Chào các bạn! Truyen4U chính thức đã quay trở lại rồi đây!^^. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền Truyen4U.Com này nhé! Mãi yêu... ♥

Juicio

"Bajo el nombre de la máxima autoridad del reino de Eterna, Choromatsu, o como bien lo conocen: 'El hechicero Oscurantista', queda arrestado. Tiene derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en el tribunal de justicia" dijo el joven al mirar a Choromatsu con una expresión penetrante, expresión que el de ojos color esmeralda le regresó.

Karamatsu sujetó a Osomatsu luego de que la energía púrpura del joven transportara al bebé hasta sus brazos. El de ojos color zafiro se veía muy agradecido por recuperar a Osomatsu; no obstante, se quedó presenciando la escena frente a él. Entendía que estuvieran arrestando a Choromatsu, pero eso no aclaraba totalmente su confusión del momento. Osomatsu igualmente observaba la escena con intriga.

"Heh... conque ocultandote en forma de gato, nada mal... Sí que se han vuelto más atrevidos si tuvieron que recurrir a eso" dijo Choromatsu al mirar al joven con una mueca llena de burla.

"Lo mismo podría decirte" contestó el joven de ojos amatista, esto, antes de elevar su cetro y golpear el piso dos veces. Al realizar esta acción, los magos alrededor del círculo mágico invocaron diversas ataduras, las cuales mantuvieron juntas las muñecas de Choromatsu.

"Hm, ataduras anti mágicas... ¿Se podría saber de que estoy siendo arrestado? No recuerdo haber cometido ningún crimen que lo amerite"

"Me imagino que no has de recordar, pero dejemos eso para cuando estés en el juicio. No tengo más que decirte"

"¿Ah? ¿Entonces no piensas anunciar cuáles fueron mis delitos?" El joven de ojos amatista ignoró la pregunta y entonces miró a los magos alrededor del círculo. Choromatsu entonces miró a Karamatsu sin mucha expresión; no obstante, le dedicó una pequeña sonrisa, la cual dejó al de ojos color zafiro sintiéndose nervioso.

"Llévenselo" dijo el joven simplemente. Los magos asintieron e inmediatamente desaparecieron junto con Choromatsu.

"Ah..." Karamatsu se veía sorprendido por esto. El joven miró al niño con algo de tristeza, sin embargo, intentó no demostrarlo mucho.

"¿Te parece si salimos de aquí primero antes de hablar?" Ante la sugerencia, Karamatsu lo miró y entonces asintió. El joven levantó su cetro y posteriormente golpeó el piso para teletransportar a los tres fuera de la cabaña.

"Ahh..." Osomatsu miró a su alrededor, sonrió contento por ya no estar en ese obscuro lugar. Karamatsu miró al bebé mientras éste soltaba unos soniditos de curiosidad, el de ojos azules acarició su cabello cariñosamente.

El mago con atuendo de gato observó al bebé fascinado, se quedó así unos segundos antes de aclararse la garganta y serenarse para poder hablar con él. Esperaba no se notara su vergüenza por lo anterior.

"Primero que nada, lamento no haberme presentado antes, era una situación delicada..." dijo el joven al ser interrumpido por Karamatsu.

"Descuida, entiendo que no pudieras mostrarte" dijo Karamatsu simplemente. El joven miraba al niño con tristeza, sus ojos color zafiro, los cuales se veían vacíos, honestamente le mortificaban.

"Mi nombre es Ichimatsu, soy un miembro especial de la asociación de magos del reino de Eterna. Fui asignado a trabajar en tu caso, bueno, al menos para darle seguimiento, pero no te aburriré explicando los detalles" explicó Ichimatsu. Karamatsu negó lentamente con la cabeza.

"Descuide, estoy muy confundido en este momento, así que aprecio que pueda explicarme lo más que pueda... No sé si lograré entender todo, pero me siento mejor al escucharlo explicar"

"Entiendo, bien, el caso de Choromatsu se ha extendido por mucho tiempo, tanto que diversas personas han seguido la tarea de vigilarlo y reunir evidencia"

"¿Reunir evidencia?"

"Así es. Choromatsu es un criminal de rango superior, incluso pudo haber inaugurado una nueva categoría por la atrocidad que representa su caso" explicó Ichimatsu. Karamatsu asintió lentamente dispuesto a escuchar más.

"Para su caso se decidió declararlo culpable por evidencia, así que yo soy uno de los que le fueron asignados para vigilarlo y juntar pruebas" explicó Ichimatsu.

"Oh..."

"Lamentablemente se requieren fuertes y numerosas pruebas para poder enjuiciar y sentenciar a un criminal sin llevar a cabo un juicio que pueda permitirle ganar su libertad. En este caso sólo podría ganarla si la evidencia no es considerada suficiente. No se suele usar mucho esta opción, pues se considera que los criminales tienen derechos al igual que las demás personas; sin embargo, este proceso es posible para los casos más delicados y peligrosos como el de él"

"Ya veo..." Ichimatsu guardó silencio y observó al niño que no reaccionaba demasiado. Suspiró.

"Lo siento, me dejé llevar... supongo que fue demasiada información"

"Así que... ¿Choromatsu será sentenciado sin un juicio?" preguntó el niño sencillamente. Ichimatsu asintió un par de veces.

"No será un juicio normal; sin embargo, se mostrarán las pruebas recolectadas en su contra para que el juez pueda verlas y así autorizar la proyección de los recuerdos del criminal para corroborar los hechos. No hay necesidad de abogados, tan sólo el juez toma la decisión según el número y calidad de pruebas recolectadas, si estas son insuficientes, el permiso para inspeccionar sus recuerdos es denegado" explicó Ichimatsu "De momento lo han de tener encerrado o bajó inspección médica de alta seguridad en lo que te transporto al lugar"

"¿Hm? ¿A mí?"

"Sí... Lamento decir esto, pero eres una víctima de sus crímenes. Llevarte es necesario para reforzar las pruebas recolectadas en su contra, de hecho, con tu presencia es seguro que el criminal será declarado culpable con mucha más facilidad" explicó el joven. "Por lo que entiendo de la situación, el criminal solía borrar sus propios recuerdos, así que la evidencia en este caso con más razón debe de ser lo más completa posible. Todo esto puede llevar a conseguir un permiso para la proyección de recuerdos del alma, recuerdos que trascienden el cerebro humano, permiso el cual es casi imposible de obtener"

"Entiendo" respondió Karamatsu. Ichimatsu se veía consternado. No conocía toda la extensión por lo que había pasado el contrario, pero podía contemplar que el de ojos zafiro estaba profundamente dañado.

"Me disculpo por no haber podido detenerlo antes de que terminaras involucrado. Es un mago muy hábil y es muy bueno ocultando su presencia, esto incluye su rastro mágico" Ichimatsu entonces se inclinó a manera de expresar su sentir. "Sin embargo, nada puede justificar mi incompetencia al no lograr ayudarte. Te doy mi palabra que seré responsable por mi error y me aseguraré de proveerte mi ayuda en toda forma posible, aunque esto signifique poco a comparación del horror que viviste"

"Descuide, fue de mucha ayuda cuando era un gatito, también me salvó de que me abrieran el cráneo y me regresó a Osomatsu. Me siento muy agradecido" respondió Karamatsu. Ichimatsu nuevamente se quedó mirando al bebé, quien chupaba su mano mientras lo miraba con intriga.

"Por cierto, sabía sobre este bebé por mi tiempo observando, pero como sólo pude ver, no sé mucho sobre él. Al estar encargado del caso como el observador, necesito poder dar un informe al respecto" Karamatsu se vio consternado al escucharlo. Ichimatsu procedió a aclarar. "Sé que probablemente te sentirías mejor ocultando la presencia de este niño; sin embargo, si no hay explicaciones de nada, el bebé terminará siendo separado de ti. Si me explicas al respecto, puedo lograr un acuerdo con la asociación y que consideren el caso según vean apropiado"

"¿De verdad?..."

"Sí. He visto lo bien que has cuidado a este pequeño. El criminal parecía cooperar al principio, aunque al final dejó salir su verdadera naturaleza; sin embargo, si su guardián resultaras ser tú, es más posible que te dejen conservar al niño"

"¿Es posible que no me separen de Osomatsu?"

"Habrá que dialogarlo, pero me esforzaré en que así sea" dijo Ichimatsu "Pero como dije, tendrás que explicarme lo que sepas de la situación si quieres que te ayude"

"Sí. Lo haré, pero... ¿Qué sucederá ahora? Se llevaron a Choromatsu y ahora nos quedamos aquí... ¿Nos llevará teletransportándonos a ese lugar?"

"Oh, no. No podría hacer eso, es por esa razón que me quedé aquí y mandé al resto de los magos con el criminal"

"¿Hmm?"

"El reino de Eterna está repleto de partículas mágicas. Estas partículas las respiran las personas que viven ahí todos los días, quiero decir que tu cuerpo no está acostumbrado. No entiendo mucho sobre el bebé todavía, pero, por lo que puedo observar, es evidente que las partículas no le afectarán negativamente; no obstante, al estar contigo, no es una opción sólo mandarlo"

"Oh... pero, al menos sé que no tengo magia. No debería ser capaz de vivir en ese lugar, moriré al entrar en dicho territorio"

"No. Afortunadamente eso no es verdad"

"¿Qué quiere decir?" preguntó Karamatsu simplemente. Ichimatsu se quedó pensando en cómo decirlo por unos segundos.

"Es parte del caso, pero, en realidad sólo crees que no tienes magia. No conozco todos los detalles de lo que te sucedió; sin embargo, sé que esto es verdad ya que estás en este sitio y tienes esa creencia. Más detalles al respecto serán hablados cuando se expongan todas las pruebas"

"Oh... "

"Pero bueno, me gustaría seguir hablando; sin embargo, necesitamos movernos"

"¿A donde?"

"Hay un tren que podemos tomar que va hacia el reino de Eterna, tardaremos unos días en llegar, pero es perfecto para acostumbrar a tu cuerpo a recibir las partículas mágicas sin sobrecargarlo, así mismo, deberías recuperar tu magia por completo cuando lleguemos" explicó Ichimatsu. Karamatsu asintió sin sentir mucho al respecto.

"Ya veo... Es difícil de creer, pero confiaré en usted" dijo Karamatsu.

"Descuida, Karamatsu, ya todo está bien. Ustedes ya no podrán ser heridos por ese criminal, están bajo la protección de la asociación"

"Entiendo..."

"También te conseguiremos ayuda para ver lo que se puede hacer por el daño mental que recibiste"

"Mhm, pero... ¿Qué pasará con este lugar? Hay un lugar en especial que no me gustaría abandonar..." dijo Karamatsu al pensar en la colina con el árbol de sakura. "Es este lugar en la colina en el jardín del castillo, hay una tumba con mi nombre y el de Osomatsu"

"Ese lugar está en la lista de evidencias de uno de los observadores. Yo también lo he visto así que me consta que es una evidencia muy grande. Si te reconforta, el lugar será reubicado en el reino de Eterna para facilidad de inspección"

"Ya veo..."

"Esta cabaña claramente será reubicada también, al igual que la habitación del castillo. Son todos los lugares pertinentes involucrados en el caso"

"Había una habitación con notas en la cabaña... ¿Seguirá igual?" ante la pregunta, Ichimatsu arqueó una ceja sin entender.

"Pues... Seguro que sí, los lugares se mantienen intactos ya que probablemente las notas de las que hablas han de contener mucha información que sirve para sentenciar al criminal" dijo Ichimatsu. Karamatsu esbozó una pequeña sonrisa. El collar alrededor de su cuello parecía brillar luego de la explicación de Ichimatsu.

"No entiendo por qué... pero me siento muy feliz de que así sea" dijo Karamatsu. Ichimatsu se quedó en silencio por unos segundos. Ya entonces le ofreció su mano a Karamatsu.

"Entonces, ¿nos vamos? Seguiremos la conversación en el tren" Karamatsu miró su mano.

"Aunque... ¿Qué hay de las cosas que necesita Osomatsu? Su ropa y..."

"No hay de qué preocuparse, podrás encontrar todo lo necesario en el tren... ya que de no haber algo, se puede conseguir con facilidad usando magia"

"Oh... entiendo, sí, suena conveniente" respondió el niño. Ichimatsu lo miraba con intriga, era definitivamente interesante la forma en que expresaba emoción de momento a momento y como a veces carecía de esto; no obstante, por lo que sabía, era entendible luego de que perdiera su memoria tan de repente.

Antes de tomar la mano del joven, Karamatsu miró hacia la entrada del bosque. Osomatsu miró en dicha dirección antes de mirar al de ojos color zafiro detenidamente.

"Nosotros... ¿Volveremos a este lugar?"

"No, no lo harán. Regresarás a tu hogar, Karamatsu"

"A mi hogar..." murmuró el niño sin mucho en qué pensar. "¿Es normal que me sienta algo triste de dejar este sitio?"

"Sí, es normal, aunque tus lugares favoritos serán trasladados, eso debería animarte"

"Hmm... Sí, supongo" dijo el niño al ahora sujetar la mano de Ichimatsu. El joven usó su cetro para teletransportarse a una estación de tren. Karamatsu miraba este lugar con curiosidad, miró a su alrededor, notando que se encontraban dentro de algún lugar del bosque, pues podía divisar el castillo a la distancia.

Los tres esperaron por el tren, el cual llegó a la estación cinco minutos después.

"¿Karamatsu?" Ichimatsu miró al niño, quien miraba hacia el castillo a la distancia. El collar alrededor de su cuello parecía brillar. "¿Todo bien?"

"Sí..." murmuró el niño al sentir unas lágrimas bajar por su rostro. Sentía una profunda y compleja tristeza que no podía explicar. ¿Qué era de este lugar que le causaba tanto sentimiento? Sabía que debía irse, pero, de alguna manera se sentía renuente.

"A-ta" Osomatsu llamó a Karamatsu, quien lo miró poco después. El bebé asintió lentamente y le dedicó una gran sonrisa, transmitiendo sus sentimientos en el proceso.

"Sí... tienes razón, no debo verlo como un adiós. No está bien aferrarme a este lugar sólo porque es lo único que conozco... Es algo bueno que podamos irnos y no mirar atrás" dijo Karamatsu al interpretar lo que sentía de parte del bebé.

Ichimatsu miró el intercambio con mucho interés. De alguna manera se sentía feliz por ver que esto fuera posible. Karamatsu miró a Ichimatsu y en seguida tomó su mano.

"Gracias por salvarme" dijo Karamatsu al joven, quien asintió levemente antes de llevar de la mano al niño dentro del tren.

Los tres entraron al tren que parecía transportar a muchas personas del reino mágico. Karamatsu los miró con intriga mientras seguía a Ichimatsu ciegamente por el lugar. Le llamaba la atención las instalaciones modernas. Ichimatsu usaba su magia para ocultar las características de dragón del bebé, como no había antecedentes de algo similar, debía cerciorarse de que viajaran seguros y no llamar la atención de alguien indeseado; no obstante, las personas inevitablemente los miraron, pues debía admitir que el bebé era demasiado adorable como para no causar que voltearan a verlos. Era de sentido común que esto fuera a pasar con cualquier bebé.

"¡Oh, pero qué lindo bebé!" exclamaron dos mujeres que iban sentadas. Al hacer dicha exclamación, más personas los miraron con curiosidad.

"¡Es tan chiquito!" exclamó una niña que iba sentada con su padre y madre. Karamatsu debía admitir que se sentía un poco nervioso, mientras que Osomatsu parecía apreciar la atención que estaba recibiendo.

"¡Bah...!" exclamó el infante con una gran sonrisa. Los pasajeros se veían muy enternecidos por el gesto. Ichimatsu entendía la respuesta de la gente; sin embargo, no podía permitir que empezaran a pedir cargar al bebé o algo por el estilo, por lo que se apresuró a llegar al vagón de clase alta, donde ingresaron a un camarote y pudieron finalmente relajarse.

"Sí que Osomatsu llama la atención eh..." dijo Ichimatsu al soltar un suspiro. Karamatsu miró la habitación, encontrando interesante todo lo que había.

Ichimatsu igualmente observó el lugar: El piso era de alfombra, en la esquina derecha yacía una mesita ,con un menú en el centro, en medio de dos sofás. A su izquierda se encontraba un closet con su compartimiento para el equipaje en la parte de arriba, a la derecha del closet se encontraba una litera muy linda con un set de escaleras de madera pegada a la pared a su lado derecho. Un escritorio quedaba a dos metros de distancia de las escaleras seguido por la gran ventana que quedaba frente a la mesita. Había una puerta en la esquina inferior derecha, la cual probablemente conectaba con el baño.

"Vaya... que bonito lugar" comentó Karamatsu al acercarse al frigobar que se encontraba en la esquina de la habitación a un par de metros de la puerta que conectaba con el baño. "¿Qué es esto?"

"Es un frigobar, se usa para guardar alimentos que necesitan temperaturas muy bajas" explicó Ichimatsu al entonces usar su cetro para hacer aparecer un corral para el bebé cerca de donde se encontraban los sofás. Karamatsu miró esto con curiosidad. "Puedes dejar a Osomatsu a que juegue aquí adentro" agregó al hacer aparecer unos cuantos juguetes dentro.

"Pero..."

"Sé que no te sientes seguro sin Osomatsu en brazos, pero debes dejar que el bebé se distraiga con otra cosa. Si lo traes cargado todo el tiempo lo puedes malacostumbrar" explicó Ichimatsu "Aparte de que debes descansar de traerlo tanto tiempo cargado"

"Osomatsu no pesa nada, pero... es verdad que lo puedo malacostumbrar..."

"Descuida, te aseguro que nada le pasara, estaré al pendiente yo también" al decir esto, Karamatsu asintió un par de veces. No se veía todavía muy seguro, pero era una realidad que Ichimatsu les había ayudado mucho y realmente se sentía agradecido.

"Hm..." Ichimatsu pudo percibir su inseguridad, por lo que cerró los ojos y suspiró. Karamatsu volteó a verlo en cuanto su forma empezó a cambiar. El niño se vio atónito al ver la forma en que el de ojos amatista cambiaba su apariencia a la de un niño.

"Ichimatsu... ¿Por qué?"

"Ah, si soy sincero... en realidad soy un niño, esta es mi apariencia real" dijo el niño de ojos amatista, quien ahora parecía estar usando un atuendo mucho más sencillo al anterior. Seguía usando una capucha con orejas de gato, pero ahora usaba una camisa de botones negra, un cinturón que tenía forma de cabeza de gato, shorts largos de color púrpura con líneas tanto verticales como horizontales y sandalias de color negro.

"¿Eres un niño? Pero... no hablabas igual que uno, realmente creí que eras un adulto..."

"Es sólo que practico mucho el no soltar expresiones infantiles o si no mi disfraz no funciona muy bien que digamos" explicó Ichimatsu. Osomatsu miraba al niño con atención. "Aunque también me suelen decir que soy muy maduro para mi edad"

"Sí... suena sorprendente que seas miembro de esa asociación de magos siendo un niño... ¿cuántos años tienes?"

"Ah casi estoy por cumplir 10" respondió Ichimatsu. "Pero es verdad que la mayor parte del tiempo tengo mi forma de joven adulto"

"¿Por qué?..."

"Pues... Si me presento con mi apariencia de niño entonces no me toman en serio, eso, y mi apariencia de 20 años protege mi identidad real" explicó Ichimatsu.

"Entiendo, suena como una buena, idea, pero... ¿Por qué decidiste mostrarte ahora?"

"Tan sólo pensé que te sentirías más cómodo conmigo con mi apariencia de niño. Tal vez así también te sientas motivado a no hablarme de usted"

"Oh. Lo siento... Sí, supongo que me siento mejor" dijo Karamatsu al acercarse al corral y dejar a Osomatsu dentro. "Osomatsu, ¿crees que puedas jugar con los juguetes un rato? Creo que te vendrá bien"

"Ah..." murmuró el bebé al mirar los juguetes. Se acercó a una pequeña almohada de cuadros de colores pastel y la abrazó, ya entonces se acostó y soltó un pequeño bostezo.

"Parece que está tranquilo, me da gusto" dijo Karamatsu al mirar al bebé con una sonrisa.

"Sí, a mi también me da gusto ver que se sintiera suficientemente en paz como para dormirse, ah, hay que prepararle comida. No será lo más nutritivo ya que no sé qué es lo que debe de tomar, pero tal vez no esté mal tratarlo como un bebé humano"

"Sí, no creo que haya problema con eso. Leche tibia está bien" dijo Karamatsu. "Pero... ¿Por qué es que estás en la asociación? ¿Qué no eres muy joven?"

"Sí, lo soy, pero parece que les viene bien que sea un niño porque los niños son muy hábiles ocultando su poder mágico, no tenemos que esforzarnos demasiado" explicó Ichimatsu "Aunque estoy seguro de que el criminal se dio cuenta, pero, mientras no me haya visto así entonces no importa mucho"

"Vaya... Suena interesante que un niño esté en la asociación"

"Sí... Un amigo me motivó para aplicar a la asociación. Le dije que era muy joven para eso, pero me dijo que lo intentara, así que lo intenté y por suerte me consideraron un prodigio" explicó Ichimatsu "Fue genial porque yo sólo quería que me consideraran para un futuro, resultó que era un buen candidato... y ahora me asignan para casos de este estilo, si te soy sincero, realmente me gusta detener a los criminales y decirles cosas como: 'Tiene derecho a guardar silencio' o la que quisiera decir pero no digo porque me reiría de intentar decirla: ¡Alto en nombre de la ley!"

Karamatsu sonrió divertido por lo que estaba diciendo el contrario, ver a Ichimatsu reír mostrando algo de vergüenza lo animaba a sentirse más cómodo con él.

"Suena a que es divertido hacer eso"

"Aunque es muy peligroso, así que me considero privilegiado cuando me asignan" dijo Ichimatsu. "Sobre todo en este caso, ya que realmente quería ayudarte"

"¿Hm? ¿Por qué exactamente a mí? ¿Acaso me conociste?"

"Yo..." Ichimatsu miró hacia otro lado luciendo triste.

"Está bien, no me sentiré mal por lo que me digas... No recuerdo nada, sólo me gustaría saber si acaso me conocías, y si me conociste... quisiera pedirte una disculpa por olvidarte"

"No. Karamatsu, no te disculpes por eso" dijo Ichimatsu al ahora suspirar. "Sí, te conocía... no sé si hablar en pasado o presente, no quisiera ofenderte"

"Está bien, yo entiendo. No soy más que una persona sin recuerdos... Creo que lo mejor es decir que me conocías" Ante lo dicho, Ichimatsu se acercó y tomó de las manos a Karamatsu, lo miraba muy mortificado.

"Sé que ha sido muy duro, pero... te prometo que haré lo que esté en mis manos para que puedan revisarte. Te conseguiré todo el apoyo que pueda, mereces mucho más que todo lo que te pasó"

"Gracias por ser tan amable y bueno conmigo, quisiera poder recordarte, suenas a que fuiste un buen amigo mío" dijo Karamatsu. Ichimatsu suspiró tratando de calmarse, le daba mucho sentimiento escucharlo, pero sabía que no podía llorar frente a él.

"Sí, es natural..." comentó Ichimatsu "No estoy muy seguro de todo tu caso, Karamatsu, pero me di cuenta de que ese criminal había alterado tus recuerdos por la forma en la que actuabas... Así que quise hacerme a la idea de que no nos conocíamos, creí que tal vez sería lo más sano para ti, pero... creo que simplemente no fue posible"

"No te preocupes por mí, si acaso, yo me siento contento de saber que alguien me conoce. Ahora que estoy yendo hacia un lugar que no conozco, en verdad siento miedo, así que... me alivia saber que alguien sabe quien soy"

"Sí. Lamento que hubiera tardado tanto en dar contigo, si tan sólo yo..."

"Ichimatsu, no te preocupes, de verdad, te agradezco lo que hiciste por mí" contestó Karamatsu "Además, dijiste que me ayudarías para ver si pueden revisarme... así que aprecio eso también"

"Ah... cierto, cierto" dijo Ichimatsu al darse varias palmaditas en el rostro. "Lo siento, me dejé llevar. Podré actuar muy maduro, pero creo que sigo siendo muy sensible, haha... No es justo para ti que me comporte así"

"¿Ah? No, no lo decía por eso... aunque te agradezco que hagas tu mejor esfuerzo, me motiva a estar bien también" dijo Karamatsu al dedicarle una sonrisa. "¿Entonces, podrías contarme lo que conoces sobre mí?"

"Bueno, yo... quisiera que primero te revisaran, así tal vez..."

"De verdad me gustaría escuchar... ¿No se puede que me digas aunque sea algo?"

"Karamatsu..." Ichimatsu se veía en conflicto por la petición. La mirada de súplica de Karamatsu no estaba ayudando. "Lo siento, no puedo hacer eso"

"¿Por qué no?..."

"Por más que me alegre verte y saber que ahora estás a salvo, no puedo contarte sobre tu vida hasta después del juicio porque sería una forma de manchar la evidencia" dijo Ichimatsu "Sé que suena feo... pero es mi trabajo llevarte. Por explicarlo de alguna manera... si te cuento sobre lo que conozco de ti, podría influenciarte y propiciarte recuerdos falsos que no ayudarían en el juicio. Aparte de eso... como no sé la extensión del daño a tu mente, me estaría arriesgando a mucho más, es decir... sería muy irresponsable de mi parte. Siento mucho tener que rehusarme"

"Oh, entiendo... sí, no quiero ponerte en una situación difícil, entonces... ¿Hay algo de lo que podamos hablar? Aparte de lo que querías que conversaramos"

"Pues... mientras no sea hablar sobre ti en cuestión de tu vida antes de lo que te sucedió... creo que podríamos hablar de lo que sea. Sólo debo evitar que tu mente pueda crear recuerdos falsos para llenar los vacíos. Estás en un estado muy delicado, ya que tu mente está mucho más propensa a querer encontrar el sentido de las cosas. ¿Ves cómo cuando vemos una silueta negra sin terminar, nuestra mente la completa? El cerebro tiende a unir las cosas porque es muy difícil procesar lo desconocido"

"Oh... ¿Y el que me hayas dicho que eres mi amigo de antes no afecta?"

"Quiero creer que no, porque no te expliqué cómo te conocí o algún detalle que le ayude a tu mente a crearse una historia. Perdoname por esto, Karamatsu. De verdad quisiera contarte, pero tengo que procurar evitar alterar mucho tu mente, es incluso posible que ya hayas empezado a crear recuerdos falsos... No sé mucho sobre esa área, así que con más razón quiero ser cuidadoso"

"Entonces... ¿Qué tal si me cuentas sobre ti?" preguntó Karamatsu con una pequeña sonrisa. Ichimatsu lo miró con curiosidad.

"¿Yo? Pues, ehmm..." Mientras murmuraba, Ichimatsu caminó hacia los sofás y se sentó para seguir pensando en qué decirle. Karamatsu lo siguió y se sentó en el sofá del otro lado.

"¿Con tu trabajo en la asociación sueles ir a la escuela?"

"Pues, en realidad ya me atrasé por un buen rato. Lo más seguro es que tenga que recursar año por haber estado involucrado en esto"

"¿En qué año estás?"

"Pues... tengo poco rato de haber ingresado a la escuela, ehm..." Ichimatsu se veía inseguro de lo que estaba diciendo. "Sí me gustaría hablar sobre mí, pero, me sigue preocupando..."

"¿Sigues creyendo que puedes afectar mis recuerdos?"

"Es sólo que si hablo de mí podría llevarme a decir algo que altere tu mente y no quiero, ah..." Ichimatsu suspiró. "Lo siento, seguro que es muy molesto"

"Está bien, entiendo. ¿Quieres que hablemos sobre el caso entonces?" preguntó Karamatsu. Ichimatsu suspiró. "Puedes tomar tu forma de 20 años si eso te parece mejor"

"Sí, creo que eso haré" dijo Ichimatsu al retomar su forma adulta, creía poder concentrarse mejor si escuchaba su propia voz sonar más grave, creía que le daba mucha más seriedad. "¿No te pone nervioso que te interrogue con esta apariencia?"

"No... Creo que puedo tomarlo más en serio así, pero te agradezco que me mostraras tu apariencia real... Creo que en verdad lo necesitaba" dijo Karamatsu.

"Antes que nada, debo solicitar permiso del individuo involucrado en el caso para poder grabar la siguiente sesión de preguntas. De no ser así, las preguntas serán anotadas y requeriré una firma al final"

"Sí, no hay problema. Aunque apreciaría si no grabas a Osomatsu. Responderé lo que necesite para ayudar a que se quede conmigo, pero no quiero que aparezca en la grabación" Ichimatsu arqueó una ceja.

"¿Sabes lo que es una grabación?"

"Sí... No entiendo por qué, estaba seguro que mientras hablabas sobre tu petición no tenía idea de lo que era y de repente vino a mi mente" explicó Karamatsu. Ichimatsu se veía intrigado por esto, no había empezado a grabar pero decidió anotar este detalle para futura investigación.

"De acuerdo, entonces desde este momento comenzaré la grabación" dijo Ichimatsu mientras convocaba un ojo flotante."Estas preguntas son procedimiento formal, sin importar lo que yo sepa, debo anotar las respuestas tal cual me las presentes. Estas preguntas son importantes para poder agilizar tu ingreso a una facilidad médica después del juicio y como información proporcionada por la víctima para las demás áreas. ¿Todo bien hasta aquí?"

"Sí, todo bien" dijo Karamatsu al asentir.

"Haré otras preguntas pertinentes que pueden ser o no incluídas en el reporte según vea prudente. Quiero que sepas que mientras no esté relacionado directamente al caso, me puedes pedir que no lo divulgue y ante la petición podré editar la grabación y apartar la información de forma confidencial, claro, argumentando que fue petición de la víctima" explicó el de ojos amatista. "Puede que alguna pregunta que haga parezca tener una respuesta obvia; sin embargo, la preguntaré de todas maneras para poder escuchar lo que tienes que decir"

"Mhm..."

"¿Cómo te llamas?"

"¿Yo? Mi nombre es Karamatsu"

"¿De dónde conoces esta información?"

"Escuché el nombre en mi mente y entonces lo acepté" explicó Karamatsu, el joven entendía que se refería a Osomatsu, pero lo mejor era dejar el tema para después.

"¿Cuántos años tienes?"

"No lo sé" respondió Karamatsu.

"¿Sabes tu fecha de nacimiento?"

"No"

"Bien... ¿Algún familiar que recuerdes?"

"No"

"¿Sabes por qué estabas en el castillo?"

"No, no lo sé"

"¿Conoces al criminal en cuestión?"

"No, aunque por la forma en que me habló, me da a pensar a que sí solía conocerlo. Desconozco la razón de que ya no sepa más que su nombre"

"¿Cómo supiste su nombre?"

"Escuché su nombre en mi mente y desde entonces pude recordarlo"

"¿Tienes algún conocimiento del crimen que se ha realizado?"

"No. Sólo sé que de repente lo arrestaron. Afortunadamente fue antes de que me abriera el cráneo..."

"¿Podrías explicar más al respecto?"

"Pues... Entramos a la cabaña y bajamos por unas escaleras hasta un sótano, ahí fue donde me dijo que pensaba abrirme el cráneo, pensaba examinar mi cerebro usando magia"

"¿Y estabas de acuerdo con eso?"

"No. Tenía mucho miedo"

"¿Qué opinas de la intervención de la asociación?"

"Uhm. ¿Te refieres a los magos que aparecieron y a ti? Pues... Me dio mucho gusto que me ayudaran. En verdad lo agradezco"

"¿Conoces la razón de que seas una víctima en este caso?"

"No... Pero de verdad estoy agradecido porque evitaran que me abriera la cabeza, creí que moriría" dijo Karamatsu al verse triste. Ichimatsu asintió un par de veces.

"¿Dónde consideras que es tu tierra natal?"

"No considero ningún lugar como mi tierra natal, pero admito que tengo algo de apego al sitio donde estaba porque es lo único que conocí de alguna manera"

"¿Cómo te sientes ahora que estás lejos del sitio?"

"Inseguro, pero, sé que es necesario dejarlo atrás"

"Además de la amenaza e intento por abrirte el cráneo, ¿conoces presentemente alguna otra acción que haya sido realizada en tu contra?"

"No. Al menos no se me ocurren qué tipos de acciones podrían..."

"Puede ser daño físico, emocional, verbal..."

"Si acaso, me dolió mucho que me separara de Osomatsu; sin embargo, no poseo muchos recuerdos, así que si ocurrió otra cosa entonces no lo sé"

"¿En qué momento consideras que fuiste consciente por primera vez?"

"Me es difícil contestar esa pregunta"

"Bien... ¿Qué puedes decir sobre tu estado mental?"

"Pues... Fue extraño. Desperté para encontrarme sobre una cama, no entendía lo que estaba pasando exactamente" explicó Karamatsu "Me siento muy confundido y perdido desde entonces, pero... creo que al menos me siento aliviado en este momento"

"¿Cómo describirías el origen de tus recuerdos?"

"Mis recuerdos empiezan desde el momento en que encontré un huevo de dragón en un nido abandonado. Desde entonces tengo muchos recuerdos sobre cuidar de la cría en cuanto nació. Los pocos recuerdos que tengo se relacionan con él de una u otra forma"

"¿Significa que tienes a un dragón bajo tu cuidado?"

"Sí"

"¿Qué te animó a tomarlo del nido?"

"El hecho de que estaba abandonado a su suerte, además de que tenía una gran fisura muy preocupante"

"¿Cómo fue que pudiste cuidar el huevo hasta que naciera si tenía una fisura? Por lo que se conoce, la cría tenía nulas posibilidades de nacer bien"

"No estoy muy seguro de eso. Recuerdo la manera en que le hablaba, recuerdo lo feliz que me sentí al verlo romper el cascarón, recuerdo la forma en que él sufría después de salir del huevo. Recuerdo haberlo cuidado mucho por un lapso que no conozco con exactitud. Luego de esto, la cría se transformó en un niño humano y parece ser que formé un lazo con él"

"¿Eh? ¿Formaste un lazo?" preguntó Ichimatsu con genuina curiosidad. "¿Eso qué quiere decir?"

"Aparentemente... el pequeño me eligió como su compañero de vida, tenemos una conexión muy fuerte, por la cual si nos llegan a separar por mucho tiempo... Podrían afectarlo de forma mortal. No estoy seguro de si pase algo exactamente por eso, pero como estamos conectados, es muy posible que él empiece a sufrir por mi ausencia"

"Ya veo... ¿Sabes más acerca de él?"

"Es lo más cercano que tengo en este momento a una familia y sé que yo soy su familia. De momento creo que él me está ayudando mucho a sobrellevar mi condición, sé que estaría mucho más preocupado y asustado si no fuera por su presencia... Estar con él realmente me tranquiliza"

"Vaya..."

"No conozco mucho todavía sobre él. Sólo sé que podemos comunicarnos muy bien y que somos compañeros de vida"

"Cuando dices compañeros de vida... ¿Te refieres a que eres su pareja?"

"Sí"

"¿Significa que hiciste algun tipo de cortejo?"

"Aparentemente me pidió que fuera su pareja; sin embargo, yo no tenía conocimiento de lo que hacía y acepté"

"Vaya... Así que un dragón eligió a un humano como su pareja, eso es interesante" dijo Ichimatsu, omitiendo la parte de que era un poco extraño.

"Han sido muchas sorpresas con él, pero siento que fue lo mejor que me ha pasado en la vida" dijo Karamatsu con una sonrisa. "Sé que significa poco considerando la cantidad de recuerdos que tengo, pero es cierto que lo considero mi todo"

"Entiendo... ¿Algo más que desees agregar?"

"Sí... Me gustaría que lo revisaran, me preocupa mucho, ya que empezó a rascarse e intentaba arrancarse sus cuernos. Me asusta separarme de él, pero me asusta más que esa conducta continúe" explicó Karamatsu.

"¿Estás dispuesto a escuchar la verdad sobre el caso una vez que estemos en el juicio?"

"Sí. Quiero conocer la verdad"

"¿Por más dura que pueda ser? Si no quieres participar más de lo necesario, podemos mantenerte fuera de la conversación sobre los hechos"

"No. Yo... Quiero escuchar. Realmente quiero conocer lo que sucedió"

"De acuerdo. Por el momento no tengo más preguntas. Preguntas posteriores se añadirán de forma escrita si lo encuentro necesario" dijo Ichimatsu al hacer que el ojo desapareciera. Karamatsu suspiró.

"¿Terminó?"

"Así es" dijo Ichimatsu al ahora revertir su apariencia a la de un niño. "Gracias por cooperar conmigo"

"De verdad olvidé que eras un niño luego de todo eso"

"Ah, haha, me halagas... Creo que sólo ha sido cosa de estudiar, pero gracias"

"¿Esto de verdad servirá de algo?"

"Seguro que sí. La asociación le tiene un gran respeto a los dragones, es muy posible que respeten el hecho de que deben dejar que estés junto al bebé debido al lazo. Conocemos acerca de esto, aunque no conocía algún precedente sobre un dragón con un humano"

"Sí..."

"Aunque tampoco había visto a algún dragón que se transformara por tanto tiempo en un bebé. Debe de gustarle su apariencia humana"

"No es así, en realidad Osomatsu es más humano que dragón, de eso estoy casi seguro"

"¿Eh? ¿Entonces no es sólo un cambio de forma o una ilusión generada por él?"

"No. Desde que él cambió a esa forma humana, sólo lo he visto volver a transformarse una vez en dragón"

"¿De verdad? ¿Y fue alguna ocasión especial?"

"Aparentemente se transformó en dragón para cavar. Parece ser que quería darme el collar que tengo alrededor del cuello en este momento" dijo Karamatsu. Ichimatsu lo miró con interés.

"Oh, vaya... ¿Podría observarlo de cerca?" preguntó el de ojos amatista a Karamatsu, quien asintió. Se quitó el collar y se lo entregó a Ichimatsu.

"Vaya... esto es muy interesante" dijo el niño al observar el collar en sus manos. Me pregunto cuál será su función y cuales son sus características... ¿Tienes alguna idea de lo que...?" Ichimatsu preguntó al ahora mirar a Karamatsu, quien se veía perdido mientras miraba a la mesita en una especie de trance.

"..."

"¿Karamatsu?"

"..."

"Karamatsu" dijo Ichimatsu con un poco más de fuerza. Karamatsu volteó a verlo. Su mirada se veía mucho más perdida que antes.

"¿Me hablas a mí?"

"Ehm, sí..."

"Oh..."

"Karamatsu, ¿Estás bien?"

"¿Ese es mi nombre?"

"Sí... Oye, ¿qué sucede?" Ichimatsu preguntó algo confundido. "¿Sabes cómo me llamo?"

"No. No lo sé" respondió Karamatsu. Ichimatsu arqueó una ceja, entonces miró hacia el corral donde yacía el bebé dormido.

"¿Sabes quién es él?"

"Mi pareja"

"Bien... ¿Sabes cómo se llama?"

"No, no lo sé"

Luego de responder esto, Karamatsu se vio en trance nuevamente. Ichimatsu esperó unos segundos antes de volverle a hablar.

"Karamatsu"

"..."

"¡Karamatsu!" al exclamar su nombre, Karamatsu lo volteó a ver. Se veía confundido y perdido.

"¿Sí? ¿Me hablas a mí?"

"¿Qué...?" cuestionó Ichimatsu al ver al otro. No parecía que estuviera jugando.

"¿Quién eres?"

Ante la pregunta, Ichimatsu cambió a su forma adulta, cosa que hizo que Karamatsu se pusiera muy nervioso de un momento a otro.

"Ah... Yo... No me haga daño, por favor..." dijo Karamatsu al quedarse temblando. Ichimatsu entonces anotó sus observaciones en su pequeña libreta. El de ojos amatista escribió:

-La víctima muestra un súbito cambio en su comportamiento. De un momento a otro olvidó quién era yo y quién era él. Presenta indicios de memoria a corto plazo.

-No sé cuánto tiempo retenga los recuerdos de lo que acaba de ocurrir, pero esperaré para ver la duración y luego intentar hacerle unas preguntas.

"Karamatsu ,¿sabes dónde estás?"

"No, no lo sé" respondió el de ojos azules sin dejar de verse nervioso.

"¿Por qué estás nervioso?"

"Porque no sé dónde estoy, no sé cómo llegué aquí, no sé quien soy, no sé qué está pasando y no sé si quiere hacerme algo"

-La víctima olvidó su razón de encontrarse aquí. No sabe lo que está pasando.

"¿Sabes que está a lado de esa puerta?" preguntó Ichimatsu al apuntar hacia el frigobar. Karamatsu se veía confundido.

"¿Un frigobar?..."

"Sí, correcto" dijo Ichimatsu al hacer más anotaciones.

-Parece conservar el conocimiento de las cosas; sin embargo, no parece capaz de crear recuerdos. Es posible que el criminal esté involucrado en esto.

"..." Karamatsu nuevamente se quedó en silencio. Ichimatsu invocó un ojo flotante para hacer una nueva grabación, consideraba que lo que estaba pasando era necesario ser captado inmediatamente.

"¿Sabes cuál es tu nombre?" preguntó Ichimatsu al otro, quien reaccionó un par de segundos después.

"¿Eh? Mi nombre... No. No lo sé" respondió Karamatsu.

"¿Sabes dónde te encuentras?"

"No. No lo sé"

"¿Sabes quien soy?"

"No"

"¿Qué piensas o sientes con respecto a mí?"

"Me pone nervioso que me haga preguntas de la nada"

"¿Sabes quién es ese bebé?" ante la pregunta, Karamatsu se quedó pensando.

"Mi pareja"

"¿Sabes cómo se llama?"

"No. No sé"

"¿Posees algún recuerdo previo a esto?"

"No"

"Mi nombre es Ichimatsu" respondió el de ojos amatista. "¿Puedes decir mi nombre?"

"Ichimatsu"

"Tu nombre es Karamatsu. ¿Cómo me llamo?"

"No lo sé"

"¿Cómo te llamas tú?"

"No lo sé"

Ichimatsu guardó silencio. Karamatsu igualmente se mantuvo en un trance, ya entonces miró a Ichimatsu.

"¿Quién es usted?"

Ichimatsu se vio consternado ante el comportamiento. Ya entonces le entregó el collar a Karamatsu, quien lo observó con curiosidad y prontamente se lo puso. El collar comenzó a brillar.

"Lamento haberte asustado con preguntas, Karamatsu" dijo Ichimatsu al sentirse algo mal por ver al otro en ese estado tan repentino y angustiante.

"Ah. Ichimatsu, ¿y el collar? Segun yo te lo di, pero..." dijo Karamatsu al entonces notar que estaba alrededor de su cuello. "¿Qué no me lo quité para dartelo?" Ichimatsu arqueó una ceja viéndose incrédulo ante la confusión del de ojos azules.

"¿Karamatsu?"

"¿Sí?"

"¿Tienes idea de lo que acaba de pasar?"

"Uhm... pues me hiciste unas preguntas y segun yo te había entregado el collar, pero sigue en mi cuello..." Karamatsu entonces notó el ojo que lo observaba, se veía intrigado por esto. "¿De nuevo estás grabando? Vaya, invocaste al ojo muy rápido"

"¿Sabes quién es el que está en el corral?" Karamatsu ladeó ligeramente la cabeza al no entender el propósito de la pregunta.

"̈Pues... Osomatsu claro..."

"¿Sabes quien soy yo? Además de mi nombre quiero decir"

"Sí. Me comentaste que eres miembro de la asociación de magos del reino de Eterna" explicó Karamatsu.

"¿Cuántos años tienes?"

"No lo sé"

"¿Sabes por qué estás aquí?"

"Lo único que sé es que me rescataron y ahora estamos en camino al reino de Eterna" Después de la respuesta, Ichimatsu hizo al ojo desaparecer.

"Ya veo..." murmuró Ichimatsu al regresar a su apariencia de niño. "Esto es interesante..."

"¿Qué cosa?" preguntó Karamatsu. "¿Acaso pasó algo de lo que no sepa?"

"Por lo que entiendo, después de que me diste el collar que estás usando, tus recuerdos se desvanecieron y regresaste a sufrir de memoria a corto plazo; sin embargo, cuando te regresé el collar, tus recuerdos volvieron justo en el punto donde me diste el collar. Lo digo porque crees haberme dado el collar" explicó Ichimatsu.

"Oh..." Karamatsu se veía sorprendido. Ichimatsu asintió.

"Parece que sin duda tenías razón cuando mencionaste que te ayudaba a formar y mantener los recuerdos; sin embargo, parece que si no lo traes puesto entonces esos recuerdos se desvanecen. Me atrevo a suponer que es también lo que te ayuda a recordar a Osomatsu. El lazo que ustedes tienen los ayuda a reconocerse como la pareja del otro, pero sin el collar parece que no puedes mantener el recuerdo sobre Osomatsu"

"Vaya... Así que tenía razón en que era algo muy importante, sólo no creí que me afectara hasta ese grado" dijo Karamatsu sonando algo decaído."Eso quiere decir que sin él de verdad soy un cascarón vacío e inútil"

Ichimatsu volvió a hacer unas cuantas anotaciones:

-La víctima parece sólo presentar respuestas influenciadas por sus recuerdos corporales cuando no está en contacto con el collar.

-El collar es indispensable para la posibilidad de que la víctima pueda vivir de alguna manera considerada 'normal', ya que de no estar en contacto con este objeto, su incapacidad para formar y retener nuevos recuerdos regresa.

-Sus recuerdos corporales parecen reforzar la suposición de que el criminal está involucrado con este serio problema que perjudica la posibilidad de la víctima de llevar una vida sana y estable.

-Por el bien de la víctima, el collar debe de ser respetado como un objeto equivalente a un aparato auditivo. Este collar no debe ser confiscado para estudio, ya que afectaría severamente la vida de este individuo y la consecuencia de retirarlo involucraría dejar a una persona permanentemente inválida. No respetar este punto es transgredir el derecho a la integridad y es considerado un crimen.

"Karamatsu, ¿tienes algún otro objeto del que deba saber? Necesito saber de todo para poder lograr que respeten tus pertenencias"

"Pues... tengo este par de anillos que estaban en el mismo lugar donde estaba el collar" Karamatsu explicó al entonces sacar los anillos y enseñárselos a Ichimatsu. El niño miró fascinado al diseño de este juego de anillos.

"Vaya, son muy hermosos... Se ven como anillos de matrimonio" comentó Ichimatsu. El collar pareció reaccionar ante lo dicho por el niño. Karamatsu se veía curioso por la reacción del collar. Miró lentamente hacia el corral. Palabras se formaron en su mente lentamente y se vio motivado a decirlas.

"Hasta que el sol se extinga... te amaré" dijo Karamatsu. Ichimatsu siguió su mirada hacia Osomatsu, quien abrió parcialmente sus ojitos mientras escuchaba lo que el de ojos azules decía, y sin previo aviso, comenzó a sollozar fuertemente.

El de ojos color zafiro se sobresaltó al ver al bebé llorando de esa manera y se levantó inmediatamente para mirar lo que tenía. El bebé miró a Karamatsu, quien lo miraba consternado mientras el collar seguía brillando. Osomatsu estiró sus brazos hacia él con mucha urgencia, petición la cual Karamatsu aceptó en seguida.

"Osomatsu, ¿qué sucede, bebé?" preguntó Karamatsu al sentarse con él en el sofá. Lo sujetó con delicadeza y lo miró intentando reconfortarlo. "No te preocupes, estoy aquí contigo"

El bebé lo miraba con los ojos llorosos, no parecía estar tranquilo, de hecho, parecía estar en un punto entre llorar de nuevo y resistir el impulso. Palabras siguieron formándose en su mente y Karamatsu se vio impulsado a decirlas.

"Osomatsu, gracias por ser parte de mi felicidad, gracias por dejarme amarte y por permitirme seguir a tu lado" dijo Karamatsu. Osomatsu se quedó en silencio al escuchar; sin embargo, lágrimas se formaron y nuevamente empezó a sollozar, esta vez con más intensidad.

"¡A-ta...! ¡A-ta...!" Osomatsu lloraba con mucha angustia. Karamatsu no entendía lo que pasaba; no obstante, podía percibir de parte del pequeño que estaba sufriendo mucho en ese momento... Como si hubiera dicho algo desgarrador para él.

"Ah... ¡Lo siento, my honey!" exclamó Karamatsu para entonces cubrir su boca. Se veía muy confundido por esto. El collar dejó de brillar. Ichimatsu arqueó una ceja ante lo que acababa de pasar.

"Karamatsu... ¿Qué fue eso? Puedo jurar que está llorando todavía más, pero el bebé está aferrado a ti de todas maneras" dijo Ichimatsu. Karamatsu se sonrojó y negó lentamente con la cabeza.

"No sé qué pasó... de repente vi esas palabras en mi mente y no pude evitar decirlas. No sé qué fue eso, pero... sólo sé que terminé causándole mucha tristeza a Osomatsu"

"A-ta... A-ta..." mientras Osomatsu decía esto entre lagrimas, Karamatsu escuchó una voz en su mente. "Karamatsu... Karamatsu..." Era indudablemente la voz de Osomatsu.

"Lo lamento, Osomatsu, no sé qué sucedió... No quise hacerte llorar, lo siento" dijo Karamatsu al acariciar la cabeza del bebé con suavidad. "Sh... Sh... Todo está bien, estoy aquí contigo"

Ichimatsu se levantó de su lugar y se acercó a la cuna, donde sujetó la almohada de colores pastel que tenía el bebé anteriormente y se la ofreció para ver si eso ayudaba de alguna manera.

"Ah..." Con un par de lagrimitas en sus ojos, Osomatsu se calmó y en cambio abrazó la almohada para entonces cerrar los ojos e intentar dormir; sin embargo, el pequeño parecía seguir de alguna manera con el sentimiento, pues seguía dando varios respiros sonoros los cuales terminaban en suspiros.

"Algo verdaderamente le afectó a este bebé... No parece molesto contigo, tiene una de sus manos estrujando tu playera con mucha fuerza. Es más como si no quisiera separarse de ti, me sorprende, ya que se ve sentido por lo que acaba de pasar" comentó Ichimatsu al verse triste por esto.

"Sí... Se me encoge el corazón de verlo así, lamento mucho haber hecho eso" dijo Karamatsu.

"Me pregunto qué fue exactamente lo que lo habrá hecho llorar, pero... bueno, volviendo al tema, ¿qué son esos anillos de matrimonio?"

"No lo sé, pero Osomatsu de verdad quería que los conservara"

"Hm... Tal vez Osomatsu pueda explicarnos más sobre ellos cuando crezca, de momento diremos que estos anillos son de ustedes, espero que no los confisquen. ¿Pudiera mirarlos de cerca?"

"Sí. No creo que tengan algún efecto en especial" dijo Karamatsu al dárselos a Ichimatsu; no obstante, en el momento en que tocaron la palma de su mano, Osomatsu abrió los ojos y miró con mucho descontento a Ichimatsu.

"¿Q-Qué? ¿Por qué me mira así?" preguntó el de ojos amatista. Karamatsu creyó percibir los sentimientos de Osomatsu

"Parece ser que está molesto contigo por tener los anillos... No sé exactamente qué sean, pero Osomatsu los considera muy importantes, está probablemente considerando si atacarte o no para que regreses los anillos..." explicó Karamatsu al ver consternado a Osomatsu. "Osomatsu, no puedes hacer eso, Ichimatsu nos ayudó, bebé, nunca antes te habías comportado así. ¿Tan importantes son estos anillos?"

"Ah... A-ta..." Osomatsu miró de forma dolida a Karamatsu, parecía al borde de llorar de nuevo.

"¡Lo siento! No quise ser un insensible, perdón... ¿Estos anillos son nuestros? ¿Por eso estás triste?" El bebé asintió levemente ante la pregunta. Ichimatsu y Karamatsu se veían sorprendidos por esto.

"Entonces Osomatsu sí sabe sobre los anillos, sorprendente..." comentó Ichimatsu. "Preguntale si son sus anillos de matrimonio"

"¿Ah? Sé que forjamos un lazo, pero eso es..."

"Sólo pregunta, tengo curiosidad de ver lo que responde" dijo Ichimatsu. Karamatsu suspiró.

"Osomatsu, ¿De casualidad son nuestros anillos de matrimonio? ¿Por eso te importan tanto?" ante la pregunta. Osomatsu se tranquilizó y en cambio soltó una pequeña risa en respuesta. Karamatsu esperó y pronto vio a Osomatsu asentir dos veces.

"Nuestros anillos de matrimonio..." comentó Karamatsu mientras Ichimatsu se los regresaba. Los observó con atención. "Ahora que lo pienso, estos anillos tienen las mismas flores que estaban en la tumba..." Karamatsu se veía un poco consternado por esto; no obstante, decidió poner los anillos en el collar, quedando así de cada lado del cráneo.

Osomatsu se veía muy feliz de un momento a otro, miraba a Karamatsu con mucha satisfacción. Karamatsu le dedicó una pequeña sonrisa en respuesta.

"Eres muy pequeño todavía, así que te daré tu anillo cuando crezcas un poco más" dijo Karamatsu. "No puedo usarlos de momento, pero prometo usar mi anillo en mi dedo cuando crezca y por fin me quede bien"

"Podrías dárselo en forma de collar tal como lo que acabas de hacer" comentó Ichimatsu. Karamatsu asintió a esto, ya entonces lo miró con curiosidad.

"¿Estás bien con esto?..."

"Se ve que este pequeño realmente te quiere, además de que es muy reservado con las cosas de más valor sentimental como esos anillos. No me cabe duda de que el lazo entre ustedes es legítimo" dijo Ichimatsu con una sonrisa. "Creo que su reacción es suficiente para poder justificar los anillos, aunque sí me da curiosidad lo que Osomatsu podrá revelarnos más adelante"

"Vaya... ¿Entonces no crees que es extraño que seamos pareja?"

"Pues... dices que es más humano que dragón, en ese caso es como yo" dijo Ichimatsu. Karamatsu lo miró con curiosidad. "Yo soy un híbrido entre humano y gato, así que por eso no me es difícil mantener la forma de un gato por mucho tiempo; sin embargo, soy más un humano que un gato"

"¿Eso significa que tu cola es real? Oh... ¿Eso significa que tienes orejas de gato reales debajo de tu capucha?" preguntó el de ojos azules con interés. Ichimatsu asintió. Karamatsu se veía emocionado por eso.

"Sí, aunque soy capaz de ocultarlas con magia si es necesario" dijo Ichimatsu al quitarse la capucha y mostrar sus orejas. "Así que en ese caso no veo extraño que tu prometido sea un híbrido, sólo es curioso porque él es el primero de su especie"

"Sí... me pone un poco de nervios que le hagan algo por lo mismo de que es único en su especie"

"No te mentiré, lo más seguro es que sí lo investiguen; sin embargo, no sería ético que eso suceda con él siendo un bebé. Si acaso querrán observarlo o hacer procedimientos médicos para comprobar su salud actual y lo revisarán a petición tuya por su problema con los cuernos" explicó Ichimatsu "No te preocupes, trataré de apoyarte en lo que pueda para que Osomatsu sea tratado como un individuo y no como una rata de laboratorio"

"Gracias, de verdad lo agradecería..." dijo Karamatsu al entonces notar que Osomatsu miraba hacia Ichimatsu con una sonrisa. "Eh... creo que le llaman la atención tus orejas"

"Me imagino" dijo Ichimatsu al acercarle su cabeza. Osomatsu estrujó una de sus orejas con mucha curiosidad. Se veía fascinado por la suavidad de estas y las jalaba suavemente demostrando su emoción.

"¡Bah...!" Ichimatsu sonreía enternecido por los sonidos de felicidad que el bebé soltaba, aunque debía aceptar que le dolía un poco que le jalaran las orejas.

"Osomatsu, a Ichimatsu le duele que le jales las orejas..."

"No te preocupes, Karamatsu, deja que se divierta, si me duele mucho tan sólo me quitaré"

"No, no está bien, lo correcto es explicarle" dijo Karamatsu al mirar a Osomatsu. "Osomatsu"

"¿A-ta?" Osomatsu miró al de ojos azules sin soltar la oreja de Ichimatsu.

"No tiene nada de malo que juegues con su oreja, pero, sé más delicado con él porque de verdad le duele que lo jales" explicó Karamatsu. Osomatsu continuó mirándolo. El bebé suavizó su agarre y en cambio siguió tanteando su oreja con más suavidad. Ichimatsu se veía más tranquilo luego de eso.

"Ah... Sí, así ya se siente mejor" dijo Ichimatsu "Vaya, me sorprende que te hiciera caso"

"Osomatsu es muy listo, pero creo que lo correcto es explicarle por qué le pido ciertas cosas, creo que así también puedo ayudarlo a practicar su capacidad de razonamiento" dijo Karamatsu con una sonrisa hacia el bebé.

"Hmm... Sí que cambias mucho cuando tienes al bebé en tus brazos"

"¿De verdad?..."

"Sí. Podría decirse que te ves mucho más feliz" ante esto, Karamatsu sonrió.

"Es sólo que Osomatsu significa todo para mí. Me siento muy satisfecho cuando está conmigo" explicó Karamatsu. Ichimatsu asintió, realmente le alegraba haber salvado a Karamatsu. De verdad le inquietaba pensar en lo mucho que había sufrido hasta la fecha, esperaba que pudiera hacer justicia en el juicio y conseguirle la ayuda necesaria para que pudiera recuperar su vida de alguna manera.

xXxXXxXx

Varios días después de viajar en el tren, Karamatsu creyó sentir una energía misteriosa y familiar recorrer su cuerpo. Dicha energía aparentemente era la magia que había regresado a circular por su organismo, a pesar de que no tenían respuestas para explicar muchas cosas, Ichimatsu le aseguraba que todo lo que debía saber se encontraría en el juicio y que posteriormente le ayudaría a practicar el uso de su magia para que pudiera recuperar el control que alguna vez había tenido. Confiaba en que el cuerpo de Karamatsu recordaría eventualmente lo que era tener magia.

Karamatsu, quien cargaba a Osomatsu, e Ichimatsu, quien ahora se mostraba en su apariencia de 20 años, se adentraron a un gran edificio, en el cual caminaron hasta llegar a una plataforma. Al posicionarse en el centro, una luz los envolvió y aparecieron en el tribunal. Se trataba de una sala donde varias personas estaban sentadas observando a Choromatsu, quien de momento yacía encadenado y atado con un círculo mágico en medio del lugar y a varios metros de distancia del juez, quien lo miraba desde arriba.

Tras una entrada formal al espacio donde estaban esperando a que el juicio comenzara, Ichimatsu acompañó a Karamatsu hasta el estrado, donde Karamatsu podía observar a Choromatsu, quien lo miraba con malicia. El de ojos azules apartó su mirada de él.

"No te preocupes, estás a salvo, Karamatsu" dijo Ichimatsu, quien había sido otorgado un permiso especial para acompañar a la víctima y así ofrecerle seguridad para hablar.

"Sí... me alegra que estés conmigo" dijo el niño al verse algo inquieto.

"Estamos aquí reunidos para comenzar con el juicio del 'Hechicero Oscurantista', en esta ocasión, se ha determinado que será sometido a un juicio por evidencia. Esto retira la necesidad de tener una discusión sobre si es inocente o culpable, ¿está consciente de este proceso?" preguntó el juez a Choromatsu, quien no se veía muy contento por la situación.

"Sí, sé lo que conlleva" respondió el mago simplemente.

"Según la evidencia que revisaremos enseguida, los cargos en su contra son: uso ilegal de pócimas de alto riesgo, uso ilegal del generador de universos paralelos, contacto con un grupo ajeno a la asociación mágica para consulta de un individuo en peligro de extinción, experimentación humana sin consentimiento, diversos homicidios, daño mental irreparable e incontables secuestros"

"..." Choromatsu se quedó en silencio mientras recitaban la lista resumida de sus crímenes.

"Su libertad tan sólo será otorgada si la evidencia que se presente en su contra es insuficiente. Tiene derecho a guardar silencio, en este juicio no le beneficia intentar defenderse"

"Entiendo" respondió Choromatsu sin mucha emoción.

"Ante el juicio por evidencia, el criminal debe aceptar la revisión de estas y sólo contestar si se le es requerido. Intentos por alargar, postergar su sentencia o intentos por convencer a las personas presentes serán tomadas como confirmación de sus crímenes" agregó el juez.

"Entiendo"

"Bien, un miembro de la asociación de magos será el que explicará los acontecimientos analizados y conectados entre sí, si la evidencia prueba ser suficiente, entonces daré la autorización para la proyección de recuerdos y posteriormente la proyección del alma" explicó el juez.

"..." Choromatsu no pudo más que quedarse callado. Karamatsu se veía nervioso, no quería cruzar miradas con Choromatsu, así que hacía lo mejor por poner atención a lo que se decía sin despegar su mirada de la superficie del estrado.

"El hechicero oscurantista empezó a llamar la atención de los especialistas del reino de Eterna después de la primer visita que tuvo con su familia, debían realizarse la revisión para determinarlos como ciudadanos decentes del reino mágico; no obstante, el único que se rehúso con ayuda de sus padres fue él. La revisión era voluntaria en niños, así que los especialistas no pudieron revisar su estado mental con exactitud; sin embargo, su gemelo en ese entonces presentó resultados de tener un trastorno de personalidad, en este caso psicopatía" explicó el hombre "No fue un punto de preocupación ya que su trastorno estaba en el nivel promedio-bajo y no presentaba ser portador de magia.

Por el comportamiento del hechicero ante los resultados de su hermano, consideramos que tenía un posible nivel superior de riesgo, pues el individuo, a pesar de ser un niño, había previamente solicitado libros con información sobre el trastorno de personalidad de su hermano; sin embargo, dichos libros fueron encontrados en malas condiciones. Como se podía deducir, el niño había optado por deshacerse de la información después de leer. Se especula que algo del contenido no le gustó y por eso se deshizo de los libros"

"..." Choromatsu tan sólo miró al hombre que hablaba sin mucho que decir. Aunque quisiera hablar para defenderse, no le beneficiaba intentarlo.

"Después de observar el pésimo trato que su gemelo recibía por parte de su hermano con potencial mágico y sus padres, se le fue asignado el primer observador para seguir todas sus acciones y llevar un historial constante. Esto fue motivado por la única revisión que el niño estaba dispuesto a tener. El poder del hechicero fue medido. Su resultado salió mucho mayor al promedio; sin embargo, por su conducta e información genética, se hizo una predicción de su posible inclinación en cuanto a su uso de poder.

A través de los reportes constantes de este primer observador, fueron registradas múltiples transgresiones en contra de su hermano, comportamiento que especialistas consideran ser parte de una respuesta de aprensión contra el trastorno de su gemelo, trastorno que en su tiempo fue catalogado como una maldición de Dios. Creemos que su pobre crianza y arrogancia llevó a un deterioro de sus facultades mentales. El niño fue creciendo más hostil hacia su hermano y al creerlo superior, recurrió a crear una pócima que pudiera provocar un efecto similar a la falta de remordimiento de su hermano a causa de su trastorno"

El juez escuchaba con atención lo explicado mientras revisaba la evidencia pertinente con lo que se estaba explicando.

"Fue entonces que creó la famosa pócima de comando, como bien le llama, y consiguió un registro para dicha pócima como un invento revolucionario en el campo de la psicología" explicó el hombre "Sin embargo, al ser registrada, dicha pócima recibió lineamientos y se categorizó como una pócima peligrosa, pues se especulaba que al meterse con la mente, esta podía terminar deteriorando el cerebro y alterando gravemente el comportamiento de la persona"

El juez miró la foto de la pócima junto con un reporte que hablaba sobre los efectos de la misma.

"Los efectos de esta son tan fatales como los de una droga, se administra vía oral, sanguínea y por simple contacto con ella. Consumo de esta substancia puede llegar a matar fácilmente a los niños y conseguir deteriorar el cerebro de los adultos con rapidez, sobre todo si estos no poseen magia" explicó. "Esta pócima sigue siendo investigada para poder recrearla, aminorar los efectos secundarios y poder enfocarla en el área de la medicina sin que genere tantas molestias al paciente. Esta droga es tan poderosa, que puede completamente alterar a una persona con tan sólo especificar las instrucciones apropiadas, de ahí el peligro que representa contra la integridad humana"

"Prosiga"

"El mago consumió la sustancia repetidas veces, logrando deteriorar su cerebro hasta el punto de generarse varios trastornos y conductas peligrosas debido a su adicción. Posteriormente, el hechicero utilizó a su propio hermano para probar la pócima sin explicar anteriormente lo que hacía antes de que la consumiera. Años después, el hechicero engañó a un individuo y cometió su primer homicidio, seguido a esto, llevó a su hermano a un estado mental irreparable al forzarlo a seguir sus instrucciones hasta antes de su muerte"

"Entiendo"

"Como evidencia transferimos la cabaña donde sucedió la escena del crimen, la habitación donde vivía el criminal y el área de la tumba para inspección completa. Se añadieron fotos de la tumba donde fueron enterrados ambos cadáveres y se tiene el testimonio de uno de los espíritus que hizo contacto con el criminal"

Choromatsu se vio sorprendido por esto. ¿Un espíritu que había entrado en contacto con él? ¿Acaso podría ser?...

"¿Y es posible corroborar la presencia de este espíritu? La evidencia sólo será considerada tras recibir confirmación del mismo"

"Bah..." Osomatsu balbuceó de repente, logrando invocar en medio de la sala a un espíritu completamente familiar. Todos en el lugar lo miraron asombrados por su entrada inesperada.

"Un honor estar en su presencia" dijo el juez. Los espíritus representaban una figura indudable de grandeza y debían de mostrar respeto hacia ellos.

"Un alma pura y llena de amor me ha llamado. Soy el espíritu guardián de los dragones" Choromatsu miró con odio a esta presencia, ¿qué estaba haciendo aquí?

"Han mencionado su gran presencia como testigo del crimen realizado por el hechicero oscurantista aquí presente. ¿Podría relatarnos lo que sabe? Las palabras de un ser celestial como usted son tomadas como pruebas irrefutables"

"Sí. Será un placer"

"¿Con quién puede decirnos que ha tenido contacto?"

"Con el hechicero y con el bebé en brazos del pequeño en el estrado" dijo el espíritu. Todos en la sala miraron a Karamatsu y Osomatsu. Ichimatsu intentó reconfortar a Karamatsu para que se mantuviera calmado.

"¿El bebé?" preguntó el juez sonando confundido.

"Así es. El alma de este pequeño es la misma que la del hermano fallecido del hechicero, la cual representa un testigo legítimo al ser una de las víctimas de los crímenes cometidos" Las palabras del espíritu dejaban a Choromatsu boquiabierto. ¿Acaso el espíritu lo había estado engañando todo este tiempo?

Ante la explicación del espíritu, los presentes reaccionaron con sorpresa; sin embargo, resultaban emocionados por lo que esto significaba.

"¿Sería posible una manifestación de su alma para usarlo como testigo?" preguntó uno de los miembros. El juez se quedó pensando.

"El alma de este pequeño parece querer participar. Si el juez lo permite, puedo ayudar a que esto suceda" dijo el espíritu. El juez lo pensó por unos segundos pero finalmente asintió.

"Tiene mi permiso" Al contestar esto, el espíritu de los dragones iluminó al bebé y éste pronto cerró los ojos. Un espíritu de color rojo apareció a un lado del bebé y flotó para quedar a un lado de Karamatsu. Pareció incrementar de tamaño hasta obtener su apariencia de su vida pasada.

"Esperen... ¿Qué sucederá con el bebé? Su alma esta..." Karamatsu sonaba consternado, sin embargo, el espíritu de los dragones procedió a explicar.

"Descuida, pequeño, todavía hay energía uniendo el alma del bebé con la que está aquí. Volverá en cuanto considere que ha dicho suficiente y todo estará bien"

"No te preocupes, Karamatsu, el bebé tan sólo está dormido" dijo Osomatsu al mirar a Karamatsu con interés. "Tan sólo me dio por salir a testificar, me la debe Choromatsu por la tontería que hizo, haha"

"Osomatsu-niisan..." Choromatsu se veía sorprendido al ver a su hermano. Osomatsu siguió mirando a Karamatsu, Karamatsu lo miró consternado.

"¿Acaso te conozco?..."

"Más de lo que tú crees. Sé que estás ahí, Karamacchan, me alegra poder estar contigo otra vez" dijo Osomatsu. Ante estas palabras, el collar de Karamatsu brilló por unos segundos. Osomatsu sonrió. "Ah... me siento tan tonto por dejar que una luz me reconforte tan fácil, haha, estúpido Karamatsu"

"Joven cazador, necesitamos tu presencia en este juicio" llamó el espíritu. Osomatsu suspiró.

"Sí, sí, ya lo sé..." dijo Osomatsu al entonces acercarse a Karamatsu para darle un beso en la cabeza, beso que el niño no podía sentir, antes de flotar y quedar a un lado de Choromatsu. Karamatsu se sonrojó ligeramente ante el gesto y su propia confusión.

"¿Me extrañaste, Choromatsu?"

"..."

"Ah, ¿está bien si mi hermano me contesta? No dejaré que se justifique o algo, sólo creo que es aburrido si no dice nada"

"Lo permitiré" dijo el juez "Pero procuren atenerse a la conversación acerca del caso"

"Claro que sí" dijo Osomatsu al entonces mirar a Choromatsu y sonreírle con mucha malicia.

"¿Qué pasa Choromatsu? ¿Te sentiste satisfecho por explotar mi debilidad?... Me hiciste hacer el coraje de mi vida. Ah, pero seguro lo olvidaste, ¿no es así? Haha, sólo eres una rata miserable que no sabe hacer nada más que huir"

"Osomatsu-niisan..."

"Y después te metiste con Karamatsu. No fue suficiente joderme la vida, tuviste que perseguir a Karamatsu ya que yo no parecía reencarnar" dijo Osomatsu. El juez escuchó esto con atención.

"¿Conoces al respecto de la víctima en el estrado?"

"Por supuesto. No sería tan irresponsable como para no supervisar lo que le suceda, aunque desafortunadamente no pude hacer nada más que eso al ser un fantasma"

"Un momento, Osomatsu-niisan, ¿quieres decir que no reencarnabas porque estuviste con Karamatsu todo el tiempo?"

"Así es. ¿Tanto te sorprende? Juramos un pacto de eternidad, por supuesto que me quedé a su lado aunque fuera un fantasma, no me daba tiempo de reencarnar pues no podría estar con él antes de que lo lastimaras. No cuando mi condición como parte dragón ocasionaría que fuera casi imposible dar con él por el obvio revuelo que significaría mi existencia. Fue hasta ahora que estabas entretenido con tu obra de teatro que pensé en que era un lugar mucho más posible para reencarnar. Me arriesgué a nacer y parece que me fue bien" explicó Osomatsu.

"Pero... ¿Cómo? No puede ser..."

"¿Qué? ¿De nuevo no me crees? Aunque no me sorprende, pero bien, es cierto, a veces poseía sus juguetes o lo cuidaba como podía, pero nunca pude hacer nada contra ti" dijo Osomatsu "Tuve que verlo morir una y otra vez... Sólo porque el enfermo de mi hermano no tiene remedio"

"¿Cómo es posible que estés aquí? El espíritu dijo que sólo poco de tu ser había escapado hacia ese bebé"

"¿Qué dices? Haha, bien, no me pondré a explicar sobre las posibilidades del alma ni nada de eso. Me limitaré a decir que ese fue un cuento basado en la maldición que tú me pusiste y lo hizo sonar fantasioso y creíble para que pudieras aceptarlo dentro de tu realidad"

"¿Quiere decir que en realidad sí estás dentro de ese bebé completamente?" preguntó Choromatsu con incredulidad.

"Pues, sí. Yo soy su vida pasada, tenemos la misma alma, así que sí" dijo Osomatsu sin entender qué de eso era tan difícil de asimilar.

"¿Qué no te sientes atrapado ahí?..."

"No es como que ese bebé sea sólo un contenedor, haha. Claro que no me siento atrapado, de hecho me siento más lleno de vida. Aparte, estoy de vuelta con Karamatsu, no tendría razón para quejarme"

"¿No te molesta ser un inofensivo bebé?..."

"Todos empezamos siendo bebés. ¿Inofensivo? Tal vez lo veas así porque soy un bebé todavía en esta vida, pero, soy mucho más poderoso que mi vida anterior, tan sólo debo crecer un poco más" explicó Osomatsu "Aunque es cierto que mi vida no será fácil gracias a tu innecesaria influencia; sin embargo, ¿qué importa? Estoy con Karamatsu nuevamente y tú has sido capturado al fin, así que... Por fin se hizo justicia haha"

"Así que todo fue una mentira..."

"No todo. Es verdad que soy parte del alma de ese bebé, pero mi historia ya fue contada y ahora sólo soy un personaje dentro de un historial de vidas. Nuestra alma alberga todas las vidas que hemos cursado, todas las personas que hemos sido. Yo soy sólo una de ellas y cuando él muera pasará a ser parte de un todo al igual que yo" explicó Osomatsu "Su parte dragón le permite ser más sensible a su vida pasada y está más conectado con las heridas de su pasado, sin embargo, todos los humanos traen consigo problemas que obtuvieron de sus vidas pasadas para resolver en sus nuevas vidas"

"..."

"Tu problema es que tienes los recuerdos de todas tus vidas cursadas hasta ahora, no me extraña que estés mucho peor de la cabeza. Tu alma no puede avanzar si sigues transfiriendo todos esos recuerdos. El alma es la encargada de albergar toda esa información, no es territorio de la mente humana. Lo cual, si lo piensas, es irónico considerando que te la vives usando esa pócima sin chiste como si fuera agua" explicó Osomatsu. Al decir esto, pronto escuchó unos golpes del mazo del juez.

"Joven Osomatsu, concéntrese en el caso por favor"

"Lo siento, es sólo que mi hermano me enerva haha"

"Explique los eventos en el orden correspondiente, ya entonces podrá hablar de sí mismo si es pertinente con el caso"

"De acuerdo, de acuerdo. Veamos, ¿en qué estaban antes de que interviniera?" dijo Osomatsu al quedarse pensando por unos momentos. "Ah, sí. El engaño de Karamatsu, el cual todavía desconozco y del que quiero saber. Estoy seguro de que el alma de Karamatsu podría explicar al respecto, pero no es lo mejor preguntarle, ya que no ha sido la única versión de él que ha sido lastimada... Así que considero que es mejor corroborar esto después usando los recuerdos del alma de Choromatsu"

"Bien, lo tomaré en cuenta según prosiga el juicio, ¿qué podría decirnos sobre el homicidio cometido por su hermano?"

"Supongo se refiere a cómo fue que mi hermano me asesinó, ya que dije que del asesinato de Karamatsu no estoy seguro. Todo comenzó con el comando que me dio la primera vez que me controló. Me dio la orden de vivir por venganza hasta el momento de mi muerte, esto, inspirado por una inmensa aflicción que sería imposible satisfacer por más que lo intentara. Además de que especificó que no podía ser deshecha, desde aquí parecía que mi destino había sido sellado" explicó Osomatsu.

"Prosiga"

"Algunos años más tarde, tuve la orden de ir a ayudar a una aldea, dicho viaje me tomó una semana y media en realizar. Al regresar, me encontré con la noticia de que Karamatsu había muerto. No sé lo que le hizo, pero yo me perdí en ira desde que supe que mi hermano había sido el culpable" explicó Osomatsu "Intenté asesinarlo; sin embargo, volvió a controlarme con la poción de comando. Me hizo creer que un dragón había asesinado a Karamatsu y posteriormente me borró los recuerdos sobre él. Viví los próximos dos años en agonía interminable, pues mi cuerpo se movía muchas veces solo y me encontraba siendo un espectador mientras el hechizo me controlaba. No pude acabar con mi vida porque estaba forzado a buscar venganza"

"De ahí la masacre de dragones su señoría" dijo el espíritu guardián de los dragones.

"Entiendo" dijo el juez al escuchar la historia. "¿Fue entonces que usted hizo contacto con el hechicero?"

"Así es. El joven cazador tenía un acuerdo hecho con los dragones para reencarnar como uno de nosotros, así que no había razón para que cometiera la masacre. Los dragones sabían del sufrimiento del joven, así que muchos se resignaron a sus muertes" explicó el espíritu. "Entré en contacto con el hechicero para proponerle una cura para su compañero; no obstante, la intención siempre fue liberar su espíritu envenenado por el comando impuesto y por ende, dar fin a la masacre"

Choromatsu se quedó en silencio. ¿De verdad? Todo ese tiempo que había creído que había hecho algo malo, ¿era porque lo habían engañado? Sí, eso tenía sentido. Era imposible que él hubiera asesinado a su hermano por propia voluntad, era inconcebible.

"Un día, mi hermano me envenenó durante una ceremonia importante, cambiando el vino por la substancia la cual me libró de su hechizo al quitarme la vida"

"Dicha substancia era sólo un veneno especial, fue lo único que pudimos hacer por el cazador y por nuestra propia especie. En la sustancia yacían incontables lágrimas de dragones que sentían pena por el cazador y por el que transmitían el deseo de rescatarlo de su maldición" explicó el espíritu.

"De este punto en adelante involucra a la víctima en el estrado" dijo Osomatsu al mirar a Karamatsu. "Quiero saber lo que sucedió contigo aquella vez que volví del viaje, sin embargo, no podremos ver el acontecimiento hasta que abarquemos lo sucedido contigo en las siguientes vidas. ¿De verdad quieres estar aquí? Tu nueva vida no necesita escuchar todo esto"

"Yo..." Karamatsu observó a Osomatsu, su collar parecía reaccionar a sus palabras. Tristeza intensa lo envolvió y lágrimas se formaron prontamente en sus ojos. "Tengo miedo de saber, pero, me da más miedo quedarme sin entender qué fue lo que pasó"

"De acuerdo. ¿Puedo tomar tu respuesta como prueba de tu consentimiento?" preguntó Osomatsu. Karamatsu asintió.

"Seré fuerte, Osomatsu" dijo el niño con una pequeña sonrisa llena de conflicto. Osomatsu se vio triste por un momento; no obstante, se decidió a explicar.

"La evidencia de todo lo que relatará el cazador será proporcionada por la asociación. El cazador se limitará a explicar los sucesos" dijo el espíritu guardián de los dragones.

"Entiendo. Continúe" dijo el juez mientras recibía los escritos disponibles que corroboraban lo que Osomatsu decía.

"Después de mi muerte, me quedé a supervisar a Choromatsu en vez de cruzar al más allá. Perseguí a mi hermano, quien había aparentemente caído en depresión por lo que había hecho. Gracias a que esta vez no había tomado la pócima, tuvo que enfrentar la realidad y vivir con el peso de sus acciones. Al menos en lo que concernía mi muerte. Como no había tenido su ataque, el cual lo inspira a usar cualquier medio para alcanzar su objetivo, además de que no se había hecho a la idea que me mataría, el que muriera lo tomó desprevenido. Esto le ocasionó mucho conflicto, sobretodo porque ya no tenía a la persona de la cual era dependiente de una manera muy tóxica" explicó Osomatsu.

"..." Choromatsu miró con desprecio a su hermano, ya que no podía intentar refutar nada o su intento se vería usado en su contra.

"Haha, que hable sobre ti de esta manera sin que puedas defenderte debe de traerte recuerdos... Ah, cierto, seguro lo olvidaste" dijo Osomatsu "Muy mal, Choromatsu, no recuerdo haber puesto algún ejemplo sobre ser drogadicto, que insultante es que mi gemelo recurra a entumecerse para poder vivir alguna clase de vida decente porque sabe que no es más que una sabandija sin un gramo de dignidad" dijo Osomatsu al soltar una carcajada llena de malicia. Los presentes podían observar la energía que rebosaba de su espíritu, sabían que no era un alma con energía pura, pues de su energía irradiaba gran odio.

"¿Podría explicar sobre el estado de su alma? Estoy seguro que todos aquí presentes estamos percibiéndolo como un alma malintencionada"

"Verá, mi alma en este momento posee una gran cantidad de trauma relacionada con lo que sentí cuando morí. Morí después de haber traicionado y deshonrado incontables veces la memoria de la persona que amé. En esa vida era incapaz de experimentar la culpa como tal, pero como el alma no está limitada por los trastornos mentales humanos, me fue posible experimentar la culpa que albergaba por haber hecho lo que hice. Una profunda tristeza me llevó a la ira y al odio" explicó Osomatsu "Podría considerarme un alma vengativa. Mi propia necesidad de justicia me mantuvo vigilando a Choromatsu el resto de esa vida y posteriormente acompañé a Karamatsu, esto, con tal de efectuar lo que alguna vez juré y que no me fue posible cumplir por mi estado fantasmal"

"Osomatsu..." Karamatsu miraba con mucho pesar al mayor, quien ahora lo miraba con mucha frustración.

"Lo único que quería era protegerlo, quería justicia y la seguridad de que estaría bien; sin embargo, el fastidioso de mi hermano no me dio la satisfacción por su necesidad de involucrarse y joderle la vida a Karamatsu de una manera o de otra" explicó Osomatsu "Mi espíritu albergó en consecuencia mucha impotencia, remordimiento e intoxicante resentimiento. Esto, claro, no fue obra del comando de mi hermano, ya que el hechizo tan sólo afecta al individuo, pero no su alma. Desafortunadamente, las circunstancias en las que fallecí me llevaron a retener deseos frustrados... Los cuales incrementaron entre más veía a Karamatsu sufrir"

Ichimatsu se veía consternado por lo que escuchaba. Con lo que el alma del bebé estaba diciendo... parecía que el criminal había hecho mucho más de lo que podía imaginar.

"Experimentación humana, daño mental irreversible, homicidio y secuestro" dijo Osomatsu al ahora mirar a Choromatsu con mucho odio. "Insatisfecho con tu vida y deseoso de mantener la realidad como la conocías, te esmeraste en buscar a Karamatsu en tus siguientes vidas, anclado al recuerdo de la persona que conociste y a la cual idealizaste: Perseguiste, manipulaste, engañaste, traicionaste, secuestraste, amenazaste, heriste, drogaste y mataste a Karamatsu una y otra vez"

Karamatsu se veía muy perturbado de un momento a otro por la nueva información que había escuchado. Ichimatsu igualmente compartía su expresión de horror.

"No creías que pudiera haber otro Karamatsu como el Karamatsu al cual apreciaste como tu mejor amigo en aquella vida pasada, lo idealizaste y te creaste una obsesión enfermiza con respecto a él. Querías que las cosas se mantuvieran como las conocías, así que dedicaste tus vidas posteriores a conseguir el resultado que buscabas" explicó Osomatsu. "Ahora en el reino mágico, buscaste a Karamatsu sin importar la edad que tuviera e intentaste llevarlo contigo al generador de universos paralelos; sin embargo, te diste cuenta de que no podías sólo usar la pócima de comando porque era demasiado para él"

Karamatsu veía con miedo a Choromatsu. ¿Tanto daño había sufrido gracias a él?

"¿Y cómo fue que te diste cuenta de esto? Ah, claro. Como cualquier humano se daría cuenta: equivocándose. Karamatsu murió muchas veces tras ser forzado a experimentación de la pócima de comando. La edad que tenía siempre variaba, pues seguías experimentando para ver qué era lo necesario para que funcionara. Ya fuera que muriera inmediatamente por envenenamiento, lo cual sucedía cuando lo drogabas a una edad temprana, o que terminara inválido de por vida y decidieras acabar con su sufrimiento... No te detuviste hasta que encontraste la manera perfecta de someterlo a la pócima de comando y cumplir tu cometido.

Con todo esto, quiero decir que la víctima, no ha logrado vivir ni una sola encarnación en el reino mágico en su totalidad. Terminó muriendo debido a los planes de Choromatsu de una u otra manera. Es frustrante, pero la realidad es que no ha vuelto a experimentar una vida que no involucre alguno de los crímenes antes descritos"

Karamatsu no estaba seguro de cómo tomarse todo lo que estaba escuchando. De alguna manera no podía asimilarlo, era demasiada información para él y ni siquiera podía aceptar que se trataba de él... Debido a su carencia de recuerdos, para el de ojos azules era como si escuchara la historia de alguien más. Se encontraba perturbado, pero no podía empatizar completamente consigo mismo. Tan sólo podía escuchar sin saber que decir.

"Lo que nos lleva a la versión de Karamatsu presentemente en el estrado. Él es el individuo al cual logró someter con la pócima de comando. Se ganó su confianza de apoco y lo convenció para que lo acompañara a su 'casa'. Karamatsu fue entonces llevado al generador de universos paralelos e inmediatamente después, fue encerrado en el sótano de la cabaña donde solíamos vivir"

"¿Tiene detalles de lo que sucedió en la cabaña?" preguntó el juez. Osomatsu asintió sin estar muy contento, ya que veía la manera en que Karamatsu se llenaba de temor mientras continuaba explicando. Temor por escuchar una historia de horror. ¿Qué sería de él si pudiera realmente comprender la magnitud de todo lo que contaba?

"En el sótano, lo mantuvo expuesto a unas luces que contenían el efecto de la pócima de comando a menor grado. Lo acostumbró lo suficiente antes de intentar algo más fuerte, lo cual sucedió eventualmente..." explicó Osomatsu al mirar directamente al juez. "Choromatsu despojó a Karamatsu de casi todo lo que conocía, dejándolo como un cascarón vacío y prontamente lo controló de forma que pudiera ser una copia perfecta de la versión de Karamatsu que idealizaba, y claro, se aseguró de que yo no fuera parte de aquellos recuerdos"

"Qué barbaridad..." murmuró Ichimatsu al estar escuchando toda la historia sintiendo mucho conflicto, su amigo que había desaparecido... ¿Había pasado por todo esto?

"Así que resumo lo que hizo. Mi hermano murió en aquella época oscurantista y en sus siguientes vidas, como recuperaba sus recuerdos, se aferró a querer revivir esa vida de alguna manera junto a la versión de Karamatsu de su preferencia. Invirtió considerables vidas posteriores para perfeccionar la pócima usando a la víctima una y otra vez, claro, cometió suicidio incontables veces luego de utilizar un hechizo de transferencia mental y así continuó hasta esta vida" explicó Osomatsu "Se ganó la confianza de Karamatsu y cuando ambos tenían 10 años, causó daño irreversible a su mente para poder finalmente lograr una copia casi perfecta. Toda esta farsa transcurrió por todo un año, esto, hasta que fue finalmente rescatado; sin embargo, aunque sólo haya sido un año, para la víctima han sido 18 años... Esto, claro, por haber vivido con sus recuerdos alterados"

"¿10 años?" La sala entera se veía impresionada por esto. El espíritu guardián de los dragones iluminó a Choromatsu y su apariencia cambió a la de un niño de 11 años, el cual seguía callado. No parecía importarle que su apariencia no concordara con lo que él sabía, ya que dentro de su lógica, él creía que sólo estaban intentando jugar con su mente.

Karamatsu seguía en silencio de igual manera. Por lo que estaba escuchando... ¿Eso significaba que en realidad tenía 11 años igual que Choromatsu?

"Ya veo; sin embargo, la víctima, según los reportes, no parece recordar nada más que su tiempo luego de que el bebé en sus brazos naciera. Así recibí el reporte de uno de los miembros de la asociación. ¿Podría explicar por qué no actúa como la versión en la que fue alterado?"

"Seguro. Karamatsu estuvo bajo el control de los comandos de Choromatsu, además de esto, fue forzado a tomar otra pócima la cual tiene efectos secundarios muy severos en el cuerpo si se ingiere por mucho tiempo, esta pócima siendo la de envejecimiento. Recuerdo muy bien esta substancia ya que usó la pócima con efecto contrario en mí cuando me dio el primer comando; no obstante, usó la de envejecimiento para regresarme a mi edad normal luego de haberme convertido en un niño. Habría regresado a mi edad normal dentro de 48 horas pero no tenía el tiempo para eso" explicó Osomatsu.

"Oh..." Karamatsu miraba a Osomatsu, quien veía con determinación al juez. ¿Qué era todo esto que estaba escuchando?...

"Mi presente encarnación posee el poder mágico de un dragón, estas creaturas son conocidas por su alto nivel de magia y su alta efectividad para deshacer los hechizos más complejos. No serían capaces de curar un cerebro dañado o resolver los efectos secundarios de los hechizos, pero son capaces de anularlos. Es decir, el hechizo en este caso, que tiene el control del individuo, se termina"

"Vaya, en ese caso, podría ser..." Karamatsu murmuró al creer recordar algo importante con respecto al bebé.

"El bebé tiene la capacidad de terminar los hechizos o anularlos. Anuló uno de los comandos que Choromatsu intentó darle a Karamatsu mientras dormía y posteriormente detuvo el comando que gobernaba toda su vida, esto, con el beso en la frente que le dio a Karamatsu" explicó Osomatsu al entonces mirar a Karamatsu. "Al entrar en contacto cercano con tu cabeza, pudo anular el comando y detenerlo. Hacer esto llevó a que todos tus recuerdos falsos desaparecieran y regresaste al estado mental en el que Choromatsu te dejó previamente a los recuerdos falsos sobre tu vida pasada. Desconozco la razón real de que te dejara conservar algo de tu magia al vivir esa versión pasada; sin embargo, como tu nivel mágico fue impuesto por él también, ya que te hizo creer que tenías menos magia de lo que en realidad tienes, regresaste a no recordar que tenías magia"

"Yo..." murmuró Karamatsu al realmente sentirse triste por esto. ¿Entonces aquel sitio en el que estaba era...?

"Dentro de esta mentira fue que decidí nacer. Afortunadamente me encontraste antes de que muriera, ya que el estado de nuestra alma está en una condición muy delicada, esto supone un estrés muy grande en el individuo. Así fue como di contigo y empezaron mis esfuerzos por protegerte, claro, habría sido en vano de nuevo... ya que Choromatsu estuvo por asesinarte una vez más" dijo Osomatsu, ya entonces miró a Ichimatsu "Te agradezco de todo corazón que rescataras a Karamatsu y me dieras la oportunidad de estar con él. Estoy en deuda contigo"

"No, ah... no se preocupe, yo..." Ichimatsu se sonrojó ante el agradecimiento del espíritu.

"No. No te avergüences, de verdad estoy agradecido porque lo hayan salvado de una muerte más bajo manos de Choromatsu. Gracias a ti podré cumplir con lo que he querido por mucho tiempo"

"Bueno, ehm... entonces... un placer" dijo Ichimatsu al suspirar y decidir aceptar el agradecimiento del otro. Osomatsu miró al juez con mucha seriedad.

"Como víctima de homicidio a manos del criminal, solicito que el permiso para proyectar sus recuerdos del alma sea otorgado" dijo Osomatsu "Sé que hay más detalles relevantes que no habré revelado y que deberían encontrarse en su alma"

"Yo también deseo lo mismo" dijo Karamatsu al hacer un esfuerzo por hablar. Choromatsu lo miró con desagrado.

"Solicito que su señoría otorgue el permiso. Los recuerdos del hechicero son inciertos debido a la cantidad de pócima que ha tomado, por lo que sólo sus recuerdos del alma pueden ser de fiar" dijo el espíritu guardián de los dragones.

Ante las peticiones, el juez se quedó meditando al respecto.

"Muy bien, antes de continuar con el juicio, revisaré la evidencia nuevamente. Se dará un descanso de diez minutos antes de declarar si el permiso es dado o no" dijo el juez antes de retirarse hacia otra habitación.

"Ah... vaya, eso sí que fue demasiada presión, haha" dijo Osomatsu al flotar hacia Karamatsu, quien lo miraba con mucha curiosidad. "Descuida, lo más seguro es que sí nos otorguen el permiso para ver la verdad"

"Sí, tan sólo es un procedimiento habitual. Estoy seguro de que el juez recibió la suficiente evidencia. Además de que los lugares reubicados serán examinados teniendo en consideración la información que se ha proporcionado" explicó Ichimatsu.

"Ichimatsu, ¿verdad? Gracias nuevamente, has sido de gran ayuda y estoy consciente de tu propuesta por cuidar de Karamatsu. Te encargo la seguridad de mi esposo mientras siga siendo incapaz de protegerlo apropiadamente"

"Esposo..." Karamatsu se sonrojó al escucharlo. Osomatsu le sonrió con calidez.

"A pesar de que no tienes recuerdos, me parece fascinante que sigas avergonzandote igual, tu esencia sí que no ha cambiado" dijo Osomatsu "Te besaría en este momento, pero no tengo un cuerpo físico para que pudieras sentirlo"

"Descuida, si te parece bien, te doy un abrazo aunque no pueda sentirlo" dijo Karamatsu al extender sus brazos. Osomatsu miró el gesto con curiosidad e inmediatamente lo abrazó. Karamatsu hizo como si estuviera sujetando su espalda y se quedaron así por unos segundos.

"Karamatsu... de verdad te extrañé"

"Ya todo está bien, Osomatsu" respondió Karamatsu. Osomatsu sonrió y entonces se separó para mirarlo.

"Los dragones crecen rápido, Karamatsu, más te vale que no insistas en tratarme como tu hijo o tu hermanito" dijo Osomatsu "Siempre serás mío y siempre seré tuyo, así que... tratame como tal, ¿sí?"

"Ah..." Karamatsu se sonrojó nuevamente. "Pero..."

"Descuida, te lo paso mientras sólo sea un bebé o sea menor de... ¿Unos 7 años? No me importa si de los 8 en adelante intentas algo conmigo"

"¿Qué? ¿Intentar qué cosa?" preguntó Karamatsu. Osomatsu se quedó en silencio. Creyó luego entender.

"Ah, es verdad. No sabes sobre eso todavía... bueno, no hay prisa, sólo... tratame bien"

"Por supuesto" dijo Karamatsu.

Choromatsu miraba el intercambio con mucho desagrado. Osomatsu se dio cuenta de esto y volteó a verlo.

"¿Qué pasa? ¿Frustrado? ¿El gato te comió la lengua? Celebraré lo que quieran hacer contigo después del veredicto que obviamente no será a tu favor" dijo Osomatsu con una sonrisa. "Pero recuerda que mi opinión es muy aparte de la de este niño. Tal vez tengas la oportunidad de ganarte algo de su afecto si tanto te interesa, pero espero por tu bien que acaben con tu miseria. Que tus siguientes vidas no hayan sido capaces de disfrutar una vida diferente y con la debida inocencia es algo lamentable"

"..." Choromatsu permaneció callado, no creía que pudiera decir nada. No porque no tuviera qué decir, pero porque no veía el punto en ese momento de decir algo... Esperaría pacientemente por su sentencia, la cual no consideraba podría ser muy mala, ya que mucho de lo que decía Osomatsu no lo recordaba. Entonces recurriría a pensar en un plan de acción. No necesitaba palabras para simplemente mirar con visible lástima a su hermano, quien había terminado siendo un alma sin consuelo.

"Ah... ¿Esa es tu respuesta? ¿Mirarme con lástima? ¿Tan tonto eres como para no darte cuenta de la situación en la que estás? Vaya... Como quieras, haha" dijo Osomatsu al ver al otro con diversión.

Osomatsu miró de nuevo a Karamatsu y entonces observó el collar.

"Ese collar alrededor de tu cuello me da nostalgia, me ayudó a sentirme acompañado por mucho tiempo. Ahora sé que eras tú intentando reconfortarme" dijo Osomatsu "Karamatsu, regresaré pronto dentro del bebé, pero... quiero que sepas que así como me acompañaste sin que yo lo supiera, yo siempre estoy contigo. Tal vez ahora el que vaya a ofrecerte todo su amor sea este niño, pero... cuando sientas el amor de este pequeño, recuerda que soy yo también amandote"

"Osomatsu..." Karamatsu miró su collar brillar. Lágrimas brotaron de sus ojos mientras palabras se formaban en su mente de nuevo. "¿Eso significa que ya puedes recordarme?"

"Sí. Lamento haber dicho que no podía. Era verdad en ese entonces, pero... ahora te recordaré por siempre también. Gracias por amarme, acompañarme en mi felicidad y ser parte de mi vida... Ahora por fin podré ofrecerte todo lo que nunca pude darte" dijo Osomatsu "Agradezco el amor que le mostraste a un individuo que nunca creyó poder amar ni ser amado de verdad"

"Osomatsu..." murmuró Karamatsu todavía con su collar brillando. "Siento mucho haberte abandonado entonces, lo siento..."

"Karamatsu..." Osomatsu observó el collar brillando, escuchaba las palabras del niño, sin embargo... creía que esas palabras venían del collar. El deseo del collar de que escuchara su sentir.

"Hasta que la muerte nos separó..." dijo Karamatsu al verse en un trance mientras hablaba.

"Y nos volvió a reunir" dijo Osomatsu con una sonrisa de oreja a oreja. "Cuida bien nuestros anillos de matrimonio. Los hice para nosotros después de todo, haha"

"Claro que sí, lo prometo" dijo Karamatsu al entonces ver a Osomatsu acercarse a él, sujetaba su rostro con mucho cariño, a pesar de no poder realmente tocarlo y le sonreía con mucho conflicto.

"Te amo, Karamatsu"

Luego de decir esto, el alma de Osomatsu regresó primero a su apariencia sencilla de una flama de color rojo y ya entonces al bebé, quien parecía seguir durmiendo. Karamatsu pareció regresar en sí, encontrando que estaba lagrimeando. Ichimatsu, quien había presenciado todo esto, se había quedado con los ojos llorosos. El de ojos azules volteó a verlo. Ichimatsu frotaba sus ojos limpiando las lágrimas que se le habían escapado.

"N-No estoy llorando, es sólo... eso fue hermoso, ah..." dijo Ichimatsu al mirar al bebé y ponerse más emocional. "Nació para poder estar contigo de nuevo en vida, ahh... pero qué bonito..."

"Ichimatsu..."

"Se nota que realmente te ama, pero es tan triste... todos esos sentimientos tan dolorosos que se ve que carga... ¡Dale todo tu cariño! ¡Ese bebé merece todo en el mundo!" dijo el de ojos amatista al cubrir sus ojos. Karamatsu sonrió levemente a esto.

"Eres muy buena persona, Ichimatsu, muchas gracias por tus sentimientos" dijo Karamatsu, quien se encontraba algo confundido por todo lo que acababa de pasar; sin embargo, con saber que el bebé estaba bien le bastaba para estar tranquilo.

"Disculpe, espíritu del guardián de los dragones" Ichimatsu lo llamó, haciendo que éste apareciera frente a él.

"¿Sí?"

"¿Es posible llamar a ese otro Osomatsu de nuevo? No digo que sea pronto, pero, sería muy triste que esta fuera la última vez que apareciera" dijo Ichimatsu al tratar de que no le escurriera la nariz por llorar. Karamatsu miró al espíritu con curiosidad. ¿Sería posible?

"Es posible, sí. Este pequeño debería ser capaz de manifestar su alma por cuenta propia eventualmente; sin embargo, esta técnica lo deja muy cansado. No les recomiendo que lo inciten a desarrollar esta capacidad hasta que crezca un poco más, si el bebé manifiesta demasiadas veces su alma, podría deteriorar su propia salud. Esto por ser demasiado estrés en su pequeño cuerpo. Cuando crezca un poco más entonces será más seguro para él manifestarla"

"¿Entonces podré hablar con esa versión adulta de Osomatsu?" preguntó el de ojos azules.

"Así es. Pero sigo recomendando precaución"

"Sí, no hay de qué preocuparse, sólo si es necesario y cuando crezca un poco más" dijo Karamatsu "¿Podríamos llamarte de nuevo en otro momento si hay algo más que queramos preguntarte?" preguntó Karamatsu.

"Por supuesto, será un placer ayudar" dijo el espíritu.

Los diez minutos pasaron con rapidez, Osomatsu permanecía dormido mientras que el juez reingresaba al lugar para retomar su sitio y poder hablar sobre la conclusión a la que se había llegado. Choromatsu tan sólo se quedó en silencio, no sabía qué vería en la proyección, pero al menos estaba seguro de que no tenía idea de la mayoría de las cosas que había mencionado su hermano. Todos miraron al juez en espera de una respuesta satisfactoria.

"Tomando en consideración la evidencia recopilada y lo ya hablado anteriormente en este juicio, el permiso para proyección del alma se ha contemplado y finalmente ha sido aprobado. Además, a petición del hermano gemelo, una de las víctimas del hechicero oscurantista, se proyectará el recuento de los hechos con respecto al joven Karamatsu hasta el final" declaró el juez.

Choromatsu fue entonces envuelto en un hechizo, producto de un especialista en el área con el permiso correspondiente. Finalmente se revelaría lo que había sucedido con la vida actual de Karamatsu.

Karamatsu se veía muy nervioso. De cierta forma sentía muchas ganas de saber cuánto había perdido; sin embargo, tenía miedo de igual manera, pues no sabía qué era lo que estaba a punto de presenciar. Todo lo había impactado antes; no obstante, era imposible de asimilar y más porque sólo lo había escuchado... ¿Qué sería de él después de ver lo sucedido? ¿podría finalmente procesarlo?

En la pared detrás de todos, una imagen gigante comenzó a ser proyectada, tal y como si ahora se encontraran en una sala de cine: todos observaban con atención lo que se presentaría frente a sus ojos. Choromatsu miraba la proyección con apatía, se sentía molesto porque estuvieran hurgando en sus recuerdos del alma; no obstante, estaba más que seguro de que no habría nada que pudiera alterarlo.

Karamatsu se vio atónito segundos después, pues frente a él corrían innumerables eventos trágicos y crueles. Pudo verse a sí mismo ser capturado de diversas maneras sin creer que hubiera una peor que otra; no obstante, entre más y más pasaban, los métodos de Choromatsu se volvían todavía más carentes de emoción o empatía.

Se notaba la progresión en la manera en que el mago veía al otro. En algún momento se había convertido en un conejillo de indias, probablemente los rastros de humanidad del mago se habrían esfumado en el trayecto y ahora sólo quedaba una persona que disfrutaba de cazar y atormentar... Para entonces asesinar.

Karamatsu no sabía qué sentir, pues estaba presenciando la manera en que moría una y otra vez. Unas veces recibiendo una inyección que lo mataba al instante, otras veces tan sólo se veía caer y quedar mentalmente incapacitado sin posibilidad de ser usado para la pócima de comando... cosa que dejaba al mago tan decepcionado que tan sólo terminaba disparándole para 'acabar con su sufrimiento'.

No importaba la edad, tal cual había dicho Osomatsu, Choromatsu no parecía tener piedad.

Todos en la sala pudieron contemplar la manera en que Karamatsu, ya fuera un niño de tres años o más grande, perdía la vida debido a la obsesión enfermiza que tenía el mago con una vida pasada de él. Una vez que fallecía, el de ojos esmeralda tomaba una foto para inmortalizar otro de sus fallos.

Todas las vidas 'interrumpidas' de Karamatsu terminaban por poseer un número como nombre, a menos de que probaran su valor. Esto lo hacía el mago mayormente porque le facilitaba deshacerse de aquellos que no servían y de esta manera consideraba no podría encariñarse con alguno de ellos.

La sala entera yacía en silencio al presenciar las atrocidades que el individuo en el estrado había tenido que sufrir sin descanso, mientras que Choromatsu se había quedado perplejo por lo que veía. A pesar de que los recuerdos con respecto a sus vidas pasadas se hubieran desbloqueado al momento de regresar al reino mágico, acción que había cometido para poder vivir en paz y felicidad con Karamatsu: no podía concebir lo que estaba viendo. ¿Tanto cambiaba presenciarse a sí mismo actuar que sólo saberlo?

Fue entonces que las escenas pertinentes con respecto al niño en el estrado se mostraron. Recuerdos de Choromatsu y Karamatsu conociéndose, recuerdos sobre la gratitud que sentía el de ojos azules hacía él por diversas razones... Llegando hasta el recuerdo donde luego de una breve conversación con Choromatsu, Karamatsu se había levantado para avisar que iba a ir a jugar a su casa y regresaría después de cenar, claro que...

Jamás regresó.

Choromatsu llevó a Karamatsu hacia el generador de universos paralelos. El menor permanecía ignorante de las intenciones de su amigo; no sabía que estaba siendo llevado al mismo lugar donde había vivido incontables vidas atrás. Una realidad, aunque idéntica, modificada a preferencia del mago para poder seguir la historia que él quería. En cuanto habían bajado al sótano, Choromatsu había procedido a mostrarle su verdadera cara a su amigo, quien sin entender lo que sucedía, fue atrapado dentro de una jaula y sometido a luces continuas: las cuales no tenía idea de lo que hacían pero que sí lo lastimaban.

El pequeño de ojos azules tardó en aceptar lo que estaba sucediendo, sin embargo, se dio cuenta de que había sido engañado por su mejor amigo. Así que vivió dentro de la jaula y estrictamente controlado para cubrir sus necesidades biológicas. Cuidado como un animal dentro de una jaula, Karamatsu adoptó sus circunstancias en contra de su voluntad y se limitó a resignarse a su destino. Sin saber cuánto tiempo había pasado y sin saber las intenciones reales de su amigo, el pequeño tan sólo dio a la conclusión de que moriría.

¿Por qué? No lo sabía. Parte de él quería creer que su amigo no sería capaz; sin embargo, su corazón le repetía que su momento de morir estaba cerca y que no tenía alternativa más que aceptar que todos sus sueños y aspiraciones jamás se volverían realidad. Tan sólo podía esperar y temer por el momento en que todo terminara.

Karamatsu observó con mucha atención la siguiente escena que la proyección le compartía. De momento no creía encontrar palabras para lo que estaba sintiendo, y creía con todo su ser que algo dentro de él se estaba haciendo pedacitos. De momento tan sólo podía agradecer que Osomatsu siguiera dormido y no viera el horror de una realidad que parecía tan falsa por no poderla recordar... pero que era imposible de negar.

"Yo..." murmuró el pequeño Karamatsu dentro de la jaula, se encontraba parado mientras miraba con inseguridad a su alrededor. Agradecía que ya no fuera bombardeado con más luces de colores; no obstante, temía porque estas saltaran de la nada a atacar su mente otra vez.

"¿Asustado? No deberías. Desde hace ya rato te he considerado un éxito, siéntete orgulloso por ser el primero en lograrlo"

"¿Qué?... ¿Orgulloso de qué?..."

"Eres el cuerpo y mente perfecta para albergar la identidad de mi mejor amigo" dijo el mago de diez años.

"Yo... No entiendo, pero..." sin poder terminar de hablar, el niño se quedó inmóvil al ver como un láser era disparado por un lado de él de forma súbita. Karamatsu ahogó un grito luego de lograr reaccionar, se giró levemente para contemplar la marca en la pared de la jaula y prontamente empezó a temblar.

"¿Hm?" Choromatsu miró a Karamatsu, cuyas piernas temblaban y él mismo trataba de calmarse por lo que acababa de pasar. Al percatarse de una máquina que apuntaba ahora hacia su cabeza, no pudo más que ponerse de cuclillas rápidamente en un intento por evitar ser golpeado por el láser y cubrir su cabeza con mucho terror.

"Ah..." mientras seguía intentando proteger su cabeza, unos hilos de energía salieron de los lados inferiores de la jaula y sujetaron sus tobillos para forzarlo a quedar hincado. "No..."

Más hilos de energía salieron, esta vez de las esquinas superiores de la jaula, para sujetar sus muñecas forzándolo a pararse. Los hilos atados a sus tobillos se esfumaron y posteriormente fue alzado para ser acomodado cerca de la pared de la jaula. Karamatsu entonces se vio abrumado por las luces de colores que se habían empezado a disparar. El menor intentó mirar hacia otro lado; sin embargo una atadura mágica lo mantuvo sin poder desviar la mirada.

"Procura mantener los ojos abiertos o me harás tener que forzarte a que no los cierres" dijo el mago más en tono de amenaza que de sugerencia.

Karamatsu comenzó a sollozar.

"Por favor, Choromatsu, detén esto..." dijo el de ojos azules antes de recibir un golpe directo del láser sobre su mejilla. Cerró los ojos y aguantó el grito que quería pegar por el dolor repentino. El láser le había hecho una herida en forma de equis sobre su piel.

"¿Qué te parece? Hace cortes muy precisos y finos. Descuida ese fue un disparo de menor nivel, es por eso que sólo te dejó marcada la cara. De haber estado en un mayor nivel entonces tal vez te habría volado la mitad de la cabeza" dijo el mago al ver al otro lagrimeando petrificado en miedo por el ataque y su pánico había aumentado debido a la explicación del de ojos verdes. "Eh... pero ahora que hice esto ya no podrás ser la copia perfecta de él" agregó Choromatsu al quedarse pensando en qué hacer.

"¡Por favor! ¡No me mates! ¡No quiero morir! ¡No quiero!" exclamó Karamatsu una y otra vez al comenzar a jadear con rapidez y pesadez. Su respiración parecía quedarse atorada por el peligro que significaba estar a la merced del láser.

"Bueno, si lo pienso... puedo cubrir tu herida con magia ilusoria, si empleo una técnica fuerte entonces no tendré que hacer un esfuerzo consciente por mantenerla. Ah, si cambias de opinión en cuanto a querer enseñar esa fea herida, siempre puedes ir con algún doctor del reino mágico... Oh, pero no es como que vayas a regresar, así que no importa" dijo Choromatsu con una pequeña sonrisa mientras miraba a su 'amigo' quien lo miraba con mucha tristeza.

"¿Qué fue lo que salió mal, Choromatsu? Si te hice daño de verdad lo lamento... De verdad creí que podíamos ser amigos" dijo Karamatsu al sentirse profundamente traicionado.

"¿Qué dices, Karamatsu? Somos amigos, aunque... no en esta época" dijo Choromatsu sin tomarle mucha importancia a que su amigo estuviera muerto de miedo. "Pero descuida, como ya te he repetido muchas veces, no tengo intención de matarte"

"¿E-Entonces por qué me disparaste?..."

"Ah, sólo quería espantarte un poco, pero descuida, no te mataré. Me tardé un buen rato en acostumbrarte al efecto de las luces así que sería contraproducente" explicó Choromatsu "De verdad que fue complicado lograrlo. Originalmente quería inyectarte o hacerte beber esta pócima, pero ya he comprobado que esos métodos no sirven porque te terminan matando... así que me limité en usarlos como forma de amenaza"

"Choromatsu, sólo..., cuida de Osomatsu por mí, él probablemente se sentirá solo cuando ya no esté. Agradezco saber que esto terminará, no me gusta sentir miedo hacia ti... No cuando de verdad te apreciaba" dijo Karamatsu al tratar de ser más fiel a su sentimiento de resignación, le estaba costando, pero estaba tratando de aceptar su muerte inminente.

"..." Choromatsu lo escuchó mientras lo miraba con desagrado. ¿Por qué hablaba como si de verdad creyera que fuera a matarlo? Sí que era molesto.

"Siento mucho que no pudiéramos ser amigos de verdad y que nunca encontré un hogar..." dijo el niño entre sollozos.

"No sé cuántas veces te he escuchado decir cosas similares... pero te doy oportunidad de que te expreses así sólo porque eres el que más ha demostrado su valor, haha"

"Si puedes... sólo hazlo rápido" dijo Karamatsu al cerrar los ojos con fuerza. Choromatsu se sintió irritado por su actitud; no obstante, prefirió sólo demostrarle lo equivocado que estaba al tan sólo proceder.

"Sientes como tu consciencia se nubla y tu confusión crece" ante las palabras extrañas de Choromatsu, Karamatsu abrió los ojos sin entender.

"Espera, Choromatsu, ¿Qué estás haciendo?"

"Tus recuerdos empiezan a desvanecerse y tu mente se vuelve susceptible a la verdad..." Al decir esto, los ojos de Karamatsu perdieron su brillo. ¿Qué estaba intentando hacer?

No estaba muy seguro de lo que ocurría, sin embargo, no podía ser algo bueno.

"Choromatsu... ¿Qué está pasando?... ¿Qué intentas hacer?"

"Oh, tan sólo olvidarás todo, incluyendo quién eres"

"¿Qué?" El niño se quedó paralizado ante lo que aquello implicaba, fue hasta medio minuto después que logró reaccionar. "¡No... No...! ¡Por favor no lo hagas! ¡¡No quiero olvidar!! ¡Choromatsu, detente! ¡Te lo ruego!"

"De repente no sabes lo que ha sido de tu vida en estos últimos diez años..."

"Por favor, no... No quiero esto... Por favor, todavía podemos hablar, todavía..." murmuró Karamatsu sin poder terminar de hablar debido al efecto del hechizo de Choromatsu.

"No sabes donde estás, no sabes qué ocurrió, no sabes quién eres tú" al escuchar dicha indicación, los hilos de energía soltaron finalmente a Karamatsu, quien terminó sentado en el piso sin mucha reacción y las luces de colores finalmente pararon.

"Me alegra saber que esto no te matara, me cuesta creer que después de tantos intentos al fin uno funcionara" comentó Choromatsu al ver el cuerpo de su amigo 'temblar'. "Parece que te pondrás mejor, aunque sigues temblando y lágrimas siguen cayendo de tus ojos"

Choromatsu abrió la jaula después de sujetar el peluche de dragón, caminó dentro del espacio y se acercó al cuerpo de Karamatsu. Se puso de cuclillas y lo observó con atención. Acercó una de sus manos a su rostro, notando así cómo reaccionaba al tacto e intentaba huir de él.

"¿Oh? Es tan surreal verte intentar escapar de mí aunque no tengas recuerdos... Hm, pero tu cuerpo seguro que me recuerda"

"..."

"Toma, te traje a Osomatsu, así verás que no soy una mala persona" dijo Choromatsu al entregarle su dragón de peluche. El niño tomó en brazos el peluche y se quedó mirándolo sin mucho que decir.

"¿Cómo te sientes?"

"Vacío... Me siento triste también, aunque me siento mejor ahora que sujeto este juguete" contestó Karamatsu. Choromatsu no se veía muy feliz.

"Bueno... Con eso aclarado, podemos proseguir" dijo Choromatsu "Veamos... ¿Quién soy?"

"No lo sé"

"¿Cómo te llamas?"

"No lo sé"

"¿Cuántos años tienes?"

"No lo sé"

"¿Sabes usar magia?"

"No lo sé"

"¿Quién crees que es tu familia? ¿sabes dónde está?"

"No lo sé" contestó el niño mientras sollozaba por la tristeza que no entendía pero que sí lo agobiaba.

"¿Por qué estás llorando?"

"Porque no tengo recuerdos"

"Pero sabes que olvidaste cosas"

"Sí..."

"¿Y si te dijera que tienes que olvidar tus sentimientos o tu conocimiento?"

"N-No... Por favor..." suplicó Karamatsu, quien tenía miedo todavía aunque no recordara nada. El sólo contemplar la idea de perder más cosas de las que ya había perdido, cosas que desconocía, sinceramente le aterraba. ¿Y cómo sabía que había olvidado cosas? Eso era porque había respondido con demasiados 'no lo sé' a las preguntas del mago.

"Dejas de llorar, olvidas que estás asustado ahora mismo. No estás triste por el momento"

"..." Karamatsu pronto obedeció. Ahora se encontraba inexpresivo mientras Choromatsu pensaba en qué más pedirle.

"Quitate la ropa" ante la orden, Karamatsu ladeó la cabeza confundido.

"¿Por qué?"

"Necesito que te la quites por lo que te pediré después. No puedes traer esa ropa puesta" dijo Choromatsu. Karamatsu se veía algo avergonzado. "Obedeces y te quitas la ropa"

"Uh... Sí..." contestó el niño al prontamente desvestirse hasta quedar en ropa interior. "¿Así está bien?"

"También la ropa interior" aclaró Choromatsu. Karamatsu se sentía muy inseguro; no obstante obedeció. "¿Por qué estás avergonzado? Somos niños los dos"

"Me siento expuesto... No me gusta..." dijo Karamatsu al abrazar su peluche mientras yacía hincado en un intento por esconder su cuerpo. Choromatsu suspiró.

"Karamatsu, ¿acaso crees que quiero hacerte algo más?"

"No lo sé, pero... sólo sé que no confío en ti" respondió Karamatsu. Choromatsu frunció el ceño con desagrado.

"¿De verdad? ¿O es que me estás pidiendo indirectamente que te haga algo?" preguntó Choromatsu al quitarle el peluche a la fuerza para entonces sujetarlo del cuello y forzarlo a quedar acostado.

"Ah..." Karamatsu buscó al peluche con la mirada antes de mirar a Choromatsu encima de él.

"¿Qué piensas de que haga esto?"

"Tengo frío..." murmuró Karamatsu. Choromatsu se dio cuenta de que el otro no podía sentir el miedo por la instrucción.

"Ah... Esto es muy raro, olvídalo, no me gusta esto" dijo Choromatsu al quitarse de encima. "Me acordé de algo desagradable. No te veo de esa manera y es cruzar la línea para mí"

"Hmm..." Karamatsu se incorporó y gateó para recuperar el peluche, el cual abrazó como si estuviera intentando encontrar consuelo en él.

"Además, me gusta el pensamiento de que eres puro, es algo importante en ti" dijo Choromatsu al quedarse pensando en esto con una sonrisa. "Claro... hasta que te acostaste con él. No creí que pudiera sentirme tan decepcionado, que Karamatsu hiciera algo como eso es..."

"Osomatsu..." ante la mención del nombre, Choromatsu lo miró de forma asesina.

"¿Qué dices?"

"Es el nombre de este peluche, mencionaste su nombre hace nada..."

"¿Por qué dejaste que él te ensuciara, Karamatsu?"

"¿Eh? ¿De qué hablas?..."

"Tuve que lidiar con el pensamiento agobiante de que eras igual a todos los demás, pero yo sé que eso no es verdad, haha... Sé que eres mejor que todos ellos. Es por eso que te quiero de vuelta en mi vida"

"Tus ojos están brillando..." comentó Karamatsu al entonces mirar a Choromatsu sujetar su cabeza con desesperación.

"No de nuevo... No quiero matarte otra vez"

"¿Matarme otra vez?..."

"Desahogue mis frustraciones con respecto a ti con otra de tus versiones fallidas, así que no debo asesinarte... No cuando eres el único que ha resultado compatible"

"¿Acaso me odias?..."

"No, para nada. Tan sólo creo que debemos ser amigos por siempre. Karamatsu debe ser Karamatsu. Eso es todo"

"Debe ser muy difícil para ti..." comentó Karamatsu. Choromatsu lo miró con incredulidad.

"¿Qué cosa es difícil?"

"Tener que enfrentar la realidad" respondió el niño de ojos azules. Choromatsu se quedó en silencio y sin expresión al escuchar esto.

"Enfrentar la realidad..."

"¡Cállate!" exclamó Choromatsu al jalar al otro del cabello. "Todavía no eres Karamatsu, así que no tengo por qué escucharte"

"Me duele..." murmuró el de ojos azules al cerrar los ojos por reflejo. "No tienes que vivir aferrado a esa persona de la que hablas, tienes que dejarla ir y atreverte a encontrar a otra persona que puedas llamar tu 'amigo'..."

"Te borré los recuerdos y aún así tu insistencia por decir este tipo de cosas y dar consejos no ha cambiado. Haha, sí que es extraño cómo funciona este hechizo, pero está bien. Di lo que quieras, pronto volverás a ser Karamatsu"

"¿Por qué haces esto? ¿Acaso no es agotador?... ¿Acaso no quieres parar?"

"No me hace gracia que estés diciendo estas cosas" dijo Choromatsu al apretar su agarre. ¿Quizá debería dejarlo sentir miedo otra vez? Creía preferir que rogara por su vida a que se soltara a decir cosas como esta.

"Lamento que hayas sufrido tanto"

"¿Qué?..."

"Siento compasión por ti" al escuchar esto, Choromatsu sintió mucha rabia; no obstante, decidió seguir con los comandos. "Te traje de regreso a casa. Tu nombre es Karamatsu. Tu conocimiento al respecto del reino mágico queda bloqueado hasta que vuelvas a pisar dicho territorio" dijo Choromatsu al no creer que eso pudiera pasar. "Crees que tienes 18 años"

"..." Karamatsu entonces recibió un bote de píldoras, el cual observó con curiosidad.

"Esta es tu medicina, necesitas tomar una píldora diaria, sin excepción. No importa la hora, simplemente es necesario que la tomes"

"¿Por qué necesito tomar medicina?" Preguntó Karamatsu.

"Oh, porque tu cuerpo la necesita, de no tomarla entonces tu cuerpo se deterioraría con el tiempo"

"Ya veo... ¿Deteriorar cómo?"

"Ah... Empezarías a toser sangre, tendrías debilidad y frecuentes desmayos. Los detalles no importan, no dejarás de tomarla a menos que el comando sea anulado" explicó Choromatsu. Karamatsu asintió un par de veces.

"Entiendo..."

"Ahora quiero que te tomes la primer píldora, mañana la siguiente y así sucesivamente" dijo Choromatsu al niño, quien abrió el frasco y procedió a tomar la píldora, causando que su cuerpo gradualmente creciera hasta verse de 18 años.

Choromatsu chasqueó los dedos e inmediatamente vistió al joven en el piso con la armadura que recordaba que usaba su amigo. Karamatsu tan sólo observó una de sus manos mientras seguía abrazando al peluche con uno de sus brazos.

"Permaneces en silencio mientras escuchas con atención, tu miedo y tristeza no regresaran hasta que te pida que interpretes mis recuerdos. Eres el caballero personal del rey, vives en el castillo. En el castillo vive tu mejor amigo Choromatsu, quien es el mago personal del rey"

"..."

"Posees poca habilidad en magia, usas la telepatía sólo para casos que consideres importantes; sin embargo, tu magia de agua es la que tiendes a usar" dijo Choromatsu al ahora sujetar su mano y dirigirla sobre su propia cabeza.

"..."

"Ahora mismo te transmitiré mis recuerdos de aquella vida. Observa mis recuerdos sobre mi amigo 'Karamatsu', quiero que lo interpretes de la forma más exacta posible"

Al dar esta instrucción, energía de color verde fue transferida desde la mano de Karamatsu hasta recorrer todo su cuerpo. Veía todas las escenas pertinentes sobre su vida pasada que Choromatsu recordaba. Después de unos diez minutos, Karamatsu apartó la mano de la cabeza de Choromatsu y en cambio junto sus manos contra su pecho y cerró los ojos mientras esbozaba una cálida sonrisa.

"¿En qué piensas, Karamatsu?" preguntó Choromatsu con curiosidad y expectativa. El caballero soltó un suspiro lleno de amor.

"Ah... mi amor... Osomatsu..." al decir cada palabra con mucho sentimiento, Choromatsu lo miró muy enfadado.

"No sabes quien es Osomatsu, si acaso lo llegara a mencionar, tan sólo sería posible que hayas leído su nombre de algún lado; sin embargo, no sabes quien es"

"¿Qué?..." Karamatsu se vio angustiado por la petición repentina, se sentía devastado porque su amigo le estuviera pidiendo que olvidara a su amado. "Pero no quiero olvidar a my honey... Te pedí que me ayudaras a no olvidar..." agregó con los ojos llorosos.

"Reinterpreta tu personalidad sin incluir los recuerdos sobre Osomatsu, ahora" ordenó Choromatsu con evidente molestia. Karamatsu no pudo más que obedecer; sin embargo, lagrimeaba con mucho dolor por tener que borrar a su persona especial de sus recuerdos.

"De acuerdo..."

"No recuerdas bien tu infancia. Siempre hemos sido amigos. Todo lo dicho anteriormente será verdad para ti mientras el hechizo siga activo"

"¿Y a quién amo? ¿Amo a Choromatsu también?" preguntó Karamatsu en un trance.

"Puedes amar a quien quieras, tú y yo sólo somos mejores amigos, no te haría enamorarte de mi... Eso sería raro"

"Y si el hechizo se rompe... ¿Pueden mis recuerdos borrados regresar?"

"No"

"¿Por qué no?"

"Porque eso no pasará, haha" dijo Choromatsu al soltar una breve risa. "Nunca has vivido en el reino mágico por mucho tiempo y seguirá sin suceder, aunque... En el raro caso de que se rompiera el hechizo..." Choromatsu se quedó pensando en esto antes de sonreír sin mucho conflicto. "Serías inútil para mí, así que no, sé un cascarón vacío para lo que me importa. De todas formas eso pasaría por el daño inminente a tu cerebro, es imposible que se rompa tan rápido como para que no quedes dañado de por vida"

"E-Entiendo..." murmuró Karamatsu al lagrimear mientras escuchaba.

"Olvidarás que has sido reprogramado, tan sólo estarás consciente de tu vida diaria en el castillo. Las instrucciones siguen en pie aunque no las recuerdes. Te quedarás dormido y cuando despiertes serás sólo Karamatsu, el caballero personal del rey"

"Entiendo..."

"Contaré hasta tres y entonces dormirás. Todo se volverá realidad en cuanto abras los ojos mañana" dijo Choromatsu "1..."

"..." Karamatsu comenzó a llorar con mucha frustración.

"2..."

"..."

"3"

El caballero cayó inconsciente luego de escuchar. Choromatsu sonrió satisfecho y en cambio levantó a su amigo luego de él mismo volverse un adulto. El mago se tomó entonces la pócima.

"Mi consciencia se empieza a nublar y escucho con atención. Cuando me levante mañana, no sabré lo que pasó aquí. Creeré que estoy en esa vida, con la diferencia en que vivo ahora en el castillo. Los recuerdos de mis siguientes vidas y todo lo que hecho quedarán bloqueados hasta que el hechizo de Karamatsu sea roto, en ese caso mis recuerdos regresaran de poco en poco. Si encuentro algo sospechoso igualmente empezaré a recordar, esto es para evitar que algo salga mal y no sepa actuar por mi falta de recuerdos"

Choromatsu miró a su amigo inconsciente y sonrió.

"No te preocupes, Karamatsu, me aseguraré de que tu peluche esté en un mejor lugar, haha" dijo Choromatsu al usar su poder para teletransportar el peluche "Ahora mismo debe de estar sobre tu cama en el orfanato. Tu celular lo destruí y tu arpa... bien, esa desapareció luego de que tu nivel mágico disminuyó. Pero podrías invocar otra de menor nivel si es que quieres usar una"

"..."

"Por fin regresamos a casa, Karamatsu"

El recuerdo terminó de mostrarse y la proyección fue en ese momento pausada. Los presentes se encontraban anonadados por lo que habían visto.

Ichimatsu miró con mucha preocupación a Karamatsu, quien parecía estar temblando y lagrimeando con mucha angustia. El niño volteó a ver a Ichimatsu y le pidió que cargara a Osomatsu por un momento. El de ojos amatista aceptó en seguida y cargó al bebé, en cambio, Karamatsu se hincó y comenzó a sollozar con mucha fuerza. Todo lo que había presenciado sobre sus vidas pasadas interrumpidas y la propia, había resultado en un gran sentimiento de desesperanza.

Sentía que nunca sería la persona antes de haber sido reprogramada con los comandos y terminado como sólo un títere. Sufría por saber que sin importar cuánto se esforzara, su vida ya había terminado y ahora no era más que un muerto viviente.

El juicio continuó ahora con una discusión sobre lo visto en pantalla; sin embargo, pareciera que sus sentidos se habían bloqueado, pues ahora sólo escuchaba su alrededor como si estuviera sumergido en agua. Se encontraba sumamente impactado y a la vez entumecido: no creía que su corazón pudiera con más escenas.

Y así siguió hasta que el juez anunció que ahora verían el recuerdo sobre la muerte de Karamatsu en la vida con Osomatsu. El niño de ojos azules, sin embargo, ni se inmuto. No quería saber nada más. No podía escuchar ni ver otra cosa en donde su vida había terminado por ser miserable, así que sólo se quedó en su sitio intentando respirar y calmarse sin poder lograrlo por más que se estuviera esforzando.

Ichimatsu, quien cargaba al bebé, veía con detenimiento la proyección. Debía aceptar que era muy duro ver todo esto, pero, como miembro de la asociación, debía saber todos los hechos; no obstante, el joven no se dio cuenta de que el bebé ahora se había despertado. Sin hacer un sólo ruido, Osomatsu se quedó mirando la proyección con atención, como si su alma estuviera pidiendo a gritos saber la verdad.

Choromatsu leía un libro de mágia mientras yacía descansando en el sofá de su hogar. Debía admitir que se sentía bien de que su hermano hubiera salido de viaje hace una semana y dos días. Ahora podía disfrutar de la cabaña para él solo sin tener que temer porque su hermano llegara de la nada. Karamatsu había salido en su propio viaje por petición del rey, tres días después de su hermano, junto con otros soldados y caballeros de menor rango, así que tampoco vería a su amigo dentro de un rato.

O al menos eso fue lo que creyó.

Sin esperarlo, el mago observó, como a mitad de la cabaña, una esfera de energía aparecía y dejaba ver una silueta. Al formarse completamente y la luz desvanecerse, Choromatsu pudo observar a Karamatsu.

"¿Karamatsu?"

"Ah, conque así es como funciona la esfera" comentó Karamatsu con una sonrisa. "Sí que my honey tenía razón en guardarla para una ocasión especial"

"¿Eh? ¿Quieres decir que apenas usaron la esfera que les di hace años?" preguntó Choromatsu con incredulidad. Karamatsu asintió.

"Mi querido esposo me dio la esfera en ese entonces que hicimos el viaje de dos meses. No la necesité porque siempre viajamos juntos, pero creo que vino bien guardarla. No quería escapar; sin embargo, le prometí a él que vería por mi seguridad"

"Ya veo... Seguro has de creer que mi hermano es muy considerado, ¿no?"

"Claro que lo es. Él siempre piensa en mí y en cómo hacerme feliz, haha" dijo Karamatsu al entonces dirigirse a la puerta. "Estoy algo lastimado ahora, así que iré a que me traten en..."

"¿Hm? Pero si yo puedo tratar tus heridas, Karamatsu, no soy tan bueno como mi hermano, pero..." Choromatsu notó una mueca de incomodidad de parte de Karamatsu, lo cual dejó a Choromatsu viéndose inexpresivo de un momento a otro.

"No es necesario, pero muchas gracias"

"Oh..." murmuró el mago en una voz muy pequeña.

"Bueno, entonces, me retiro..." ante el obvio intento de escape, según consideraba Choromatsu, éste estiró su brazo y bloqueó la puerta con magia. Karamatsu intentó abrir la puerta pero se dio cuenta de que estaba atascada. "¿Eh?"

"¿Acaso no crees que sea igual de competente que mi hermano?"

"¿Qué?..." Karamatsu miró a Choromatsu, se veía muy perplejo. "No, no, para nada... tan sólo creo que estás ocupado y que es mejor ir al castillo..."

"¿Ocupado? Haha, Karamatsu, si era eso entonces sólo tenías que decirlo. No tengas pena, puedo hacer tiempo para ti" Karamatsu se veía preocupado ante la sonrisa amable e 'inocente' que le estaba dedicando su amigo.

"De verdad, no es problema, Choromatsu, el rey tiene médicos que..." Karamatsu explicó, sin embargo, sabía que no podía comparar las pobres habilidades de los médicos de esta época con las de un mago como Choromatsu; sin embargo, sólo quería huir de él y tratar sus propias heridas como Osomatsu bien le había enseñado en esos años de estar juntos.

"¿Qué? ¿Acaso crees que esos inútiles son más capaces que yo? ¿o es que sólo estás diciendo lo que se te ocurre para escapar de mí?"

"No, Choromatsu, no era mi intención, no..."

"Bueno, era de esperarse, sabes...." los ojos de Choromatsu comenzaron a brillar. "Desde que conociste a Osomatsu-niisan todo cambió entre nosotros. ¿Qué acaso tu pareja es mucho más importante que tu amigo?"

"Yo..."

"Prometiste que todo sería igual, dijiste que no era razón para que las cosas cambiaran..., y ahora han pasado años y las cosas sólo empeoran" dijo Choromatsu "Oh... si tan sólo Osomatsu-niisan no existiera"

"Choromatsu, ¿por qué odias tanto a Osomatsu? ¿Qué te hizo?..."

"Haha, ¿hasta ahora te da por preguntar eso? Normalmente me dices que no hable mal de él, ¿de verdad te importa?"

"Pues, sí..." contestó Karamatsu al creer que era una buena manera de ganar tiempo y tal vez hasta lograr tranquilizarlo. Entendía que Choromatsu era peligroso cuando le brillaban los ojos, debía actuar con cuidado y sin hacer movimientos que provocaran que éste lo atacara.

"Es un tanto extraño, sabes... Quiero mucho a mi hermano, haha, aunque, tal vez sólo quiero a la versión que me gusta de él. La versión que no es él y que probablemente nunca sea. Ver a Osomatsu-niisan es recordarme que las cosas nunca serán como quiero..., y eso realmente me molesta" dijo el mago al esbozar una sonrisa tétrica.

"Osomatsu no será lo que esperas, sé que no... ¡Pero deberías darle una oportunidad! No es una mala persona, de verdad sé que podrían ser buenos hermanos si tan sólo trataras de entender un poco más"

"¿Entender? ¿A ese monstruo?"

"Choromatsu, si de verdad quieres llevarte bien con él, sólo tienes que hacer eso. Deja de cerrarte tanto, Osomatsu no es el monstruo que crees que es. No será el amor que tú quieres recibir de él, pero al menos podrían llevarse bien"

"¿Y tú crees que eso es suficiente? ¿De verdad lo crees?" preguntó Choromatsu al mirar con lástima a su amigo. "Karamatsu, tú más que nadie no tiene derecho a decirme lo que tengo que hacer"

"Pero..."

"Aparte de que sólo eres un extraño que no sabe nada. No me gusta que se metan en mis problemas con Osomatsu-niisan, eso es asunto de nosotros" dijo Choromatsu "Pero de todas formas... ¿Cómo querer a una bestia sin sentimientos como él?"

"Choromatsu, no es por ofender, pero... ¿Acaso te has mirado en el espejo?" Karamatsu sintió su estómago hervir ante los comentarios sobre Osomatsu, realmente le enfadaba que hablaran mal de él.

"¿Qué cosa? No te escuché"

"¿Acaso no ves que tu actitud es tal cual todo de lo que te quejas? ¿Por qué no puedes seguir adelante con tu vida y ver las cosas diferente? ¿Por qué quieres que Osomatsu sea lo que tú quieres?"

"¿Por qué? ¿Acaso está mal que quiera un hermano normal?" preguntó Choromatsu al ladear su cabeza expresando duda. "¿Por qué tuve que ser tan desafortunado como para que mi propio gemelo estuviera maldito?"

"Choromatsu, hay algo que me preocupa, pero... ¿Qué el reino mágico no tiene cientos de libros que albergan conocimiento?"

"Sí... ¿Cuál es tu punto?"

"¿Qué nunca se te ocurrió buscar sobre la condición de tu hermano y aprender más allá?"

"Haha, ¿Qué cosas dices? Claro que lo hice"

"¿Entonces por qué?..."

"Aunque no recuerdo el contenido del libro. Sólo sé que me pareció ridículo y terminé quemándolo. No eran más que un montón de herejías, haha"

"¿Quemaste un libro lleno de información importante?..." Karamatsu se veía muy extrañado por esto. "¿Y lo hiciste después de leer algo que no te gustó?..."

"No es que no me gustara, es sólo que eran mentiras. Sólo eso" respondió Choromatsu. Karamatsu frunció el ceño al entender la implicación.

"Choromatsu, no sabía que pudieras ser tan inmaduro" dijo Karamatsu al ver al contrario con desagrado.

"¿Inmaduro? ¿Por qué inmaduro?"

"¿Por qué? ¡Sólo escuchate! ¡No haces más que ocultarte la verdad! ¿Realmente te sientes bien con vivir a base de mentiras? ¡No te hace bien vivir dentro de tus propias ilusiones!"

"..." Choromatsu se quedó mirando a Karamatsu con una sonrisa.

"¿Choromatsu?..."

"..."

"¿Choromatsu?..."

"¿Acaso dijiste algo? No te escuché, perdón" dijo Choromatsu de repente. Karamatsu pudo sentir un escalofrío recorrer su espalda. El peligro se hizo aparente. Debía calmarlo y convencerlo de dejarlo ir, no era momento de sermonearlo... Y menos si Osomatsu no estaba cerca para ayudarlo.

"Ah, no dije nada importante... No sé en qué estaba pensando, pero, ¿te parece que dejemos esta conversación para otro día? Tal vez podamos tomar una taza de té y conversar, tenemos mucho tiempo de no hacerlo"

"Oh... una taza de té... Heh, lástima que la invitación me la hayas hecho años tarde" dijo Choromatsu al hacer una mueca de diversión.

"Incluso podríamos ir a la aldea y pasear..." dijo Karamatsu al intentar abrir la puerta y darse cuenta de que seguía cerrada. Miró a su alrededor en búsqueda de una salida.

"¿De verdad? Porque no te veo con muchas ganas de estar conmigo, tan sólo veo que sigues intentando huir. ¿Por qué? ¿Tanto miedo te doy? Sí que puedes ser muy ocurrente" dijo Choromatsu "Pero sabes... Creo que es divertido verte tener tanto miedo"

"Yo..." Karamatsu empezó a jadear por el pánico que sentía. ¿Acaso Choromatsu le haría algo? Quería evitar gritar o correr, una persecución en la cabaña cerrada no era lo más ideal y no tendría manera de escapar. Rogarle no creía que sirviera de nada tampoco.

"¿Quieres intentar usar las ventanas? Tal vez tengan magia, pero... tal vez no" sugirió Choromatsu al ahora comenzar a acercarse hacia Karamatsu. El caballero reflexionó en sus opciones, pero de nuevo, era inútil que corriera o se escondiera. Tenía que ganarse a Choromatsu y conseguir que lo dejara ir.

"Choromatsu, eres mi mejor amigo"

"Haha, ¿de verdad? Yo también pienso lo mismo de ti, Karamatsu" dijo Choromatsu al seguir acercándose con lentitud hacia el caballero.

"Lamento haber creído que no tenías tiempo para mí, creo que sería un honor ser tratado por el mago más poderoso de todo el reino, y claro, como mi mejor amigo" dijo Karamatsu al ofrecerle la mejor sonrisa que podía. Choromatsu se detuvo y lo miró con curiosidad.

"¿Lo dices en serio?"

"Claro que sí, tan sólo creí que no era merecedor de tu magia, son sólo heridas superficiales. ¿No desperdiciarías tu magia en mí por algo tan tonto o sí?" Karamatsu había recurrido a usar la información que sabía de parte de Osomatsu. Parecía que de todo el tiempo de convivir con su hermano, éste tendía a sentir lástima por aquellos que se ponían por debajo de él. Era una realidad que podía distraerse y dejarse llevar cuando le subían el ego de alguna u otra forma... Tal vez así sería como escaparía.

"Ah... conque era eso, vaya, y yo aquí malinterpretandote" dijo Choromatsu al sonrojarse. "Entonces sígueme, te atenderé en seguida, será un placer"

"Seguro" respondió Karamatsu al suspirar aliviado. Los ojos de su amigo habían dejado de brillar, lo que creía significaba que ya todo estaba bien. El caballero siguió a Choromatsu hasta dar con unas escaleras que yacían a unos centímetros de las escaleras que daban al segundo piso. Y pensar que jamás había notado el piso falso en todos sus años de visitar la cabaña para estar con Osomatsu.

Karamatsu bajó primero y entonces siguió Choromatsu. El de ojos azules descendió con inseguridad y miedo; no obstante, no podía mostrarse temeroso o le iría mal con Choromatsu. Una vez que llegó al sótano y miró a su alrededor, se percató de todas las mesas con material diverso para experimentos.

"Choromatsu, esto es..." sin poder decir nada, Choromatsu tan sólo lo puso a dormir al sujetar su hombro y descargar la magia sobre él. Karamatsu se vio perdiendo el conocimiento y cayendo al piso segundos después.

El bebé observaba con atención la escena, se veía muy preocupado y con miedo por lo que estaba viendo. Choromatsu primeramente le había quitado la armadura y ahora, dejándolo en ropa sencilla, había arrastrado a Karamatsu a una silla en medio del lugar y le había atado los pies al piso, mientras que su cabeza yacía inmóvil debido a las ataduras mágicas que le había puesto en el cuello y alrededor de su frente. Lo único que tenía libre eran los brazos, extremidades que podrían hacer muy poco si no podía moverse más que eso.

Karamatsu despertó diez minutos más tarde para encontrarse viendo la pared de la habitación a varios metros de donde estaba. Intentó moverse, sin embargo, se dio cuenta de que no podía más que mover sus brazos. Sus pies estaban fuertemente sujetados al piso y no podía mover la cabeza por alguna extraña razón.

"¿Qué está sucediendo?..."

"Ah, Karamatsu,¿despertaste? Me alegra" dijo Choromatsu, quien caminó hasta quedar frente a él. El caballero observó sus ojos, los cuales nuevamente estaban brillando.

"Choromatsu, ¿qué sucede? ¿por qué estoy en esta silla?"

"¿Por qué? ¿Acaso no es obvio? Karamatsu no se encuentra bien" respondió el mago con una sonrisa.

"Pero... ¿Por qué me pondrías en esta silla? Ni siquiera puedo mover la cabeza"

"Eso es porque si te dejo que muevas la cabeza entonces tal vez termines empeorando las cosas y no quiero eso" explicó Choromatsu. Karamatsu se veía incrédulo ante lo que había respondido. ¿Qué quería decir?

"Choromatsu... No entiendo, ¿por qué estás actuando así?"

"Me traicionaste, Karamatsu"

"¿Traicionarte?... ¿Qué? No, no haría algo como eso, yo no..."

"¿Por qué no me escuchaste? Fuiste mi amigo primero y aún así terminaste desposando a mi hermano" dijo Choromatsu al entonces reír. "Aunque no sé si eso cuente como matrimonio, hm... me pregunto si Dios cree que su unión verbal sea válida... además de que es muy extraño con eso de que son hombres, haha"

"Choromatsu, no sé lo que está pasando, pero... detén esto, por favor"

"¿Detener esto? Tú mismo lo dijiste, no sabes qué está pasando. No sabes si es algo bueno o malo, tan sólo asumes que es algo malo porque estás en esta silla y porque estoy yo. No sé... Si Osomatsu-niisan fuera el que te atara, ¿pensarías mal de él? ¿creerías que algo quiere hacerte?"

"Osomatsu jamás me haría daño. Él me quiere y yo..."

"¡No es verdad! Esa cosa sin sentimientos no puede querer a nadie. Tú no lo amas, Karamatsu. No puedes amar a alguien que no puede amarte, eso es estúpido e irracional"

"¡Deja de decir que son mentiras!" exclamó Karamatsu muy enojado. ¿Cuánto tiempo se aferraría a la idea de que lo que tenía con Osomatsu no era verdad? "¡Sé que no lo entiendes! ¡Pero Osomatsu es una persona maravillosa! ¡Que no pueda sentir lo mismo que todos los demás no lo hace menos! ¡Soy especial para él y él es especial para mí!"

"¿Cuánto más aguantará tu ingenuidad, Karamatsu? Afronta la realidad, él no te quiere y nunca te querrá. Esa es su naturaleza. Seguro te lo dijo él mismo, ¿no es así?"

"¿Afrontar la realidad? ¿De verdad tú te atreves a decir eso? ¿Tú? Choromatsu, estoy harto de tu actitud. ¿Qué acaso no piensas aceptar ninguna otra opinión más que la tuya? ¿De verdad crees que sólo tú tienes la razón?"

"Pues... sí, haha, pero no lo pienso... Yo sé que tengo razón" dijo Choromatsu sin inmutarse por las preguntas del caballero. "Y como tengo razón, sé que hay algo mal contigo. Usaría la pócima de comando para modificar tu forma de pensar, pero es verdad que me prohibiste que la usara contigo"

"Choromatsu..."

"Pensé y pensé lo que podría servirme ya que me dijiste que te oponías a eso. Así que luego se me ocurrió... ¿Sabías que dentro de las personas que tienen algo mal existe una piedra en su cerebro?"

"¿Qué?..." Karamatsu se sintió nervioso al escucharlo hablar de esto. Creía saber a qué quería llegar con lo de la piedra, era una creencia real y muy típica de la época en la que vivían.

"Sí, ya sabes, la piedra de la locura, haha" aclaró el mago "Esa piedra que interfiere con la razón de las personas que están locas"

"No estás queriendo insinuar que..."

"Así es. Estoy seguro de que está en tu cerebro"

"No..." Karamatsu se quedó congelado al creer entender lo que su amigo quería hacer. Se quedó varios segundos en silencio y sin poder moverse por la implicación, hasta que su cuerpo reaccionó debido a la adrenalina. "¡No, Choromatsu, yo no tengo nada de eso!"

"Haha, ¿no? Vamos, es obvio que así es. De lo contrario no insistirías en que quieres a mi hermano. Eso sólo puedes decirlo porque mi hermano terminó afectándote" dijo Choromatsu "Descuida, te liberaré de la maldición que te impuso, podrás ser libre entonces"

"¿Libre como en muerto? ¡Choromatsu, reacciona! ¡No sabes lo que estás diciendo!" exclamó Karamatsu al comenzar a luchar contra las ataduras. Usaba sus manos para intentar quitarse la atadura mágica de su cuello sin lograr mucho.

"¿Qué intentas hacer? Karamatsu, es imposible que un humano sin magia pueda deshacer la atadura mágica. ¿Por qué más crees que te dejé los brazos libres? Aunque seguro los ataré también cuando comience a abrirte el cráneo"

"¡Choromatsu, si haces eso vas a matarme! ¡Me desangraré hasta morir! ¡No quiero eso! ¡No puedo morir!"

"No morirás, descuida, sólo te quitaré la piedra y entonces sanarás. No podría matar a mi propio mejor amigo, ¿sabes? Ah, también me aseguraré de anestesiarte para que no te duela demasiado"

"¡¡No!! ¡¡Choromatsu, vas a terminar matándome!! ¡¡No quiero morir!! ¡¡No puedo morir cuando Osomatsu regresará pronto!! ¡¡No puedo no estar aquí para recibirlo!!"

"Eh... ¿Osomatsu-niisan? Haha, me sentiría mal por eso si no fuera porque seguro se le olvida tu existencia si ya no estás. No siente angustia por nada y por nadie, es muy arrogante de tu parte creer que tú puedes cambiar a mi hermano cuando yo no pude"

"¡¡Suéltame, Choromatsu!! ¡¡Estás loco, no hagas esto!! ¡¡No quiero morir!! ¡¡No quiero que Osomatsu crea que lo abandoné!! ¡¡Por favor, haré lo que me pidas pero no me mates!!" exclamó Karamatsu con mucha desesperación. Choromatsu no se veía feliz.

"¿Matarte? ¿Por qué insistes en que te mataré? Es un procedimiento normal para las personas que no están bien de la cabeza, todo estará bien"

"¡¡Entonces abre tu propio cráneo y deshazte de esa piedra!! ¡¡Tú eres el que no está bien de la cabeza!! ¡Entiendélo!" gritó Karamatsu al sentir mucha cólera en ese momento. ¿Sería separado de su amado así como así? ¿Todo por un loco que no quería aceptar la realidad? Había intentado ser comprensivo con él a pesar de tenerle miedo, pero esto era... "¡¡Estoy harto de que sólo quieras que te entiendan a ti!! ¡¡Deja de ser tan egoísta!! ¡¡Osomatsu no merecía que le hicieras todas esas cosas horribles!! ¡¡No está bien que mates sólo porque no te hacen caso!!"

"Heh... ¿Así que todo eso te estabas guardando? Vaya. Aunque no me lo tomaré personal, sé que estás mal por esa piedra, ya que... Karamatsu jamás diría esas cosas. Eres demasiado bueno y comprensivo como para gritar de esta forma tan lamentable"

"¡¡No puedo estar tranquilo si estás amenazándome con abrirme la cabeza!! ¡¡Entiende que voy a morir si haces eso!! ¡¡No hay manera de que no muera!! ¡¡Por favor!!" exclamó Karamatsu con desesperación. "¡¡Quiero ver a Osomatsu!! ¡¡No quiero morir sin despedirme de él!! ¡¡Te lo suplico!! ¡¡No me mates!! ¡¡No me mates!!"

"Hm. Me niego a aceptar que Karamatsu suplicaría de forma tan fea por su vida. ¿Tanto así quieres a mi hermano? ¿Tan engañado estás? Qué desagradable manera de rogar por piedad" dijo Choromatsu al verse muy enfadado.

"¡¡Lamento haberte hecho enojar!! ¡¡Me disculparé, pero déjame ir!! ¡¡Déjame volver con Osomatsu!!"

"Bueno, si tanto insistes... Sólo porque eres mi mejor amigo te daré el derecho a elegir"

"¿Qué cosa?..." preguntó Karamatsu al sentir lágrimas en sus ojos. Miró a Choromatsu con expectativa. Choromatsu entonces sonrió con notoria malicia.

"Dame el permiso para borrar a Osomatsu-niisan de tu memoria y te prometo que podrás vivir sin que te abra la cabeza"

"¿Qué?..."

"Eso o tendrás que someterte a la trepanación. Si me das permiso de usar la pócima contigo entonces puedes evitar esto. Así que... ¿Olvidarás a Osomatsu-niisan?"

"No. No lo haré"

"¿Qué? Pero tienes miedo de que te abra el cráneo. ¿No es así? ¿Qué no es más fácil olvidar a Osomatsu-niisan?"

"No"

"Karamatsu, él te olvidará y seguirá con su vida cuando vea que no lo recuerdas"

"Y no quiero que eso suceda. No quiero causarle ese tipo de daño. No quiero que deje de reír y sonreír... Él me ha dicho que no suele hacerlo mucho, creí que era mentira por mucho tiempo... Pero me di cuenta de que es verdad. He notado cómo actúa cuando no sabe que estoy cerca, conozco la indiferencia que siente hacia las cosas... Si puedo ser yo esa influencia en su vida que lo motive a divertirse y sonreír, quiero seguir siéndolo. No podría aceptar que lo borren de mi mente"

"Olvidaré que dijiste todas esas cosas y preguntaré de nuevo. ¿Olvidarás a Osomatsu-niisan?"

"No. Me niego a olvidar. Osomatsu es mi amor y no podría hacerle eso. Lo amo"

"¿A pesar de lo que conlleva que te niegues?"

"Por más miedo que tenga, jamás aceptaría olvidarlo. Por ninguna razón. Preferiría dar mi vida por él, prefiero mantener mis recuerdos intactos por unas horas o minutos..., a seguir viviendo sin saber que conocí al amor de mi vida"

"Vaya... Estás peor de lo que creí. No paras de decir incoherencias. ¿Se supone que con eso aceptaré que lo amas? Karamatsu, tan sólo acepta olvidarlo y podrás seguir con tu vida. No hay persona que prefiera morir por otra persona que no quiere"

"Quiero ser feliz junto a él, eso es todo" dijo Karamatsu al sollozar levemente. Miraba a Choromatsu con mucha súplica en su expresión. "Por favor, déjame regresar con él. Prometió volver antes, ¿qué hay si regresa mañana o pasado? Quiero recibirlo, quiero que sepa que esperé por su regreso. No quiero que regrese y yo ya no esté. Por favor... Choromatsu, deja de ser cruel con Osomatsu"

"¿Cruel con él? Pero si quien supuestamente morirá eres tú, ¿él qué? ¿Acaso no estoy siendo cruel contigo?"

"Sí. Estás siendo cruel conmigo, pero mi corazón sufre más de pensar lo que será de él si regresa y se entera de que morí en su ausencia. No quiero que siga aceptando la crueldad como si fuera algo normal. No quiero que tenga que experimentar más cosas desagradables"

"Karamatsu, te he repetido cientos de veces que a él no le importa nada. De hecho, creo que sería interesante ver como te demuestra indiferencia luego de que mueras, pero no, no te mataría, esa no es mi intención"

"¿Por qué piensas eso? ¿De verdad crees que no sintió nada porque rompieras sus juguetes? ¿Crees que no sintió nada al ser rechazado por todos? Él vive con desconfianza, merece poder relajarse un poco y sonreír... ¿Por qué no quieres eso para él siendo que es tu gemelo?"

"Porque así son las cosas, Karamatsu. Osomatsu no debe tener nada, ni siquiera a alguien. Ese rol ya lo ocupo yo"

"¡¡Pero si ni siquiera lo aprecias!! ¡¡Tú sólo lo detestas sin justificación!! ¡¡Deja de meterte en su vida!! ¡¡Deja de romper todo lo que le pertenece!!"

"Ah, ¿te acabas de auto denominar un objeto que le pertenece?" preguntó Choromatsu al arquear una ceja.

"¿Y tú acabas de aceptar que estás rompiéndome? No quieres arreglar nada y el que me ve como pertenencia de Osomatsu eres tú. Como viste que no puedes hacer nada para separarme de él entonces quieres deshacerte de mí"

"¿Pertenencia de Osomatsu-niisan? Karamatsu, tan sólo quiero arreglar lo que me pertenece a mí. Eso es todo"

"¿Qué?... Choromatsu..."

"Fuiste mi amigo primero, me conociste a mí primero... así que eres mío. Osomatsu-niisan no puede tenerte porque eso es apropiarse de algo que no es suyo y no soporto que se apropie de mis cosas"

"Le pertenezco a Osomatsu porque así se lo prometí al pedirle matrimonio; sin embargo, el significado es simbólico. No soy un objeto y no me gusta que me trates como tal. No está bien que me veas así. Choromatsu, los amigos no son objetos, no puedes sólo pedir que uno sea tuyo y creer que tienes derecho a decidir a quién más le habla o con quien se casa: eso no es una amistad"

"..."

"No puedo creer que Osomatsu tuviera que lidiar con este tipo de trato de parte de su gemelo. Que ni siquiera le permita tener a alguien en su vida es..."

"Karamatsu, ¿ya decidiste?"

"Choromatsu... déjame ir de una vez. Dijiste que no quieres asesinarme, entonces no lo hagas"

"Lo consideraré si al menos prometes separarte de él de alguna manera" dijo el mago con una sonrisa. Karamatsu frunció el ceño y lo miró con mucha irritación.

"¡No! ¡Jamás lo negaré!" exclamó el caballero. Choromatsu lo miró con desagrado. "No importa qué hagas, Choromatsu, desde hace mucho ya no te veía igual y con todo lo que estás haciendo, es obvio que no sería lo mismo aunque me liberaras" dijo el de ojos azules sin importarle hacerlo enojar, sabía que a estas alturas: Choromatsu no pensaba soltarlo.

"Eh... Ya veo. Conque así son las cosas" dijo Choromatsu al entonces escuchar el timbre. El mago miró hacia las escaleras. "Bien, debo ir a ver quien es. Te dejaré unos minutos a solas para que pienses mejor en tu decisión, confío en que elegirás bien" Al decir esto, el mago se dio media vuelta y caminó hacia las escaleras.

Karamatsu escuchó el sonido de Choromatsu subiendo las escaleras. Seguía temblando por el peligro de la situación; sin embargo, tuvo que aceptar lo que sucedería cuando volviera.

"Osomatsu... quisiera poder decirte esto en persona. No sé por qué lo estoy diciendo en voz alta, tal vez intento calmarme de alguna manera, pero..." Karamatsu cerró los ojos sintiendo mucha frustración. "Lamento no haber podido escapar de tu hermano... pero no podía elegir olvidarte. No importa qué tiempo sea, no importa qué suceda... Mi corazón jamás podría concebir la idea de olvidarte. Así que, me temo que tendré que dejarte, amor mío..."

El caballero sintió un nudo en la garganta mientras intentaba seguir hablando. Tenía mucho miedo y se sentía devastado por tener que aceptar que este era el final.

"Me pesa mucho que no podré siquiera despedirme de ti. No quiero que regreses y que yo simplemente no esté. Me da miedo lo que él pueda inventar sobre lo que me pasó. Al menos quisiera poder disculparme contigo" dijo Karamatsu al mirar a un costado de su cuerpo. "Tan sólo me quedé con el escalpelo que me regalaste..."

Karamatsu entonces se quedó pensando en algo que Osomatsu le había dicho antes.

"¿Eh? Pues... sí, supongo que no hay problema, puedo conseguir otro, hm, qué te parece..." Osomatsu se quedó pensando antes de ofrecerle un escalpelo a Karamatsu. "Te regalo mi escalpelo retráctil, sólo ten cuidado cuando saques el filo. Sé que sólo lo quieres por valor sentimental, pero procura no jugar con él"

El escalpelo era uno de los instrumentos que Osomatsu había utilizado para operarlo... cortaba la piel de forma muy sencilla. El caballero miró su brazo derecho. ¿Debería hacerlo?

"Sé que me pediste que no jugara con el, pero... creo que es mi momento de usarlo, no creí tener que hacer esto; sin embargo, agradezco haberte pedido tu escalpelo en el viaje que tuvimos" dijo Karamatsu al inspeccionar por dentro de su playera de manga larga y sacar el escalpelo que tenía dentro de una bolsita que había cosido para poder traerlo con él todo el tiempo. Le gustaba mirarlo a ratos para recordar aquella vez que Osomatsu lo había salvado.

El caballero sacó el filo del escalpelo retráctil y lo acercó a su brazo. No tenía tiempo de dudar, por lo que empezó a cortar por encima de su brazo las letras. El dolor era punzante y lo motivaba a parar; sin embargo, sólo se detuvo porque se dio cuenta de que no era lo mejor cortar por encima de la ropa, así que levantó su manga y cortó su piel para escribir su mensaje antes de morir, ya que, era evidente que no podría hacer esto cuando Choromatsu estuviera presente.

Karamatsu lagrimeaba por el dolor infligido a sí mismo, sin embargo, era necesario hacer esto. Necesitaba que Osomatsu lo viera en algún momento. Suponía que así sería debido a las costumbres que tenían en los funerales. Le entristecía pensar en lo que pasaría cuando Osomatsu viera el mensaje, pero esperaba que pudiera verlo. Debía intentar que así fuera.

Sangre recorrió su brazo rápidamente. Karamatsu cerró la abertura de su manga al sujetarla con fuerza y movió su brazo de forma que la sangre se fuera para atrás. Guardó el escalpelo sangriento en su bolsillo y se quedó cruzado de brazos queriendo que el mago creyera que estaba así sólo por estar llorando. Afortunadamente su ropa era de color negro, así que no tendría que preocuparse mucho porque se diera cuenta, sólo tenía que evitar que viera la sangre escurrir.

Su brazo le ardía mucho, podía sentir la sensación húmeda y desagradable de la sangre empapando la tela; sin embargo, mientras pudiera disculparse con Osomatsu, podría aguantar el dolor.

Choromatsu regresó poco después. Karamatsu se dio cuenta de que en sus manos yacía una herramienta con una punta muy larga.

"Choromatsu... ¿Qué es eso?..." preguntó el caballero con mucho temor. Choromatsu se acercó a él y le dedicó una expresión tétrica.

"Es un taladro. De los especiales del reino mágico que pueden usarse para trepanaciones" explicó el mago simplemente. "Esto perforará tu cráneo con rapidez, así que descuida sólo serán unos segundos"

"N-No..." murmuró Karamatsu al entonces sentir cómo algo lo dejaba inmóvil. Con los brazos cruzados, se había quedado paralizado debido a la magia que estaba usando Choromatsu para que éste no se moviera.

"Usaré anestesia en tu cráneo para que no puedas sentir la perforación... Ah, ¿O es que cambiaste de opinión? Siempre puedo darte la pócima"

"Y-Yo..." Karamatsu finalmente se resignó. O eso creyó, pues había comenzado a jadear con mucha dificultad, su corazón palpitaba con mucha fuerza. El horror que estaba sintiendo por lo que estaba por ocurrir era indescriptible. "N-No quiero o-olvidar..."

Choromatsu entonces le durmió la parte del cráneo. El mago le enseñó a Karamatsu como encendía el taladro y lo dejó ver la velocidad con la que giraba. Ver la herramienta girar de esa forma no ayudó a su corazón. Comenzó a estresarse mucho más y a experimentar un sentimiento de opresión en el pecho muy severo.

"De acuerdo, fue tu decisión. Aunque ya verás que sacaré esa piedra y volverás a la normalidad" dijo Choromatsu al ahora pararse a un lado suyo para acercar el taladro a su cabeza.

El caballero sentía todo su cuerpo abrumarse con la sensación de hormigueo. Su rostro se había entumecido y su sensación de ahogo se intensificó mientras esperaba el dolor excruciante por venir.

El bebé en brazos de Ichimatsu observó la escena completamente helado. Lágrimas brotaron sin control mientras presenciaba la brutalidad y crueldad frente a él. Su alma se llenaba de mucho más sufrimiento e impotencia al ver cómo la persona que amaba era taladrado sin piedad.

Sangre escurrió frenéticamente hasta el piso, mientras que el cuerpo del caballero se tensaba y temblaba de forma violenta. El agarre sobre sus extremidades cesó, y sus brazos colapsaron a sus lados.

El collar alrededor de su cuello, ahora cubierto de sangre, pareció absorber la substancia e inmediatamente cambió. El pacífico color azul del cráneo había cambiado a un rojo sangre.

Sangre del brazo derecho de Karamatsu finalmente cayó al piso; no obstante, como el piso y la mitad derecha de su cuerpo escurría el líquido, era muy difícil sino que imposible darse cuenta de que su brazo estaba herido y por lo tanto goteaba por esa razón.

Una vez había terminado de taladrar y de usar más herramientas para inspeccionar su cerebro, Choromatsu se dio cuenta de que no había señal de ningun rastro de mineralización. ¿Cómo podía ser?

"¿Dónde está la piedra?..." preguntó el mago al revisarlo con escrutinio, "No la encuentro..."

Choromatsu dio unos pasos hacia atrás y observó a su amigo chorreado de sangre. Sus ojos se veían carentes de vida por el shock y probable ataque cardiaco. El mago deshizo las ataduras mágicas y observó a Karamatsu caer al piso para quedar con la herida hacia el piso mientras se formaba un gran charco de sangre debajo de él.

"Karamatsu..."

"Lo siento... Osomatsu..." murmuró Karamatsu con mucha debilidad. Choromatsu se acercó a él y lo inspeccionó hasta llegar a mirar el anillo de matrimonio de Karamatsu alrededor de su dedo anular. El mago se hincó e inmediatamente se acercó a su mano para quitarle el anillo. El caballero intentó evitar esto, pero por su debilidad no pudo hacer que su cuerpo le respondiera apropiadamente.

Karamatsu lo miraba con debilidad mientras Choromatsu se ponía el anillo. El caballero se sentía muy frustrado porque le quitara su tan preciado anillo; no obstante, no pudo hacer nada más.

"Mi a-anillo..." dijo Karamatsu sin poder realmente moverse. Estaba en proceso de perder la consciencia; sin embargo, hacía lo mejor por resistir en esos últimos minutos que tenía de vida.

"Bueno, técnicamente es mío en realidad porque yo conseguí los materiales. Aunque Osomatsu-niisan los hizo..." dijo Choromatsu al observar a su amigo desangrándose a un lado suyo. "¿Te duele?"

"Mi...anillo..."

"Lo cuidaré bien, no te preocupes. Deberías descansar ahora"

"Tengo... frío..." susurró Karamatsu. "No...quiero...morir...Oso..." agregó con mucho esfuerzo antes de que sus ojos perdieran su luz completamente.

Los ojos de Choromatsu dejaron de brillar, en cambio, se encontró con la escena cruda ante sus ojos.

"Espera, Karamatsu... ¿Yo hice esto?..." Choromatsu miró el taladro ensangrentado que sujetaba en una de sus manos y pronto lo dejó caer al piso. ¿Por qué había reaccionado así? Estaba consciente de todo lo que había hecho, pero... ¿Por qué no había podido controlarse?

Choromatsu se hincó sobre el charco de sangre y se quedó en silencio al contemplar lo que acababa de hacer.

La escena terminó. Osomatsu, tras pasar unos segundos de mirar petrificado la proyección, pego un grito mientras empezaba a llorar con mucha intensidad. Ichimatsu se sorprendió al escuchar esto. ¿Acaso Osomatsu había visto algo? ¿Cómo es que no se dio cuenta de esto? El bebé no debía ver algo tan gráfico, estaba mal exponerlo a algo así. El de ojos amatista se giró para bloquear la imagen sangrienta de los ojos del niño; no obstante, sabía que era demasiado tarde para protegerlo de lo que ya había visto.

"¡¡A-ta!!... ¡¡¡A-ta!!!..." exclamó el bebé una y otra vez con mucho sentimiento. Sollozaba con mucha furia, mientras rascaba sus cuernitos con mucha violencia.

"¡Espera! ¡Osomatsu, no te rasques así!" exclamó Ichimatsu al ver que el niño se desprendía lo q era una costra con fuerza. Sangre empezó a fluir de su cabeza. Ichimatsu se vio impactado por esto, miró a su alrededor y gritó por ayuda.

Mientras todo esto pasaba, Karamatsu reaccionó finalmente. Se puso de pie lentamente y observó cómo varias personas entraban al lugar un par de minutos después, dichas personas se habían acercado para llevarse al bebé. Inmediatamente reaccionó ante esto.

El niño vio con mucho horror la manera en que Osomatsu se alejaba al ser cargado por esos desconocidos. Karamatsu pudo sentir la distancia entre ellos incrementar, causándole una repentina sensación de incertidumbre y pánico.

"¿Osomatsu?..." dijo Karamatsu en forma de susurro. Su mente apenas podía procesar que lo único que tenía significado hubiera sido alejado de él tan súbitamente. Sin poder hacer nada más que quedarse paralizado: el menor sintió como su mundo entero era amenazado una vez más.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen4U.Com