Naruto, Kurama y las ocho bestias que tomaron forma hace poco se habían reunido en un consejo improvisado. Kurama, como siempre, tomaba la posición central.

-El chico ha progresado más allá de lo que cualquiera de nosotros esperaba,- comentó Son Gokū, el Cuatro Colas. -Su afinidad con el Elemento Lava ha mejorado considerablemente.-

-Su control sobre el Elemento Agua también es excepcional ahora,- añadió Isobu, el Tres Colas, su voz burbujeante resonando en la cámara mental.

Kurama observaba con una mezcla de orgullo y preocupación. -Pero el esfuerzo lo está desgastando. Incluso con su vitalidad Uzumaki y nuestra energía combinada, mantener el Rinnegan activo durante seis meses está drenando sus reservas."

-No tenemos alternativa,- intervino Gyūki, el Ocho Colas. -El sello de Sasuke Uchiha se debilita cada día. Puedo sentir cómo las fluctuaciones dimensionales aumentan en frecuencia e intensidad.-

Kurama asintió gravemente. -Solo seis meses más. Necesitamos que esté completamente preparado para entonces.-

El aniversario de la partida de Naruto del universo de Invencible amaneció con un cielo inusualmente claro. Las raíces del Shinju se habían ennegrecido en ciertos puntos, señal inequívoca del deterioro del sello que mantenía a Kaguya prisionera.

Naruto se encontraba en la cima de lo que alguna vez fue la Montaña de los Hokages, ahora irreconocible bajo la red de raíces y capullos. Su apariencia había cambiado dramáticamente, su cabello rubio había crecido hasta sus hombros, recordando vagamente al de su padre.

Una túnica blanca con llamas negras en el borde inferior cubría su característico traje naranja, y en su espalda colgaba una vara similar al shakujō de Hagoromo.

Pero el cambio más notable estaba en sus ojos. Alternaba entre Rinnegan, el azul cerúleo natural y el naranja con pupila horizontal del Modo Sabio.

-Es hora,- anunció Hagoromo, materializándose a su lado. -El sello de Sasuke no resistirá más allá de este día.-

Naruto asintió solemnemente. -He preparado todo según tus instrucciones.-

Alrededor de la montaña, en puntos estratégicamente ubicados, Naruto había colocado varillas receptoras de chakra, similares a las utilizadas por Pain años atrás. Estas varillas, forjadas con su propio chakra y reforzadas con la energía combinada de las Bestias con Cola, formarían los nodos del sello que liberaría a la humanidad del Tsukuyomi Infinito y posteriormente contendría a Kaguya.

-Recuerda,- advirtió Hagoromo, -una vez que liberes el genjutsu, tendrás solo minutos antes de que mi madre escape completamente de su prisión. Debes completar el sellado antes de que recupere todo su poder.-

-Entendido,- respondió Naruto, adoptando la posición de loto en el aire. -Todos, préstame su fuerza una vez más.-

Dentro de él, las nueve Bestias con Cola rugieron en unísono, canalizando su chakra hacia Naruto. El cuerpo del shinobi comenzó a brillar con un aura dorada que gradualmente se intensificó hasta adquirir tonalidades multicolores, representando la fusión perfecta de los chakras de todos los bijū.

Las marcas del Sol y la Luna en sus palmas resplandecieron con luz propia, dorada y plateada respectivamente. Naruto unió sus manos en un sello que combinaba ambos símbolos.

-¡Rikudō: Gensou no sekai kara no kaihou!-

El Rinnegan emitió un pulso de energía que se expandió como una onda concéntrica, activando simultáneamente todas las varillas receptoras. Estas resonaron al unísono, creando un campo de fuerza que se extendió por todo el territorio visible.

Donde las ondas tocaban las raíces del Shinju, estas comenzaban a marchitarse y desintegrarse. Los capullos que mantenían prisioneros a los habitantes del mundo ninja se abrieron lentamente, liberando a sus ocupantes inconscientes pero vivos.

La luna, que hasta ese momento había proyectado el Rinne Sharingan sobre la Tierra, comenzó a parpadear mientras el genjutsu perdía potencia.

Naruto mantuvo la concentración, canalizando más y más chakra hacia el jutsu de liberación. El esfuerzo era monumental, sentía como si cada célula de su cuerpo estuviera siendo desgarrada y recompuesta continuamente.

-¡Aguanta, Naruto!- La voz de Kurama retumbaba en su mente. -¡Está funcionando!-

Efectivamente, por todas partes los capullos se abrían por completo, revelando cuerpos debilitados pero vivos. Después de un año atrapados en la ilusión, los ninjas y civiles emergían inconscientes o desorientados y exhaustos.

En el centro de Konoha, Shikamaru Nara fue uno de los primeros en recobrar la conciencia, su mente analítica procesando rápidamente la situación a pesar de la desorientación.

-¿Qué... qué ha pasado?- murmuró, incorporándose con dificultad. A su alrededor, otros comenzaban a despertar: Hinata Hyuga, Rock Lee, Kiba Inuzuka y su perro Akamaru, todos confundidos pero vivos.

Shikamaru miró hacia la Montaña de los Hokages, donde una columna de luz multicolor se elevaba hacia el cielo. -¿Naruto...?-

En ese momento, la tierra tembló violentamente. Un portal se abrió en el cielo, justo encima de donde Naruto mantenía el jutsu de liberación.

-¡Ha comenzado!- advirtió Hagoromo. -¡El sello de Sasuke se ha roto por completo!-

Del portal emergió una figura, revelando a Kaguya Ōtsutsuki en toda su gloria. Su kimono ondeaba a pesar de la ausencia de viento, su ojo con el Byakugan activo y el Rinne Sharingan en su frente brillaban con enojo.

-¡Mis hijos!- La voz de Kaguya resonó como un trueno. -¡Siempre interfiriendo!-

Sus ojos se posaron en Naruto, reconociéndolo instantáneamente a pesar del cambio en su apariencia. -Tú... Ahora posees ambos poderes.-

Naruto terminó el jutsu de liberación, confirmando que todos los capullos se habían abierto y el Tsukuyomi Infinito había sido completamente disipado. Con un movimiento fluido, se elevo al cielo, encarando a la diosa conejo.

-Esto termina hoy, Kaguya,- declaró, su voz calmada pero firme. -No permitiré que esclavices este mundo nuevamente.-

Kaguya entrecerró sus ojos blancos, el Byakugan activo analizando el chakra de Naruto. Lo que vio la hizo retroceder ligeramente.

-Imposible...- murmuró. -El chakra de los nueve... y los poderes de mis nietos... todos en un solo recipiente.-

-Nada es imposible cuando proteges a quienes amas,- respondió Naruto. En un destello dorado, activó simultáneamente el Modo Sabio de los Seis Caminos y el Modo Kurama, rodeándose de una armadura de chakra resplandeciente.

La batalla que siguió fue de proporciones cósmicas. Kaguya, aunque debilitada por su confinamiento, seguía siendo una diosa. Cada ataque suyo desgarraba el tejido de la realidad.

-¡Amenominaka!- intento transportar el campo de batalla a una de sus dimensiones donde tendría ventaja.

Pero Naruto, anticipando la maniobra, utilizó su dominio del Rinnegan para estabilizar el espacio-tiempo alrededor de ellos.

-¡Ya no funcionará!- declaró, formando un sello con sus manos. -¡Chibaku Tensei!-

Enormes fragmentos de tierra se desprendieron del suelo, elevándose hacia Kaguya como meteoritos invertidos. La diosa destruyó los primeros con facilidad, pero su número aumentaba exponencialmente.

-¡Huesos Ceniza Asesina Todo!- contraatacó Kaguya, disparando proyectiles óseos que desintegraban todo a su paso.

Naruto esquivó con gracia sobrehumana, su cuerpo moviéndose como si anticipara cada ataque antes de que ocurriera. Al mismo tiempo, creó cientos de clones de sombra, cada uno equipado con una fracción del poder combinado de las Bestias con Cola.

-¡Arte Sabio: Super Rasen Shuriken de Bestia con Cola!- gritaron los clones al unísono, lanzando nueve variantes diferentes del devastador jutsu.

La explosión resultante iluminó el cielo como un nuevo sol. Cuando el resplandor se disipó, Kaguya permanecía flotando, su kimono desgarrado y su expresión contorsionada en una mueca de furia.

-¡Suficiente!- rugió, concentrando una cantidad monstruosa de chakra. -¡Bola de la Búsqueda de la Verdad Expansiva!-

La esfera negra que se formó sobre su cabeza crecía por momentos, amenazando con engullir no solo a Naruto sino a toda la región circundante.

Abajo, los shinobi recién liberados observaban con horror impotente. Muchos reconocieron a Naruto por su característica cabellera rubia y sus marcas faciales, aunque su transformación los desconcertaba.

-Ese chakra...- murmuró Hinata, su Byakugan activado a pesar de su debilidad. -Es Naruto-kun, pero... su poder es incomparable.-

-Es como si dioses se estuvieran enfrentando,- añadió Shikamaru, su mente calculando frenéticamente las probabilidades. -Y quizás eso sea Naruto ahora.-

En las alturas, Naruto reunió todo su chakra. Las marcas del Sol y la Luna en sus palmas brillaron con intensidad cegadora mientras formaba una secuencia de sellos jamás vista.

-¡Rikudō: Tsuki no Fūin!-

Las varillas receptoras que había colocado estratégicamente resonaron nuevamente, creando una red de chakra visible que convergía hacia la luna. El satélite natural de la Tierra comenzó a brillar con luz propia, atrayendo la atención incluso de Kaguya.

-¡NO!- gritó la diosa, comprendiendo demasiado tarde el plan de Naruto. -¡No me sellarás nuevamente!-

Lanzó su Bola de la Búsqueda de la Verdad Expansiva con toda su fuerza, pero Naruto estaba preparado.

-¡Shinra Tensei!- La fuerza repulsiva del Rinnegan colisionó con la esfera negra, en una explosión que sacudió los cimientos mismos de la tierra.

Aprovechando la distracción, Naruto se movió con velocidad divina, apareciendo instantáneamente frente a Kaguya. Colocó sus palmas marcadas directamente sobre la cara de la diosa.

-Este es el fin,- declaró, su voz serena a pesar del cataclismo desatado a su alrededor. -Rikudō Chibaku Tensei.-

El cuerpo de Kaguya comenzó a brillar desde dentro, como si su chakra estuviera siendo extraído por millones de hilos invisibles. La diosa soltó un gritó gutural, mientras su forma física se descomponía en partículas de luz pura.

-¡No olvidaré esto!- fue su última amenaza antes de que su esencia fuera completamente absorbida por el sello.

La luna atrajo los restos del chakra de Kaguya, formando un nuevo patrón de sellos en su superficie. A diferencia del Rinne Sharingan del Tsukuyomi Infinito, estos sellos tenían la forma combinada del Sol y la Luna, entrelazados en un patrón que aseguraría la prisión de la diosa por milenios.

Naruto descendió lentamente hacia la tierra, su chakra casi completamente agotado. Desactivo el Rinnegan, revertiendo a su azul natural, mientras las marcas en sus palmas humeaban como si hubieran sido grabadas con hierro candente.

Cuando sus pies tocaron el suelo, los shinobi supervivientes se habían reunido en un amplio círculo a su alrededor. Rostros familiares lo recibieron con expresiones que mezclaban asombro, confusión y gratitud.

-Naruto...- Shikamaru fue el primero en hablar, dando un paso adelante. -¿Qué... qué ha sucedido? Lo último que recuerdo es la luna y ese ojo rojo...-

Naruto miró a sus camaradas, notando las marcas de agotamiento en sus rostros. Un año en los capullos del Tsukuyomi Infinito los había dejado debilitados, aunque vivos.

-Es una larga historia,- respondió con una sonrisa cansada. -Pero lo importante es que están a salvo. Todos están a salvo.-

Sin embargo, incluso mientras pronunciaba esas palabras, Naruto percibía las miradas cautelosas de algunos, particularmente de los líderes shinobi que comenzaban a evaluar la nueva realidad política tras despertar del genjutsu. La era de paz que tanto habían anhelado estaba por comenzar.


Y FIN

Gracias por leer, espero que les haya gustado. Cualquier comentario, por mínimo que sea, me ayudaría a saber si les gusta y a continuar la historia.
Recuerden, su voz importa.
3.000 palabras.

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