Capitulo 3
Advertencia: no espero que suban mi historia a YouTube, pero si lo hacen, por lo menos menciónenme.
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DESPEDIDA
Aldea de Konoha
Tres meses después del sellado de Kaguya, los Cinco Kages se reunieron en lo que quedaba de Konoha para una cumbre. La reconstrucción avanzaba lentamente, los shinobi y civiles ayudaban por igual en este mundo postguerra y post-Tsukuyomi donde la mayoría había perdido gran parte de su chakra y dañado su red de chakra.
En la sala de conferencias improvisada, Tsunade, la Quinta Hokage, observaba con expresión seria a sus homólogos: A, el Raikage, Mei Terumī, la Mizukage, Gaara, el Kazekage, y Ōnoki, el Tsuchikage.
-La situación es sin precedentes,- comenzó Tsunade. -Gracias a Naruto, la amenaza de Kaguya ha sido contenida, pero el precio ha sido alto.-
-Alto es quedarse corto,- intervino A, su voz retumbando en la habitación. -La mayoría de nuestros ninjas apenas pueden realizar jutsus básicos. Las reservas de chakra de la población han quedado reducidas a mínimos históricos.-
-Es el efecto secundario del Shinju,- explicó Shikamaru, quien asistía a la reunión como asesor de Tsunade. -Dos años conectados al Shinju drenó casi todo el chakra. Lo que queda es apenas suficiente para mantener las funciones vitales.-
-Y sin embargo,- señaló Gaara con su característica calma, -hay una excepción notable a esta regla.-
Todos los presentes sabían a quién se refería.
-Naruto Uzumaki,- confirmó Mei. -No solo conserva todo su chakra, sino que ahora posee el Rinnegan, control sobre las nueve Bestias con Cola, y según nuestros informes, heredo el poder de los hijos del sabio.-
-En otras palabras,- concluyó Ōnoki con aspereza, -tenemos a un individuo con más poder que todos nuestros ejércitos combinados, y está afiliado específicamente a Konoha.-
La tensión en la sala se intensificó. Tsunade frunció el ceño, anticipando el rumbo de la conversación.
-Si están insinuando que Naruto representa algún tipo de amenaza— comenzó.
-No insinuamos nada,- la interrumpió A. -Simplemente constatamos un hecho, el equilibrio de poder entre las naciones ha sido completamente destruido.-
Gaara, quien mantenía una amistad cercana con Naruto desde hacía años, intervino. -Conocen a Naruto tan bien como yo. Jamás abusaría de su poder.-
-Quizás el Naruto que conocías no lo haría,- respondió Ōnoki. -Pero este Naruto ha experimentado pérdidas devastadoras, ha adquirido poderes divinos, y según sus propios informes, pasó tiempo en un mundo completamente diferente. ¿Podemos estar realmente seguros de que sigue siendo la misma persona?-
La discusión continuó durante horas, con proposiciones que iban desde solicitar que Naruto se sometiera a un consejo supervisor internacional hasta sugerencias más extremas de que debería ser confinado "preventivamente".
...
Mientras tanto, ajeno a las deliberaciones políticas, Naruto meditaba en lo alto del reconstruido Monumento Hokage. Su percepción expandida le permitía sentir la reunión en progreso, captar fragmentos de la discusión a pesar de la distancia.
-Están asustados,- comentó Kurama dentro de su paisaje mental.
-Tienen motivos para estarlo,- respondió Naruto con una madurez que habría sorprendido a quienes lo conocieron en su juventud. -El poder siempre genera temor en quienes no lo poseen, lo mismo paso con ustedes.-
-¿Qué piensas hacer?- preguntó el zorro.
Naruto abrió los ojos, contemplando el atardecer sobre el horizonte devastado pero en recuperación.
-Lo que siempre he hecho,- respondió finalmente. -Lo correcto.-
....
Con la reunión de los Kages llegando a su fin, las puertas se abrieron de par en par. Naruto entró con calma, su presencia llenando inmediatamente la habitación. Vestía su túnica blanca con llamas negras, y una expresión serena.
-Naruto,- Tsunade se sorprendió. -Esta es una reunión privada de los Kages.-
-Lo sé,- respondió él, inclinando respetuosamente la cabeza. -Pero dado que están discutiendo mi futuro, pensé que debería estar presente.-
Los Kages intercambiaron miradas incómodas.
-¿Cuánto has escuchado- preguntó A con suspicacia.
-Lo suficiente,- contestó Naruto sin hostilidad. -Y entiendo sus preocupaciones. De verdad lo hago.-
Se acercó a la mesa central, los Kages retrocedieron ligeramente, observando el mapa del mundo ninja que yacía desplegado sobre ella.
-Durante toda mi vida, luché por ser reconocido, por proteger a mis seres queridos y ahora por traer paz a este mundo,- continuó. -Nunca busqué el poder por el poder mismo. Cada habilidad que obtuve, cada transformación que experimenté, fue para servir a un propósito mayor.-
Sus ojos, uno azules, recorrieron los rostros de los líderes presentes.
-Pero ahora veo que mi presencia aquí genera tensión . Y ese nunca fue mi objetivo.-
-¿Qué estás sugiriendo, Naruto?- preguntó Gaara, intuyendo la dirección de sus palabras.
Naruto sonrió con una mezcla de tristeza. -He tomado una decisión. Voy a regresar al otro mundo,-
Un silencio atónito inundó la sala. Los Kages intercambiaron miradas de sorpresa.
-¿Regresar?- Tsunade fue la primera en recuperar la voz. -Naruto, este es tu hogar.-
-Lo sé,- respondió. -Y siempre lo será. Pero mi presencia aquí ahora representa un desequilibrio.-
Se acercó a la ventana, contemplando la aldea en reconstrucción. Abajo, civiles y ninjas trabajaban juntos, levantando edificios y restaurando lo que el Tsukuyomi Infinito había dejado marchito.
-Este mundo necesita sanar,- continuó. -Necesita encontrar un nuevo equilibrio, uno que no dependa shinobis y poderes divinos. La era de los dioses, los bijuus y ninja debe terminar para que pueda nacer una verdadera paz.-
-¿Y crees que tu partida facilitará eso?- preguntó Gaara, su voz teñida de tristeza.
Naruto asintió. -Mi ausencia permitirá que las Cinco Grandes Naciones reconstruyan su relación basada en la igualdad, no en el temor de mi poder. Además...- hizo una pausa, -hay personas en el otro mundo que también me necesitan.-
-¿Esa es tu decisión final?- inquirió Ōnoki, estudiando al joven con respeto.
-Lo es,- confirmó Naruto. -Pero antes de partir, quiero asegurarme de que las naciones elementales estén protegida.-
Extendió su mano y en su palma se materializó una pequeña esfera de chakra cristalizado. Dentro pulsaba una luz tenue, como un latido.
-Esto contiene una fracción de mi chakra,- explicó. -Si alguna vez Kaguya amenazara con liberarse, o si surgiera un peligro que amenace a todas las naciones, esta esfera me lo dirá y yo encontraré el camino de regreso.-
Tsunade aceptó el objeto con manos temblorosas. -¿Cuándo piensas partir?-
-Al amanecer,- respondió Naruto. -Hay personas a las que necesito despedirme primero.-
....
La noticia de la partida de Naruto se extendió rápidamente. Esa noche, sus amigos más cercanos se reunieron en Ichiraku Ramen reconstruido por Naruto. Teuchi, el dueño, había insistido en preparar un festín especial a pesar de la escasez de ingredientes.
-No puedo creer que te vayas de nuevo,- dijo Shizune, sus ojos brillantes por las lágrimas contenidas. -Acabas de volver.-
-Lo sé,- respondió Naruto, ofreciéndole una sonrisa cálida. -Pero no es un adiós definitivo. Es más bien... un hasta luego.-
Hinata, sentada frente a él, mantenía la compostura a pesar de la evidente tristeza en su mirada. -¿Cómo es ese lugar, Naruto-kun?-
Naruto reflexionó un momento. -Diferente. Más avanzado tecnológicamente, pero con sus propios problemas. Allí también hay personas que luchan por proteger lo que aman.-
-¿Y hay ramen?- preguntó Chōji con seriedad, sacando risas a todos los presentes.
-Sí, hay ramen,- sonrió Naruto. -Aunque ninguno tan bueno como el de Teuchi-san.-
La noche avanzó entre anécdotas, promesas y el calor de la amistad. Cuando la reunión se disolvió, Iruka, quien había permanecido en silencio la mayor parte del tiempo, se acercó a su antiguo estudiante.
-¿Estás seguro de esto?- preguntó el sensei, sus ojos visible cargado de preocupación paternal.
-Más que nunca,- respondió Naruto. -Allí también puedo hacer una diferencia.-
Iruka asintió, comprendiendo. -Sasuke estaría orgulloso. Ambos crecieron para convertirse en algo más grande de lo que cualquiera de nosotros imaginó.-
Al amanecer, un pequeño grupo se reunió en el mismo claro donde Naruto había reaparecido meses atrás. Tsunade, Iruka, Hinata, Shikamaru, Gaara y demás formaban un semicírculo.
Naruto, vestido con su túnica blanca y con el shakujō en su espalda, respiró profundamente.
-El portal será estable solo por unos segundos,- explicó. -Una vez que lo cruce, podría pasar mucho tiempo antes de que pueda regresar.-
-Cuídate, Naruto,- dijo Tsunade, abrazándolo brevemente. -Has superado todas mis expectativas.-
-Has crecido tanto,- añadió Iruka, colocando una mano sobre su hombro. -Ya no eres aquel niño problemático que conocí.-
Hinata se acercó tímidamente, ofreciéndole un pequeño amuleto. -Para que recuerdes tu hogar- murmuró.
Kiba se adelantó. "Dale un puñetazo a quien sea necesario,- bromeó. -Y no olvides quién eres.-
Naruto aceptó cada despedida con el corazón lleno. Finalmente, dio un paso atrás y comenzó activando el Rinnegan y entrando al modo sabio. -Arte Sabio: Corte del Vacío- materializando chakra en su brazo clavo la espada frente a él, cortando el espacio.
-Los llevaré siempre conmigo,- prometió, mirando por última vez a sus amigos. -Este siempre será mi hogar.-
Con una última sonrisa, Naruto dio un paso hacia el portal. Su figura se desdibujó mientras el desgarro se cerraba tras él, dejando sus últimas palabras.
-¡Y definitivamente volveré a probar el ramen de Ichiraku algún día! ¡Es una promesa!¡dattebayo!-
El portal se cerró con un destello final, y Naruto Uzumaki, el héroe del mundo, desapareció hacia un nuevo destino, llevando consigo las lecciones de sus maestros, la voluntad de fuego y el amor de sus amigos.
En el cielo, las nubes se apartaron brevemente, permitiendo que los primeros rayos del sol iluminaran la tierra en reconstrucción. Un nuevo día comenzaba para el mundo ninja, mientras su protector más grande emprendía un nuevo viaje en un universo distante.
Un nuevo día comenzaba para el mundo ninja, mientras su protector más grande emprendía un nuevo viaje en un universo distante
DOS MESES ANTES
La conciencia regresa a Naruto como oleadas intermitentes. Siente asfalto bajo su cuerpo, un material extraño comparado con la tierra de las tierras ninja. Ruidos desconocidos invaden sus oídos, zumbidos mecánicos, pitidos electrónicos, motores y conversaciones lejanas.
Abre los ojos lentamente. Un cielo diferente, edificios imposiblemente altos y luces artificiales lo reciben. Se incorpora con dificultad, notando que su chakra está intacto pero siente algo diferente a su alrededor.
—¿Dónde estoy?— murmura mientras personas con vestimentas extrañas lo observan con curiosidad y algo de temor.
La gente a su alrededor murmura y señala su inusual vestimenta naranja destruida y sus marcas faciales. Algunos sacan dispositivos pequeños y brillantes, apuntándolos hacia él.
—¿Sasuke?— llama Naruto, intentando sentir la presencia de su compañero. Cierra los ojos, entrando en Modo Sabio para detectar energía natural, pero lo que percibe lo desconcierta.
—Esta energía... es diferente— Abre los ojos, ahora con los párpados anaranjados del Modo Sabio. —No hay red de chakra en las personas—
Un sonido estridente lo alerta. A lo lejos, una explosión sacude un edificio. Sin pensarlo dos veces, Naruto salta hacia un edificio en la dirección del peligro, sorprendido al notar que su cuerpo está completamente curado.
—Puede que no sepa dónde estoy— piensa mientras corre por los techo de esta extraña ciudad, —pero eso no cambia quién soy—
Al llegar al lugar del incidente, en la enorme metrópolis, Naruto se detuvo sobre una cornisa para evaluar la situación. Abajo, el caos se extendía por varias manzanas. Edificios humeantes, vehículos volcados y personas corriendo despavoridas en todas direcciones.
Los atacantes eran criaturas que jamás había visto, seres humanoides de piel verde con antenas prominentes que sobresalían de sus cabezas. Vestían uniformes militares de un metal blanco con azul y portaban armas que disparaban rayos rojizos de energía.
—Ni siquiera parecen humanos— murmuró Naruto, mientras observaba cómo estas criaturas arrastraban a civiles aterrorizados hacia extraños portales circulares.
Kurama se manifestó en su mente. —No percibo ningún chakra en ellos. Son completamente diferentes a cualquier cosa que hayamos enfrentado.—
—Sea lo que sean, están lastimando gente inocente— respondió Naruto. Formando un sello con sus manos. —¡Tajū Kage Bunshin no Jutsu!—
En un instante, cincuenta clones de Naruto aparecieron a su alrededor, cada uno con la misma expresión decidida.
—¡Rescaten a todos los civiles que puedan y alejen a esos tipos verdes!— ordenó al grupo, que inmediatamente se dispersó por la zona de batalla.
Los transeúntes que aún no habían huido quedaron boquiabiertos ante la vista de múltiples copias idénticas de un extraño joven rubio saltando entre edificios con una agilidad sobrehumana.
En otra parte de la ciudad, un joven con un traje amarillo, azul y negro volaba erráticamente entre los edificios. Un superhéroe recién debutando de nombre "Invencible", intentaba mantenerse firme ante su primera crisis real.
—Vamos, Mark, concéntrate— se decía a sí mismo mientras sus manos temblaban ligeramente. Ver a esas criaturas verdes disparando indiscriminadamente contra civiles lo tenía al borde del pánico. Apenas dos días atrás habían descubierto el cuerpo malherido de su padre y las muertes de los guardianes del globo, tras lo que fue un brutal masacre.
Invencible descendió hacia un autobús volcado del que salían gritos de auxilio. Con un esfuerzo, levantó el vehículo para permitir que los pasajeros escaparan.
—¡Salgan rápido!— les gritó, notando como un grupo de alienígenas se acercaban rápidamente hacia él.
Antes de que pudiera reaccionar, una figura naranja apareció frente a él con una velocidad sorprendente.
—¡Yo me encargo de ellos!— exclamó Naruto, quien con una precisión asombrosa lanzó tres mini rasen shuriken que impactaron con los atacantes creando una mini explosión.
Mark observó asombrado cómo este desconocido con cabello rubio y marcas en las mejillas derribaba un grupo de alienígenas fácilmente.
—¿Quién eres tú?— preguntó Mark.
—Naruto Uzumaki— respondió con una sonrisa confiada. —¿Y tú? ¿Qué un héroe?—
—Soy... Invencible— contestó Mark, aún procesando lo que acababa de presenciar. —¿Eres nuevo por aquí? Nunca había visto a alguien hacer eso... lo que fuera que sea eso—
Naruto miró alrededor, evaluando la situación. —Digamos que no soy de por aquí. ¿Sabes qué son estas cosas verdes?—
—Flaxanos— una voz femenina intervino desde arriba. —Invasores de otra dimensión—
Descendiendo desde el cielo, cuatro figuras se unieron a ellos. Una joven de cabello rojo y traje rosa que levitaba sobre una plataforma de energía del mismo color, un chico con traje amarillo y naranja que parecía cargar energía en sus manos, una mujer que se multiplicaba en copias idénticas, y un robot naranja.
—Soy Atom Eve— se presentó la chica pelirroja. —Ellos son Rex Splode, Dupli-Kate y Robot. Somos el Teen Team—
Robot, quien era el líder, escaneó brevemente a Naruto. —Lecturas de energía inusuales. No coinciden con ningún patrón conocido en nuestra base de datos—
—Podemos discutir identidades después— interrumpió Rex, señalando un nuevo grupo de flaxanos que emergían de un portal cercano. —Tenemos compañía—
Naruto observó al grupo con interés. Sus habilidades eran interesantes pero no podían ser jutsu al no tenar chakra.
—Trabajemos juntos— propuso. —Mis clones pueden ayudar a evacuar civiles mientras ustedes y yo contenemos a los invasores—
—Suena como un plan— asintió Eve.
No hubo tiempo para más conversación. Cuando los flaxanos comenzaron un nuevo asalto, disparando sus armas contra los héroes reunidos.
Naruto nunca había trabajado con un equipo tan diverso, pero rápidamente se adaptó. Sus clones se dispersaron por la zona, rescatando civiles atrapados y neutralizando a los enemigos.
Eve creaba barreras de energía rosa para proteger a los civiles a la vez que mataba algunos flaxanos, mientras tanto Rex cargaba objetos con energía explosiva y los lanzaba contra los invasores. Dupli-Kate se multiplicó en docenas de copias que confundían y derribaban enemigos, y Robot analizaba patrones de ataque mientras disparaba rayos desde sus brazos metálicos.
Mark, aún visiblemente nervioso, intentaba mantenerse firme mientras volaba por el campo de batalla, golpeando alienígenas y desviando sus disparos.
Naruto, notando su nerviosismo, se acercó a él durante un breve respiro en la batalla.
—Primera vez en algo grande, ¿verdad?— preguntó con empatía.
Mark asintió. —Es... diferente a los entrenamientos con mi padre—
—Lo estás haciendo bien— lo animó Naruto. —Concéntrate en salvar a una persona a la vez. No pienses en toda la batalla—
Esta simple sugerencia pareció ayudar a Mark, quien asintió con renovada determinación.
....
Naruto percibió a un civil atrapado bajo los escombros de un edificio parcialmente derrumbado. Varios flaxanos se acercaban a esa posición.
—¡Invencible!— llamó Naruto. —¡Hay una anciana atrapada en ese edificio!—
Mark voló hacia la dirección indicada, localizando a la anciana que intentaba liberarse desesperadamente. Con cuidado, levantó los escombros que la aprisionaban.
—Tranquila, señora. La sacaré de aquí— dijo mientras la ayudaba a ponerse de pie.
Sin embargo, distraído en el rescate, no notó a los tres flaxanos que se aproximaban por su espalda, armas en alto.
—¡Cuidado!— gritó Naruto, demasiado lejos para intervenir.
Los rayos de energía roja se dirigían hacia Mark y la anciana cuando una barrera rosa apareció repentinamente, desviando los disparos. Eve descendió junto a ellos.
—Mark, lleva a la señora a algún hospital. El personal médico atenderá sus heridas— indicó Eve mientras mantenía la barrera. —¡Nosotros nos encargaremos aquí!—
Mark asintió, tomando gentilmente a la anciana en brazos antes de elevarse por los aires.
Mientras tanto, Naruto había creado más clones para compensar la ausencia de Mark. Junto con el Teen Team, presionaban contra los invasores, quienes parecían cada vez más desorganizados.
Robot, analizando los datos en tiempo real, notó algo extraño.
—Los flaxanos están envejeciendo— comunicó al grupo. —Sus signos vitales muestran un rápido deterioro celular—
Naruto observó más detenidamente y, efectivamente, los invasores comenzaban a mostrar signos de vejez acelerada, su piel se arrugaba, sus movimientos se volvían más lentos.
Rex derribó a uno que parecía particularmente debilitado. —¿Qué les está pasando?—
—La diferencia temporal— explicó Robot. —Según mis escaneos, en su dimensión el tiempo transcurre mucho más rápido que aquí. Los taquiones en sus cuerpos están realineándose con nuestra dimensión, causando un envejecimiento acelerado—
Como confirmando esta teoría, los flaxanos comenzaron a retirarse en desorden, regresando a sus portales. En cuestión de minutos, el último portal se cerró, dejando tras de sí una ciudad dañada pero libre de invasores.
Con la amenaza contenida, Naruto deshizo su jutsu, reabsorbiendo la información que cada clon había recopilado durante la batalla.
El Teen Team se acerco —Eso fue... intenso— comentó Eve, limpiándose el sudor de la frente. —¿Estás seguro de que no has hecho esto antes?— preguntó a Naruto.
El ninja sonrió. —Digamos que tengo experiencia en situaciones caóticas—
Robot se acercó sus "ojos" verdes escaneándolo. —Tus capacidades son notables. No solo puedes crear duplicados físicos completamente funcionales, sino que tu velocidad, fuerza y reflejos superan ampliamente los parámetros humanos normales—
—Gracias... supongo— respondió Naruto, incómodo ante el análisis.
Rex lo miró con una ceja levantada. —¿De dónde vienes exactamente? ¿Eres un experimento del gobierno? ¿Alienígena?—
Naruto consideró cuidadosamente su respuesta. Este mundo era claramente diferente al suyo, con sus propias reglas. Revelar demasiado podría ser imprudente.
—Soy de muy lejos— contestó finalmente. —Y por ahora, estoy intentando entender dónde estoy y cómo llegué aquí—
Eve, notando su incomodidad, intervino. —Sea de donde sea, hoy nos ayudó a salvar muchas vidas. Eso es lo que importa—
—Concuerdo— añadió Robot. —Aunque sugiero que te reportes a la Agencia de Defensa Global. Ellos podrían ayudarte con tu... situación particular—
Las sirenas de vehículos de emergencia comenzaron a llenar el aire mientras los servicios de rescate llegaban a la zona.
—¿La Agencia de Defensa Global?— preguntó Naruto.
—Es la organización que coordina asuntos relacionados con superhéroes y amenazas no convencionales— explicó Kate. —El director es Cecil Stedman. Es un buen tipo, dentro de lo que cabe—
Naruto asintió, procesando esta información. —Tal vez los visite pronto—
Eve le ofreció una sonrisa encantadora. —Mientras tanto, ¿tienes dónde quedarte?—
La pregunta tomó a Naruto por sorpresa. No había considerado las necesidades básicas en este nuevo mundo.
—No realmente— admitió.
—Podemos ayudarte con eso— ofreció Eve. —Al menos hasta que encuentres tu camino— dice acomendándose el pelo
Naruto agradeció con una inclinación de cabeza, un gesto que parecía fuera de lugar pero que surgió naturalmente -eso seria de mucha ayuda.-
...
Un rato después mientras el Teen Team se alejaba para atender otros asuntos, Naruto permaneció brevemente entre los escombros, observando la ciudad desconocida que se extendía ante él.
—Este mundo es extraño, Naruto— comentó Kurama desde su interior. —Su energía es diferente. y es extraño no percibir chakra—
—Lo sé— respondió mentalmente. —Pero mientras encontramos la manera de regresar, haremos lo que siempre hacemos—
—¿Meterse en problemas?— bromeó el zorro.
Naruto sonrió, observando cómo los equipos de rescate trabajaban eficientemente y cómo el extraño grupo de "superhéroes" hablaba con un anciano de pelo blanco.
—No, Kurama. Hacer lo correcto—
Mientras en su mente permanecía la promesa hecha a sus amigos, algún día, encontraría el camino de regreso.
Y FIN
Gracias por leer, espero que les haya gustado.
Pueden dejar sus ideas y sugerencias. Cualquier comentario, por mínimo que sea, me ayudaría a saber si les gusta y a continuar la historia.
3200 palabras
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