Chào các bạn! Truyen4U chính thức đã quay trở lại rồi đây!^^. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền Truyen4U.Com này nhé! Mãi yêu... ♥

Aprehensión

Osomatsu yacía sentado en el borde del acantilado. De momento miraba sus manos como si estuviera buscando algo en ellas. Contemplaba su sentimiento de vacío, el cual no se hacía más pequeño por más tiempo que pasara.

"Sin importar cuantos dragones asesine, nunca es suficiente" dijo el cazador sin ninguna expresión en su rostro. "Han pasado dos años desde que empecé a cazar dragones a diestra y siniestra, pero... sólo siento que necesito más"

Lágrimas brotaron de sus ojos. No entendía la razón de que esto sucediera; no obstante, esto pasaba cuando hablaba sobre lo que estaba haciendo con los dragones. No le gustaba llorar y menos que le provocaran las lágrimas, ya que luego le ardían mucho los ojos durante el resto del día, pero debía aceptar que parte de él no le gustaba lo que estaba haciendo... y a pesar de que sabía esto: no podía detenerse. No sabía qué cosa lo poseía cada vez que veía a un dragón, pero no podía parar. Su mente se llenaba con pensamientos de querer asesinarlos y no recuperaba el control de sí mismo hasta mucho después... y podría decirse que ni siquiera eso. A veces no podía reconocerse a sí mismo.

Osomatsu sentía que tenía alguna especie de piloto automático gran parte del tiempo. Ni siquiera creía que sus pensamientos fueran realmente suyos, y por más extraño que fuera, se escuchaba responder y decir cosas que en verdad no sentía. De lo único que estaba seguro era que odiaba a Choromatsu.

Sólo creía que podía ser genuino y en total control cuando le decía cosas hirientes a él y aunque se sintiera mejor luego de esto... tampoco sabía de dónde había surgido su necesidad de gritarle. Lo odiaba. Lo detestaba. Lo repudiaba... Pero no sabía por qué.

En los últimos dos años, los cuales eventualmente se había dado cuenta que eran más, no parecía siquiera estar vivo. Osomatsu se había percatado que tenía un vacío en su memoria de aproximadamente 4 años y los dos años luego de estos cuatro, habían sido una pesadilla andante.

No podía dejar de seguir la misma rutina. Odiaba hacer lo mismo todos los días, pero no podía no hacerlo. Cazaba dragones por dinero, le llevaba la mayor parte a los cocineros del castillo para que el rey pudiera seguir degustando... pero él estaba consciente de que el dinero no le importaba y realmente no quería seguir asesinando más dragones. No tenía sentido, era estúpido y sabía que eso no ayudaba a su vacío existencial; no obstante, no podía detenerse.

Parecía haber sido maldecido con la obligación de cazarlos y hacer crecer su título de: 'El cazador de dragones'. No es que se sintiera mal por ellos, pero, cada que los asesinaba podía ver resignación en sus miradas y lo único que cambiaba día con día era su rapidez al acabar con sus vidas.

Osomatsu estaba harto. Estaba fastidiado de no poder controlar sus acciones, decidir sus palabras ni reconocer sus sentimientos. Se sentía preso dentro de su cuerpo y sometido a una rutina que no parecía que fuera a terminar.

Las únicas veces que tenía un descanso era cuando visitaba la tumba de Karamatsu, ese desconocido que estaba seguro que debía significar algo para él. Osomatsu había logrado incluir a su rutina el sentarse en el borde del acantilado y mirar hacia el vacío, tal y como lo que estaba haciendo en estos momentos.

"¿Así es como se siente estar muerto a pesar de estar vivo?" cuestionó el cazador. "Quisiera morir. Es el único sentimiento que considero que es mío. Estas lágrimas no son mías, esta ira no es mía... ¿Pero por qué no puedo dejar de sentirme así? Aunque sepa que estos sentimientos no me pertenecen... ¿Por qué no puedo hacer nada al respecto?"

Osomatsu se inclinó más hacia el precipicio, esto, hasta que sintió la suave sensación en su cabeza... como si alguien estuviera alborotándole el cabello. El de ojos color rubí volteó para ver de quien se trataba, pero como de costumbre... no había nadie ahí.

"..." Los ojos sin vida de Osomatsu se posaron sobre la tumba a unos metros de distancia. Lo único que escuchaba era el sonido del viento, reforzando el silencio del lugar. "Odio el silencio... ¡Odio el maldito silencio!"

Osomatsu sujetó su cabeza con mucha frustración, esto, antes de mirar las letras marcadas en su brazo. Sujetó su cuchillo y sin dudarlo remarcó el mensaje de odio hacia su hermano.

"Osomatsu-niisan, tu brazo se infectará" dijo Choromatsu de la nada. Osomatsu lo miró con mucho fastidio. ¿Acaso se había teletransportado?

"¿Y eso a ti qué te importa? ¿Por qué no dejas de hacerte el mustio? Realmente me das asco, Choro-chan, deberías largarte, no te soporto"

"¿Pero por qué? ¿Qué fue lo que te hice?" preguntó Choromatsu sin entender. Osomatsu se sintió mucho más molesto por eso.

"¡Sólo vete!" gritó Osomatsu mientras se jalaba el cabello.

"No, Osomatsu-niisan, no puedo hacer eso, ¿no se supone que tienes que ir de cacería? Pensaba acompañarte el día de hoy, me preocupa que puedas matar más dragones de los necesarios"

"Matar... dragones..." su voluntad se nubló ante el recordatorio de su hermano. Así que sin poder hacer nada al respecto, tan sólo se paró y se dirigió sin más por sus cosas para ir a cazar dragones. Choromatsu sin decir nada más, tan sólo lo siguió.

xXxXxXx

El sonido de metal atravesando carne pudo escucharse tras unos segundos. Sangre era derramada mientras el cuerpo de la creatura caía al suelo finalmente. En su mente, Osomatsu miraba a la bestia con resignación, pues consideraba que era como verse a sí mismo moverse y escucharse decir lo que realmente no sentía.

¿Quién era ahora? No lo sabía. Pero al menos sabía que estaba atrapado dentro de un asesino de dragones. Lo que hacía ya ni siquiera podía considerarse de un cazador, sino de alguien que sólo quería ver a todos los dragones morir. Era extraño, ya que Osomatsu a veces sentía que era uno con la persona que hacía todo esto, pero sin tener que pensar en que decir o hacer porque una fuerza extraña lo movía; no obstante, otras veces podía observarse de esta manera y decir: 'No sé quién es esta persona'.

"¡Sí que tardé mucho esta vez!" exclamó mientras se apoyaba en el cadáver de su presa para sacar la espada que había quedado levemente enterrada en su yugular. "Dejando de lado esta ocasión... creo que finalmente he mejorado, mis cortes son más precisos y no tardo más de lo normal en acabar con ellos"

Osomatsu se escuchó decir, pero como siempre, prefirió no pensar nada al respecto, ya que... no había nada que pudiera hacer.

-Karamatsu, no sé quién eres... pero siento que eres lo más real en este momento- pensó Osomatsu mientras se escuchaba decir cosas que no sentía y cosas que no pensaba- Quisiera poder salir de aquí. Si tan sólo pudiera saltar del precipicio... ¿No crees que sería la forma más rápida para poder encontrarme contigo? Sería mucho más satisfactorio que soportar a este extraño que controla mi cuerpo-

"¿Cuándo vas a entender...? Por más tiempo que pase sigues igual, Osomatsu-niisan. No tienes remedio"

Osomatsu sintió cómo el control volvía de un momento a otro. De nuevo parecía poder moverse a voluntad, lo malo es que había escuchado a su hermano decir aquello. El de ojos rojos sujetó su espada y luego de limpiar la sangre cuidadosamente, caminó con intención de regresar; pasando por donde estaba Choromatsu, se volteó levemente y lo miró con desdén.

"Si tanto te molesta será mejor que te vayas, nunca te pedí que me acompañaras" Dicho esto, Osomatsu continuó camino abajo. Aunque el cazador no estuviera de acuerdo con lo que aquella persona hacía cuando controlaba su cuerpo, no podía soportar a su hermano hablar. Cada que lo escuchaba quería humillarlo verbalmente, quería lastimarlo, hacerlo llorar... lo que fuera.

"¡Oye, Osomatsu! ¡Idiota hermano mayor! ¡Me atoré!"

"¿Ehh? Creí que ya estabas suficientemente grande como para salirte tú solo de agujeros, Choro-chan" exclamó Osomatsu desde unos niveles más abajo.

"¡No es eso! ¡Hay una barrera puesta, no puedo salir!"

"¿Eh? ¿Y qué quieres que haga yo? Tan sólo soy un simple cazador... tendrás que arreglártelas solo~ Me voy" contestó el mayor sonando muy campante.

"¿Qué...? ¡Osomatsu, tan sólo espérame!" escuchó a su hermano gritar. Choromatsu sí que debía tener un tornillo zafado si creía que se iba a regresar a ayudarlo; no obstante, sí le dio curiosidad lo que había dicho sobre la barrera.

Osomatsu subió por otro lado para ver lo que pasaba, se había asomado de manera que Choromatsu no pudiera verlo y al fijarse a ver lo que estaba ocurriendo...

"Pero yo no he hecho nada en especial... en realidad es todo lo contrario, he presenciado como mi hermano acaba con cada uno de ellos sin misericordia alguna"

Se topó con la escena de su hermano hablando solo. Bien, eso realmente le disgustaba, aunque debía de aceptar que podía ser que sólo no pudiera escuchar lo mismo que él. Sin pensar más al respecto, Osomatsu decidió dejar a su hermano por su cuenta, seguro ya lo alcanzaría más tarde.

Osomatsu, luego de matar al dragón, se dirigió a la tumba que se encontraba en la colina. Sus ojos muertos se posaron en la lápida a la distancia, esbozó una sonrisa al acercarse y optó por sentarse frente a ella.

"Karamatsu, ya he venido. Es difícil alterar la rutina, pero, creo que mientras mate a algún dragón en el día, entonces me es más fácil venir a verte" dijo Osomatsu. "¿Cuánto tiempo tenemos de conocernos? He leído todas las notas de mi habitación y creo que te conozco un poco mejor. Nosotros... ¿Acaso estuvimos casados?"

Tras leer las notas en su habitación, el de ojos color rubí creía haber podido deducir algunas cosas sobre el dueño de la tumba y el extraño mensaje en su brazo.

"Los anillos de mis dedos... son nuestros anillos de matrimonio, ¿verdad? Leí lo que viene grabado en ellos. Yo... ¿de verdad logré amar a alguien?" preguntó Osomatsu con verdadera curiosidad. "¿Qué fue lo que sucedió? Quisiera que me dijeras todo lo que no sé... yo..."

Lágrimas se formaron en sus ojos mientras le hablaba a la lápida.

"¿Qué más solíamos hacer? ¿Qué más solías decirme? Yo... ahora mismo me estoy cayendo a pedazos y no puedo más que intentar depender de ti"

Osomatsu sujetó el collar alrededor de su cuello con ambas manos.

"No sé cómo describirlo, pero... de alguna manera siento que este collar está conectado a ti" comentó Osomatsu "¿Te enoja que diga que quiero morir?... Solía pensar que era aburrido saber cómo moriré, decidir cuando morir... Pero... ¿sabes? Todos los días me levanto y sólo pienso en que quiero morir y reunirme contigo"

Osomatsu soltó su collar para entonces cubrir su rostro y sollozar. Sentimientos que no le pertenecían de nuevo abrumándolo, el cazador volvió a pensar en su único anhelo: la muerte.

"No te conozco... pero creo que si muero mi alma sabrá quién eres" dijo Osomatsu "No sé por qué te olvidé, Karamatsu... pero quiero verte... la muerte ya nos separó, pero... falta que nos vuelva a juntar, ¿verdad?"

Al decir aquello, el collar empezó a resplandecer. Osomatsu se vio atraído al brillo, por lo cual lo sujetó con ambas manos. ¿Qué significaba ese resplandor?...

"¿Qué es esto?..." Luces azules lo envolvieron y pudo ver rápidamente escenas del pasado a través de los ojos de alguien... podía verse a sí mismo desde los ojos de la persona.Tras poder apreciar atisbos de lo que había querido conocer, Osomatsu sonrió maravillado por esto; sin embargo, la luz del collar regresó dentro de ella al pasar poco tiempo.

Osomatsu se vio confundido en respuesta.

"Espera... creí ver algo importante, Karamatsu... déjame observar más, yo quiero..." Antes de poder continuar con su línea de pensamiento. Una fuerza desconocida atacó su mente sin piedad. Sentía cómo lo que había visto y entendido por parte del collar era sujetado y arrancado violentamente hasta quedar hecho trizas.

La sonrisa que había logrado recordar gracias a las luces azules... tristemente había desaparecido tan rápido como había venido.

"Entiendo... las luces no pueden activarse por lo que sea que esté interfiriendo" dijo Osomatsu al ahora soltar una carcajada. "¿Cuántas veces han sido ya? Tengo la sensación de que no es la primera vez que pasa. Karamatsu, dejemos esto por la paz, ¿está bien? Dejaré de intentar conocerte, tal vez algún día logre ver lo que hay dentro de este collar"

Osomatsu miró a la lápida con resignación. El cazador se quitó el collar y los anillos, ya entonces cavó por un lado de la tumba de Karamatsu, donde prontamente los enterró.

"No tiene caso que un cadáver viviente tenga estas cosas, Karamatsu" dijo Osomatsu con una sonrisa llena de conflicto. "Te los devuelvo, cuida de todo hasta que pueda reencontrarme contigo en la próxima vida. Ya entonces los buscaré aquí mismo y podré volver a intentar conocerte"

Osomatsu se paró y observó la lápida con una sonrisa cansada.

"Espero que algo me mate mañana. Pide mucho por mí, ¿está bien?... Hasta que la muerte nos vuelva a juntar, Karamatsu..." dijo Osomatsu con un tono suave y levemente desesperado.

xXxXxXx

Un sonido repentino despertó a Osomatsu de un momento a otro. Al voltear hacia el origen, pudo observar a Choromatsu acercándose con un tubo de ensayo a Karamatsu. El mago se veía perdido en un trance, sus ojos brillaban de color verde neón, visión la cual sorprendió al pequeño dragón.

Al mirar a Choromatsu y mirar a Karamatsu, el bebé creyó entender que estaba intentando hacerle algo. Sin perder un sólo segundo más, el pequeño formó un campo de fuerza. Cosa que alejó a Choromatsu inmediatamente.

"Osomatsu-niisan, ¿qué crees que estás haciendo?" preguntó Choromatsu, quien veía al bebé con mucha molestia. "Karamatsu no puede recordar lo que hice con tus dibujos... no puede"

"A-ta..." Osomatsu se acercó a donde estaba Karamatsu y se puso de forma que pudiera proteger la boca del más grande.

"Muy adorable de tu parte, pero necesito que se tome esto" dijo Choromatsu al querer quitar al bebé por la fuerza. Osomatsu notó esto y en seguida lanzó una llamarada a su cara.

"Haha, muy gracioso..." dijo el mago al soltar un suspiro. "Muévete, Osomatsu-niisan, no arruines mi historia" agregó al ahora atraparlo en una burbuja. Ya entonces abrió la boca del caballero y le hizo beber la pócima.

"A-ta..." murmuró Osomatsu al mirar lo que estaba pasando.

"Olvidarás que rompí los dibujos de Osomatsu, nada pasó" dijo el mago a Karamatsu quien tan sólo murmuró en sueños.

"Mhm..."

"Listo, ya todo está bien. ¿Ves, Osomatsu-niisan? No fue tan difícil. Vuelve a dormir, pondré el campo de fuerza para que no te caigas de la cama" dijo Choromatsu luego de que sus ojos regresaran a la normalidad. Osomatsu igualmente fue liberado de la burbuja y pudo regresar a un lado de Karamatsu.

El bebé, sin embargo, observó a Karamatsu con atención y tras pasar unos segundos, sus ojos brillaron de color rojo neón.

"No" dijo Osomatsu de forma telepática a Karamatsu. Aquel 'no' albergando su intención de deshacer lo que justo había pasado. Sin saber el significado de que Choromatsu le hubiera dado el comando, el bebé tan sólo no estaba cómodo con que afectaran mágicamente a su pareja.

Ahora más tranquilo por haber deshecho el hechizo, el bebé cerró los ojos dispuesto a dormir.

Al día siguiente, Karamatsu abrió los ojos lentamente. Buscó a Osomatsu inmediatamente para darle los buenos días, esperaba no haberse movido mucho en la noche y de ser así, al menos esperaba no haber aplastado al bebé.

"Osomatsu, my baby, buenos días..." Karamatsu dijo al mirar por alrededor de la cama tratando de encontrarlo. "¿Ah? ¿Osomatsu? ¿Qué...?"

El caballero se vio alterado al ver que el bebé no estaba. Tentó a su alrededor tratando de ver si el campo de fuerza estaba activo, cosa que se percató de que no era así. ¿Por qué no estaba puesto el campo de fuerza?

"¡Choromatsu! ¡Oye! ¡Osomatsu no está!" exclamó Karamatsu al pararse inmediatamente de la cama y buscar al mago por una respuesta; no obstante, se dio cuenta de que su amigo tampoco estaba. "¿Eh...?" El caballero se sintió muy consternado por la ausencia del mago.

No se habría llevado a Osomatsu, ¿verdad? No...

Sin querer preocuparse demasiado, trató de calmarse antes de empezar a buscar al bebé por toda la habitación, esto, hasta que tuvo una repentina corazonada. No tenía idea de por qué, pero sentía que Osomatsu se había ido a cierta área del castillo y por más alocado que fuera, decidió hacerle caso, pues era tan fuerte la sensación de creer saber dónde estaba que se vio forzado a buscarlo en ese lugar.

El caballero se puso la ropa más simple que encontró y salió de la habitación con prisa, dirigiéndose al jardín del castillo. Observó el árbol de sakura a la distancia y decidió subir. No estaba seguro de si lo encontraría en ese lugar, ya que no creía haber pisado ese lugar en toda su vida. No sabía la razón, pero jamás había sentido la necesidad de ir y creía recordar que las veces que lo había considerado, Choromatsu le había explicado que el jardín era territorio que no podía pisar porque así el rey dictaba; no obstante, al presentir que Osomatsu se encontraba ahí, todo eso había pasado a ser irrelevante.

Karamatsu caminó hasta llegar frente a una única tumba, donde encontró a Osomatsu en su forma de dragón cavando por un lado de ella. El caballero primeramente se sintió aliviado por encontrar al dragoncito; sin embargo, al ver que estaba cavando, se exaltó.

"¡Ah! ¡My baby! Espera, no puedes cavar en una tumba, ¡eso es una falta de respeto!" exclamó Karamatsu al agacharse y sujetar al dragoncito, el cual regresó a su forma humana. Karamatsu le dio un beso en la cabeza y entonces se percató de que traía algo en las manos. "Osomatsu, ¿qué es eso...?"

Osomatsu sujetaba un collar, del cual colgaba un cráneo de color rojo. El caballero examinó el agujero que había hecho el bebé y se dio cuenta del par de anillos. Sintió curiosidad.

"Estos anillos..." murmuró Karamatsu al ahora sacar los anillos del agujero. "¿Qué estarían haciendo aquí? ¿Será que son pertenencias de esta tumba?"

El caballero miró la lápida con curiosidad. Examinó los nombres y se encontró con algo muy extraño. "Karamatsu y Osomatsu, descansen en paz" leyó el caballero en voz baja. Karamatsu se vio estupefacto, ¿qué significaba?

"A-ta... A-ta..." Osomatsu parecía estar tratando de darle el collar. Karamatsu siguió mirando los nombres sin saber qué pensar, ya entonces reaccionó y miró al bebé.

"Ah... ¿me estás regalando este collar? ¿crees que sea buena idea que lo conserve?" preguntó Karamatsu al sostener el collar, el cual comenzó a brillar al estar en contacto con la mano del caballero. "Ah..." sus ojos parecieron perder su brillo por un momento; sin embargo, pronto volvió a la normalidad.

"A-ta..." Ante el llamado de Osomatsu, Karamatsu se colocó el collar y en cambio miró a Osomatsu con mucho cariño.

"¿Qué crees que deberíamos hacer con estos anillos?" preguntó Karamatsu a Osomatsu, quien tan sólo pudo pudo transmitirle sus sentimientos en forma de sensaciones. El caballero lo encontraba completamente sorprendente, pero creía entender lo que quería el bebé sin que el bebé tuviera que explicar nada. ¿Acaso era obra del lazo que se había formado entre ellos?

"Osomatsu... no sé si entendí bien, pero, los guardaré y no dejaré que Choromatsu los vea, no sé por qué te sientes así... pero respetaré tus sentimientos" dijo Karamatsu al guardarse los anillos. El bebé entonces le sonrió en respuesta.

Karamatsu regresó la tierra que había sacado Osomatsu devuelta en el agujero y se quedó observando la lápida junto con el bebé, el cual había empezado a lagrimear mientras la miraba. El caballero pensaba que podía tratarse de una broma de mal gusto; no obstante, creía poder percibir la genuina tristeza del pequeño dragón mientras miraba la tumba.

"¿Qué sucede, Osomatsu...?" preguntó Karamatsu al acariciar el cabello del más pequeño. El caballero miró a las flores a un lado de la lápida y observó que tanto los crisantemos y los no me olvides estaban marchitos. No sabía si de algo ayudaría; no obstante, el caballero caminó junto con Osomatsu hacia las flores y lo dejó en el suelo por un momento mientras él recolectaba crisantemos para la tumba.

Karamatsu cambió los crisantemos marchitos por nuevos y volteó a ver a Osomatsu, quien parecía haber arrancado varias flores no me olvides. El caballero caminó hacia él y lo cargó con tal de llevar las flores que había cortado el bebé al lugar donde estaban las no me olvides marchitas. Karamatsu quitó las flores viejas y acercó al bebé para que pusiera las nuevas, ya entonces soltó una risa la cual le transmitió al caballero que se sentía satisfecho por lo que habían hecho.

"No sé si debería pensar mucho en los nombres de la lápida, pero... este lugar se ve nostálgico de alguna manera, podría jurar que adquirió mucho más significado luego de que me puse el collar. Aunque seguro sólo estoy imaginando cosas" dijo Karamatsu, quien ahora caminó junto a Osomatsu hasta el árbol de sakura. "Vaya... la vista desde este lugar es hermoso"

"A-ta..."

"Es una pena que no hubiera venido aquí antes" al decir esto, su collar empezó a brillar levemente. Karamatsu miró al bebé moverse de forma que pudiera quedarse abrazando el cráneo rojo, el caballero había tenido que acomodar sus brazos de forma que pudiera complacer al pequeño. "Oye... Ah, iba a decir que mejor te daba el collar a ti, pero no tienes edad para llevar este tipo de objeto... ¿o es qué no es lo mismo porque eres un dragón? Tal vez deba preguntarle a Choromatsu al respecto"

"¡No...!" exclamó Osomatsu de repente. Karamatsu lo miró con curiosidad.

"¿No quieres que le pregunte a Choromatsu?"

"Choro-chan... no" contestó Osomatsu. Karamatsu se sonrojó de la ternura que representaba el escuchar a Osomatsu hablar.

"Ah... de acuerdo, no le preguntaré nada a Choromatsu, pero de momento deberíamos regresar"

"A-ta..." Osomatsu le transmitió sus sentimientos nuevamente. Karamatsu de nuevo se vio confundido; no obstante, caminó impulsado por una fuerte corazonada hacia el exterior del castillo y llegó a la entrada del bosque... donde su collar empezó a brillar nuevamente.

"¿Acaso me está guiando hacia algún lado?" preguntó Karamatsu al usar su collar de guia. Parecía brillar con más intensidad entre más se acercaba a donde fuera que el collar estuviera llevándolo.

Al caminar por varios minutos, el caballero divisó lo que parecía ser: una cabaña.

El collar seguía brillando, por lo que tenía la sensación de que quería que entrara. Miró a Osomatsu, quien asintió un par de veces. Parecía que igualmente quería que el caballero entrara por alguna razón.

Karamatsu forzó la puerta de la cabaña. ¿Sería que alguien vivía ahí? Se sentía algo mal por irrumpir en el lugar; sin embargo, Osomatsu y el collar parecían seguir motivándolo a continuar. El caballero no se veía muy seguro de lo que hacía; sin embargo, caminó haciendo caso de los sentimientos que Osomatsu le estaba transmitiendo y subió al segundo piso, donde enseguida entró a una habitación.

¿Por qué es que Osomatsu quería que entrara? ¿Por qué el collar parecía responder más cada vez? Sin saber las respuestas a estas interrogantes, el caballero caminó hasta quedar en el centro de la habitación y miró a su alrededor, viéndose perturbado por lo que podía observar.

"Quiero morir" leyó Karamatsu de la pared. Esas dos palabras estaban marcadas una y otra vez sobre la madera. ¿Habrían usado alguna navaja o cuchillo? Parecía ser así. El caballero notó de igual manera que el lugar estaba cubierto por papeles pequeños de distintos colores.

"Felicidades por nuestro aniversario, Choromatsu me enseñó a hornear pasteles" leyó Karamatsu de uno de los papeles con tinta azul.

"Espero que hayas vigilado bien a Choromatsu, Karamacchan" leyó el caballero del papel con tinta negra.

"Oh, no, espero que no le haya puesto nada sospechoso, my honey"

"Hagamos que él coma primero entonces, Karamacchan"

"Oh, good idea, seguro que eso servirá, heh"

"Karamacchan, a este ritmo vas a inundar mi habitación con notas"

"Heh, son notas escritas con todo mi amor, mi querido Osomatsu"

Karamatsu arqueó una ceja ante los mensajes. ¿Choromatsu? ¿Karamacchan? ¿Osomatsu? No podía ser que se estuvieran refiriendo a su amigo, Choromatsu, ¿cierto?

"A-ta..." Osomatsu le gestionó a Karamatsu a que se acercara a la cama, la cual no se veía sucia o algo, pero... no podía quitarse la sensación de que la cabaña estuviera abandonada. No importaba qué tan bien se veía el lugar, Karamatsu no podía quitarse la sensación de que el lugar donde estaba realmente tenía mucho tiempo de existir. El caballero, no obstante, le hizo caso al bebé y caminó hasta la cama, donde se sentó y observó el mueble a un lado que tenía varios papelitos pegados.

"Siempre te recordaré, así que... No me olvides. Te amo, tu compañero por toda la eternidad- Karamatsu" leyó Karamatsu. Osomatsu empezó a lagrimear al momento en que Karamatsu leyó esta nota. "Oh, Osomatsu... my baby, no llores, ¿o es que acaso puedes empatizar con la persona que escribió estas palabras? Eso es muy dulce de tu parte"

"A-ta..."

"Ah, hay otra nota que parece relacionada a esta, veamos: 'No importa cuánto lo intente no puedo recordarte, perdón por no saber quien eres- Osomatsu'. ¿Eh? Eso suena muy triste..."

El collar brilló intensamente. Luz azul lo envolvió por un momento y en sus ojos pudo sentir una onda de agobiante emoción. Karamatsu releyó las palabras de la nota en tinta negra y lagrimeó sin entender la razón de que estuviera llorando; sin embargo, ahora que miraba las palabras en las paredes sintió su corazón encogerse, como si de repente fuera capaz de entender algo nuevo al leer la desesperación de la persona que había forzado esas palabras en la madera.

"Osomatsu... será mejor que nos vayamos, entiendo que haya algo importante aquí, pero... no nos hace bien estar en este lugar" dijo el caballero al bebé, el cual no paraba de sentir mucho conflicto interno por estar en la habitación. Karamatsu creyó percibir los sentimientos del bebé y firmemente creyó que lo mejor era irse.

El caballero bajó del segundo piso; no obstante, escuchó el sonido de alguien abriendo la puerta. Karamatsu se asustó por dicho sonido, por lo que miró a su alrededor y se percató de que el piso tenía un borde sospechoso. Su collar parecía brillar con mucho más fuerza, lo que le daba más indicación de que debía haber algo ahí, por lo que se agachó rápidamente y al intentar quitarlo, se dio cuenta de que justamente era lo que esperaba.

Karamatsu bajó por las escaleras teniendo cuidado con Osomatsu en el proceso, cerró la abertura al reacomodar el pedazo de piso falso y en cambio bajó un poco más. El collar pareció cambiar su luz azul a una con un tono más obscuro: transmitiéndole mucho miedo al caballero. No quiso bajar todo el camino por el miedo que sentía, no sabía lo que le esperaría y además traía con él a Osomatsu, quien se veía pasmado mientras se aferraba al collar y al más grande.

El caballero se quedó en las escaleras por varios minutos, creía escuchar el sonido de alguien tarareando. ¿De casualidad era Choromatsu? No tenía idea, no creía que sonara como él, pero, de alguna manera sabía que algo así pasaría por irrumpir en una casa ajena. Tal vez se había equivocado al asumir que la cabaña tenía mucho tiempo de existir, y bueno, es sólo que había sentido que así era... pero se sentía algo tonto de hacerle caso a esa sensación cuando la cabaña se veía en buenas condiciones.

Fue una media hora hasta que dejó de escuchar sonido alguno. Osomatsu le transmitió la urgencia de querer salir de la cabaña, por lo que Karamatsu se aventuró e hizo caso de sus sentimientos. Salió del lugar secreto y se atrevió a salir de la cabaña esperando no encontrarse con nadie.

¿Cuál había sido el verdadero propósito de entrar? ¿Habrían sido las notas? ¿Las paredes llenas de un mensaje evidentemente desesperado?

Sin pensar más en esto, Karamatsu regresó lo más rápido que pudo al castillo y entró a la habitación de Choromatsu. No estaba seguro, pero, creía muy extraño que no se había encontrado a nadie en su trayecto de regreso; no obstante, prefirió no comentar nada al respecto.

"¿Karamatsu? ¿Qué sucede? Te ves algo alterado"

"Ah, no es nada, me asusté porque no te encontré" dijo Karamatsu al no sentir que fuera buena idea decirle la verdad. Choromatsu lo miró con una pequeña sonrisa.

"¿Me estás mintiendo, Karamatsu?"

"¿Eh?" El caballero lo miró confundido.

"Sólo es una pregunta. ¿De verdad me estabas buscando? ¿Por qué?" preguntó Choromatsu. Karamatsu se vio ligeramente nervioso por las preguntas.

"Eso es..." Karamatsu se quedó pensando en algo que decir antes de que un pensamiento viniera a su mente. "¡Porque rompiste los dibujos de Osomatsu y necesitaba hablar contigo!"

"¿Qué...?" Choromatsu se vio impactado porque Karamatsu sacara eso. "¿Todavía lo recuerdas?"

"Por supuesto que lo recuerdo, ¿o acaso crees que con el golpe que te di ayer fue suficiente? No me gustó lo que hiciste"

"Oh... ya veo..." dijo Choromatsu. "Karamatsu, por cierto, ¿te tomaste las píldoras hoy?"

"¿Qué? Eh... sí" respondió Karamatsu sin realmente recordar. "¿Por qué preguntas?"

"Ah, no es nada, sólo recuerda tomartelas, no queremos que te pongas mal" dijo Choromatsu. Karamatsu asintió sin saber la razón de que mencionara aquello. ¿Acaso estaba intentando cambiar el tema?

"Choromatsu, de verdad, tenemos que hablar de lo que sucedió ayer"

"Sí, supongo..." contestó Choromatsu al soltar un suspiro. "Lamento lo que hice, no sé qué me pasó"

"Choromatsu, sólo quiero asegurarme de que no volverá a pasar" dijo Karamatsu al sentir que tal vez no era buena idea hablar sobre eso con él. No estaba seguro, pero... algo le decía que tuviera cuidado con las palabras que usaba. Aparentemente no le convenía hacerlo enojar, no sabía por qué, pero decidió hacer caso de este presentimiento.

"Y te prometo que no volveré a hacer eso, ¿algo más?" contestó Choromatsu simplemente. Karamatsu se quedó pensando en cómo cambiarle el tema, ya que sentía que era demasiado peligroso continuar.

"Hay otra cosa que quería comentarte"

"¿Qué cosa?"

"Osomatsu dijo tu nombre"

"¿Eh? ¿De verdad...? Pero si sólo lo decía con telepatía..." dijo Choromatsu al verse extrañado. "¿De casualidad es eso por lo que te veías alterado?"

"Sí... es sólo que no había dicho otra cosa más compleja, pero pudo decir tu nombre"

"Vaya, lo único que se me ocurre es que proyectara su telepatía. ¿Qué le dijiste?"

"¿Ah? ¿Proyectar su telepatía?"

"Sí. Los dragones poseen una técnica para proyectar su voz, de esta manera las personas a su alrededor son capaces de escucharlos como si estuvieran hablando, pero en realidad sólo están exteriorizando sus pensamientos. Es comprensible que se crea que están hablando si no miras con atención sus labios"

"¿Pero para qué harían eso si pueden sólo hablarme mentalmente?"

"Pues, suponiendo quisieran despistar a alguien, pueden proyectar la voz y de esa manera engañar... aunque también se me ocurre que harían eso para llamar la atención si no creen que la telepatía sea lo mejor. Si una persona muda usara este poder, parecería que habla aunque no sea así. Podría sincronizar sus labios con lo que dice y de esta manera engañar a cualquier persona de que está hablando"

"Vaya..."

"En caso del bebé, como no sabe hablar bien todavía, puede proyectar las palabras que conoce como si estuviera hablando" explicó Choromatsu "Como es mitad humano, este poder debe servirle para muchas cosas, pero como es un bebé, lo más probable es que intentara comunicar algo con urgencia o se exaltara... es lo que se me ocurre"

"Entiendo... sí, podría ser. Aunque no sé la razón real de que dijera tu nombre"

"Lo más seguro es que aprenda más palabras relativamente rápido y como tiene esta capacidad de proyección, podría usar su habilidad para comunicar lo que quiere cuando entienda que de esta forma es más fácil comunicarse" explicó Choromatsu viéndose satisfecho de explicar lo que sabía. "Pero no está bien que lo malacostumbremos a que haga eso, ya que entonces no entrenaría lo suficiente y pudiera quedarse sin aprender a hablar apropiadamente"

"Ah... creo que ahora entiendo un poco más, vaya, en ese caso sería lo mejor motivarlo a que hable"

"Tampoco quiere decir que deba estar prohibido que hable así, pero hay que hacerle ver que lo mejor es que aprenda a hablar... porque suponiendo se encuentre en una situación donde no pueda usar su magia, vería que ya no puede comunicarse porque no sabe hablar"

"Ya veo. Sí, gracias por explicarme la importancia de esto, y pensar que al principio no sabía que era algo tan malo"

"Descuida, es razonable que no supieras al respecto. Sólo debes estar pendiente de cuando mueve los labios. No sabe hablar, así que no tienes que preocuparte de que sus labios estén perfectamente sincronizados; sin embargo, no debes dejarte engañar cuando diga algo que parezca razonable en él. No puede saltarse las etapas, así que lo escucharás balbucear y llamarte 'A-ta' la mayor parte del tiempo"

"Sí. Muchas gracias, hagamos un gran trabajo criando a Osomatsu, Choromatsu" dijo el caballero con una sonrisa sincera. Choromatsu sonrió, se sentía de mejor humor tras esa conversación.

Sin que ambos se dieran cuenta, Osomatsu se quedó mirando a la ventana de la habitación, percatándose de un gatito negro en una de las ramas del árbol que quedaba justo afuera del cristal.

"Ah... ¡A-ta!" exclamó el bebé, llamando la atención de Choromatsu y Karamatsu. El caballero miró hacia la ventana junto con el mago, notando el gatito en la rama.

"Vaya, hace mucho que no lo veía por aquí" comentó Choromatsu mientras le sonreía al felino. Karamatsu se acercó con Osomatsu a la ventana y lo observaron.

"Osomatsu, my baby, eso que ves ahí es un gatito, ga-ti-to" dijo Karamatsu. "Es muy hermoso"

"Se ve que está disfrutando de estar ahí, esperemos pueda bajarse" dijo Choromatsu.

"¡Ahhh!..." Osomatsu parecía emocionarse al ver al felino en la rama, el cual se quedó mirando al bebé en la ventana con detenimiento.

"Vaya, se ve muy entusiasmado por el gato, Choromatsu, ¿crees que podamos traer al gatito a jugar con él?"

"No lo sé, es verdad que ese gato lo he visto merodeando por el castillo, pero... No creo que sea muy higiénico que..." sin terminar lo que estaba diciendo, observó los ojos del bebé brillar al igual que sus manitas. Dentro de unos segundos, el gatito se apareció en la habitación por obra de Osomatsu. "Eh... bueno, supongo que Osomatsu-niisan de verdad quería al gatito... menos mal lo teletransportó y no se teletransportó a sí mismo"

"¿Ah? ¿Osomatsu puede teletransportarse?"

"Sí, lo veo dentro de sus posibilidades. Espero que no lo haga porque sería molesto tener que perseguirlo... aunque fácilmente puedo teletransportarme tras él" Karamatsu creyó entonces entender el por qué estaba en la tumba.

"Haha, es una fuerte ventaja que puedas usar magia, me da gusto que estés aquí"

"Oh... Haha, gracias por eso" dijo Choromatsu "Entonces..."

"Nya..." El gato se veía confundido por haber aparecido de la nada dentro de la habitación, no obstante, observó al bebé que le hablaba mientras balbuceaba.

"¿Crees que esté bien dejar que Osomatsu juegue con él?" preguntó Karamatsu. Choromatsu inspeccionó al felino.

"Bueno... se ve limpio en realidad y Osomatsu-niisan se ve feliz, está bien, de todas formas hoy teníamos que bañar al bebé"

"Entonces está bien, Osomatsu, ven, vamos a jugar con el gatito" dijo Karamatsu al ahora sentarse en el piso de la habitación para dejar que el bebé jugara con el felino.

El gatito, al ver a Osomatsu en su mismo nivel, se acercó a éste y se le acurrucó. Osomatsu respondió al observarlo con curiosidad. Karamatsu sujetó la manita del bebé y le enseñó a acariciar al felino con cuidado.

"Ahhh..." Osomatsu se miraba acariciar al felino con mucha atención, ya entonces miró a Karamatsu quien le sonreía de oreja a oreja. El bebé esbozó una pequeña sonrisa al verlo, ya entonces miró la mano del más grande acariciar al gatito también. El caballero soltó la manita del bebé. Osomatsu observó la acción repetitiva del más grande y decidió hacer lo mismo que él.

"Haha, eso es, acaricia al gatito, Osomatsu, justo así" dijo Karamatsu al agacharse y plantarle un beso a Osomatsu en la frente, causando que el menor soltara una risotada de alegría en respuesta.

Choromatsu se vio sonriendo ante la escena.

"Bueno, creo que voy a preparar la tina para el bebé. Síguelo entreteniendo de mientras"

"Seguro" contestó Karamatsu al ver al mago entrar al baño. El caballero se quedó escuchando al bebé reír. "Sí que te gusta que te de besitos en la frente, ¿verdad?" el caballero le preguntó al sujetarlo con delicadeza para darle varios besitos consecutivos en la frente.

El bebé se giró a verlo con una sonrisita llena de satisfacción. Karamatsu le sonrió de igual manera, esto hasta que vio a Osomatsu estirarse para darle un besito en la frente.

"Ah, muchas gracias, Osomatsu" contestó Karamatsu, al entonces creer sentirse extraño. "Eh..."

"¿A-ta?" Osomatsu miró a Karamatsu con curiosidad. El caballero ahora sujetaba su cabeza sintiendo mucho dolor.

"No te preocupes, my baby...tan sólo... me duele la cabeza..." dijo Karamatsu al ahora cerrar los ojos. ¿Qué le sucedía? ¿Por qué le dolía tanto la cabeza?

"¿A-ta?..."

"No, no, estoy bien... descuida" contestó Karamatsu. "Tan sólo siento como esta presión de algo siendo arrancado, ¿será que tengo migraña?"

"A-ta..."

"Purr..." El gatito trepó encima de Karamatsu y se quedó sobre su hombro ronroneándole. Karamatsu entonces suavizó su expresión.

"Ah... creo que ya me siento mejor... no sé qué fue lo que me sucedió, disculpa si te preocupé, Osomatsu" dijo Karamatsu al bebé, quien ahora se había distraído con la cola del felino, la cual se movía a manera de rozar el rostro del más pequeño.

Karamatsu sonrió ante la demostración adorable.

"Ten cuidado con su cola, Osomatsu, si la aprietas podría terminar arañandote y no queremos eso" El caballero siguió observando la escena del bebé jugando con el gatito mientras él se preguntaba... ¿Qué había sido ese dolor de cabeza?

xXxXxXx

A la mañana siguiente, Karamatsu abrió los ojos lentamente, sentía un nuevo dolor de cabeza abrumándolo. El caballero cerró los ojos encontrando la leve iluminación algo molesta.

"Ugh... mi cabeza me está matando..."

"¿A-ta?..."

"Ah, Osomatsu, descuida, yo..." el de ojos azules entonces se quedó paralizado. ¿Qué era esa voz? "Oye, Osomatsu... no entiendo, pero... un momento, ¿es mi voz?"

"Meow..." El gatito, el cual se había quedado en la habitación el día anterior, se levantó de su lugar en la esquina de la cama y en cambio, caminó hasta el rostro del caballero y se acostó sobre él para ronronearle nuevamente.

"Eh... de nuevo el dolor se fue. ¿Acaso es obra tuya?" preguntó Karamatsu al quitarse al gatito de encima. Lo levantó y lo miró directamente a los ojos, los cuales tenían un hermoso color amatista.

"Gah..." el bebé chupaba su mano mientras miraba con intriga al mayor, quien se veía radicalmente diferente. Karamatsu miró sus manos y se percató de que eran mucho más pequeñas que antes.

"¿Pero qué está sucediendo...? Mi voz, mis manos..." Karamatsu sujetó su cabeza luego de apartar al gatito e intentó pararse de la cama; no obstante, se vio atrapado por la barrera puesta por Choromatsu. "Ah, ¿Choromatsu seguirá dormido? Cielos... Osomatsu, ¿crees que pudieras deshacer la barrera?" preguntó el caballero al bebé, quien miró a la barrera con sus ojos brillando rojo neón y en seguida la disipó. "Gracias, ahora, sé un buen niño y quédate en la..."

"A-ta" Osomatsu estiró sus brazos hacia él. Karamatsu suspiró. El caballero se paró de la cama y se estiró para cargar al bebé, el cual pesaba mucho más que antes. Los brazos de Karamatsu eran mucho más cortos, así que debía sujetarlo muy bien para no tirarlo.

"Ah... estás pesado, ¿por qué?..." Al decir esto, Los ojos de Osomatsu brillaron y una tenue luz envolvió su propio cuerpo por unos segundos. Karamatsu pudo sentir la diferencia inmediatamente.

"Vaya, ¿acaso modificaste tu peso? Ahora puedo cargarte como si pesaras lo mismo que una muñeca. Gracias por eso" dijo el de ojos color zafiro con una sonrisa, ya entonces se dirigió al baño que estaba anexo con la habitación de Choromatsu, era muy conveniente, ya que así no tenían que sacar a Osomatsu de forma innecesaria.

Dentro del baño, Karamatsu hizo un esfuerzo por mirarse al espejo, el cual estaba puesto mucho más arriba de lo que podía alcanzar.

"Ah..." Karamatsu lucía frustrado pues estaba consciente de que ni de puntitas podría alcanzar el espejo; no obstante, se vio flotando de un momento a otro gracias a Osomatsu, quien de nuevo había usado sus poderes, esta vez para lograr que el mayor levitara. "Gracias de nuevo, Osomatsu"

Karamatsu se miró al espejo y se quedó atónito al verse a sí mismo. ¿De verdad era él? Es sólo que ahora lucía como... un niño. Osomatsu igualmente se observó a sí mismo con curiosidad, su expresión perdida cambió hacia una de profundo desagrado. Algo dentro de sí mismo encontraba la apariencia frente a sus ojos como algo indeseable, por lo que había empezado a lagrimear muy afectado por su reflejo.

"¿Osomatsu?" Karamatsu se vio confundido al ver al bebé tan afectado, por lo que prefirió dejar de mirarse en el espejo. El de ojos azules se giró para evitar que Osomatsu se viera en el espejo, no entendía lo que le sucedía, pero... era verdad que en este mes que lo habían criado, Osomatsu no había visto su reflejo tan claramente como ahora. "No, no te preocupes pequeño, todo está bien, aquí estoy" agregó al darle un besito en la frente, Osomatsu pareció entonces calmarse.

"¡Oigan! ¿Está todo bien? Escuché a Osomatsu llorando" dijo Choromatsu al abrir la puerta, ya entonces miró a Karamatsu con el bebé. "Ah..." el mago se quedó mirando a Karamatsu en silencio. Su amigo ahora lucía una apariencia de un menor de edad. ¿Tendría unos 7 u 8 años? Probablemente 7.

"No entiendo bien lo que acaba de pasar, Choromatsu, ¿tienes alguna idea? Es sólo que me desperté y lucía así"

"Karamatsu..." murmuró Choromatsu al quedarse sin palabras. Karamatsu miró a Choromatsu con algo de inseguridad, su amigo se veía verdaderamente confundido y a la vez sorprendido por verlo así.

"¿Hay alguna manera de regresarme a la normalidad? No tengo idea de por qué pasó..." ante lo dicho por Karamatsu, Choromatsu pareció reaccionar y en cambio rio brevemente

"Oh, no te preocupes por eso, esperemos 48 horas, ya entonces puedo darte medicina para remediar esto" dijo el mago. "Pero sí, lo arreglaremos, no te preocupes"

"Vaya, menos mal. Muchas gracias, Choromatsu" dijo Karamatsu. Choromatsu asintió un par de veces.

"¿Qué sucedió con Osomatsu-niisan? Escuché que estaba llorando"

"No sé exactamente la razón, pero... Osomatsu empezó a llorar luego de verse en el espejo"

"¿Ah? ¿De verdad? Eso sí que es extraño" comentó Choromatsu al quedarse pensando. "Sólo se me ocurre que se espantara con su reflejo, pero no lo veo tan posible, es un niño listo, seguramente ya ha de entender que es su reflejo"

"Bueno, si lo pones en esos términos... ¿no será que sigue muy joven para entender que es él en el espejo?"

"Es sólo que no lo veo tan probable. Es entendible que un bebé común no sepa todavía reconocerse en el espejo, pero Osomatsu-niisan es parte dragón, así que debería al menos entender que se trata de él"

"Pues sí, podría ser... aunque es mejor no asumir nada, Choromatsu, Osomatsu sigue siendo una especie única, ¿no es así?" dijo Karamatsu. "Al menos sé que es un hecho que se veía alterado luego de verse en el espejo"

"Entiendo. Sí, creo que lo mejor es no asumir nada" dijo Choromatsu. "Aunque me daba también la idea porque Osomatsu-niisan no parece estar llorando contigo en esta apariencia, pero debo recordar que tienen un pacto más allá de la comprensión humana"

"Ah... Choromatsu, no empieces con eso..." comentó Karamatsu al sonrojarse levemente. "Aunque agradezco que a pesar del cambio sigue sabiendo quien soy"

"Probablemente siente que eres tú aunque no te reconozca visualmente" dijo Choromatsu "Esa es una ventaja porque sin importar tu apariencia, él siempre sabrá que se trata de ti... y aunque alguien quisiera hacerse pasar por ti, Osomatsu-niisan probablemente sabría la diferencia" agregó al estar mirando al otro con interés.

"¿Qué sucede, Choromatsu?"

"Ah, no es nada. Por cierto, tengo que salir, ¿te importaría quedarte con Osomatsu el día de hoy?"

"Sí... no hay problema. De todas formas no puedo regresar a mis labores mientras me veo así" dijo Karamatsu mientras reía levemente. Choromatsu estiró su mano hacia la frente de Karamatsu; no obstante, el de ojos azules reaccionó y se apartó enseguida.

"¿Qué sucede, Karamatsu? Tan sólo quería ver si tu frente estaba caliente"

"Ah, no sé... ehm, pero no creo que eso sea necesario" respondió Karamatsu ahora que se había hecho para atrás. Se veía algo apenado por reaccionar así.

"Bueno, descuida, no pasa nada" dijo Choromatsu con una sonrisa. "Ah, deja te cambio la ropa, esa te queda muy grande" agregó el mago al chasquear sus dedos, causando así que Karamatsu cambiara de ropa al instante.

"Bien, voy a recolectar unos ingredientes para la comida de Osomatsu-niisan, nos vemos más tarde"

"Sí... que te vaya bien" dijo Karamatsu al ahora ver a Choromatsu irse. El niño suspiró y en cambio regresó a su cama, donde yacía el gatito acostado en medio.

"No entiendo qué está pasando... Me siento muy confundido. ¿Por qué de repente regresé a verme como un niño? No tiene sentido..."

"Uuu..." Karamatsu miró al bebé en sus brazos, quien parecía estar rascando sus cuernitos con fuerza. ¿Acaso le estaban dando comezón?

"Ah, Osomatsu, ¿tienes comezón? Deja que te rasque" dijo Karamatsu al ahora sentarse en el piso para justamente usar ambas manos y rascar sus cuernos. Osomatsu se veía ligeramente satisfecho por el gesto.

"Meow" el gatito bajó de la cama para acercarse a donde estaban ellos y se acostó para entonces mirar a Karamatsu.

"¿Quieres hacernos compañía? Gracias, lo aprecio ya que a Osomatsu parece gustarle tu compañía, y bueno... creo que a mí también me gusta" comentó Karamatsu al quedarse acariciándolo.

"Yo... no entiendo lo que está pasando. ¿Estaré loco al pensar que Choromatsu está actuando raro?" preguntó Karamatsu al mirar al gatito mientras seguía pensando. "Estoy seguro de que realmente no le gustó encontrarme luciendo así. Entiendo que sea extraño y también quiero una solución, pero realmente se veía afectado por mi apariencia"

"Meow" Karamatsu sonrió al escuchar el maullido.

"¿Será que tal vez esté sobre pensando?" cuestionó el niño al quedarse mirando a la puerta. "Saben... no entiendo la razón de que no hubiera nadie ayer que corrí de regreso al castillo. No es normal, de verdad parecía que no había ni una sola alma"

Karamatsu entonces recordó la tumba con su nombre y el de Osomatsu.

"Y esa tumba... tenía mi nombre y el de Osomatsu, ¿qué podría significar?" Karamatsu miró hacia el collar que tenía por dentro de la ropa. No sabía la razón, pero Osomatsu de verdad no quería que Choromatsu lo viera. ¿Por qué? El menor sacó el collar y observó el cráneo con detenimiento. "¿Hay algo que debería entender sobre este collar?"

Sin esperarlo, la puerta de la habitación se abrió.

"Ah, Karamatsu, perdón, es sólo que olvidé la bolsa aquí y..." dijo el mago al entrar y percatarse de que el niño se había sobresaltado. Karamatsu se apresuró en guardar el collar con nerviosismo. ¿Por qué había tenido que regresar tan rápido?

"Hmm..."Choromatsu miró a Karamatsu con sospecha. "Karamatsu, ¿qué es lo que te acabas de guardar?"

"No, no es nada..." contestó Karamatsu al ver al de ojos verdes acercarse a él.

"Entonces... ¿Por qué no me enseñas? Si soy sincero, te he notado algo nervioso desde ayer, ¿se puede saber la razón?"

"Choromatsu, ¿qué no se supone que ibas a recolectar los ingredientes?"

"Y lo haré, pero quiero saber qué es lo que me estás ocultando" dijo el mago al ahora mostrar sus ojos brillando de color verde neón.

"¿Eh?"

"Ah, ¿acaso es algo malo? No veo por qué otra razón no querrías enseñarme"

"No, no es nada malo..." Karamatsu contestó. Osomatsu y el gatito miraron a Choromatsu con atención.

"Karamatsu, enséñame lo que ocultaste, ahora" dijo el mago con más seriedad. Karamatsu negó fuertemente. No sabía la razón, pero no quería enseñarle el collar debido a que recordaba que Osomatsu no quería.

Al ver a Karamatsu negarse, Choromatsu se vio mucho más interesado en saber lo que era. El mago encerró a Osomatsu en una burbuja y lo dejó flotando por un lado. Karamatsu miró esto por un momento antes de mirar a Choromatsu consternado.

"Choromatsu, ¿qué estás haciendo? ¿Por qué encerraste a Osomatsu en esa burbuja?"

"Karamatsu, enséñame lo que estás escondiendo"

"No, Choromatsu, me estás asustando..." dijo Karamatsu al verse nervioso por la manera en que estaba acercándose el mago. "No... aléjate de mí, yo..." mientras retrocedía y Choromatsu cerraba más la distancia para aprisionarlo, el gato reaccionó mordiendo a Choromatsu con fuerza, mientras esto sucedía, Karamatsu miró hacia Osomatsu, quien salió de la burbuja al ver al más grande ponerse de pie y acercarse.

Karamatsu se apresuró hacia la puerta, miró hacia atrás queriendo ver qué era del gatito, creía que saldría mal del encuentro con Choromatsu; sin embargo, éste brincó lejos evitando ser golpeado por el mago y en cambio se apresuró hacia el pasillo donde Osomatsu usó su magia para teletransportar a los tres fuera del castillo.

Los tres corrieron lejos del lugar y en seguida se adentraron en el bosque, lugar que creyeron perfecto para esconderse del mago, quien en cualquier momento podría aparecer y encontrarlos de un momento a otro. Karamatsu no sabía por qué tenían que huir de Choromatsu de esa manera, pero era verdad que le había dado mucho miedo la manera en que se había acercado a él, pues de verdad había sentido que su amigo había estado cerca de lastimarlo.

"Osomatsu... ¿Qué hacemos? No sé hacia donde correr y..." Karamatsu se vio perdiendo la consciencia por un momento. Desconocía lo que le estaba pasando, pero creía que entre más tiempo pasaba, tal pulsación se hacía más y más intensa.

Tan distraído estaba al pelear contra esta sensación incómoda, que no se había dado cuenta que había llegado a un callejón sin salida, esto, hasta que su cabeza se aclaró y pudo finalmente ver hacia donde había corrido..

"Karamatsu... no deberías huir así, tan sólo quiero ver lo que me estás ocultando" dijo Choromatsu al ver a Karamatsu retrocediendo.

"No... ¡No vengas!" exclamó Karamatsu al girar su cuerpo de manera de proteger a Osomatsu.

"Hmm..." murmuró Choromatsu al dejar de caminar. "¿Acaso me tienes miedo, Karamatsu?"

"¡No me gusta que actúes así! ¡¿Por qué estás haciendo esto?!" ante la pregunta del niño, Choromatsu no pudo evitar sonreír.

"Haha, te ves adorable así, no sé, me da la impresión de que ya te he visto así antes"

"A-ta..." Osomatsu sentía la inseguridad de Karamatsu, por lo que se vio formando un campo de fuerza alrededor de ellos. Choromatsu se vio divertido ante el intento de escudo del bebé.

"Haha, ¿qué se supone que es esto? Osomatsu-niisan, sí que puedes ser gracioso" dijo Choromatsu. "Puede que seas un dragón, pero sigues siendo una cría, ¿creíste que podrías superarme con una barrera tan frágil?"

"¡Choromatsu, basta! ¡No le hables así a Osomatsu! ¡Él no te hizo nada!" exclamó Karamatsu, logrando hacer que Choromatsu frunciera el ceño en respuesta.

"¿No me hizo nada? Sólo mírate, estoy seguro de que es su culpa que hayas vuelto a ser un niño. Sólo ve la manera en que huyes de mí. Antes de que él viniera nunca me habías dirigido una mirada como la de ahora" dijo Choromatsu al decir esto con seriedad. Karamatsu lo miraba consternado y asustado.

"Choromatsu, no sé de qué hablas, pero... ¡Sé que podemos resolver esto hablando! ¡Sólo debes dejar de asustarme como lo que estás haciendo!" exclamó Karamatsu.

"Eh... bueno, es verdad que eso es algo que Karamatsu diría, al menos aprecio que quieras resolver las cosas de forma pacífica" dijo Choromatsu "Dame a Osomatsu, si lo haces no me fijaré en lo que sea que tengas escondido"

"¿Qué...? ¿Qué quieres hacerle?... ¡No puedo hacer eso!" exclamó Karamatsu al abrazar a Osomatsu. "¡No pienso darte a Osomatsu! ¡No!"

"Hm... Karamatsu, ¿por qué es que nunca quieres renunciar a él? ¿por qué siempre tienes que llevarme la contraria?"

"¿Eh?"

"Mientras que Osomatsu parece que se divierte interponiéndose en lo que quiero"

"¡Choromatsu, estás actuando como un loco! ¡Osomatsu sólo es un bebé!"

"Esa cosa no es sólo un bebé, es un monstruo disfrazado de un híbrido entre humano y dragón nada más" dijo el mago al soltar una breve risa. "Karamatsu, vamos, no quiero pensar que algo esté mal contigo, pero no puedo pensar bien de ti si sigues sosteniendo a mi hermano"

"¿Tu hermano...? Dijiste que Osomatsu te recordaba a él, no que fuera él" dijo Karamatsu al mirar al otro con incredulidad.

"Son detalles, haha, estoy seguro de que mi hermano mayor quiso reencarnar en esta vida para protegerte... ¿Por qué? Ah, sí, por supuesto. Amor" dijo Choromatsu "Osomatsu-niisan, realmente me das asco, haha... ¿Por qué no puedo deshacerme de ti sin importar lo que intente?"

Karamatsu miró a su amigo con incredulidad, pues ahora mismo estaba carcajeándose sin explicación. ¿Es que acaso su amigo siempre había sido así? ¿Por qué no lo había notado?

"Choromatsu... yo..." mientras intentaba decir algo, la mirada de Karamatsu se volvió completamente vacía. Osomatsu reaccionó a esto, pues sentía que algo andaba mal.

"¿Hmm? ¿Karamatsu?" Choromatsu cuestionó al verlo mirando al suelo. El mago se veía confundido, pues Karamatsu parecía haber cambiado demasiado de un momento a otro.

"¿A-ta?"

"..." Ante la mirada distante del menor. Choromatsu lo miró con curiosidad.

"Vaya... ¿Karamatsu? Oye... ¿Estás bien?" preguntó el mago al acercarse un poco más. El gatito se subió al hombro de Karamatsu e inmediatamente miró a Choromatsu con hostilidad.

"¿A-ta?" cuestionó Osomatsu al no percibir respuesta de Karamatsu.

"Bueno, esto facilita las cosas, Karamatsu, entregame a Osomatsu" dijo Choromatsu al ahora intentar quitarle al bebé de los brazos; sin embargo, el agarre del menor no se suavizo. "¿Eh?"

"¿Qué piensa hacerle?"

"¿Eh? Karamatsu, ¿por qué me hablas de usted?"

"..."

"Karamatsu, oye, no te quedes callado"

"¿Karamatsu?" Karamatsu cuestionó. Choromatsu arqueó una ceja al ver la actitud del de ojos azules.

"Tú... ¿Sabes cómo te llamas?" preguntó Choromatsu. Karamatsu se quedó en silencio. "Oye, responde algo"

"No lo sé"

"¿Qué? ¿Cómo que no lo sabes?"

"No lo sé. No sé cuál es mi nombre" respondió el de ojos azules. Los ojos de Choromatsu dejaron de brillar luego de la confusión.

"¿Te parece si regresamos al castillo?" preguntó Choromatsu. Karamatsu miró a Choromatsu sin saber qué pensar.

"¿Piensa hacerle algo a este pequeño?" preguntó Karamatsu sin mucha emoción. El mago arqueó una ceja.

"¿Sabes quién es ese bebé?"

"Osomatsu" respondió el niño. Choromatsu no parecía entender; sin embargo, se sentía curioso por lo que estaba sucediendo. El bebé se sujetó de su playera mientras miraba con detenimiento a los ojos vacíos de Karamatsu.

"¿Y sabes algo del gato que tienes en el hombro?"

"No"

"¿Qué piensas sobre él?"

"Es lindo"

"Bien, esto es demasiado extraño... Volvamos al castillo para que te examine"

"¿Piensa lastimar a Osomatsu?"

"¿Qué? No, no, ¿qué dices? Sólo quería que me enseñaras lo que habías escondido y me dejé llevar, haha" dijo Choromatsu al sonreírle al menor, quien no reaccionó de ninguna manera.

"¿Está bien si sigo cargando a Osomatsu? Quiero cargarlo"

"¿Eh? Sí, supongo..." contestó Choromatsu al ofrecerle su mano. Karamatsu la miró con detenimiento. "Toma mi mano, volvamos a la habitación"

"De acuerdo..." contestó Karamatsu al darle la mano. Una luz los envolvió y pronto aparecieron dentro de la habitación de Choromatsu.

"Puedes sentarte o lo que gustes. No tienes que traer a Osomatsu en brazos todo el rato, seguro que es cansado, ¿no lo crees?"

"No. Osomatsu no pesa nada" contestó Karamatsu simplemente. Osomatsu parecía mirar a Karamatsu con curiosidad.

"A-ta..."

"Bueno, Karamatsu, toma asiento, no importa si quieres sostener a Osomatsu, pero siéntate" dijo el mago.

"Karamatsu" El niño pronto escuchó una voz en su mente. No estaba seguro, pero creía entender que ese era su nombre luego de escuchar la voz. Karamatsu tomó asiento poco después.

"Tu nombre es Karamatsu" dijo Choromatsu sencillamente. Karamatsu asintió a esto. "¿Sabes cómo me llamo yo?"

"No. No lo conozco"

"¿No me conoces?..." Choromatsu se veía exaltado por esta información. "¿Recuerdas tu vida aquí? Tu labor de caballero, los recuerdos de este mes, tu infancia..."

"No sé mucho al respecto"

"¿Y qué recuerdas con respecto a Osomatsu?"

"Lo encontré en una cueva. Lo vi nacer, lo cuide por tres semanas... adquirió forma humana, tenemos un lazo, alguien rompió sus dibujos... aunque no sé quién fue, no logro recordar" explicó Karamatsu.

"Vaya... me quejaría, pero empiezo a creer que ese lazo que formaron es el causante de que recuerdes a Osomatsu solamente. Incluso recuerdas lo de los dibujos pero no quien los rompió"

"No, no lo sé"

"¿Cuántos años tienes?"

"No lo sé"

"¿Tienes algún recuerdo aparte de los que mencionaste sobre Osomatsu? Me queda claro que sólo recuerdas tu interacción con él pero no a mí"

"No. No puedo recordar nada más, no sé si debería recordar más"

"¿Tienes padres?"

"No lo sé"

"¿Hermanos?"

"No lo sé"

"Aunque claramente posees conocimiento de las cosas, ya que puedes hablar y sabes a qué me refiero cuando te pregunto por algo"

"Sí"

"Pero supongo no recuerdas cómo las aprendiste y dices que no tienes otros recuerdos. ¿Hay alguien que conozcas aparte de Osomatsu?"

"No"

"¿Nada de nada?"

"Nada"

"¿Eso cómo te hace sentir? Asumo que al menos tienes sentimientos"

"Me siento vacío, triste... aunque me siento bien si cargo a Osomatsu. Sé que no estoy preocupado en este momento"

"Hmm..." Choromatsu creyó entender algo con eso por lo que lo miró con sospecha. "Supongo que te sientes protegido por él"

"Sí. Él me protege y yo lo protejo" dijo Karamatsu con una pequeña sonrisa.

"Así que asumo que has de tener un poco de personalidad gracias a esos pocos recuerdos que tienes con él... o tal vez no sea suficiente" dijo Choromatsu al quedarse pensando. "Aunque lo más probable es que te aferres a Osomatsu porque es lo único que conoces. Tal vez no es cosa de que poseas una personalidad, simplemente tienes en tus manos algo que te hace sentir que perteneces y te hace sentir que eres necesitado por alguien"

"..." Karamatsu tan sólo se quedó mirando a Osomatsu con una pequeña sonrisa.

"Debo de admitir que eso es interesante. Un cascarón vacío con sentimientos de cariño hacia un bebé... Probablemente no sientas que necesitas algo más aparte de a él, pero Karamatsu, eso no es sano para ti... ya que si te lo llegaran a quitar de las manos, perderías toda tu razón de existir"

"..."

"En estos momentos, Osomatsu es tu todo. Es tu razón de existir, es tu sentido de pertenencia y abarca los pocos recuerdos que conservas"

"..."

"Es por eso que no quieres soltarlo e incluso puedes sentir miedo al pensar que le haré algo, ya que si lo daño sería lo mismo que perjudicarte, ¿no es así?"

"Aunque es verdad que me siento vacío y en parte triste... No quiero que lastimes a Osomatsu"

"Me imagino que no. Entonces... ¿Me enseñarías aquello que estabas escondiendo antes? O bueno, lo que tienes dentro de tu ropa"

"No puedo"

"¿Por qué no?"

"..."

"Es Osomatsu, ¿verdad? Seguro te está pidiendo que no me digas. Ahora que estás vacío debe ser mucho más fácil entender lo que el bebé quiere decirte"

"..."

"Enseñame de una vez o te juro que me desquitaré con Osomatsu" dijo Choromatsu, ahora con los ojos brillado, al volverlo a encerrar en una burbuja lejos de los brazos de Karamatsu. "¿Qué tal te suena que le quite el aire? Puedo sofocarlo hasta morir"

"Ah... No... Osomatsu..." Karamatsu se vio nervioso al escuchar la amenaza del desconocido. "Por favor, regresame a Osomatsu, por favor..."

"¿Me enseñarás lo que tienes dentro de tu ropa?"

"Sí... pero por favor, regresame a Osomatsu"

"Seguro" dijo Choromatsu al chasquear los dedos y liberar a Osomatsu. Karamatsu abrazó al bebé y suspiró aliviado. "¿Entonces?"

"Uh..." Karamatsu sacó el collar y se lo enseñó a Choromatsu. Osomatsu miró hacia Choromatsu, quien se veía atónito al ver el collar.

"Karamatsu, ¿qué es esto?" preguntó Choromatsu al verse decepcionado. Karamatsu no parecía entender.

"¿Hm?..."

Alrededor del cuello de Karamatsu, yacía un collar en forma de cruz. Choromatsu lo miró con mucho desinterés, ya luego suspiró.

"¿Por qué ocultaste algo como esto? Cielos, ahora me siento ridículo" dijo Choromatsu al sujetar su frente y mirar hacia otro lado. "Si me hubieras enseñado el collar desde el principio entonces no hubiera habido problema, si serás..."

"No sé de qué habla"

"Me imagino que no. Eres sólo un cascarón vacío en este momento" al decir esto, Karamatsu se vio decaído. El de ojos azules miró el collar alrededor de su cuello, notando que este tenía la forma de un cráneo de dragón de color rojo. Se vio confundido. ¿Por qué había dicho el desconocido que tenía forma de cruz?

"A-ta..." Osomatsu le sonrió transmitiendo sus sentimientos. Karamatsu creyó entender que el bebé había disfrazado el collar con magia, por lo que prefirió no comentar nada al respecto. ¿Sería que ahora el extraño lo seguiría viendo como una cruz? Al pensar que tal vez sería demasiado estrés para Osomatsu, Karamatsu volvió a poner el collar dentro de su ropa.

"Meow" el gatito maulló aparentemente satisfecho con la resolución de la situación. Choromatsu volvió a suspirar.

"Me hiciste decir tantas cosas tontas, de verdad siento vergüenza en este momento... tal vez sólo debería olvidarlo. Sería mejor no tener que lidiar con esto" dijo Choromatsu al verse afectado por todo lo que había ocurrido, es sólo... ¿Qué no había sido ridículo perseguir a Karamatsu e incluso amenazarlo con hacerle daño a Osomatsu por algo como ese collar? Sí, quería que la tierra se lo tragara en ese momento.

"¿Quiere olvidarlo?"

"Sí, lo que daría por olvidar... De momento te envidio porque no recuerdas nada, haha" ante el comentario, Karamatsu abrazó a Osomatsu con tristeza.

"Pero no, suponiendo que decidiera olvidar, sería contraproducente porque ahora mismo no tienes recuerdos. Es molesto tener que lidiar con lo que pasó, pero tendré que aguantarme si quiero tratar contigo"

"¿Piensa hacerme algo?"

"Karamatsu, en primera, deja de dirigirte a mí de esa manera. Somos mejores amigos, dime por mi nombre"

"Amigos..."

"Mi nombre es Choromatsu"

"Choromatsu..." murmuró Karamatsu al quedarse repitiendo el nombre en su mente.

"Tal vez estés vacío, Karamatsu, pero podemos empezar de nuevo. Adquirirás experiencias aquí y podrás volver a formar tu personalidad. Te ayudaré a conseguirlo" dijo el mago con una sonrisa.

"Uh..." murmuró el menor al pasar unos segundos. Se veía ligeramente en conflicto.

"¿Qué sucede? Karamatsu, entonces, ¿cómo me llamo?"

"No lo sé"

"¿Ah? Pero justo te acabo de decir. Mi nombre es Choromatsu. Repite mi nombre"

"Choromatsu..."

"¿Entonces? ¿Cuál es mi nombre?"

"Choro... ugh" Karamatsu sujetó su cabeza con una de sus manos. "Mi cabeza... duele..."

"Ya veo..." murmuró Choromatsu al creer poder entender algo con lo que observaba. "Parece que sí eres un cascarón vacío, bueno, casi completamente vacío"

"¿Por qué?..."

"Pareces incapaz de formar nuevos recuerdos por lo que puedo ver, aunque me intriga la razón de que sí recuerdes las cosas que tienen que ver con Osomatsu. Dime, ¿recuerdas algo de lo que acaba de ocurrir?"

"Me amenazaste con quitarme a Osomatsu"

"¿Dónde estábamos antes de todo esto?"

"No lo sé"

"¿Y qué cosas te acabo de preguntar?"

"No lo recuerdo" contestó Karamatsu al verse notoriamente angustiado. Choromatsu lo miró con intriga.

"¿Sabes por qué no puedes recordar?"

"Mi cabeza me duele cuando intento recordar"

"¿Te duele recordar cuando se trata de Osomatsu?"

"No" respondió Karamatsu quien miraba con cariño al bebé en sus brazos.

"Parece que tienes un caso de memoria a corto plazo muy severo..." comentó Choromatsu. "Lástima que no parece que se pueda arreglar, podría intentarlo y ver que tan dañada está tu mente"

"No... no quiero"

"Ah, descuida no intentaré nada ahorita. Tienen que pasar 48 horas antes de que intente utilizar magia tan delicada contigo. No quisiera terminar dejándote en un estado cercano a la muerte"

"¿Qué piensa hacerme entonces?"

"Bueno , como no puedes formar recuerdos que no involucren a Osomatsu, te diré ya que igual lo olvidarás"

"Yo..."

"Pienso abrirte la cabeza y mirar tu cerebro, ya entonces puedo intentar repararlo con magia, haha"

"¿Qué? No, yo no... no quiero, no..." dijo Karamatsu al sonar muy asustado, temblaba mientras apartaba la mirada de Choromatsu con nerviosismo.

"Descuida, me aseguraré de dormirte antes de que haga eso. Pero como dije, no te preocupes, será dentro de dos días" al decir esto, Karamatsu comenzó a lagrimear por el miedo que sentía. No importaba que tuviera a Osomatsu en brazos, realmente no le había gustado escuchar eso.

Osomatsu por su parte se quedó mirando a Choromatsu con desagrado. Parecía reaccionar de esta forma ante el miedo que Karamatsu transmitía, el bebé entendía que Choromatsu era el causante de su miedo y ahora parecía regañarlo con la mirada-

"Haha, ¿acaso me estás queriendo recriminar por asustar a tu pareja? Debo aceptar que eso es tierno de tu parte. No puedes hacer nada, Osomatsu-niisan. No me importa si no eres él exactamente, igual te digo que sólo podrás observar sin poder hacer nada" dijo el mago al mirar al bebé, quien seguía regañando al contrario con la mirada. "Pero bueno, ahora sí me voy para recolectar los ingredientes para tu comida. Nos vemos más tarde, Karamatsu"

Karamatsu miró al extraño salir de la habitación. ¿Qué estaba pasando?

"Osomatsu... ¿quién era esa persona? No sé que estoy haciendo aquí" dijo Karamatsu de repente. El gatito en su hombro se bajó y en cambio se sentó por un lado de la cama para mirar al de ojos azules con atención.

"Choro-chan" escuchó Karamatsu en su mente. El niño se quedó pensando al respecto.

"No sé quien es... yo... no logro recordar, yo..." el niño empezó a lagrimear al sentir frustración. "Me siento muy confundido, sé mi nombre... pero no reconozco nada, sólo puedo recordar a Osomatsu"

"A-ta..." Osomatsu se cambió de posición para quedar recargado contra su hombro, Karamatsu acomodó sus brazos para poder cargarlo apropiadamente según el bebé se movía.

"¿Qué será de mí? Tengo miedo, no entiendo qué pasa..."

"Meow, purr" el gatito empezó a ronronear, motivando al niño a acariciarlo. Karamatsu se vio atraído por el sonido y se quedó acariciándolo, creía sentirse mejor al quedarse distraído haciendo esto.

"Gracias... Me hacen creer que no es tan malo estar vacío" dijo el niño, causando que su collar empezara a brillar. Karamatsu sujetó el collar usando la mano que estaba acariciando al gatito y lo miró. En su mente pudo ver la última escena de Choromatsu despidiéndose hasta verse a sí mismo hablando y acariciando al gatito.

"¿A-ta?"

"Osomatsu... no estoy seguro, pero... este collar parece poder enseñarme lo que acaba de ocurrir. ¿Dijiste que su nombre es 'Choro'?"

"Choromatsu" Escuchó en su mente. Karamatsu creyó ser capaz de recordarlo ahora por algún razón. El collar empezó a brillar nuevamente, reproduciendo un diálogo en su mente..

"Parece que tienes un caso de memoria a corto plazo muy severo..."

"¿Tengo memoria a corto plazo?..." comentó Karamatsu al mirar al collar. "Entonces... ¿este collar me está ayudando a mantener mis recuerdos? No entiendo cómo funciona en realidad..."

Karamatsu se quedó acariciando al gatito con una pequeña sonrisa en su rostro.

"Parece que este collar me deja mantener los recuerdos que forme... al menos parece que hace eso" dijo el niño al asentir lentamente. "Osomatsu... ¿Está bien que te quiera? Sé mi nombre, pero no sé de dónde vengo y no conozco nada sobre mí. Eres la única persona a la que siento que conozco. Sé que sólo han sido tres semanas... pero son muy importantes para mí, ya que es lo único que conservo como recuerdos"

"A-ta" Osomatsu recargó su manita sobre el rostro del más grande. Karamatsu sonrió.

"No diré que no tengo miedo o que no me siento nervioso por estar así, pero, mientras te tenga conmigo... creo que puedo sobrellevar esto" dijo el niño al ahora mirar al gatito y acariciarle las orejas. "También puedes unirte, eres muy lindo y parece que a Osomatsu le agradas también"

El gatito le ronroneó mientras usaba su cabeza para hacerle un gesto de apreciación contra su mano. Karamatsu le esbozó una tierna sonrisa al ver esto. Creía que tal vez sí sería posible para él salir adelante de la dura situación en la que se encontraba.

¿Quién era realmente? ¿Tenía un pasado? ¿Qué le gustaba? ¿Qué le desagradaba? ¿Habría quien supiera al respecto de él? Eran cosas que le interesaba conocer y en el fondo de su mente le preocupaba, pues, si tenía problemas de memoria a corto plazo, quería decir que algo le había sucedido y que ahora había perdido varios años de su vida de un momento a otro. De momento le reconfortaba tener el collar, pues parecía ser una herramienta muy útil... ya que sin él, realmente sería un cascarón vacío e inútil.

xXxXxXx

A la mañana siguiente, Karamatsu abrió los ojos lentamente y pudo observar, con los ojos entreabiertos, el adorable rostro del bebé frente a él. Se veía que estaba durmiendo plácidamente; sin embargo, al notar una sensación húmeda, el niño se incorporó y examinó el origen.

Sus ojos se quedaron petrificados en la sangre que cubría las cobijas. Al seguir el rastro, se percató de que venía de la cabeza del bebé, cosa que le preocupó mucho.

"¡Ah! ¡Osomatsu!" exclamó Karamatsu al ver al bebé respirando pesadamente. ¿Qué habría sucedido?

"¿Karamatsu? ¿Qué sucede?" preguntó Choromatsu desde la cama de arriba. Karamatsu sujetó al bebé con delicadeza y se paró de la cama. El gatito parecía examinar la sangre de la cama con interés.

"Es Osomatsu, está sangrando mucho, ¿qué hago? ¿qué debería hacer?" preguntó el niño al sonar exaltado.

"Necesito revisarlo, pero, para eso tienes que separarte de él"

"¿Qué? Pero..."

"Descuida, podrás ver lo que haga aquí. No lo llevaré lejos, sólo digo que tendrás que soltarlo"

"Está bien" dijo Karamatsu al entonces ver a Choromatsu chasquear los dedos. Una mesa metálica apareció en el centro de la habitación. El mago le gestionó al menor que dejara al bebé sobre la mesa, cosa que hizo con mucho nerviosismo. Choromatsu acomodó a Osomatsu en el centro de la mesa, sobre una toalla para evitar que tocara la superficie fría, y lo observó con atención.

"Hm... parece ser que la base de sus pequeños cuernos está sangrando por alguna razón" comentó Choromatsu.

"Gah..." Osomatsu abrió sus ojitos, miró a Choromatsu y a Karamatsu antes de empezar a quejarse. El bebé ahora había pasado a rascarse bajo los cuernos con mucha agresividad.

"Osomatsu..." Karamatsu se sintió consternado al ver esto. "¿Por qué...?"

"Por la manera en que se está rascando, diría que está intentando arrancarse los cuernos"

"¿Pero por qué haría algo así?"

"No lo sé, pero asumo que ha de ser una comezón severa. Tendré que preparar un ungüento para ponerle, de momento tendrás que distraerlo y motivarlo a que no se rasque"

"¿Estará bien...?"

"Probablemente esté débil por un buen rato, perdió una cantidad decente de sangre; sin embargo, estará bien, sólo debes vigilarlo" dijo Choromatsu al ahora dedicarse a limpiarle la sangre . "Ah... es demasiada, creo que tendrá que tomar otro baño. ¿Crees que puedas manejarlo?"

"Sí, yo lo baño"

"Sólo ten cuidado con su cabeza cuando lo bañes" dijo Choromatsu "Yo me encargaré de prepararle una poción para que se pueda recuperar mejor, ah y de cambiar las cobijas porque están llenas de sangre" agregó el mago al chasquear el dedo, automáticamente cambiando la ropa de cama al instante.

"Sí, gracias" respondió Karamatsu al ver a Choromatsu salir de la habitación. "Osomatsu, bebé, no debes rascarte de esa manera. Sé que tienes comezón, pero no está bien que te saques sangre"

El gatito, luego de examinar las manchas de sangre, se quedó mirando en dirección de Karamatsu, quien reconfortaba al infante como mejor podía.

"Te daré un baño, pero tienes que ser más amable contigo mismo, me preocupa que te lesiones de esa manera" dijo Karamatsu al ahora escuchar al bebé comenzar a llorar. "Osomatsu, ¿por qué te estás rascando?"

"Bah..." el bebé le transmitió sus sentimientos, cosa que dejó a Karamatsu sin saber que decir.

"Tú... Osomatsu, ¿no te gustan tus características de dragón? ¿por qué...?" Ante la pregunta, Osomatsu sollozó con mucha más fuerza. "Ah, lo siento, no quise alterarte. Vamos, te sentirás mejor después de que tomes un baño"

Tiempo después de que bañara a Osomatsu, Choromatsu regresó con lo que le faltaba de ingredientes y preparó el ungüento para Osomatsu. Luego de ponerlo sobre la herida, esta empezó a cicatrizarse.

"Vaya..." murmuró el de ojos azules al mirar la rapidez.

"Sí, menos mal que ya se está cerrando, pero la costra seguramente le va a dar más comezón. Si lo ves rascarse tienes que insistir en no dejarlo"

"De acuerdo" contestó Karamatsu. Choromatsu lo observó con interés. "¿Qué sucede?"

"Nada, tan sólo me preguntaba lo que estará sucediendo en tu mente, me interesa que ya sea mañana..."

"¿Qué?... ¿Por qué esperas que sea mañana?"

"Por nada en especial, de momento sólo preocupate por Osomatsu" dijo Choromatsu. Karamatsu asintió lentamente. "Regresaré a buscar las cosas para la comida de Osomatsu, no pude buscarla en paz por tener que regresar a preparar el ungüento, pero bueno ya vengo"

"De acuerdo" contestó Karamatsu al tener a Osomatsu en brazos y ver a Choromatsu irse. Osomatsu se quejaba mientras Karamatsu lo cargaba, aparentemente quería seguir rascando sus heridas. El niño miró a Osomatsu y en cambio lo acunó.

"A-ta..."

"No, no, Osomatsu, no te rasques, bebé" dijo Karamatsu al evitar que Osomatsu se abriera las heridas. Al no poder rascarse, parecía sentir mucha frustración, cosa que lo llevó a llorar muy insatisfecho. "Shh... Osomatsu, descuida, todo está bien, estoy aquí contigo, no te preocupes"

"Mmmmmh" el bebé no parecía calmarse, pues la necesidad de rascarse no cesaba. El collar de Karamatsu empezó a brillar e inmediatamente escuchó una voz en su mente.El niño comenzó a repetir.

"Sakura... sakura... yayoi no, sora wa..." al escuchar al más grande cantar, Osomatsu no pudo evitar voltear a ver su rostro con curiosidad, esto, a pesar de que quería seguir rascándose

"¿A-ta?"

"Miwatasu kagiri... kasumi ka, kumo ka... Nioizo izuru..." mientras cantaba, Karamatsu escuchó una voz dentro de su cabeza, la cual percibía de parte de Osomatsu.

"Izaya... Izaya... Miniyukan..." cantó el niño junto con la otra voz en su mente. Una vez que terminó de cantar, se fijó que Osomatsu había cerrado los ojos. ¿Habría servido para calmarlo?

Karamatsu sonrió al notar que poco tiempo después, el bebé parecía realmente estar dormido.

"Meow..." Al escuchar el maullido, el niño volteó hacia la cama y decidió sentarse. El gatito se acercó para examinar al bebé y en respuesta lamió su rostro.

"¿Estás preocupado por él? Yo también lo estoy, no sé por qué a Osomatsu no le gustan sus características de dragón, pero..." Al mirar al gatito mirarlo con atención, procedió a explicar. "Parece que puedo percibir sus sentimientos, puedo comunicarme con él de alguna manera... Me hace muy feliz. Me hace sentir que tengo muchas cosas a pesar de que no tenga nada, pero, creo que Osomatsu realmente es mi todo"

El gatito entonces se movió para lamer el rostro del niño, quien sonrió ante el gesto del felino.

"Gracias, a mi también me agradas" contestó Karamatsu. "Cuidemos a Osomatsu juntos, seguro que le gustará la idea" Al decir esto, el niño se quedó meciendo al bebé en sus brazos con suavidad.

Al día siguiente, Choromatsu guió a Karamatsu, quien llevaba a Osomatsu y al gatito con él, a la cabaña, donde el mago lo hizo bajar por unas escaleras que estaban debajo de un piso falso. El menor tuvo mucho cuidado, pues bajaba mientras sujetaba a Osomatsu y al gatito, el cual se había subido a su hombro para acompañarlos. Choromatsu entonces bajó para dirigirlos dentro del lugar, el cual era un inmenso sótano, el cual se veía estaba siendo usado para hacer experimentos y preparar pócimas. En medio del lugar se encontraba una plataforma en la cual yacía una silla en el centro.

El gatito se bajó del hombro de Karamatsu y se quedó mirando la escena, mientras que Karamatsu miraba a la silla muy confundido.

"¿Qué es este lugar?..."

"Quiero examinarte y ver si puedo hacer algo por tu memoria a corto plazo, aunque es verdad que ya no te ves tan fuera de ti mismo. Pero... de todas formas quiero poder examinarte. Tengo formas menos abrasivas que eso, hmm... aunque no, me gusta la idea de examinarte"

"¿De qué hablas? ¿Examinarme?..."

"Así es, ya sabes, quiero abrir tu cráneo y mirar tu cerebro con mi magia. Si uso más directamente en tu cerebro mientras lo veo, seguro que puedo ayudarte con ese problema que tienes"

"No... No quiero, no..."

"Ahora sí tendrás que darme a Osomatsu, ya que no queremos que lo manches de sangre" dijo Choromatsu al hacer que Osomatsu levitara hacia él. Osomatsu miró con angustia a Karamatsu, quien inmediatamente correspondió la expresión.

"¡Osomatsu! ¡No!"

"¡Mmmmh!" exclamó Osomatsu al querer resistirse a la magia; sin embargo, Choromatsu intensificó el poder que estaba usando, dejando al bebé sin manera de escapar.

"Ahora te toca a ti, Karamatsu" dijo Choromatsu al apuntarlo con una mano, quería empujarlo a la silla con su energía; no obstante, sin esperarlo, el gato negro que miraba la escena corrió hacia Karamatsu y cambió de forma. Con un escudo que parecía hecho a base de humo negro con púrpura: detuvo el ataque del mago abruptamente. Karamatsu, Choromatsu y Osomatsu miraron al desconocido frente a ellos.

"Ya presencié suficiente" dijo un joven con apariencia de aproximadamente 20 años, el cual usaba una capucha con orejas y de la parte de atrás de su vestimenta mostraba una cola de gato. Sujetaba lo que parecía un cetro con una pata enorme en la pata que hacía juego con el atuendo. Una esfera de cristal colgaba de una cadena, parecía ser de donde salía la energía para crear el escudo.

Casi inmediatamente, un círculo mágico apareció alrededor de Choromatsu, dejándolo incapaz de moverse. El mago no se veía feliz. Diversos magos, los cuales tenían la capucha puesta a forma de que no se les viera la cara, usando atuendos púrpura oscuro, aparecieron para mantener el círculo mágico funcionando y no dejar que Choromatsu pudiera escaparse.

"Bajo el nombre de la máxima autoridad del reino de Eterna, Choromatsu, o como bien lo conocen: 'El hechicero Oscurantista', queda arrestado. Tiene derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en el tribunal de justicia" dijo el joven al mirar a Choromatsu con una expresión penetrante, expresión que el de ojos color esmeralda le regresó.

Karamatsu sujetó a Osomatsu luego de que la energía púrpura del joven transportara al bebé hasta sus brazos. El de ojos color zafiro se veía muy agradecido por recuperar a Osomatsu; no obstante, se quedó presenciando la escena frente a él. Entendía que estuvieran arrestando a Choromatsu, pero eso no aclaraba totalmente su confusión del momento. Osomatsu igualmente observaba la escena con intriga.

¿Qué significaba todo esto?

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen4U.Com